Se encuentra usted aquí

Cambio Cultural

Martes, 05 de Mayo 2015 - 16:00

Autor

foto-sergio_martin.jpg
El Navegante

Compartir

cambio-cultural.jpg

El espíritu del cambio, de la evolución, de la transformación empieza a hacer presencia en nuestra sociedad. Consignas como ¡Cambiemos el Mundo!, Liderazgo, Cambio Cultural, Educación, Igualdad y Desarrollo, entre otras; se enfrentan a diario contra Bullying, Corrupción, Nepotismo, Prepotencia, Miedo, Delincuencia, Inseguridad, Acoso,  Gobierno, y otras más. Funcionarios, empresarios, políticos, observadores, críticos, analistas, reporteros, comentaristas, cómicos y periodistas se enfrentan entre sí por defender, impedir o promover, el espíritu civilizatorio que se ha apoderado de las mentes lúcidas de algunos de los habitantes más distinguidos de nuestra sociedad. Mentes que han escalado la consciencia hasta el punto de su evolución denominado responsabilidad, en el único sentido posible.

Observar el statu quo, sin embargo, no promete que éste se quebrante. No basta saber que se requiere educación, poner una escuela y regalar becas; no basta asegurarse de que la enseñanza en esa escuela sea de la mejor calidad, No basta cultivar las artes y valores. Es loable, bonito y hasta conmovedor; pero insuficiente. ¿Dónde está el punto fino que detonará el Liderazgo, que hará estallar el Cambio Cultural, que propiciará la transformación del mundo?, ¿dónde se encuentran los detalles que nos indican cómo se articula todo esto?, ¿cuál es la llave que antepone el interés general, por encima del deseo individual de bienestar, y que malinterpretamos como supervivencia?, ¿cómo se consolida el producto final todas esas ideas creativas de la ciudad?

¡No bastan las buenas intenciones!, ni es suficiente el poder mediático de todo el espectro de radio, televisión e Internet. La educación germina en el seno de la identidad, en el auto-concepto, en el conocimiento de uno mismo; ¡ahí es donde está el cambio de mentalidad!, se cultiva con confianza, con anhelo, con futuro; ahí, en el contexto ideal de la ética y la moral... Enseñar a descubrir la propia identidad; lo que se es, quién se es; debería ser el requisito primario, el objetivo fundamental, de cualquier disciplina que pretenda educar. Crear consciencia, de sí mismo y del lugar que se habita, nos otorga la facultad de la presencia. De otro modo las cátedras pierden fuerza para capturar la atención de las mentes ausentes, extraviadas en la búsqueda ansiosa de su propio origen e identidad. ¿Quiénes somos para querer lo que queremos?, ¿cuál es el papel que desempeñamos para transformar lo que tenemos?... ¡Ahí está la piedra filosofal! Es absurdo pretender un Cambio Cultural, una mentalidad distinta, un cambio de paradigmas, apropiarse de una idea, con una identidad débil, disminuida o inestable, cualquier idea por insignificante que parezca podrá derribar un auto-concepto frágil, podrá destruirlo y corromperlo mientras sus cimientos no hayan fraguado, mientras su identidad no se haya definido. Ahí es dónde está la importancia de la educación.

¿Qué estamos enseñando?, ¿cómo lo estamos enseñando?... ¿Qué debemos enseñar?, ¿cómo lo debemos enseñar?...

Sin duda, el siguiente aspecto es el "Cambio Cultural"... ¿Qué es eso?, dos palabras; la primera sólo implica de manera abstracta la transformación de la otra. Pero la segunda, la palabra, "Cultura", tiene un sentido tan grande como nuestra historia. Un universo de constelaciones de significados, que al igual que las estrellas; nacen, se transforman, se destruyen, se convierten en hollos negros; se mezclan con otras constelaciones, otras culturas, cada una con su dinamismo y su historia; con su infinita maquinaria de paradigmas... Ese es el detalle que nos debe ocupar, esa maquinaria de paradigmas y de implantes conceptuales del deber ser, esos son los grilletes al statu quo.

¡Señores!... empresarios, emprendedores, conciudadanos, compañeros: ¡empecémos con el pie derecho!, andémos el camino recto, no seamos ilusos, no sembremos expectativas en tierra de buenos deseos. No les tiremos margaritas a los cerdos. ¡No! Este es el punto donde comienza el liderazgo, o mejor dicho: "El libre albedrío de la responsabilidad", que no es más que la voluntad de transformar. Es él, el libre albedrío, el que contagia, el que invita, el que se admira, el que convence... El que quebranta el estatu quo, el que guía, el que con responsabilidad asumida por propia convicción, transforma.

"No podemos resolver los problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos". Dijo Einstein. El método debe evolucionar. No podemos cambiar nuestra sociedad si no cambiamos nosotros, y no podemos cambiar nosotros si no cambiamos nuestra forma de pensar, y no cambiaremos nuestra forma de pensar hasta no cambiar los paradigmas que la sustentan; las ideas con las que nos educaron. Justo ahí es donde surge el miedo, donde los guardianes del statu quo proclamarán la transformación cultural, aferrándose a sus paradigmas históricos, a sus ideas petrificadas, a la ededucación aberrada que dio origen a ese statu quo que tanto protegen, y que paradójicamente, demandan se transforme sin que se altere.

No hay magia en esto. Una cultura no se endereza, se siembra y se alimenta para que florezca y desplace a la cultura anterior. Una generación… se requiere un ciclo agrícola. Sólo hay que saber sembrar, seleccionar el paradigma civilizatorio adecuado, encontrar tierra fértil, alimentarlo y cuidar que no se corrompa. Una vez que ha echado raíz, la naturaleza humana se encargará del resto.

Liderazgo es la capacidad de contagiar la voluntad de transformar. Solo es eso… ¿Para qué tanta miscelánea conceptual?

Líderes, docentes, comunicadores, agricultores de de la cultura, todos estamos obligados a contribuir. El observador pasivo, el que mucho ayuda si no estorba, se convierte en el ancla de su condición, en lastre de su propia transformación.

Educación (consciencia), mentalidad (cultura), y liderazgo (responsabilidad). Son los ingredientes de la transformación, del Cambio Cultural. Ustedes lo saben.


Leer también


Número 35 - Noviembre 2019
portada-revista-35.png
Descargar gratis

No te pierdas ningún artículo

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER