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¡Es más fácil JUNTOS!

Miércoles, 13 de Abril 2016 - 16:00

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Juventina Chonguín Camacho

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– ¿Tú crees lo que vi? A manifestantes aventando gasolina a policías y luego le aventaban cerillos encendidos.
– Oye y no corriste en sentido contrario, ¿qué hacías ahí?
– Amiga, lo estaba viendo por televisión.
– Ahh, ya me habías espantado. Me pregunto ¿cómo vamos a tener una policía de calidad?, por un lado exigimos que desempeñen su trabajo con ética, eficacia y eficiencia, además de respetar con precisión los derechos humanos y, por el otro, ¿quién los apoya a ellos en el ejercicio de su trabajo ante este tipo de actos? ¿Tú has visto a alguien recriminar estas acciones? Yo no sería policía ni por nada.
– ¡Yo menos! Creo que nadie o muy pocos expresan sus opiniones en contra de este tipo de actos y cuando alguien levanta la voz a favor del gobierno los ciudadanos decimos que son unos vendidos ¿Verdad?

Ante los problemas y retos de un país es necesario el interés de toda la población. La aceptación de que nadie es perfecto y todo es perfectible es fundamental para el desarrollo. La comprensión de que la participación ciudadana es indispensable para tener un país mejor y no dejar en manos de unos cuantos el destino de todos por desinterés y comodidad. Se necesita del compromiso de todos y aportar, trabajar, buscar el bien común, más allá de la exigencia,

– Si, ¡Entonces cómo vamos a mejorar! Amiga, estamos en una trampa… Mira en toda situación se tiene que reconocer tanto las equivocaciones como los aciertos porque de lo contrario quien lleva las riendas no sabrá qué está haciendo bien y qué mal. Si sólo criticamos cada quien se va por dónde quiere y punto. Nadie sabe cuál es el camino correcto ni en dónde están los errores por la simple y sencilla razón que sólo hay críticas, además críticas negativas ni siquiera constructivas.

Muchas veces la población se ocupada en sus quehaceres diarios y pasa por alto su corresponsabilidad en los problemas del país, culpando de todo a quienes lo dirigen, menos a su apatía. Es indispensable tomar conciencia de que para avanzar es necesario el trabajo en equipo, buscar la información correcta en el lugar adecuado, analizarla y llegar a conclusiones propias. Esperar que otros tomen las decisiones por nosotros pocas veces rinde el fruto esperado.

– Mmm, oye y entonces todas las corruptelas ¿Qué hacemos con eso? ¿Olvidarlo?
– ¡Por supuesto que no! Exigir con conocimiento de causa es más valioso que gritar mentiras o ponerse al lado del mejor postor.
– Amiga, no vamos arreglar el País tú y yo solas, Por supuesto hay que empezar por algún lado.

Es frecuente confundir: gritar con negociar, perder con escuchar, ser débil con negociar, ceder y comprender con derrota. Muchas veces se nos olvida que vivir en pleitos, luchas, mala distribución de la riqueza es una situación que nos perjudica a todos. El mundo no es blanco y negro está lleno de matices y buscar toda esa gama es responsabilidad compartida.

Ser ciudadanos implica ser partícipes de las acciones que se toman en tu país, ese lugar donde vives, trabajas, están tus hijos, tus padres, están tus sueños…

¿Qué quieres hacer por él?


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Número 30 - Junio 2019
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