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Hay millones, ¡y millones!

Jueves, 07 de Mayo 2015 - 16:30

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Adriana Salas

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“El trabajo es una serie de ensoñaciones indefinidas.
En el trabajo, lo mismo que en el ocio,
se desarrolla la epopeya de los sueños.”

Gastón Bachelard

Esta cita es, claramente, el primer buen concepto escrito que conozco acerca del trabajo. Es la definición que más me gusta. El trabajo no solamente da emolumentos para sobrevivir; da otras satisfacciones de orden espiritual pero de acuerdo con todas estas percepciones, es una herramienta para vivir en libertad. De ahí que preocupe tanto cómo se mide y se establece el precio en dinero de nuestro tiempo y energías.

El dinero está dividido. La forma es la denominación en billetes y monedas. El centavo es el pedazo más pequeño:

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Y siguiendo con la escala hacia arriba, encontramos que:

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Me he preocupado por poner estas tablas, porque en la práctica se están haciendo transacciones con cantidades escritas de esta manera. Las páginas PTC así van anotando las ganancias de los usuarios-trabajadores; en los cobros de las llamadas de telefonía móvil se especifican las cantidades a pagar en este mismo formato y créanme, no es fácil de entender a la primera, sobre todo si no fue uno aplicado en las clases de aritmética de la escuela primaria.

Además, está otro detalle del que ya no nos acordamos: el peso de ahora es un “nuevo peso”, al que se le quitaron tres ceros, pero éstos siguen tomados en cuenta en ambos lados del punto decimal y a la derecha e izquierda de los números.

En octubre de 2009 encontré una noticia en la sección Reportero Ciudadano del periódico El Universal. Un remitente anónimo preguntaba si alguien sabía si las monedas de diez centavos habían dejado de circular, porque en muchos establecimientos los cajeros no las aceptaban. A veces le eran devueltas con muy malos modales, argumentando que no tenían valor.

Se dice que lo difícil es hacer el primer millón, pero no nos damos cuenta de que diez mil pesos es el primer millón de centavos. Se dice también que una vez conseguido el primer millón, el segundo es más fácil.

¿A quién le conviene que despreciemos los centavos? El primer paso para ser millonario en pesos, ¡es ser millonario en centavos!


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Número 34 - Octubre 2019
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