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Como un niño en una dulcería

Las Vegas, NV.- En 1985 compré mi primera computadora personal. Era un clon de la IBM PC, una desktop Tandy 1000, con las siguientes características que muchos de ustedes encontrarán difíciles de creer: un microprocesador Intel 8088 capaz de realizar 0.75 MIPS (millón de instrucciones por segundo) a 5Mhz, un monitor RGB de 16 colores, una unidad interna de disco flexible de 5.25 pulgadas y diversos conectores, entre ellos uno para el teclado y otro para una impresora en paralelo. La memoria era de 128kB y el sistema operativo era MS-DOS 2.11. No tenía disco duro y todos los documentos que deseaba guardar quedaban grabados en floppies de 5.25 pulgadas. Pagué por ella 2,000 dólares en una tienda de RadioShack en San Antonio, TX. Meses después adquirí otra unidad de disco flexible que yo mismo instalé siguiendo las instrucciones.

Se inició así, hace casi 30 años, mi relación con las computadoras personales y muchos aparatos electrónicos que han surgido durante las tres últimas décadas.

En 1987, tres años antes que Microsoft lanzara Windows 3.0, instalé en mi Tandy 1000 una interfaz gráfica de usuario desarrollada por Xerox. Nunca funcionó muy bien, seguramente porque no supe instalarla adecuadamente o porque a mi desktop le faltaba un microprocesador más potente.

Desde 1985 he tenido quién sabe cuántas desktops, laptops, iPads, impresoras, monitores, módems, PDAs (que son las siglas de personal digital assistant que en español significa asistente digital personal o agenda electrónica de bolsillo), teléfonos celulares y diversos gadgets. He adquirido programas para PC y Mac y ahora compro apps para los diversos dispositivos que utilizo.

También en 1985 sucumbí ante la Revolución Digital al comprar el Discman D-50, el primer reproductor de CDs portátil de Sony, el gadget que popularizó a los discos compactos y condenó a muerte a los LPs de vinilo. En ese 1985 dejé de comprar LPs y empecé a adquirir CDs. Ahora, con la llegada de servicios de música en línea como Spotify, he dejado de adquirir CDs. En mi casa guardo una colección de 5,000 LPs y 5,000 CDs que cada vez escucho menos.

La compra de mi primer Kindle de Amazon, en 2009, marcó el principio del fin de mi vida como comprador de libros impresos en papel porque empecé a leer e-libros que adquiría en línea. En 2010 compré el Kindle 3 y un año después, al comprar mi primera iPad, me convertí en ex cliente de Kindle aunque sigo adquiriendo libros y revistas en formato digital de Amazon y otros proveedores. Ahora compro libros y revistas impresos cuando se trata de obras que difícilmente encontraré en versión electrónica.

¿Y qué decir sobre la forma en que veo lo que antes se llamaba televisión? Con Apple TV yo decido lo que quiero ver y no dependo más en los caprichos de las empresas televisoras.

Después de esta breve reseña debe quedar más que claro que he disfrutado los últimos 30 años de revolución tecnológica. Y no solo eso, la he aprovechado para ser más productivo en la práctica de mi oficio y expandir mis conocimientos.

Cuando entré a esa tienda de RadioShack en 1985 no pasó por mi mente que el mundo iba a cambiar tanto en tan poco tiempo. Para mí, una PC no era otra cosa que una máquina de escribir sofisticada. Vaya que estaba equivocado. Y conmigo la mayoría de la humanidad.

Mañana se inicia el CES (en inglés International Consumer Electronics Show, en español Feria Internacional de Electrónica de Consumo), que desde 1978 se realiza en esta ciudad. Gracias a una invitación que me hizo Samsung Electronics México podré ver los nuevos productos y servicios de la industria.

Durante los próximos días me sentiré como un niño en una dulcería cuando visite los diversos pabellones de la feria. Trataré de compartir algunos dulces con ustedes.

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Fecha: 
Lunes, 05 de Enero 2015 - 12:00
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Consumo de vídeos en Dispositivos Móviles

A pesar de que están de moda los videos en Internet y existe una gran diversidad de ellos en la red, lo que esta claro es que los consumidores buscan contenidos de corta duración.

Las estadísticas demuestran que el vídeo en línea y su auge no es solo cosa de una moda pasajera. Los usuarios están consumiendo cada vez más vídeos en la red y, sobre todo, lo están haciendo cada vez más desde sus dispositivos móviles, ya sea celulares o tabletas.

Consumo de vídeos en dispositivos móviles

Las cifras de vídeos vistos ya desde dispositivos móviles son, por tanto, muy elevadas. Según el último estudio de consumo de vídeo de Ooyala, una empresa especializada en contenidos en vídeo, el 25% de los vídeos en línea ya se consume desde celulares inteligentes o tabletas.

Los números impresionan: al segundo trimestre de 2014 la cantidad de espectadores de vídeos vía dispositivos móviles cerró en 150 millones de personas en todo el mundo.

Los números son aún más espectaculares si se comparan con los resultados de períodos anteriores. Según los datos de Ooyala, el consumo de vídeos desde el celular ha crecido un 400% en solo dos años.

Pero también están cambiando las características del tipo de vídeos que prefieren los consumidores y reflejan sus nuevos hábitos. Por ejemplo, ver una película desde la pantalla de un celular puede que no sea lo más cómodo, pero tampoco es lo que están realmente buscando los consumidores, por lo que no se puede generalizar en esta tendencia.

Según las estadísticas de Ooyala, los consumidores buscan contenidos de corta duración. El 45% de los vídeos vistos desde dispositivos móviles tenían una duración igual o inferior a los 6 minutos.

Para ver vídeos de mayor duración, los consumidores prefieren lógicamente aquellas pantallas que ofrecen un mayor tamaño. Así, las tabletas son usadas para ver vídeos de entre 30 y 60 minutos en un 23% de las ocasiones. Ooyala también ha descubierto que para este tipo de contenidos los espectadores prefieren las smart TV: son empleadas en el 65% de las ocasiones para vídeos de 30 minutos y en el 54% para los de 60 minutos.

También influye el calor y el clima en las preferencias en el consumo de vídeos. Cuando hace mal tiempo y llueve, los consumidores ven un 40% más vídeos desde sus computadoras, que cuando hace sol y buen tiempo.

YouTube es la reina del mercado de los vídeos, aunque otras compañías están empezando a competirle espacios y se pronostica una de las grandes batallas del mercado digital en los próximos años.

Estos hábitos están siendo aprovechados por la empresas y las principales marcas para convertirlo en un elemento para dinamizar sus contenidos. Cada vez más son más los sitios o aplicaciones que han lanzado soluciones para anunciarse en vídeo.

Según un estudio de eMarketer para el mercado estadounidense, el gasto de los anunciantes en vídeo va a crecer un 42% este año, alcanzando los 5,960 millones de dólares.

Conclusiones

Dentro de poco se verá un uso más intensivo de los vídeos para la publicidad digital y el entretenimiento. De igual manera se dará una mejora en la calidad y tamaño de las pantallas de los celulares inteligentes para hacer más disfrutable la experiencia.

Bienvenidos entonces a otro cambio de hábitos en Internet, pasamos de los textos a la multimedia, para después adoptar las fotos y ahora se consolida el vídeo.

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Fecha: 
Martes, 14 de Octubre 2014 - 17:00
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