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Cartas a Tora CXXXIII

Querida Tora:

      Tuvimos una fiesta en la vecindad. Fue una fiesta poco común: el abuelo (y bisabuelo y hasta tatarabuelo de unos vecinos cumplió 100 años). Y los parientes le organizaron un fiestón. Empezaron por pedir el patio para la comida, porque iba a venir una cantidad enorme de gente: el señor tuvo diez hijos; de ahí salieron 40 nietos, y lo demás ya ni lo quieras saber. Eran más de 100 los invitados, sin contar a algunos vecinos que también asistieron porque los conocían de mucho tiempo antes.

      El portero se mostró generoso, y no les cobró por alquilárselos ni les puso obstáculos (Pero porque los vecinos están empezando a exigirle que tape el hoyo y arregle los baños, y quiso quedar bien con ellos). La comida la pusieron entre todos, y hasta la tía de Zacatecas (Sí, el centenario tiene una tía, porque su abuelo tuvo un montón de hijos, y esa mujer nació después que el señor, ¿te imaginas?) trajo unos tamalitos, que ya llegaron secos y pulverizados, pero como dijo ella misma, lo que cuenta es la intención.

      También una tataranieta que ni siquiera lo conocía tuvo la intención de llevar unos chiles en nogada; pero lo único que llegó fue el rabo de ,los chiles, porque se agusanaran en el camino (Pero los pusieron en la mesa, para que todos los vieran; y si no se los comieron, fue porque los gusanos se pusieron a bailar como poseídos en cuanto oyeron “Las Mañanitas”).

      La familia se levantó a las tres de la mañana, para poder estar listos a las dos de la tarde, que era la hora de la cita. Todo fue muy bien hasta que quisieron despertar al centenario. Lo tenían en una especie de ropero, porque no tenían habitaciones suficientes para todos, y por la noche le cerraban la puerta (Al fin que nunca necesitaba nada); y cuando abrieron la puerta, el señor dijo “Nos vemos”, y estiró la pata. Así como te lo digo: se murió.

       ¡Había suspender la fiesta! Pero la tía dijo que no, que el centenario siempre había sido muy fastidioso, y que no iba a permitir que les fastidiara la comida. Además, los cien años los había cumplido de todas formas, así que ¡adelante!

       Llegada la hora, sacaron al centenario en un  sillón, lo sentaron a la cabecera y dijeron que estaba dormidito. A nadie le extrañó que durmiera durante toda la comida, porque en realidad nadie lo conocía, y sólo sabían que era muy dormilón. Así que comieron, bebieron y bailaron con todo el entusiasmo que despertó la ocasión. Todos quisieron felicitar al centenario, y como no le podían  estrechar la mano “porque estaba un  poco cansado” (En realidad, no querían que se dieran cuenta de que ya estaba frío) se contentaron con darle unas palmaditas en la espalda, que más de una vez lo derrumbaron sobre el mole o los chilaquiles. Pero no hubo consecuencias, y todo se redujo a limpiarle la cara y la camisa, que era nueva y blanquísima, porque se la acababan de comprar (Después vino el pleito de quién la heredaba, pues todos la querían; pero se la llevó la tía, para acordarse de las necedades e inconsecuencias de su sobrino favorito, que le recordaban tanto a su papacito).

       Como a la una de la mañana metieron  al centenario a la vivienda, “no le fuera a hacer daño el frío de la noche”, y el baile siguió hasta las seis de la mañana, momento en que una de las nietas salió llorando, diciendo que “su abuelito se acababa de morir”. El impacto que causó en los invitados fue terrible, y no faltó quien dijera que no debían haberlo expuesto a tanto jaleo, que lo habían matado con su exceso de cariño. Pero fueron unos cuantos, y los demás los abuchearon hasta callarlos. Total que en unos minutos organizaron la capilla ardiente con  una de las mesas, y empezaron a servir café con piquete (Del cual tenían todavía bastante), y lo velaron ese día y la noche siguiente, para aprovechar lo que sobraba de la fiesta. Ya luego lo enterraron y le rezaron lo necesario (De lo cual se encargó la Mocha con muy buena voluntad, aunque no la habían invitado a la fiesta).

       El portero se portó bien, y no les cobró por usar el patio como capilla ardiente. Al contrario, hasta se ofreció a pasarles una película del Piporro. Pero ya sabes por qué fue.

      Te quiere

      Cocatú

Fecha: 
Viernes, 24 de Mayo 2019 - 13:05
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Fecha B: 
Viernes, 24 de Mayo 2019 - 15:20
Fecha C: 
Sábado, 25 de Mayo 2019 - 04:20
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Obras que la ciudad no quiere “Ciudad de México, Decidiendo Juntos”, Mentira o Verdad ¿Siguen los negocios?

Como si no hubiera  problemas en la ciudad de México y todo estuviera tranquilo, dos enormes conflictos se ven venir para el gobierno del DF, la construcción del doble túnel en Río Mixcoac y el Corredor Cultural Chapultepec Zona Rosa, y como dice el dicho, “ya éramos muchos y parió la abuela”.

La oposición al doble túnel en Río Mixcoac, ha generado la inconformidad principalmente por la cantidad de árboles que tirarán para llevar a cabo esta obra. Vecinos de la zona se han manifestado desde que se dio a conocer el proyecto por parte del GDF, la cual tuvieron que suspender, al menos mientras se calmaban los ánimos.

Pero finalmente y de manera autoritaria y prepotente, al menos así lo denuncian los vecinos, el GDF decidió iniciar la obra este martes 25 de agosto, con el correspondiente caos de circulación, afectando a la ciudadanía que tiene que transitar por esa zona.

Llama mucho la atención que si los funcionarios del GDF no se cansan de promocionar su slogan “Ciudad de México, Decidiendo Juntos”, se presente este conflicto, en el que ya inclusive hubo amenazas hacia quienes sigan oponiéndose.

Pero vayamos por partes, el GDF en voz de Patricia Mercado, la Secretaria de Gobierno, se informó que con 16 modificaciones hechas al proyecto original y bajo la advertencia del uso de la fuerza pública, de ser necesario, arrancó la obra, que según afirma, fue luego de 80 mesas de trabajo y 35 recorridos en la zona, en donde se escucharon las propuestas y dudas de los vecinos y grupos interesados.

Agregando “sabemos que sigue habiendo diferencias, que quede claro, hemos convocado a todos a participar y lo seguiremos haciendo, sin embargo, hemos dejado muy claro que entre la propuesta del No Absoluto y la propuesta del SI, y el proyecto que presentó el gobierno de la ciudad en un inicio, hay muchísimos matices y hemos quedado en un Sí con cambios al proyecto original”.

Y aquí vino la amenaza al ADVERTIR “El último recurso es el uso de la fuerza pública, esperemos no usarla, si la usamos en algún momento que sea un proceso de inhibición y no tanto un proceso de retirada, un proceso de inhibición para la posibilidad de que no se pueda continuar la obra por la protesta”.

Más claro ni el agua, y no me refiero a la que se surte en la ciudad de México, porque esa está muy turbia y contaminada, sino a que como siempre han actuado los perredistas desde 1997 que llegaron a mal administrar esta ciudad, TODO a través de la Imposición, sin importarles en lo más mínimo la ciudadanía.

Porque en este tema, la ciudadanía que se opone lo hace para que esa obra no se llevara a cabo, no para hacerle modificaciones. Por eso pregunto, ¿qué parte de “No Queremos la Obra”, no entendieron los funcionarios?. O quizás el negocio es lo que importa ya que se dice que costará 1,500 millones de pesos.

Pero como los ciudadanos no les interesan, ya iniciaron la obra, que para sumarle al conflicto, anuncian que los trabajos serán de las 22 horas a las 5 de la mañana, lo cual es mentira porque el martes 25 antes de las 21 horas ya estaba cerrado, sin que hubiere agentes de tránsito indicando por donde circular y eso fue un caos.

Asimismo, está de terror saber que la obra durará ¡22 MESES!, equivalentes a ¡660 días! de caos en esa zona.

Por lo pronto los vecinos que se oponen, están realizando guardias para seguir intentado que no se lleve a cabo. Pero como lo dijo el jefe de Gobierno “esa Obra va porque va“.

Y en continuidad con la oposición de la ciudadanía en proyectos del GDF, porque se enteran cuando las autoridades anuncian que las llevan a cabo, está el Corredor Cultural Chapultepec Zona Rosa, con un costo de mil millones de pesos, el cual tampoco desean los vecinos de esas zonas, y están exigiendo que se realice una consulta ciudadana con base en la ley y no solo una recopilación de comentarios, denunció Edgar Avilés, vocero de la Asociación en Defensa de Roma-Condesa.

Sumándose a ellos, más de 10 Comités Ciudadanos de las colonias, como Chapultepec, Roma y Condesa, quienes exigen que no sea privatizado el espacio público, argumentando que el proyecto no es prioritario para la ciudad, pero un aspecto por demás importante, que la ciudadanía decida si es viable o no, que en verdad los tomen en cuenta.

Y aquí surge la gran duda, ¿les harán caso, los tomarán en cuenta?

¿O se demostrará que su slogan “Ciudad de México, Decidiendo Juntos” es una mentira más de esta administración perredista, importando más los negocios? Tiempo al tiempo. 

Fecha: 
Jueves, 27 de Agosto 2015 - 17:00
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