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La batalla de Mosul, y su impacto ambiental y social

Viernes, 11 de Noviembre 2016 - 17:30

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Fernanda G Tamayo

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Mosul es la segunda ciudad más grande de Irak y era la capital rica en petróleo de la provincia de Nínive. Mosul es el ultimo bastión que está bajo el control del Estado Islámico, desde junio de 2014, de ahí su importancia, ya que liberar Mosul podría representar el principio del fin del Estado Islámico en Irak, ganando el control de esta ciudad se convertiría en una de sus victorias estratégicas más significativas; pero si el Estado Islámico es derrotado sería una caída además de política, sumamente importante moralmente, además de que en términos territoriales solamente le quedaría Raqqa en Siria.

IMPACTO AMBIENTAL Y SOCIAL

Es preocupante el desastre ecológico que puede provocar la Batalla de Mosul. Por un lado, existe el miedo latente de que el Estado Islámico útilice armas químicas para defenderse, aunque por el otro lado el incendio de pozos de petróleo e infraestructuras ya ha comenzado, teniendo como consecuencia la emisión de nubes tóxicas a la atmósfera.

La semana pasada el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente alertó sobre el impacto en el medio ambiente de las políticas de “tierra quemada” del Estado Islámico en Mosul. Además de que este grupo ha incendiado en los últimos días 19 pozos petroleros, dañando la salud de casi mil personas y provocando la muerte de al menos dos. Entre los padecimientos que más se registran son las enfermedades respiratorias y la asfixia.

También fue incendiada una fábrica de sulfuro, que desprendió una nube de dióxido de azufre, extendiéndose hacia el sureste de Mosul, y hacia el noreste, registrando altos niveles en Turquía.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente asegura que ha puesto en contacto a los equipos de emergencia con expertos en materiales tóxicos para que cuenten con ayuda técnica a la hora de enfrentar la situación.

Lo anterior se traduce en un desastre ambiental prolongado ya que estos contaminantes convierten las condiciones de vida en peligrosas y “miserables”, además de que empuja al desplazamiento de la población, tema que inquieta a la ONU, ya que existe la probabilidad de una fuerte crisis humanitaria; se espera que al menos unas 200 mil personas huyan de la zona.

En tanto, la Agencia de la ONU para los Refugiados ya ha instalado campamentos al norte de Mosul con capacidad para decenas de miles de personas, aunque ya es un número insuficiente. Muchos se enfrentan a la incertidumbre de dónde vivirán hasta que sus poblaciones recuperen la normalidad y puedan regresar a ellas.



Número 27 - Marzo 2019
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