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Políglota: Reto que traspasa fronteras

Viernes, 17 de Enero 2020 - 13:30

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Elizabeth Cruz Garza

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Existe en la actualidad un tema de gran interés, y es cuando hablamos de métodos,  trucos, consejos y  técnicas para aprender idiomas, además de los beneficios y oportunidades que la vida nos brinda al ser bilingües. 

La importancia que tiene aprender un nuevo idioma radica en que conoces otras culturas, aumentan tus competencias comunicativas, puedes dar un impulso a tu carrera… pero también mejoras tus habilidades cognitivas. 

El aprendizaje de una lengua extranjera te mantiene saludablemente en forma, tus células cerebrales trabajan de tal forma que tu cerebro queda entrenado para aumentar tu memoria y por lo tanto obtener resultados positivos también fuera del plano lingüístico. Es más un estudio realizado por el University Collage de Londres revela que las personas que hablan más de dos o tres idiomas sufrirán menos enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Existen diferentes inteligencias: lógico-matemática, musical, espacial, emocional… y también lingüística, que como su propio nombre indica es la habilidad de dominar un lenguaje.  Además de aprender nuevas palabras, paralelamente vas entendiendo nuevas formas de pensar: ¡es todo una estructura de razonamiento!

¿Qué es un políglota?

El término “políglota”  hace referencia a una persona que habla múltiples idiomas. Esta palabra proviene del griego poluglōttos, que significa literalmente “más de una lengua”. Técnicamente, pues, cualquier persona que hable más de un idioma se consideraría políglota. Dicho esto, sin embargo, muchos bilingües no se consideran a sí mismos como políglotas. De hecho, muchos consideran que, para formar parte de este club tan especial, hay que ser capaz de hablar un mínimo de tres lenguas. 

¿Cómo sabes si controlas realmente un idioma? Los especialistas afirman que es necesario conocer alrededor de 1.500 palabras de una lengua para poder comunicarse en un nivel avanzado; ya que gracias a los circunloquios (la capacidad para expresar mediante combinación de palabras lo que podría definirse de forma más breve) podemos equipararnos a la cantidad de términos que utilizamos cuando manejamos nuestra lengua materna, que asciende a las 20.000 palabras activas y 40.000 pasivas. Esto desde un punto de vista objetivo, ya que si vamos más allá, tal y como considera Kane Hale, es difícil que pudiéramos definirnos como políglotas, ya que este lingüista conocido por la gran cantidad de idiomas que hablaba, afirmaba que una persona domina un idioma solo cuando conoce realmente toda la cultura que le rodea.

Con esta definición deberíamos preguntarnos si es posible, entonces, aprender más idiomas de los que podemos contar con los dedos de una mano. Pues sí, existen los llamados hiperpolíglotas, personas que no contentos con haber aprendido dos o tres idiomas, demuestran que saben más de 6. Y aunque ya nos podría parecer una cifra bastante admirable, la historia demuestra con ejemplos como el del diplomático alemán Emil Krebs, que tenía  la habilidad de llegar a dominar más de 60 idiomas.

El síndrome savant

A estas personas consideradas así por tener una habilidad mental superior a la media se las denomina savant. ¿Qué les diferencia a estos individuos del resto? Podríamos pensar que un prodigioso cerebro en el que la actividad neuronal sea genéticamente distinta al resto de humanos, pero no está del todo demostrado que sea así. Tras muchas investigaciones, solo se ha llegado a comprobar que la organización de su mente es diferente, sin embargo, no se puede afirmar si esa habilidad es innata o se adquiere gracias al esfuerzo y la constancia. Es el caso de Krebs, a quien se le investigó el cerebro tras su muerte, pero no se pudo demostrar una evolución ya que no existían imágenes del estado de su cerebro en el momento del nacimiento.

Lo que sí han podido probar diversos estudios que se han realizado con personas que poseen esta capacidad, es que el proceso de adquisición de una lengua que ellos poseen es muy diferente a la del resto personas, pues con cada nuevo lenguaje al que se enfrentan lo procesan como si fuera el primero, por lo que los demás idiomas no les influye en su proceso de aprendizaje. ¡Pero no pierdas la esperanza de convertirte en un políglota savant! También se ha demostrado que cuantos más lenguajes se aprenden más fácil resulta saber otros.

Consejos de políglotas para aprender idiomas fácilmente

Hay muchos políglotas que consideran la constancia como la clave para logarlo. Muy bien, y ahora ¿cómo mantengo esa constancia? Sencillo: teniendo un objetivo claro.  Richard Simcott explica que tienes que tener muy bien definida cuál es para ti la finalidad de aprender un idioma. ¿Por trabajo? ¿Para relacionarte con más gente? ¿Para viajar? Párate a pensar en cuáles son las razones por las que dedicarías tanto esfuerzo y tiempo a esa lengua. Si merece la pena, la motivación nunca te va a faltar.

Para conseguir esto también es fundamental no tener miedo a equivocarte. Es muy común la creencia de que cuanta menos edad se tiene, más fácil es aprender un idioma. Sin embargo, los especialistas afirman que esto no es del todo correcto. Lo que ocurre es que un niño no tiene tanto a miedo a equivocarse y a quedar en ridículo si ha fallado. Los niños se atreven y lo toman como un juego. ¡Pues ahora es tu turno, lánzate y mira los errores que cometes como un método más para aprender ese idioma!

Una vez tomada la decisión de adentrarte en el estudio de esa lengua, los políglotas aconsejan que te sumerjas de lleno en ella. Es lo que se denomina inmersión lingüística. Empaparte de la cultura, de la gastronomía y de su gente hasta tal punto que sientas que estás aprendiendo esa lengua desde dentro y no como un simple espectador. Se trata de vivir el idioma desde dentro.

Ahora bien, todo esto no va a funcionar si no conservas lo aprendido. Es muy importante considerar ese idioma como una parte de tu vida, seguir practicándolo y aprendiéndolo en una escuela de idiomas y no olvidarlo. Si solo lo aprendemos en un momento concreto de nuestra vida y lo dejamos apartado, jamás lo interiorizaremos y será fácil que lo olvidemos. Muchos políglotas recomiendan aplicarlo en nuestra vida cotidiana, leyendo y viendo películas en ese idioma. También será sencillo conservarlo si continuamos practicándolo. Una buena manera son los intercambios de idiomas que habitualmente se organizan dentro de los congresos de políglotas, en los que se reúnen multitud de personas con el objetivo de practicar nuevas lenguas. Acercarte y conversar con personas con ese interés puede ser una buena oportunidad para mantener activo ese idioma.

Por Elizabeth Cruz Garza

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