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¡Es el amor, estúpidos!

Aunque este artículo podría resultar un poco tardío, no quise quedarme con las ganas de comentar el esperado final de una de las series más exitosas de los últimos años: Mad Men, la multipremiada producción que narra en un ambiente melodramático los éxitos y desventuras de un exitoso publicista durante la segunda mitad de los sesentas y principios de los setentas.

El cierre de la séptima y última temporada de la serie creada por Matthew Weiner para AMC, ha sido controversial; muchos seguidores de la historia se dijeron decepcionados y otros tantos señalaron que se esperaba algo más controversial y espectacular.

Si no conoce el tema, se lo platico en breve: la serie narra la historia de Don Draper, un exitoso publicista de Nueva York, quien escala posiciones hasta convertirse en socio de una imaginaria agencia publicitaria (Sterling Cooper & Partners). El protagonista, personificado por el laureado actor Jon Hamm, es un hombre de claroscuros que oculta un pasado tormentoso y cuya debilidad por las bellas mujeres genera complicados nudos que se entremezclan con los tradicionales conflictos de oficina y episodios propios del ambiente publicitario, con algunas anécdotas tomadas de historias reales de la industria en una de sus épocas y locaciones doradas: la pujante Norteamérica de la posguerra.

En el último episodio de la serie, vemos a un alicaído Draper refugiarse en una comuna hippie, tratando de alejarse del bullicio citadino y de las presiones que le genera el pasar de socio de un exitoso despacho a un empleado de lujo, luego de que la firma es absorbida por la poderosa McCann Erickson.

Tras la definición de los nudos dramáticos de varios de los personajes secundarios, Draper vence el escepticismo y se suma a la medicación trascendental con sus compañeros de comuna. La última secuencia de la serie se funde con el icónico comercial lanzado por Coca-Cola en 1971, conocido como 'Hilltop', bajo los acordes de la pegajosa tonada de "I'd like to buy the world a Coke", mismo que en Latinoamérica conocimos como “Quisiera al mundo darle hogar”. Una de las campañas publicitarias de la historia.

Cierto, muchos esperaban probablemente un cierre apoteósico en una de las series televisivas que a lo largo de ocho años nos prodigó todo un repaso de temas tan intensos como atractivos: la crisis de la mediana edad, el capitalismo, el sexo en la época previa al SIDA y la televisión como herramienta de entretenimiento y alienación.

En lo particular, creo que una de las grandes aportaciones de Mad Men, además de su impecable manufactura y ambientación, es la reflexión acerca de la manera en que la llegada de la era cibernética nos ha robado paulatinamente muchos elementos de motivación que hacían hace décadas de la experiencia mediática y de la propia publicidad algo tan humano como apasionante.

En la actualidad, el éxito de las campañas publicitarias y políticas pretende medirse en dos escalas de magnitud que resultan demasiado frías: la rapidez con la que el mensaje llega a un mayor número de usuarios y, la cantidad de “likes”, retweets y reproducciones que un material alcanza al viralizarse en las redes sociales. ¿En dónde quedó la compresión del mensaje, el sentido de pertenencia, el grado de emotividad que debe generar una buena campaña?

Definitivamente, los publicistas e imagólogos mucho pueden aprender analizando sin soberbia el mensaje de una serie como Mad Men. Nos comunicamos más rápido, pero ¿lo estamos haciendo de una manera eifcaz?

Y en el caso de las campañas políticas, qué podemos decir… particularmente en México naufragan en el mar de la mediocridad, el descaro y la elemental falta de creatividad. Los partidos y sus publicistas pretenden tratar a los usuarios de medios y redes como su fuésemos un multitudinario ejército de imbéciles. ¡Partidos basura, con candidatos basura… y campañas basura!

Peor imposible.

La alegoría detrás del emblemático comercial de Coca-Cola con el que cierra emotivamente Mad Men esconde el gran secreto de la publicidad: más allá de vender productos, una buena campaña vende emociones.

La campaña “Hill Top” fue sólo una reafirmación de lo que Coca-Cola buscó proyectar como marca.

Lamentablemente, en la etapa final de su existencia, la televisión ha dejado de ser la fábrica de sueños, la herramienta motivacional de las masas, para convertirse en el espejo de nuestras miserias. Lamentablemente, hay una corriente que apunta hacia el mismo derrotero en el caso de redes sociales como Facebook.

Es tiempo de retomar esa gran motivación para hacer de la comunicación una realidad emotiva, más que una atrocidad efectiva.

Más que una era de la comunicación, necesitamos construir la nueva era de los ciudadanos, horizontal, participativa, equitativa.

Busquemos el gran motor que nueve al mundo.

¡Es el amor, estúpidos!

 

SOUNDTRACK PARA LA LECTURA

-“Hilltop” -McCann Erikson/ Coca Cola (Estados Unidos)

 

-“Get Off my Cloud” – The Rolling Stones (Inglaterra) 

 

-“Communication Breakdown”- Led Zeppelin (Inglaterra)

 

-“All you need is love”- The Beatles (Inglaterra) 

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Fecha: 
Jueves, 04 de Junio 2015 - 16:00
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Columnas:

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Sin vergüenza. Me gustan los reality shows, ¿y?

Lo confieso, soy adicta a los realities. No es algo que me enorgullezca pero tampoco lo voy a esconder. Ver a "una bola de ignorantes", como dice mi papá, hacer el ridículo a nivel global es sumamente entretenido. Cada quien tendremos razones diferentes para verlos, pero lejos de ser un placer culposo, es simplemente un placer.

No resulta sorprendente que el primer reality en la historia, The Real World, lo lanzara MTV en 1992, cuando el canal todavía gozaba de ser novedoso y polémico. El concepto no abarcaba otra cosa más que reunir en una misma casa a hombres y mujeres de diferentes orígenes, costumbres, creencias y estratos sociales.

Esta fue la inspiración para Big Brother, sólo que no había concursos ni nada, aunque todos parecían estar compitiendo por ver quien hacía el ridículo más grande. La idea de esto era que siguieran con su vida como lo harían normalmente sólo que una casa llena de cámaras y extraños. Obvio, no faltaban los estereotipos. Estaban los galanes, los players, las pueblerinas y/o inocentonas (que terminaran deschongadas era inminente), las putonas, los rebeldes, los revoltosos, los enfermos (literalmente), los étnicos, los/las de baja autoestima, los de preferencia sexual flexible, etc. Todos tenían que trabajar, socializar entre ellos y con la gente externa y trata de ejercitar su tolerancia, pero ahí ejercitaban su intolerancia mucho mejor para los productores. Supongo que esperaban que la convivencia diaria los llevara a conflictos, discusiones y, con suerte, a uno que otro acostón. Por supuesto que el elenco no se hacía del rogar.

Siempre que lo veía me hacía las mismas dos preguntas: ¿de dónde saca MTV a esta gente?, y, la más importante, ¿a quién le inspiraría rechinar el catre enfrente de un montón de cámaras? Seguramente ahora para mucha gente resulta una abominación hacerlo SIN una cámara, pero en ese entonces no existía la difusión de los videos caseros (de esa índole) como un medio justificable para el fin, a la Kim Kardashian. En fin, no cabe duda que hay de todo y para todo. Todas las temporadas de The Real World eran como un choque aparatoso que no puedes dejar de ver y eso hacíamos exactamente,  ver con morbo y fascinación.

Después de The Real World, MTV siguió sacando más realities igual o peor de irrelevantes. ¿Cuál habrá sido el punto de mostrar a las chamacas de dieciséis años que se casan y viven en casas rodantes? Mucha gente acusó a MTV de querer "glamorizar" el embarazo juvenil con realities como 16 & Pregnant o Teen Mom, pero todo el concepto de bebés teniendo bebés no se escucha muy glamuroso para empezar.

Adelantándome más de dos décadas a los realities de ahora, como Keeping Up With The Kardashians, The Real Housewives of..., Here Comes Honey Boo Boo, etc., entre arrestos, escándalos familiares, peleas y demás, pues no es un atrevimiento decir que son disfuncionales, digo, por eso están en la televisión y por eso queremos ver, ¿qué no?

Lo que no hay que dejar de lado es que la televisión sigue siendo una plataforma extremadamente poderosa. Va más allá de alguien comer yeso o ingerir esmalte de uñas en mi extraña obsesión, también hay los que inspiran a uno.

A principios de los 00's estaba obsesionada con Dr. 90210, (un reality transmitido por el canal E!). Ya sé que por el nombre uno se puede imaginar que hacían puras narices, culos y bubis, pero no, aunque eso también cambie la vida de algunas personas. También había otras operaciones, como las de cambio de sexo que no sólo consistía en hacerle la jarocha a alguien y ya; veíamos cómo empezaba su procesos desde la ingesta de hormonas, operación en cuerdas vocales, levantamiento de cejas, afinar facciones, y, bueno sí, también incluía la "menos-poética-pero-siempre-necesaria-en-cualquier-transformación" colocación de bubis y culos. No sólo era interesante ver cómo se transformaba la persona, sino que siempre eran conmovedoras las historias.

Después de ver la entrevista que Diane Sawyer le hizo a Bruce Jenner (medallista olímpico, mejor conocido como la figura paterna en Keeping Up... y últimamente como transgénero recién salido del closet) me cayó el veinte que siempre ha existido esa tácita ventana de oportunidad para hacer del reality un género respetable; bien podría aprovecharse para hacer el bien en lugar del ridículo y tal vez, no sé, lograr que como sociedad nos volvamos más tolerantes. Pero, en lo que eso sucede, yo me sigo burlando de ellos, reírse es bueno para la salud.

Fecha: 
Miércoles, 27 de Mayo 2015 - 16:00
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Stop spots

Las mayores desgracias no se anuncian; los terremotos y maremotos irrumpen como un ladrón en la noche: por eso se dice que llegan con nocturnidad. De improviso. Inesperadamente. Pero hay desgracias cuya aparición se anuncia por ley.

Tal pensamiento me sobrevino anoche en una de mis consabidas pesadillas, episodios nocturnos lejanos de mis sueños húmedos adolescentes y demasiado cercanos al sumidero de la locura adonde me empujan los más destornillados espectros. Esto que escribo parece el crepúsculo de mi salud mental.

Sentí vivamente la desgracia de que por ley se acaben los spots promocionales de los partidos políticos.

Ya no podremos recibir la cotidiana orientación ciudadana que nos daba el riquísimo florilegio de anuncios electorales. Ya no nos enteraremos de cómo nuestras más costosas instituciones decretadas como de interés público —los partidos— aprovecharon la garantía elevada a rango constitucional de gozar de minutos forzosos en los medios electrónicos, y así han cumplido cabalmente su deber de orientar a la República en los grandes asuntos de interés público.

Ya no sabremos en voz del PT que vivimos en desgracia porque los gobiernos entregaron el oro y ferronales (gulp, no sé qué son los ferronales pero no importa: si el gobierno es capaz de entregar hasta los ferronales, es capaz de entregar todo). Ya no oiremos el cantito feliz de cómo los ciudadanos hacemos juntos las elecciones y votar es hacer un México ganador, ni nos dirá Marcelo Ebrard que pudimos haber votado por él (no dice que nunca estuvo en la boleta presidencial) y nos propone que lo quitemos… pero no podremos quitarlo porque no está ni podrá estar en nada electoral. (Y en la cárcel tampoco porque jamás los gordos pisan ese lugar maldito donde reina la tristeza y no se castiga el delito: se castiga la pobreza; ecos de José Revueltas.)

De plano protesto por el desmán legal que nos obliga a privarnos de la valiosísima información cívica que nos brindaban cotidianamente en mensajes de espléndida musicalidad y poesía: ¿a poco no? Como la noticia de que los humanos somos humanistas o de que algún partido político da esperanza porque en él no hay políticos.

Jamás sospecharé que un PRD que canta contra los abusos esté formado por abusivos que según malas lenguas —completamente infundadas— han convertido en cuevas de Alí Babá las delegaciones políticas del DF a base de permisos que cobra el burócrata a quien sí se atreve a trabajar formalmente, pero qué tal los ambulantes. No: es un vulgar malicioso el que tacha de mentiroso a un partido que dice gobernar para nuestro bien cuando mantiene las calles llenas de agujeros durante la sequía, cuando sabemos que los baches los hacen las lluvias. Me sirvieron esos spots para documentar mi intención de votar por un partido así de congruente y responsable. Me ayudaron también a documentar mi optimismo.

Y hablando de optimismo, hará un agujero en el cuadrante la ausencia del optimista López Obrador, que si bien no figura en boleta alguna, no deja de orientar a la Patria para evitar que caigamos en el despeñadero: su voz de esperanza preludia la campaña del 2018, aunque ciertos malquerientes crean que estará invalidado por hacer campaña anticipada. Pero como es de sabios cambiar de opinión, el novedoso Instituto Nacional Electoral (si sigue existiendo en el larguísimo plazo de 3 años) no se fijará en detalles ilegales de tan poca monta como ese.

Desgraciadamente ya no podré deleitarme con los efímeros pero muy recordables mensajes patrióticos que nos invitan a conocer el color inmarcesible de la piedra filosofal de la política: el turquesa, que es fe y esperanza. Me hará falta ese cotidiano derroche de talento: no sabía que la turquesa tuviese una alquimia tan poderosa.

Y si a colores vamos, qué decir del Verde si hasta me llegó una credencial de descuentos y una mochila verde diciendo que el Verde sí cumple. Todo eso a mi domicilio. Y me llaman afiliado, con mi apellido (por una vez) bien escrito. Con razón hablan los personeros de ese negociazo (¡perdón! partido) que tienen 2 millones de afiliados, si me hicieron la gratuita cortesía de llamarme “afiliado” y utilizar mi nombre, obtenido con autorización de quién sabe quién. Me hará falta que me recuerden las cosas que cumplen: prohibieron animales en los circos (y ahora los matan de hambre o a balazos, espetan esos canijos malquerientes que nacieron para negar y renegar). Y protestaré también de que al Verde le nieguen por 3 días 3 el derecho a exhibir su talento antes de las votaciones. ¡No se vale tal rudeza, tan injusta como innecesaria!

No, no se vale. Propongo modificar otra vez la Constitución pero ahora para ofrecer a los ciudadanos patriotas como yo la posibilidad de oír incesantemente spots de los partidos, fuera de las campañas y con la frecuencia de hoy. Es imprescindible para politizar nuestra consciencia oír cómo el PAN golpea al PRI y cómo el PRI golpea al PAN por sus respectivos éxitos y fracasos. Urge a los votantes participar en la academia de concientización política que significan las cantinelas y estribillos, coros y lamentaciones, ataques y autoelogios de los partidos de todo tamaño y color.

¿Qué vamos a hacer cuando pasen las elecciones y oigamos programas musicales sin interrupciones y pausas comerciales más cortas? ¿Aguantaremos tal sacrificio? Sufrirá nuestra consciencia política y nuestra formación democrática como ciudadanos cuando ya no nos revelen los colores y siglas que son camino, verdad y vida para la Nación. Nos quedaremos sin recordar qué prometieron los sonrientes candidatos cuando se sienten en su curul y empiecen a mochar (¡perdón! a cobrar sus dietas). ¿Sabremos si bajaron más recursos federales para retiharto gasto social? ¿Sabremos algo de los candidatos amarillos que hoy ponen la vista en blanco como éxtasis místico de Santa Teresa ante la perspectiva de brindarnos mejores leyes desde la Asamblea del DF?

No: será insoportable quedarnos sin esos sempiternamente ricos e inmarchitables mensajes. Protesto enérgicamente. Necesito como ciudadano abrevar de la inteligencia e imaginación política, la relevancia y pertinencia que han exhibido en esta campaña, y el invaluable mensaje patriótico que han brindado para entusiasmar a los interesados en la cosa pública a volcarse sobre las urnas en loor patrio el 7 de junio.

Ante tal grandeza, generosidad histórica y talento político me parece inexplicable que haya malquerientes que en un 91% consideren que los partidos son aún más corruptos que los policías (90%). Y muchos de ellos, aduciendo defender la democracia contra la partidocracia, ¡prefieren anular su voto! ¿A quién se le puede ocurrir estar contra partidos y políticos de la calidad que han exhibido en esta campaña? ¿Cómo no agradecer el que nos saquen tantísimo dinero para sostener su patriótica gestión? ¿Cómo puede haber quien agradezca que muy pronto se acaben los spots?

Me desperté sudoroso al pensar que en México la cordura es imposible.

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Fecha: 
Lunes, 25 de Mayo 2015 - 17:00
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DAREDEVIL: Un mundo urgido de héroes…

Dicen los clásicos que la Justicia es ciega. Y probablemente así sea. En países como el nuestro, es bastante probable que la justicia no solamente sea ciega, sino también sorda, gorda e insensible, y que probablemente la dama que sostiene la balanza resulte ser prima, hermana o pariente de un político o un narco.

Vivimos en un mundo deshumanizado, en el que cada vez resulta más difícil comprometernos con causas de ningún tipo. Muchos de nosotros andamos por la vida sin conocer el nombre de nuestros vecinos, o sin mostrar mayor preocupación por lo que ocurre en nuestra comunidad.

Por ello resulta refrescante el hecho de que una plataforma como Netflix haya seleccionado, entre la amplísima gama de propuestas disponibles para nutrir sus contenidos, una historia como la de Daredevil, el alter ego de un imaginario abogado neoyorkino llamado Mattthew Murdock.

De toda la baraja de superhéroes de Marvel Comics, el también llamado “Hombre sin Miedo” tiene varias características que lo hacen peculiar. No se trata de un ser proveniente de otra galaxia o de un mutante segregado por la sociedad. De hecho, se trata de un hombre que vive un drama personal que lo marca de por vida: en su niñez sufre un accidente, al salvar a un anciano de ser arrollado por un camión sin frenos. El vehículo derrama su carga, un misterioso material radioactivo, que deja ciego al futuro superhéroe.

De acuerdo con la historia, Matt tarda algunos años en descubrir que la misma sustancia que le ha provocado una discapacidad, le ha proporcionado una hipersensibildad que detona al máximo el resto de sus sentidos sanos; e incluso, obtiene la capacidad de utilizar su oído como una especie de radar que le permite no sólo desplazarse sin problemas a pesar de ser ciego, sino que maximiza su capacidad de equilibrio y le permite advertir toda clase de ruidos y señales provenientes del entorno, lo que le proporciona ventaja a sus oponentes.

A diferencia de otros personajes de historieta, Daredevil no posee una fuerza sobrenatural ni es completamente inmune a los ataques. Además posee otro rasgo especial: se desempeña como abogado en un modesto despacho de la zona de Hell’s Kitchen, donde muchos de sus clientes terminan convertidos en sus protegidos, en historias que entremezclan asuntos tan reales como la mafia corporativa, las guerras de pandillas, la corrupción policiaca y el abuso dele poder.

En lo personal, tuve mi primer contacto con Daredevil a inicio de los ochentas, cuando Novedades Editores obtuvo los derechos para lanzar distintas series de cómics: El Hombre Araña, Capitán América y Los Vengadores, en adaptaciones directas a las versiones originales de Stan Lee y su equipo creativo. Varios de mis amigos se me adelantaron y adoptaron de inmediato como sus favoritos a los personajes más populares, como Spider Man, Thor o Iron Man, así que el lanzamiento de una nueva serie me pareció oportuno para crear mi propio objeto de culto.

En México, Novedades Editores lanzó la serie bajo una traducción poco afortunada como título: “Diabólico, El Destructor del Crimen”, y en las primeras entregas de la serie, el protagonista aparecía con un inexplicable uniforme amarillo con negro, digo, poco relacionado con la imagen popular que tenemos del diablo (al que siempre nos presentan de rojo) o a lo mejor como para hacer más contundente la idea de que Murdock era ciego (afortunadamente, hasta el momento no tengo el gusto de conocer al diablo como para verificar su croma original).

Uno de los aspectos que me hizo padecer cierto grado de bullying por parte de mis amigos, era la ambientación de la historieta, ubicada en la atmósfera un tanto oscura y bohemia de la Gran Manzana en la década de los cuarentas. Mis amigos me decían que el cómic les parecía “anticuado” porque los personajes aparecían ataviados con sombreros, gabardinas, trajes con chaleco y las mujeres con velos y mantillas. Sin embargo, en mi defensa podía argumentar que las historias de este héroe eran mucho más creíbles y terrenales que las del resto de sus colegas enmascarados.

Afortunadamente, la versión creada por Drew Goddard para Netflix, en sociedad con Marvel Television y ABC Studios, ha logrado actualizar la trama con positivos resultados, en un mundo en el que la aparición de la tecnología y diversos cambios sociales no desentona con los afanes justicieros del protagonista. A pesar de que muchos de los conflictos enfrentados por los superhéroes de mi infancia podrían resolverse en la actualidad con elementos tan banales como un teléfono celular o una aplicación  de última generación, el reparto encabezado por Charlie Coz, Rosario Dawson, Vincent D’Onofrio y Eden Henson saca adelante la trama con gran decoro y credibilidad.

Definitivamente el mundo sigue necesitando héroes. De acuerdo con los últimos reportes, la recepción de Daredevil por parte de la audiencia en el mundo digital ha sido positiva, a grado tal que ya se anuncia una segunda temporada que verá la luz en el 2016. Así que podemos abrigar la esperanza de que, aunque sea en el mundo del entretenimiento, habrá alguien dispuesto a hacer el bien, literalmente, sin mirar a quién.

SOUNDTRACK PARA LA LECTURA

“Devil Inside” – INXS (Australia)

“Know your enemy”- Rage Against The Machine (Estados Unidos) 

“Heroes” – David Bowie (Inglaterra) 

“New York City Cops”- The Strokes (Estados Unidos) 

 

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Jueves, 21 de Mayo 2015 - 16:30
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¿Se puede ser feliz?

Ayer vi por primera vez el canal de televisión WOBI (World of Business Ideas), en el 424 de Izzi. Nunca  antes lo había visto aunque sí acostumbro leer la revista bimestral que publica la misma WOBI.

En www.wobi.com, puede leerse que “llegando a más de 16 millones de hogares, WOBI TV presenta los negocios como nunca los has visto. Documentales, reportes especiales, reality shows, y entrevistas con los líderes, emprendedores, y expertos protagonistas del escenario de negocios; las compañías que están cruzando los límites y liderando la innovación; los tópicos más calientes de la agenda de negocios de hoy” y “publicada bimestralmente durante los últimos 17 años, WOBI Magazine presenta casos de estudio prácticos; ideas de vanguardia de los expertos líderes en el mundo, historias de “hacedores” de todos los rincones del planeta”.

Mi primer contacto con WOBI TV fue afortunado porque tuve la oportunidad de presenciar una conferencia dictada por Tal Ben-Shahar, el afamado psicólogo israelí-estadounidense y ex profesor de la Universidad de Harvard especializado en las áreas de la psicología positiva y liderazgo y autor de verdaderos best-sellers como son Happier: Learn the Secrets to Daily Joy and Lasting Fulfillment, Choose the Life You Want: The Mindful Way to Happiness, Being Happy: You Don't Have to Be Perfect to Lead a Richer, Happier Life, Even Happier: A Gratitude Journal for Daily Joy and Lasting Fulfillment, y The Pursuit of Perfect: How to Stop Chasing Perfection and Start Living a Richer, Happier Life. De estos, pueden adquirirse traducciones al español del segundo, Elige la vida que quieres: 101 claves para no amargarse la vida y ser feliz, del cuarto, Practicar la felicidad: Un diario gratificante para tu realización en 52 semanas, y del sexto, La búsqueda de la felicidad: Por qué no serás feliz hasta que dejes de perseguir la perfección.

No he leído ninguno de estos libros pero la conferencia que vi me motivó a hacerlo y ayer mismo descargué la versión Kindle de Happier: Learn the Secrets to Daily Joy and Lasting Fulfillment. Lo leeré y comentaré aquí mismo cuando lo termine.

En el sitio amazon.com puede leerse lo siguiente sobre este libro publicado en 2007:

“¿Puedes aprender a ser feliz? SÍ,… de acuerdo al maestro del curso más popular y transformador de vidas de la Universidad de Harvard. Uno de cada cinco estudiantes de Harvard ha hecho cola para escuchar las perspicaces e inspiradoras conferencias sobre ese estado siempre elusivo: LA FELICIDAD. ¿CÓMO? Basado en el revolucionario movimiento de la ‘psicología positiva’, Ben-Shahar combina de manera ingeniosa estudios científicos, investigación académica, consejos de auto-ayuda e iluminación espiritual”.

¿Qué es lo que me atrajo del breve mensaje de Ben-Shahar que vi en WOBI TV?

Una frase: “él éxito no lleva a la felicidad, pero la felicidad sí lleva al éxito”.

En un mundo en donde conozco a tantas personas exitosas pero infelices, esa frase me llamó mucho la atención.

Pronto les comentaré sobre el libro que ayer empecé a leer.

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Miércoles, 20 de Mayo 2015 - 12:00
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Un mundo raro: Réquiem por la Caja Idiota

Uno de los tópicos que más han llamado la atención en las últimas semanas, fue el descarrilamiento del proyecto de Grupo Radio Centro por hacerse de una de las dos concesiones de televisión abierta que fueron sometidas a licitación por el gobierno federal en este 2015.

Tal y como se difundió ampliamente, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) dio a conocer que el corporativo propiedad de la familia Aguirre, no cubrió oportunamente el pago por 3 mil 58 millones de pesos que ofreció como contraprestación tras haber resultado ganador en el proceso de licitación mencionado. 

Para decirlo en economía de conceptos, Radio Centro ofreció dinero que no tenía para tratar de hacerse de dicho activo y el “chistecito” le salió en 415 millones de pesos, fijados como garantía por el órgano regulador federal.

Lo que es de llamar la atención es que a estas alturas, haya grupos interesados todavía en entrar al negocio de la televisión abierta, cuando ésta ya está entrando en abierta decadencia.

En los últimos cinco años, la TV ha ido perdiendo terreno en el mercado publicitario, que durante décadas prácticamente acaparó. Los medios digitales le han arrebatado a las televisoras más de 45 por ciento del mercado publicitario, y los números siguen a la baja.

Los sistemas de distribución de contenidos digitales le están comiendo el mandado a la que durante décadas los trasnochados de la izquierda progresista bautizaron despectivamente como “la caja idiota”. Incluso, el CEO de Netflix, Reed Hastings, ya se anticipó a decir que la televisión como actualmente la conocemos ya tiene fecha de defunción, y que ésta ocurrirá en 2030.

Particularmente en México, a pesar de su amplia cobertura y prevalencia como medio masivo de acceso popular, la televisión abierta también ya está sentenciada a muerte, tanto por la dinámica del mercado, como por los usos y  abusos de nuestro sistema político.     

Desde nuestra óptica, la televisión mexicana está muriendo como víctima de un doble ejercicio de mezquindad:

Mezquindad por parte de los empresarios del ramo que han abandonado por completo la iniciativa de generar contenidos atractivos e innovadores, que despierten el deseo de los espectadores mexicanos de ser parte de la experiencia televisiva. Sostenida con alfileres por el insoslayable arrastre de los tres formatos más populares (noticias, deportes y telenovelas), la programación televisiva agoniza abrumada por la mediocridad.

Y qué decir de la mezquindad de nuestros partidos y candidatos . Acostumbrados a vivir en un mundo muy lejano al nuestro, nuestros Padrotes de la Patria viven creídos de que los televidentes consumirán sin reparó todo lo que se les presente en pantalla. Las campañas mediáticas de los partidos políticos en nuestro país son vacías, insulsas y hasta de mal gusto. Algunos partidos ni siquiera tuvieron la decencia de actualizar sus spots, a pesar de las millonarias prerrogativas que reciben de NUESTROS impuestos.

Si ninguno de estos actores hacen algo al respecto, antes de terminar la presente década, estaremos siendo testigos de la fuga masiva de televidentes mexicanos hacia la internet, con las millonarias pérdidas que ello implicaría no sólo para las televisoras, sino para los miles de mexicanos cuyos empleos dependen de la producción televisiva, la publicidad y las ventas de las empresas anunciantes.

Como ocurre con cada cambio cultural, el impacto de los medios digitales ya comienza a cambiar los hábitos sociales de nuestra comunidad. Paulatinamente, la televisión abierta irá perdiendo fuerza como generadora y referente de hábitos domésticos. ¿Cómo vender publicidad en horarios triple A, cuando las audiencias tienen ya la prerrogativa de seleccionar contenidos y pueden acceder a ellos sin restricciones de programación y horarios?

En México los medios electrónicos de comunicación se han convertido en rehenes de los insaciables y voraces apetitos de nuestro patético sistema partidista.

Le garantizo que después del inmisericorde bombardeo de 40 millones de spots insertados por “cortesía” de nuestro vetusto sistema partidista, cada vez serán menos los “valientes” que se quieran rifar toda una tarde frente al aparato televisor. La saturación es evidente y eso tendrá sus consecuencias. 

¿A quién en su sano juicio se le antoja encender la televisión para "deleitarse" con el vómito discursivo de diez partidos políticos con registro?

¡Sálvese quien pueda de aquí al 4 de junio!

 

Soundtrack para la lectura:

Talking Heads "Television Man"

 

La Cuca – “D.D.T.T.V.”

 

Def Con Dos – “Cuando Apaguen Internet” 

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Jueves, 30 de Abril 2015 - 17:30
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Mi programa y los partidos

Desde que empecé a hacer radio en Grupo Fórmula, en noviembre de 1989, decidí que yo y quienes me acompañaran en los programas bajo mi conducción no utilizaríamos ningún guión escrito horas antes por algún equipo de redactores. Lo mismo decidí cuando años después los programas empezaron a transmitirse simultáneamente por TeleFórmula.

Entre varias, dos fueron las principales razones que me llevaron a tomar dicha decisión. En primer lugar, me dije, la opinión de quienes estuvieran ante los micrófonos tenía que ser la de ellos y no las de un escritor que no iba nunca a dar la cara. Es decir, cada quien iba a ser responsable de lo que dijera. En segundo lugar, consideré imposible que un guión, por más bien escrito y estructurado que estuviera, pudiera reproducir la espontaneidad que existe cuando una discusión entre dos o más individuos se está llevando a cabo.

Así, durante 25 años, de lunes a sábado y excluyendo días feriados, esa ha sido la característica de los programas que he conducido en Grupo Fórmula y, por cortas temporadas, en Televisión Azteca y MVS. Ni yo ni mis colaboradores hemos utilizado un teleprompter, un guión, un audífono ni nada que nos diga que decir ni cuando decirlo. En total, así he trabajado durante los 7,987 días en que se han transmitido mis programas desde el 2 de noviembre de 1989 hasta ayer.

Lo anterior viene a cuento porque decidí analizar el monitoreo que el Instituto Nacional Electoral ha realizado de mi programa Eduardo Ruiz-Healy en Fórmula que se transmite de lunes a viernes de 15:30 a 17:00 horas (Hora del Centro) a través de estaciones de radio y TV de Grupo Fórmula.

El período que analicé va del 13 al 19 de abril de 2015 y los resultados pueden verse en monitoreo2015.ine.mx/app/infoDetallada?execution=e2s1.

Esto es lo que encontré.

En dicho período mis comentaristas y yo dedicamos varios minutos ha comentar en torno a los diferentes partidos políticos. Ese tiempo, expresado en un pprcentaje, fue el siguiente: PAN (10), PRI (13), PRD (16), PT (6), PVEM (6), Movimiento Ciudadano (6), Nueva Alianza (5), MORENA (5), Partido Humanista (5), Encuentro Social (5), CI (5), PRI y PVEM (10), e Izquierda Progresista (5).

De acuerdo a estos datos, el tiempo que le dedicamos a cada partido o coalición importante fue similar, de entre el 10 y 16 por ciento, como similar fue el tiempo que le dimos a la chiquillada, de entre 5 a 6 minutos.

En otra tabla puede apreciarse el tipo de valoración de los comentarios realizados. El INE contabilizó 77 negativos y cuatro positivos. El que más negativos recibió fue el PT (9) mientras que los demás recibieron entre 5 y 7 comentarios negativos. Merecieron solo un comentario positivo el PAN, PRI, PRD y Encuentro Social.

Estos datos miden comentarios que espontáneamente hicimos quienes algo tuvimos que decir en mi programa. Es obvio que los partidos no son bien vistos por nosotros y también que le dedicamos más tiempo a criticar a los más criticables.

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Martes, 28 de Abril 2015 - 12:00
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El Señor de Los Cielos en 3D y los trolls del Komander

Antes de entrar en materia, permítanme reconocerlo: en efecto, si hay dos géneros musicales que me parecen particularmente repulsivos son los narcocorridos y el reggaetón. Más allá de argumentaciones pretenciosas sobre la calidad musical, teorías de contenidos y demás etcéteras, se tratan de corrientes musicales que simplemente no me generan emoción alguna, más que el cuestionar lo que pasa por las febriles mentes de sus autores e intérpretes, por no decir de sus seguidores. 

En el caso de los narcocorridos, debo comentar que al residir en la frontera norte del país, mi aversión a dicho género musical me hace sentirme como mosca en leche en reuniones sociales, fiestas o simplemente al echarme una cerveza en el bar más cercano. De repente como que para muchas personas se convirtió en una especie de auto-afirmación entonar el grito de “¡¡Fierro pariente!!” a la menor provocación.

Por ello me resulta particularmente interesante el fenómeno que se está presentando en torno a la telenovela “El Señor de los Cielos”, producida por Argos Comunicaciones en alianza con Telemundo y Caracol TV, y que inicia con éxito rotundo su tercera temporada.

Si usted es de los pocos que no lo sabe, la serie narra las aventuras y desventuras de un narcotraficante mexicano llamado Aurelio Casillas, en una trama en la que se entremezclan referencias directas a hechos de la historia reciente de México con episodios de ficción que nos terminan esbozando a un capo fascinante, guapo, mujeriego, borracho, parrandero y baleador.

Este culebrón, protagonizado por un elenco internacional encabezado por Rafael Amaya ratifica lo que ya habían anticipado dramas similares como “El Cártel de los Sapos”, “La Reina del Sur”, “El Capo” y “Las Muñecas de la Mafia”, entre otras: que a los televidentes mexicanos les fascinan los dramas de narcos rodeados de bellas mujeres, vino y balazos. El “Narco Junior Style”, digamos.

En este contexto, es de llamar la atención lo acontecido el pasado fin de semana en la ciudad de Reynosa, donde la detención de un capo conocido como “El Gafe” por parte de las fuerzas federales desató una de las más violentas jornadas que ha vivido dicha ciudad fronteriza, que sobra decirlo, ha sido escenario de cruentos combates. La aprehensión del líder local del Cártel del Golfo desató una sorprendente movilización de comandos de civiles armados que trataron en vano de rescatarlo, provocando balaceras, bloqueos, incendio de unidades del servicio público, choques, incendio de locales y lo más lamentable, cinco personas muertas.

Durante esta jornada de terror, entre los de los miles de civiles afectados se contabilizó la presencia del sinaloense Alfredo Ríos, quien se resguardó de la situación de riesgo dentro de las instalaciones del Aeropuerto Lucio Blanco de la ciudad de Reynosa, a donde había llegado con motivos laborales.

Tal vez el nombre civil de este personaje no le diga nada, pero el asunto toma otro tinte al señalar que se trataba nada más ni nada menos que de “El Komander”, afamado cantautor de narcocorridos, quien se aprestaba a realizar presentaciones el fin de semana en las ciudades de Reynosa y Nuevo Laredo.

De acuerdo con los testimonios plasmados en redes sociales por algunos testigos, el intérprete de “Soy de rancho”, “Cuernito Armani” y “El Pistolero”, entre otros temas, permaneció aparentemente tranquilo en la sala de espera de la terminal aérea, y hasta accedió a tomarse algunas fotos con seguidores y empleados del lugar, aunque en su rostro se refleja cierto semblante de preocupación. Será que en ese momento el Komander se acordó que en 2006, en esta misma plaza fue asesinado el cantante sonorense Valentín Elizalde, después de haberse presentado en un palenque, donde al parecer a algunos asistentes no les gustó la forma en que interpretó un tema titulado “A mis enemigos”…

Finalmente, se informó que “por causas de fuerza mayor”, la oficina de representación del Komander suspendió sus presentaciones programadas en la frontera tamaulipeca.

Obviamente este episodio ha generado toda suerte de comentarios, memes y burlas por parte de los cibernautas, muchas de ellas provenientes de usuarios quienes han acusado al sinaloense de ser un farsante, al hacer apología del “narco style” en sus canciones, y salir corriendo como gallina ante una señal de violencia.

A los trolleros del Komander, muchos de ellos rockeros de corazón, habría que recordarles que muchos de los grandes ídolos musicales han escalado la fama gracias a la creación de personajes y leyendas en torno a su persona, que muchas veces, tienen más de fantasía que de realidad.

Sólo hay que recordar cómo a muchos seguidores del metal se nos cayó la cara de vergüenza cuando un reality show nos mostró que Ozzy Osbourne ya no era más el Príncipe de las Tinieblas sino un viejito chistoso reducido a su mínima expresión por el abuso en el consumo de toda suerte de sustancias; que el legendario Tom Araya, vocalista de la hiper satánica banda Slayer ha bautizado a sus hijos en el seno de la Santa Madre Iglesia Católica, o qué decir del señor Gene Simmons, integrante del grupo KISS, bajo cuyo maquillaje ha ocultado durante años a un avaricioso empresario con un peinado extraño, adicto a las cirugías plásticas y con una voracidad monetaria que haría palidecer de envidia al más cruel de los usureros de la Edad Media.

Así que no se claven, estimados amigos… no creo que hubiese resultado creíble enterarnos de que ante el reporte de una “tarde de fiesta”, el Komander hubiera botado el micrófono, tomado un cuerno de chivo y salir a la selva de asfalto de Reynosa a hacerle el paro a los malosos de Malolandia. No inventen…

Lo cierto, es que para muchos imberbes que abrevan de la narco cultura como si fuera algo digno de encomio, sería interesante ofrecerles un “tour extremo” por los sitios más “selectos” de Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Valle Hermoso y San Fernando. Porque no es lo mismo emocionarse viendo en la tele al “Señor de los Cielos”, que vivirlo a diario en vivo, en directo, y en doloroso 3D con sistema “sensorround”…

A ver si así les quedan ganas de andar cantando sobre pistolitas y “raza alterada”…

Soundtrack para la lectura:

“El Taquicardio”- El Komander (México)

“¿Quién Es El Patrón?”-Systema Solar (Colombia) 

“Detroit Rock City” -The Mighty Mighty Bosstones (KISS Tribute)

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Viernes, 24 de Abril 2015 - 18:30
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Nuevo Amanecer: Alea jacta est

Son las 14:30 horas del 11 de marzo de 2015, en el piso 11 de Insurgentes Sur 1143 se reúnen los comisionados del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), a efecto de llevar a cabo la XV Sesión Extraordinaria del pleno de este instituto, para emitir el fallo a favor de Grupo Radio Centro y Cadena Tres como ganadores de las nuevas concesiones para televisión radiodifundida en México.

Grupo Radio Centro (GRC) propuso al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) pagar 3 mil 058 millones de pesos por el espectro y Cadena Tres mil 808 millones de pesos. La diferencia de 69.13% de Grupo Radio Centro con respecto a la de Cadena Tres de Grupo Imagen Multimedia llama la atención y eso que este pago es sólo uno de los costos de la televisión y los contenidos audiovisuales.

Los títulos de concesión de espectro radioeléctrico para uso comercial de las cadenas nacionales que se licitaron tienen una vigencia de 20 años, contados a partir de la fecha de su otorgamiento, misma que podrá ser prorrogada en los términos que establece la ley.

En el caso de Cadena Tres, ésta recibió el 27 de marzo pasado el título de concesión correspondiente, luego de que efectuar el pago de mil 808 millones de pesos que ofertó ante el IFT en noviembre de 2014.
Esto permite a la firma del empresario Olegario Vázquez Aldir comenzar con los trabajos pre-operativos, estudios técnicos y de mercado, así como los análisis de factibilidad de las 123 estaciones que se instalarán para iniciar transmisiones en enero de 2016.

Pero en el caso de Grupo Radio Centro eran muchas las dudas que en la prensa había sobre la posibilidad económica de este grupo. El Financiero señaló que los 3 mil 58 millones de pesos que ofertó Radio Centro por la nueva cadena de televisión abierta equivale al total de los activos con los que cuenta actualmente. Así, al cierre de diciembre de 2014, Grupo Radio Centro contaba con apenas 177.4 millones de pesos en caja y su deuda con costo ascendía a mil 99 millones de pesos, con lo que su apalancamiento (deuda con costo a capital contable) se ubicaba en 0.62 veces, cifra arriba del promedio del sector, de 0.36 veces. Si decidiera fondear todo el pago de la concesión de televisión con deuda, su apalancamiento aumentaría a 2.8 veces, un nivel insostenible, de acuerdo con expertos del sector. 

Si bien el presidente del grupo, Francisco Aguirre había señalado que realizaría el pago correspondiente, las dudas sobre su solvencia económica para liquidar la cantidad ofertada iban creciendo y en los medios se comentaban toda clase de rumores.

Llegó el día y Grupo Radio Centro no pudo pagar. Las bases de licitación establecen que si el ganador no paga, se hace efectiva la garantía de seriedad de 415 millones de pesos que entregó al inicio del proceso.

Desgraciadamente, para Grupo Radio Centro la suerte está echada. Y está echada porque para pagar los 415 millones de la garantía de seriedad se endeudó. Así, Radio Centro informó el pasado martes a la Bolsa Mexicana de Valores que solicitó un crédito de 232 millones 800 mil pesos a BanBajío para pagar parte de los 415 millones de pesos de la garantía de seriedad al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) por no haber cumplido con el depósito de 3 mil 58 millones de pesos por la concesión de una cadena de televisión abierta que se le había adjudicado en marzo de este año.

El préstamo que le otorgó BanBajío tiene vencimiento al 15 de abril de 2020 con pagos mensuales de principal e intereses a una tasa anual de TIIE (Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio) más 3.5 puntos porcentuales. Esto equivale, como señala El Financiero a que sólo de interés, Radio Centro pagará un total de 47 millones 54 mil pesos, con lo cual la cantidad a saldar es de 280 millones de pesos. Así, en los próximos cinco años Grupo Radio Centro (GRC) destinará cerca de 14 millones de pesos trimestrales para cubrir el crédito que obtuvo de Banco del Bajío (BanBajío) para pagar parte de la garantía de seriedad por haber incumplido con el pago de una concesión de televisión abierta. 

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Miércoles, 22 de Abril 2015 - 17:30
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Periodismo ciudadano en Internet. Menor importancia del petróleo en finanzas públicas. El pancho de Grupo Radio Centro

Esta tarde me acompañan en el estudio Mónica Uribe y José Luis Romero Hicks y comentamos sobre como las personalidades públicas que actúan indebidamente no se salvan del periodismo ciudadano que actúa en Internet; la menor importancia del petróleo en las finanzas públicas; los discursos papales sobre la inequidad en América y el genocidio armenio perpetrado por los turcos durante la 1a Guerra Mundial. Con Tere Vale y Hugo González analizo el pancho que hizo Grupo Radio Centro durante la licitación del canal de televisión.

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Lunes, 13 de Abril 2015 - 19:00
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