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Nuevo Amanecer: El Protocolo Modificatorio al T-MEC y sus detalles

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) fue acordado entre los tres países, el 30 de septiembre del 2018, y fue firmado el pasado 30 de noviembre del 2018 en Buenos Aires, Argentina por Enrique Peña Nieto, Donald Trump y el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, ante la presencia del representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer; el entonces secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo Villarreal, y la ministra de Asuntos Exteriores, Chrystia Freeland.

El 19 de junio del 2019, el Senado mexicano ratificó el T-MEC, así como los seis acuerdos paralelos entre el Gobierno de México y el Gobierno de los Estados Unidos de América.  Fue el primero en ratificar el T-MEC, con 114 votos a favor, cuatro en contra y tres abstenciones, esperando que EU y Canadá hicieran lo mismo. Algo que no ocurrió.

Lo que ocurrió es que el 10 de diciembre del 2019, se firmó un Protocolo Modificatorio al Tratado entre los Estados Unidos Mexicanos, los Estados Unidos de América y Canadá, en la Ciudad de México. El 12 de diciembre del 2019, el Senado mexicano ratificó con 107 votos a favor y 1 en contra, el Protocolo Modificatorio al TMEC y dos acuerdos paralelos: uno en materia de cooperación ambiental y verificación aduanera, firmado por México y la Unión Americana, y otro sobre el Capítulo de Medioambiente del Tratado, suscrito entre nuestro país y Canadá.

El Protocolo Modificatorio al TMEC versa fundamentalmente sobre cinco temas: medio ambiente, derechos laborales, periodos de transición en el acero y en el aluminio, solución de controversias y biomedicina.

En materia ambiental, se establece que las obligaciones de las partes conforme al T-MEC no le impiden cumplir sus obligaciones con otros acuerdos multilaterales de medio ambiente siempre que el propósito principal de la medida no sea imponer una restricción encubierta al comercio.

En reglas de origen, se modifican las reglas de origen de acero y aluminio que tienen un impacto importante en el sector automotriz.

En materia laboral, se define lo que es una violación de una obligación, y lo que es un incumplimiento. Se establece un panel para efectos de la solución de controversias. También hay un anexo sobre el mecanismo laboral de respuesta rápida en instalaciones específicas. En verificación se establece en el artículo 31-A.7.7 del Protocolo Modificatorio al TMEC: “Si la Parte demandada acepta la verificación, el panel realizará la verificación dentro de los 30 días siguientes a la recepción de la solicitud por la Parte demandada. Observadores de ambas Partes podrán acompañar al panel en cualquier verificación in situ si ambas Partes lo solicitan.”

Gustavo de Hoyos Walther, líder de la Coparmex, comparó al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador con el de Antonio López de Santa Anna. Escribió en Twitter: “Yo veo una debilidad “santanista”. Desde el Tratado Guadalupe-Hidalgo no se veía tanta “flexibilidad” ante USA. Y de paso, se le agradece a @realDonaldTrump”. Desde Palacio Nacional, donde asistió como invitado a la firma del Protocolo Modificatorio al T-MEC señaló: “Estamos contentos de que concluya la negociación. Si pasa más tiempo pues igual se termina cediendo el Istmo de Tehuantepec.”

Autor:

Fecha: 
Miércoles, 18 de Diciembre 2019 - 11:45
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Fecha B: 
Miércoles, 18 de Diciembre 2019 - 14:00
Fecha C: 
Jueves, 19 de Diciembre 2019 - 03:00
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Desigualdad

Tratar el tema de la desigualdad es como abrir el espectro de la historia moderna. Una vez superados los conflictos bélicos que alguna vez sustentaron falta de equidad, surgieron las fórmulas, cimentadas todas en prácticas de gobierno, en búsqueda de razón de representación de mayorías. Así da inicio una convivencia: la relación del hombre con el capital. El punto de partida del individuo como activo prominente en la aportación del trabajo también inició un ciclo, el del costo como componente del valor agregado en la función productiva.

Con el tiempo, la suma de los costos dio paso a la especialización. La materia prima para algunos productores se convirtió en base de competitividad y más tarde encontró valores agregados en plazas ajenas al punto de origen de esta materia prima. Se gestaba la primera concepción de ventajas comparativas y con ello la competencia. El comercio internacional cedía a las bondades de la oferta y la demanda se circunscribía a simples manifestaciones de gustos y preferencias cuando los países cubrían sus infraestructuras y requerimientos de la macroeconomía ya imperante después de la gran guerra.

Se le llamó Revolución Industrial al despegue brutal de la tecnología que acumulaba experiencias en el acero, en los materiales ligeros por igual y en la construcción de obras no imaginadas en la contención hidráulica y la cobertura de electricidad y vías férreas y aéreas. La dinámica del mundo marchaba y nutría de satisfactores a las poblaciones; se concebían estados protectores y proveedores de libertades. La economía era una consecuencia de la interacción de un mundo que concebía una paz duradera e incontestable.

Las manchas urbanas surgieron como respaldo a la fuerza laboral y la función sectorial asomó sus primeras manifestaciones de desigualdad. Zonas rurales extensas fueron quedando en un rezago no contemplado como parte integrante de la cadena productiva. Surgieron las diferencias de intensidad de capital e intensidad de trabajo en los componentes de producción. Surgieron también, las primeras diferencias en el ingreso.

El paso de los años demostró que las brechas se agudizaban y el contrato social debía atenderse. Los gobiernos reaccionan a las alertas, reaccionan a los plazos relativamente cortos por las derivaciones que han surgido de proyectos de alternancia. Del pasado, reciente o lejano, podemos rescatar infinidad de fórmulas para cubrir el espectro social sin el descuido de las formas adoptadas por la permanencia de principios de capitalización signadas por el mundo libre desde 1944 en Bretton Woods.

Por décadas hemos tomado como costumbre adaptar preceptos de desarrollo y guías formuladas por los organismos financieros internacionales surgidos de las conferencias mencionadas. La premura por sentar bases de capitalización a países y grandes ciudades dañadas por la guerra inició una etapa de progreso y activa participación de naciones, fase que terminó llamándose economía de mercado, aspirando siempre a la eliminación de barreras y tarifas arancelarias.

La base mencionada, que unía capital y comercio sentó las bases de un modelo liberal, término que alentaba libertad en la expresión de las ideas, en la literatura y las artes. El pensamiento liberal no era nuevo en la mitad del siglo XX. El afán de multiplicar bienestar económico no interrumpía proyectos de industrialización, por el contrario, los capitales actuaban como síndicos en la pulverización del riesgo. El principio era atrayente. Finalmente, la actuación de bloques comerciales iniciaba una globalización anhelada de tiempo atrás. La dilución de riesgo siguió un juego de décadas en la banca de inversión y la de organismos regionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

Retomamos las brechas; se adoptaban medidas de inclusión, se experimentaba con programas asistenciales, con créditos y tasas blandas, se estimulaba la producción regional y se protegía la comercialización. México adoptó todas estas medidas y las controló desde la función pública, con un tono paternalista y ampliamente protector, creando un sistema ligado al poder que era transmitido por herencia y de esa capa no solamente se cubría el esquema de abasto interno, se cubría un ambiente cautivo y clientelar.

El intento de 1994 en el Tratado de Libre Comercio permitió al agro mexicano reunir núcleos de producción para adentrarse en los términos del tratado diez años más tarde. Los intentos para incorporar sectores productivos en rezago daban margen a la especialización regional pero no todas las regiones respondieron con las aspiraciones deseadas. La globalización devoraba los rezagos; parecía una marcha imparable para naciones emergentes. Las mediciones del exterior demostraban desigualdad en el ingreso.

Nuevamente se promocionaron programas con metas específicas. Los recursos se etiquetaban para alcanzar las metas de incorporación de zonas marginadas. La desviación de recursos, probada o no, es lamentable y desde luego acumula a la carga que todos llevamos en la consideración de comunidades alejadas de toda pertenencia. Los alivios pueden ser confiables en los números; nunca serán de satisfacción plena pero la circunstancia que ha rodeado esta atención ha formado una buena parte de la fase presupuestal de los poderes de la nación.

La nomenclatura de modelos no ha sido del todo una base sólida de interpretación económica; el neoliberalismo, así bautizado por la Escuela de Chicago únicamente exigía un adelgazamiento del tamaño del Estado y un alejamiento de rectoría. El principio es sano porque ampara una economía de mercado. Desafortunadamente, tal vez el mundo de los satisfactores ha abierto más posibilidades para las minorías y el reclamo social impera como demanda de equidad.

Del aparente desamparo o de la reacción tardía de muchos gobiernos a la demanda social, viene la confusión no en el desecho de un modelo neoliberal como expresión tácita y concluyente del capitalismo, para centrar una fuerza totalitaria y redentora de valores nacionalistas, fórmula que promete captura de capital para reparto, un simplismo que desafía toda concepción de política económica. Esa es fórmula populista y dista de terminar con la desigualdad. La captura en sí revierte la oportunidad y el libre albedrío del individuo. Las oportunidades derivadas del empleo se convierten en promotores de igualdad. Para ello es preciso alentar la inversión en sectores clave y dejar hacer…

 

 

 

Fecha: 
Lunes, 11 de Noviembre 2019 - 10:25
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Fecha B: 
Lunes, 11 de Noviembre 2019 - 12:40
Fecha C: 
Martes, 12 de Noviembre 2019 - 01:40
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Si no se ratifica TMEC en 2019, los trabajadores mexicanos serán los más beneficiados

El debate político en Estados Unidos sobre el proceso de impeachment en contra de Trump, ha generado señales encontradas sobre la probabilidad de que el TMEC sea ratificado por el Congreso estadounidense antes de que termine este año.

Hasta apenas la semana pasada se creía que el proceso de impeachment contra Trump, monopolizaría la atención del Congreso estadounidense, lo que impediría la discusión de iniciativas no prioritarias para la operación de Estados Unidos, entre ellas incluida la ratificación del T-MEC, lo que sumado al proceso electoral que se vivirá en dicho país el próximo año, postergaba la discusión del T-MEC hasta el 2021.

Pero de la misma manera en que el proceso de impeachment ha atrapado la atención del Congreso de Estados Unidos, también ha modificado el panorama electoral y las prioridades de los dos partidos políticos, pues ahora que la destitución del presidente es una posibilidad real, los demócratas requieren crear una percepción constructiva hacia sus posibles electores, y la ratificación del TMEC es ahora una herramienta para demostrar que son capaces de ver por los intereses generales de su país, ya que le darían certidumbre a la relación comercial con sus dos principales aliados, justo cuando su país se encuentra en medio de una guerra comercial con China.

El pasado lunes la Cámara de Comercio de Estados Unidos, le pidió al Congreso de su país ratificar el tratado de libre comercio antes del día de Acción de Gracias, al mismo tiempo que la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi, afirmó que se encuentran en un camino hacia el sí, haciendo referencia a la ratificación del tratado.

Pero los congresistas demócratas siguen condicionando la aprobación del tratado, a que  México demuestre que cuenta con los recursos, la infraestructura y la voluntad política para cumplir con la implementación de la reforma laboral, esto no solo como resultado de su aposición con el presidente Trump, sino que el bienestar de las condiciones laborales de los trabajadores estadounidenses forman parte de los principios de dicho partido, en gran parte por su relación con los  grandes sindicatos de su país.

Aunque es un tema que suele omitirse en México, la aprobación del tratado de libre comercio original de 1994, deterioró las condiciones laborales en los tres países, pues este incluía como anexo un compromiso por parte de México para implementar una serie de reformas en materia laboral para asimilar las leyes mexicanas  con las de Estados Unidos y Canadá, lo cual fue incumplido por parte de México, debido a que este compromiso no era vinculante a la validez del tratado, hecho que fue corregido en la negociación del nuevo acuerdo ya que ahora es un apartado dentro del TMEC.

Debido al incumplimiento de México en la mejora de sus condiciones laborales, provocó que los sueldos de los trabajadores mexicanos se mantuvieran bajos, propiciando que muchas fábricas fueran reubicadas de Estados Unidos y Canadá hacia México buscando menores costos de producción, lo que a su vez también afectó las condiciones laborales en México, porque así como dichas fábricas llegaron a nuestro país, igualmente podrían irse a algún otro donde les ofrezcan menores costos de producción, lo cual incentivó aún más a que las condiciones laborales en México no mejoraran. 

Por ese motivo la mayoría de los congresistas demócratas, no confían en el gobierno mexicano y su disposición por cumplir con lo acordado y aplicar la reforma laboral, por ello han condicionado la aprobación del tratado, a que México demuestre que puede implementar la reforma laboral, para ello el Congreso envió una comisión para supervisar la implementación de la reforma y que los recursos destinados a la creación de los centros de conciliación y tribunales laborales, sean suficientes.

Tal como lo indica el título de esta publicación, lo mejor que puede pasar es que el TMEC no se ratifique este año, para que así el gobierno mexicano cumpla con la implementación de la reforma laboral, debido a que persistirá la presión por parte de Estados Unidos, ya que seguirá siendo una condicionante para la ratificación, y no se repita la historia tal como sucedió con el TLC original, ya que al igual que en 1994, el gobierno mexicano se comprometió a implementar la reforma pero no presupuestó los recursos suficientes para construir y operar los centros de conciliación y tribunales laborales en el 2020. Por lo tanto, si el tratado continúa sin aprobarse el próximo año, el TLC original continuará vigente lo que garantiza la relación comercial con Norteamérica, pero el gobierno federal se verá forzado a destinar los recursos necesarios, para efectivamente aplicar la reforma laboral y causar una mejora real en las condiciones laborales de los trabajadores mexicanos.

Fecha: 
Viernes, 11 de Octubre 2019 - 11:30
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Fecha B: 
Viernes, 11 de Octubre 2019 - 13:45
Fecha C: 
Sábado, 12 de Octubre 2019 - 02:45
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Reforma laboral interesa más en EUA que en México

La intensificación de la guerra comercial con China y el inicio de la campaña presidencial, han intensificado la presión interna para la ratificación del TMEC por parte de Estados Unidos, lo que ha abierto la discusión en la Cámara de Representantes de mayoría demócrata, quienes han puesto como condición que antes de ratificar el acuerdo, México debe demostrar que cuenta con los recursos, la infraestructura y la voluntad política para cumplir con la implementación de la reforma laboral aprobada el pasado mes de abril.

Las condiciones de los demócratas están plenamente justificadas, según un estudio de Trade Watch, en los 25 años que lleva en vigor el Tratado de Libre Comercio, Estados Unidos ha perdido cerca de 1 millón de empleos, los cuales han migrado a México o Canadá. Según argumentos de representantes demócratas, esta situación no va a cambiar con el nuevo acuerdo en proceso de ratificación, pues hoy el salario promedio de los trabajadores mexicanos ya es menor que el salario promedio de los trabajadores manufactureros Chinos. 

Por primera vez los intereses de los trabajadores mexicanos se alinean con los intereses de quienes sí tienen voz, pues para evitar que más empleos estadounidenses dejen ese país, los sueldos y las condiciones laborales en México deben mejorar.

El pasado mes de abril se aprobó una nueva reforma laboral en México, con el objetivo de cumplir con varios compromisos pactados en el nuevo Tratado de Libre Comercio, entre los que destacan transparencia sindical, libertad de trabajadores de afiliarse o no a uno o más sindicatos, y desaparición de las juntas de conciliación y arbitraje para crear los Centros Federales de Conciliación y Registro Laboral y tribunales laborales.

La mejor manera de medir el compromiso del gobierno mexicano, es con la implementación de la reforma laboral, basta con observar el presupuesto propuesto para el 2020, pues en él se incluyen 746 millones para impartición y procuración de justicia laboral, lo que representa 59 millones menos que lo presupuestado en 2019, y en lo que respecta a asesoría a trabajadores, sindicatos y actualización del registro sindical por lo cual la Secretaría del Trabajo recibirá 28 millones de pesos, lo que significa una reducción de 12 millones respecto a 2019. 

En mayo pasado el subsecretario del trabajo declaró, que la creación y puesta en marcha del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral costará 2,223 millones de pesos en el transcurso del sexenio, además explicó que el mantener las juntas de conciliación y arbitraje, hasta la entrada en funciones de los Centros de Conciliación y Tribunales Laborales locales el 1 de mayo de 2022, costará 1800 millones de pesos anuales.

Todo parece indicar que tal como pasó con la migración, el gobierno mexicano estará obligado a implementar eficazmente la reforma laboral. Lo que representa una gran oportunidad para que el presidente López Obrador, abandere la mejora de las condiciones de los trabajadores mexicanos como uno de sus principales objetivos, y de paso establezca una política en materia laboral, que le brinde un mayor poder de negociación a los trabajadores mexicanos, que les permita acceder a una mayor participación de la rentabilidad de las empresas en las que trabajan y de esa manera reducir un poco la gran desigualdad que vivimos hoy en México.

Fecha: 
Viernes, 20 de Septiembre 2019 - 09:20
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Fecha B: 
Viernes, 20 de Septiembre 2019 - 11:35
Fecha C: 
Sábado, 21 de Septiembre 2019 - 00:35