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Ojo Rojo

Martes, 31 de Marzo 2015 - 18:30

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Fidel Ruiz-Healy

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Existen muchas causas distintas de ojo rojo, ya sea unilateral o bilateral, y aunque en ocasiones se puede ver como algo muy aparatoso, en la mayoría de los casos no suelen ser urgencias oftalmológicas.

Si la persona solo presenta ojo rojo sin dolor y sin secreción esto suele ser un cuadro de un sangrado sub conjuntival. Esto suele ser producido por un estornudo, toser, tallado de ojos o elevaciones de la presión arterial que ocasionan que un pequeño vaso sub conjuntival se rompa y ocasione esta hemorragia. Suele ceder solo sin tratamiento al pasar unos días.

Si el ojo rojo también se observa como inflamado o con líquido en la conjuntiva, en ocasiones edema de párpados, se acompaña de picazón, ardor, lagrimeo y tallado o frotado constante de los ojos puede ser un cuadro de conjuntivitis alérgica.

Existen distintos tipos de conjuntivitis alérgicas.

La conjuntivitis alérgica perene (presente todo el año) y la estacional (se presenta en ciertas épocas). Antes era más común la estacional que se asocia a alergenos como pastos, pólenes de plantas, arboles y hongos. Actualmente la variedad perene es más común y suele ser ocasionada por polvo, ácaros, contaminación ambiental, pelo y plumas de animales. La región del ojo más afectada por la conjuntivitis alérgica es el párpado y la conjuntiva. Siendo más común en niños y adolescentes ya que los adultos tienen mejor desarrollado su sistema inmune. Las conjuntivitis alérgicas pueden requerir de tratamientos prolongados con gotas para prevenir la aparición de complicaciones como infecciones añadidas o úlceras corneales.

La queratoconjuntivitis atópica se presenta todo el año pero empeora en el invierno da mucha comezón, lagrimeo, ojo rojo, fotofobia y dolor. Esta variedad también puede afectar el borde de los párpados y en casos severos se asocia con la aparición de queratocono. La queratoconjuntivitis vernal puede dividirse en una forma palperal y una forma límbica, lo cual depende de donde aparecen papilas o nódulos. Puede afectar la cornea y hasta formar úlceras en esta. Sus síntomas también son comezón, fotofobia, sensación de cuerpo extraño, lagrimeo y blefaroespasmo.

La conjuntivitis papilar gigante como su nombre lo indica tiene la presencia de papilas gigantes en la conjuntiva tarsal que pueden llegar a ocasionar caida del párpado superior. Esta variedad se asocia al uso de lentes de contacto y ocasiona comezón y secreción mucoide.

Si el ojo rojo se acompaña de secreción y/o costras lo más seguro es que es una conjuntivitis infecciosa ya sea bacteriana o viral. Estas dos suelen parecer muy similares sin embargo su tratamiento es muy distinto y las complicaciones que pueden ocasionar también. La forma viral es sumamente contagiosa y puede ocasionar que toda la familia se infecte si no se obtiene un tratamiento oportuno. Otra presentación de ojo rojo con escamas en las pestañas o caspa es conocida como blefaritis y suele ser una causa de ojo rojo, comezón y ardor crónico.

La uveitis es la inflamación interna del ojo llamada úvea la cual incluye al iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Estos pacientes suelen cursar con ojo rojo, dolor ocular, disminucion de visión, dolor con la luz, lagrimeo. El iris regula la cantidad de luz que entra al ojo y nos da el color de los ojos, el cuerpo ciliar produce el humor acuoso y le da soporte y movimiento al cristalino y el coroides provee de oxigeno y nutrición a la retina. La causa usualmente es idiopática (34%), aunque puede ser traumática, asociada a enfermedades infecciosas o auto inmunes. La incidencia anual es de unos 12-20 por 100,000 habitantes en personas entre los 20 y los 50 años de edad (aunque llega a presentarse en niños) y si no es tratada de una forma adecuada puede llegar a la ceguera de los pacientes.

Como podemos ver aunque en su gran mayoría todos estos problemas tienen el denominador común de ojo rojo, comezón, lagrimeo y secreción sus causas son muy distintas y por ello el tratamiento también es muy distinto para cada caso. Debido a esto es que hay casos de personas con ojo rojo crónico durante meses o años y que se llevan poniendo gotas durante mucho tiempo sin ninguna mejoría. Esto se debe a que usualmente no acuden con un oftalmólogo y solo se están poniendo gotas que les recomienda la gente y no están tratando el problema de base de su ojo rojo. Una complicación de esto es que en ocasiones las personas utilizan gotas con esteroides durante tiempo prolongado y esto lleva al desarrollo de cataratas y glaucoma secundarias a esteroides.

Dentro de las presentaciones de ojo rojo que se pueden ser consideradas como urgencias son la presencia de cuerpos extraños extra o intraoculares, las uveítis, el glaucoma aguda de ángulo cerrado y las úlceras corneales. Todas estas si no son tratadas de forma adecuada por un oftalmólogo pueden llevar a la perdida de la visión. Las úlceras corneales son infecciones de la superficie del ojo que penetran la capa superficial de la cornea y empiezan a atacar el estroma corneal. Si no son atendidas de forma oportuna pueden llegar a ocasionar una perforación de la cornea y hasta la perdida de la visión. Este cuadro de ojo rojo suele acompañarse con la presencia de un punto blanco sobre la cornea la parte transparente del ojo.


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