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Solo siete estados no sufren de una epidemia de homicidios

El Diccionario de la Real Academia Española define así la palabra epidemia:  1. Enfermedad que se propaga durante algún tiempo por un país, acometiendo simultáneamente a gran número de personas; 2. Mal o daño que se expande de forma intensa e indiscriminada.

Y la Organización Mundial de la Salud señala que existe una epidemia de homicidios cuando la tasa de homicidios dolosos es de 10 o más por cada 100 000 personas.

De acuerdo con la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (o UNODC, del inglés United Nations Office on Drugs and Crime), 43 de 230 países padecieron una epidemia de homicidios en 2018.

18 de los 20 países con las tasas más altas se ubican en América Latina y en el Mar Caribe.

Los 20, en orden descendente, con sus correspondientes tasas son: El Salvador: 61.8; Jamaica: 57.0; Venezuela: 56.3; Islas Vírgenes Estadounidenses: 49.3; Honduras: 41.7; Lesoto: 41.3; Belice: 37.9; San Vicente y las Granadinas: 36.5; Sudáfrica: 35.9; San Cristóbal y Nieves: 34.2; Bahamas: 30.1; Trinidad y Tobago: 30.9; Brasil: 30.5; Santa Lucía: 29.6; Anguila: 27.7; Guatemala: 23.1; Dominica: 25.7; Colombia: 24.9; México: 24.8; Montserrat: 19.9.

En México la epidemia de homicidios causa estragos en 25 de las 32 entidades federativas. Estas son las tasas de homicidio para cada estado, en orden descendente, que dio a conocer el martes pasado el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo: Colima: 93.5; Baja California: 81.1; Chihuahua: 65.1; Guanajuato: 54.1; Morelos: 49.4; Guerrero 48.9; Quintana Roo: 48.4; Baja California Sur: 46.6; Michoacán: 38.4; Zacatecas: 36.3; ; Sonora: 35.3; Jalisco: 31.5; Sinaloa: 27.4; Oaxaca: 26.8; Tabasco: 26.3; Tamaulipas: 23.9; Puebla: 18.9; Veracruz: 18.7; CDMX: 16.8; Nuevo León: 16.8; Edomex: 16.1; San Luis Potosí: 16.0; Nayarit: 14.4; Tlaxcala: 12.2; Hidalgo: 10.9; Chiapas: 9.7; ; Querétaro: 9.5; Durango: 9.2; Coahuila: 8.8; Campeche: 7.9; Aguascalientes: 6.9; Yucatán: 1.3.

En lo que a la tasa nacional de 2018 se refiere, existen fuertes discrepancias ya que para 2018 la UNODC reportó que fue de 24.8 mientras que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó un 19.3.

La tasa nacional de homicidios dolosos que para este año dio a conocer Durazo, también de acuerdo con el Secretariado, es de 26.6, casi siete puntos más que el de 2018. Un incremento de 37.8%.

Los datos proporcionados por el titular de la SSPC son aterradores.

Si fueran países independientes, 16 estados de la república estarían dentro de la lista de los 20 países más peligrosos, por lo menos en lo que a homicidios dolosos se refiere.

Las tasas de homicidios para Colima, Baja California y Chihuahua superan a las que se registran para el país más peligroso, que es El Salvador. 

Y, lo más lamentable es que en solo siete entidades – Aguascalientes, Campeche, Chiapas, Coahuila, Durango, Querétaro, y Yucatán - no se sufren los estragos que causa una epidemia de homicidios. De eso pueden presumir los gobernadores Martín Orozco Sandoval (PAN), Carlos Miguel Aysa González (PRI), Rutilio Escandón Cadenas (MORENA), Miguel Riquelme Solís (PRI), José Rosas Aispuro (PAN), Francisco Domínguez Servién (PAN) y Mauricio Vila Dosal (PAN).

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El mayor reto personal de Emilio Gamboa Patrón

Durante décadas, Víctor Cervera Pacheco y Emilio Gamboa Patrón fueron los referentes del ejercicio del poder político en Yucatán, incluso trascendiendo de manera brillante al escenario nacional.

Ambos fueron Secretarios en el gabinete presidencial de Carlos Salinas de Gortari. Víctor Cervera se desempeñó en la Reforma Agraria y Emilio Gamboa, en Comunicaciones y Transportes.

Cervera fue gobernador de la entidad en dos ocasiones, mientras que Gamboa Patrón, aunque nunca lo fue, ha mantenido una extraordinaria vigencia que lo ubica actualmente como uno de los protagonistas principales, de los más influyentes del régimen.

La leyenda señala que en su relación personal hubo tantas disputas como acuerdos, tal vez más pugnas que pactos; sin embargo, ello jamás fue obstáculo para la convivencia política del más alto nivel.

Hoy, las circunstancias de la política ponen de nuevo sus apellidos en la coyuntura de la competencia, ahora por la candidatura de su partido para la gubernatura de Yucatán.

Pero en la reedición de la historia son sus hijos Felipe Cervera y Pablo Gamboa quienes habrán de protagonizar el siguiente capitulo, con sus propios activos y pasivos.

Los dos ganaron los respectivos distritos federales que les correspondieron en la jornada electoral recién concluida; serán, pues, compañeros de bancada en San Lázaro.

Los dos arribarán a la Cámara con la perspectiva de ser los más viables precandidatos priistas para el gobierno de su estado, materialmente los únicos, sin omitir que con características y posibilidades heterogéneas.

Felipe Cervera lo hará con el mejor resultado de diferencia porcentual que un candidato priista haya obtenido en el pasado proceso electoral en todo el país, llegará por segunda vez a la curul con una carrera política propia, construida por su esfuerzo y habilidad personal, con un magnífico prestigio electoral.

Felipe Cervera le garantiza a su partido ser un candidato ganador, capaz de conseguir equilibrio con todas las expresiones locales, por ende, también idóneo para derrotar al panismo de manera contundente, pero además con el perfil para ser un gobernador eficiente.

En contraste, para Pablo Gamboa esta es apenas su primera incursión en este nivel, pero  será un diputado poderoso por sus relaciones y el apoyo irrestricto de su padre.

Pablo Gamboa fue un muy buen candidato, disciplinado y trabajador, pero le falta consolidar su imagen personal en el interior del estado, corregir algunos comportamientos y adquirir mayor sensibilidad y experiencia.

En su caso, en una eventual contienda con el panismo por la gubernatura, el pronóstico se antoja muy cerrado, lo que implicaría un esfuerzo descomunal para obtener la victoria.

En la definición Emilio Gamboa, tiene el privilegio de poder influir en la sucesión. El régimen le debe tanto que otorgarle la candidatura para su hijo sería una justa compensación por sus servicios.

Pero como precisamente Emilio Gamboa es, sin lugar a dudas, uno de los políticos no sólo más importantes, sino más inteligentes de nuestra actualidad, es su propia valoración la que resulta más interesante.

Como hombre clave del sistema, el Gamboa Patrón pragmático sabe que las imposiciones resultan en contra del objetivo, que la prioridad es mantener el gobierno, y que esta oportunidad tal vez no sea la mejor para hacer candidato a su hijo Pablo.

Lo anterior significa la posibilidad de que los Cervera y los Gamboa establezcan un acuerdo que, que honre la tradición política que innegablemente les une, mediante un pacto para que Felipe sea gobernador primero.

Un compromiso en el cual sea el mismo Felipe el responsable de consolidar la carrera de Pablo en la entidad, construyéndole los espacios para el propósito y guiando personalmente el camino de su propia sucesión a favor de Pablo.

Esa decisión le corresponde a Emilio Gamboa, porque es el quien será fiel de la balanza, y considerando sus virtudes y talento, es indudable que su juicio se rige mas por el interés colectivo que por el personal.

Esta convicción no es un obstáculo, por supuesto, para impulsar un proyecto que personalmente, le es tan preciado: la culminación de su exitosa carrera a través de su vástago, pero que necesariamente debe llevarse por el camino adecuado.

Un acuerdo como el que aquí se plantea confirmaría la estatura política de Emilio Gamboa y ese solo hecho será suficiente para garantizar que su hijo Pablo será en su momento candidato a gobernador de Yucatán.

En estos dos apellidos se resume la expresión del más significativo ejercicio del poder político yucateco, que en suma equiparan una fortaleza invencible, una alianza entre ellos sería la cátedra de política que pondría a Emilio Gamboa Patrón en el lugar que merece en la historia del poder en Yucatán, sin duda, el mayor reto personal de toda su carrera.

Fecha: 
Martes, 14 de Julio 2015 - 17:30
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