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La Metamorfosis

Martes, 21 de Abril 2015 - 16:30

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El Navegante

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¿Te imaginas un día despertar con cuerpo de escarabajo?, ¿o con un cuerpo robótico?, tal vez con partes de los cuerpos de otras personas… o con una extremidad cibernética; ¿te imaginas deambular por la vida con un corazón artificial?, ¿con el riñón de otra persona o el hígado de algún animal?... tal vez con un ojo o un oído electrónico, quizá sólo con una prótesis dental, o al menos unas gafas oscuras para conducir el auto al salir u ocultarse el Sol. Despertar en un cuerpo desconocido, infiltrado por la tecnología, profanado por la ciencia, infestado por un billón de nanobots que intentan curarte un cáncer… ¿te imaginas?

Seguro lo has visto en alguna película, un fragmento noticioso, o en alguna plática de sobremesa. Lo cierto es que esto, no es ciencia ficción; la ciencia se debate entre la religión y la sociedad para establecer los paradigmas de lo moral; al final el vencedor será la economía más fuerte. Los grandes laboratorios, las farmacéuticas, los hospitales; ¡los seres humanos quieren tener el control de sus vidas!, saber cuándo van a enfermar, como pueden sanar, en qué momento van a morir, cómo reparar su cuerpo. Seguro conoces a alguien que se practicó algún tipo de cirugía… estética. Seguro has escuchado sobre los esteroides anabólicos. Todos de alguna manera están tratando modificar sus cuerpos, no importa los objetivos que persigan, lo importante es que desde los cosméticos y la moda, hasta la ingeniería genética más sofisticada, conforman una industria descomunalmente millonaria. 

Los valores cambian, nuestra identidad biológica cada día pierde un poco de su esencia frente a los nuevos paradigmas científicos, nuestra naturaleza humana se perfila distinto. Transitamos de una tumba, de la incineración del cuerpo, a una cámara criogénica. Tecnología e idiosincrasia se fusionan en nuestro auto-concepto; eso nos obliga a fusionar mente y cuerpo, terminar con esa dualidad ancestral; encontrar el punto donde la consciencia se convierte en cuerpo, donde el cuerpo se vuelve moda y la moda economía. “Cuerpo sano en economía sana”.

Nos encontramos en el estado intermedio de la evolución, pero que les digo yo, si todos somos testigos activos de esta transformación, no es algo nuevo; un paradigma ontológico tan grande y monolítico que difícilmente podemos ver aun cuando nos obstruya el paso. Estamos en búsqueda de la singularidad tecnológica. Los grandes paradigmas éticos, filosóficos, morales, científicos y religiosos que han intentado frenar esta evolución,  terminarán rindiéndose y transformándose irremediablemente; estamos entre lo humano y lo post-humano, transitando obligadamente y sin darnos cuenta por la cuerda floja del transhumanismo, por ese espacio de angustia e incertidumbre que paraliza a los guardianes del statu quo, y donde la ansiedad de descubrir el final, desespera a los caudillos más osados del progreso.

Qué sentido tendría un cuerpo superior con una mente primitiva sujeta a instintos y emociones... obviamente una economía próspera. El racismo, las facciones, las clases, el gobierno y la sociedad, las religiones, las causas y las convicciones, el poder, el control y la economía; todos los grandes productores de paradigmas, y todos los paradigmas generadores de grandes apegos, difícilmente sucumben ante la influencia transformadora de la metamorfosis; más bien se apoderan de ella y la convierten en una razón más de control, en parte de su activo ideológico.

El hombre ha empezado a despertar de su sueño biológico, de su amnesia espiritual; se revela contra sus deidades, trasciende la moral, es inevitable; ¿quién será el nuevo Prometeo que robe el fuego a los dioses?, ¿Dmitry Itskov? [1], ¿John Craig Venter? [2], igual que Julio Verne pudo anticipar el porvenir, Mary Shelley también se adelanta a la muerte. Sin embargo, esas quimeras del pasado se han convertido en realidad, el arrullo del fin de una era se esparce en el mundo, y suave inicia la sinfonía de una metamorfosis desconocida, empapada de realidad virtual, de inteligencia artificial. Salas de espera en butacas criogénicas esperando del último hallazgo tecnológico deseando desde el interior que todo salga bien para prolongar su agonía si la muerte es inevitable o vivir el sueño de su eternidad.

¡Señores!... ¡somos!, en lo particular y en lo colectivo, independientes, dependientes, libres y esclavos, autónomos e interdependientes; iguales y al mismo tiempo, únicos. Ustedes lo saben, así funciona nuestra especie. Siempre nos hemos agrupado para sobrevivir, para dividirnos el trabajo. Cada uno de nosotros somos un fractal holográfico de la especie en su conjunto, una resonancia del universo en toda su extensión.

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[1] “Proyecto Avatar 2045″ La idea principal del proyecto es que los seres humanos puedan llegar a existir en un avatar, el cual podría ser un holograma formado por nanobots y controlado remotamente.

[2] Craig Venter acaparó los reflectores mundiales en 1999 con su proyecto Genoma Humano. En 2010, Venter, y su equipo lograron crear una célula bacteriana en un laboratorio con un genoma totalmente sintético, esencialmente creando la primera forma de vida artificial de la tierra.


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