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La Santa Sede ignora a Trump, el Papa llama a la congruencia entre la fe y las acciones y la Iglesia en México pide correcciones a reformas

Poco tiempo falta para la segunda gira americana del Papa Francisco, y varios hechos relevantes han ocurrido en las pasadas dos semanas.

Una hecho, casi chusco, fue la declaración del magnate norteamericano Donald Trump, quien pretende ser candidato republicano a la presidencia de su país, asegurando que advertirá al Papa sobre el peligro que significa el diálogo con los musulmanes, porque éstos lo que realmente buscan es acabar con el Pontífice y la cristiandad entera. Trump dijo que tendrá que asustar al Papa al respecto, porque a pesar de que es protestante, el Papa le cae muy bien porque se ha pronunciado en temas como la familia y el cambio climático. Tales declaraciones las hizo Trump en el marco de lo que considera que el capitalismo deberá modificarse para funcionar adecuadamente… Por supuesto y como era de esperarse, la Santa Sede no hizo ningún comentario al respecto.

Por otro lado, el primer reo por paidofilia, abusos y posesión de material pornográfico del nuevo tribunal creado ex profeso por el Papa Francisco, el arzobispo Josef Wesolowski, ex nuncio ante la República Dominicana, falleció en El Vaticano por causas naturales la noche del pasado 27 de agosto, según lo reveló la necropsia ordenada por las autoridades vaticanas.

Wesolowski no pudo presentarse a la audiencia del pasado 11 de julio por haber sido hospitalizado. Cabe recordar que, por expresa decisión del Papa, Wesolowski estuvo bajo arresto domiciliario cautelar desde septiembre de 2014. Tuvo una suerte enorme de morir antes del juicio, pues el ex nuncio polaco pudo haber sido sentenciado a entre 6 y 12 años de prisión.

El deceso no resultó positivo para el impulso de impartición de justicia del Papa Francisco. Por ello fue muy significativo que el funeral fuese oficiado bajo el rito específico para los laicos, y no bajo el rito sacerdotal. Fue como decirle al mundo que Wesolowski, técnicamente, ya no era sacerdote y que sólo faltaba aplicar la pena corporal.

Pero el tema de mayor relevancia social en El Vaticano es el de la trata de personas. Durante el Ángelus del pasado domingo, y en referencia a las 71 migrantes encontradas muertas en un camión en la autopista Viena-Budapest, el Papa afirmó que estas masacres “son crímenes que ofenden a toda la familia humana”. Pidió rezar por ellos, pero más que eso, pidió una positiva cooperación entre países para evitar estos crímenes.

Justo antes, en la homilía dominical, el Papa Francisco hizo una reflexión sobre el pasaje de los fariseos argumentando en favor de la supremacía de la ley y la tradición que se encuentra en el Evangelio de San Marcos. Hizo énfasis en el llamado de Jesús a respetar los mandamientos de Dios en lugar de aferrarse a la tradición; remató diciendo que la observancia literal de las reglas y costumbres, si no hay una conversión del corazón, es algo estéril y lo es más aún, si la conversión no se traduce en hechos concretos como “abrirse al encuentro con Dios y a su Palabra, buscar la justicia y la paz, socorrer a los pobres, los débiles, los oprimidos”.

Palabras muy fuertes que deben ser interpretadas en el contexto de la próxima celebración del Sínodo de la Familia, pues muchos prelados se han mostrado abiertamente en contra de cualquier cambio en materia de costumbres, léase la comunión para los divorciados vueltos a casar.

De las palabras del Papa se desprende que, más allá de rezos y actos litúrgicos, lo que hay que hacer es ser congruente entre la fe y las acciones: concretar medidas integrales para evitar la trata de personas y no anteponer el prejuicio, la costumbre y la tradición a la misericordia con el pueblo de Dios…

Mientras tanto en México…

La página editorial del semanario Desde la Fe, de la arquidiócesis primada, advierte que a partir de septiembre, los nuevos diputados deberán corregir los errores de las reformas estructurales efectuados en la LXII Legislatura del Congreso de la Unión, pues dichas reformas han perjudicado el poder adquisitivo de los mexicanos, no han resuelto las condiciones de vulnerabilidad e inseguridad. Entre los temas que deberán discutir están la reforma fiscal, la inseguridad y la corrupción, amén de que la discusión del presupuesto de egresos deberá incluir la reducción de recursos para los partidos con el propósito de reasignarlos al combate a la pobreza.

Por su parte, el cardenal Rivera en la homilía del domingo, dijo que los católicos deben ser congruentes y pronunciarse en contra del aborto, la eutanasia y la manipulación genética.

Por cierto, el Papa Francisco nombró al arzobispo emérito de Santiago de Chile, el cardenal Francisco Javier Errázuriz, como su enviado especial para el VI Congreso Eucarístico Nacional de México, que se celebrará del 9 al 13 de septiembre en la ciudad de Monterrey, bajo el tema “Eucaristía, ofrenda de amor: Alegría y vida de la familia y del mundo".

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Fecha: 
Lunes, 31 de Agosto 2015 - 17:30
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La Iglesia en México y el Mundo

En esta semana, en medio de los prolegómenos del viaje papal a Filipinas y Sri Lanka, la Santa Sede se sumó a la condena por el asesinato de los cuatro caricaturistas de Charlie Hebdo, la revista satírica francesa cuyas viñetas sobre Mahoma fueron el pretexto para que los radicales islámicos irrumpieran violentamente en la sede de la publicación.

Hay que destacar que los caricaturistas de Charlie Hebdo también publicaron viñetas satíricas sobre Benedicto XVI  - una de ellas, con motivo de su renuncia, en la que abraza “amorosamente” a un guardia suizo -  y sobre Francisco, aunque con éste último se mostraron mucho más condescendientes.

La reacción del Vaticano con respecto a los hechos de París fue condenar los hechos, pero la respuesta se la reservó el Papa para la reunión que hoy tuvo con los miembros del cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede.

En el ínterin, trascendió en prensa que los servicios de inteligencia estadounidenses e israelí habrían prevenido al Vaticano sobre la posibilidad de que los territorios pontificios pudieran ser blanco de atentados por parte de radicales islámicos, lo que fue desmentido tanto por el padre Federico Lombardi como por los encargados de la seguridad del Estado italiano.

Por lo que toca a la tradicional reunión con el cuerpo diplomático, el Papa fue enfático en condenar el terrorismo y señaló que espera que “los dirigentes religiosos, políticos e intelectuales, especialmente musulmanes, condenen cualquier interpretación fundamentalista y extremista de la religión, que pretenda justificar tales actos de violencia”.

Para el Papa, la violencia es producto de una cultura que rechaza al otro, al que ve como objeto. A ello se suma que el ser humano, libre en esencia, se convierte en esclavo del poder, del dinero, de las modas, e “incluso a veces de formas tergiversadas de religión”, lo que ha provocado “una auténtica guerra mundial combatida por partes” en referencia a la serie de conflictos que han surgido en diversas partes del mundo. El Papa hizo alusión a Ucrania, al conflicto palestino-israelí, a Siria e Irak, Nigeria, Libia, República centroafricana, Congo, etcétra y no sólo en términos de conflictos bélicos, sino también en lo referente a la emergencia de epidemias como el Ebola.

En referencia a Israel y Palestina, el Papa habló sobre el diálogo en un clima de confianza mutua como el camino para superar las diferencias. Con respecto a Siria e Irak fue enfático en afirmar que la dramática situación es producto de del terrorismo fundamentalista en la zona, el cual rechaza a Dios, convirtiéndolo en un mero pretexto ideológico para acabar con el otro. Además, el Papa aseguró que un Medio Oriente sin cristianos, estaría “desfigurado y mutilado” y aprovechó para llamar a la comunidad internacional y a los gobiernos de la región a adoptar, en el marco del d derecho internacional, medidas concretas en favor de la paz y la defensa de los desplazados a consecuencia de la guerra y de la persecución religiosa, es decir las minorías cristiana y yazidí.

El Pontífice también se refirió a los secuestros de niñas en Nigeria, la guerra civil en Libia, Sudán y el Congo; las violaciones de mujeres y la trata de personas; la epidemia del ébola; los migrantes, prófugos y refugiados, especialmente en la cuenca del Mediterráneo, tema que tocó durante su intervención en el Parlamento Europeo el pasado noviembre en Estrasburgo. Y aludió un tema que atañe directamente a México y Centroamérica: los niños migrantes sin acompañamiento que marchan hacia Estados Unidos.

Sobre estos temas, el Papa aseguró que “Es necesario un cambio de actitud: pasar de la indiferencia y del miedo a una sincera aceptación del otro”, lo que requiere poner en práctica legislaciones adecuadas que sean capaces de tutelar los derechos ciudadanos nativos y garantizar la acogida a los inmigrantes.

No dejo pasar la oportunidad y aludió al tema de la familia, la que dijo, sufre el embate de la cultura individualista que promueve el descenso de la natalidad y privilegia formas diversas de convivencia, en lugar de promover la protección de las familias tradicionales.

Para finalizar, abogó por el diálogo entre Corea del Norte y del Sur, poniendo como ejemplo el caso de Cuba y Estados Unidos. Terminó citando el discurso de Pablo VI en la ONU en 1965, pidiendo un alto a la guerra.

Al parecer, éste fue el verdadero balance de las acciones de la Santa Sede en 2014.

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Fecha: 
Lunes, 12 de Enero 2015 - 17:30
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La Iglesia en México y el Mundo

Sorpresiva la noticia de la reanudación de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Más sorpresiva la intermediación de la Santa Sede y de Canadá. Justo el día anterior al anunció, el secretario de Estado norteamericano John Kerry -ex candidato presidencial demócrata y católico– estuvo en El Vaticano entrevistándose con su homólogo, Pietro Parolin, para, según se dijo, solicitar la ayuda del papa Francisco para el cierre de la prisión de Guantánamo, último reducto de la presencia norteamericana en Cuba, y transferir a los presos a otros lugares, bajo condiciones humanitarias.

Las negociaciones entre Cuba y Estados Unidos iniciaron en junio, hubo reuniones en Canadá y una reunión, quizá la más importante pero también secreta, fue en El Vaticano en otoño de 2013. El 14 de marzo de 2014, Obama visitó al Papa Francisco en El Vaticano. Trascendió el buen humor entre ambos y, especialmente, la prensa dio cuenta de que el encuentro duró más de 50 minutos, algo sumamente inusual. Sólo con el rey Juan Carlos de España la entrevista duró más, mientras que con otros jefes de Estado, ha durado menos, por ejemplo, con Enrique Peña Nieto que apenas estuvo 25 minutos dialogando con el Pontífice.

De lo tratado por Obama y Francisco trascendió muy poco, salvo la parte pública que se desarrolló en el a Biblioteca Apostólica, el intercambio de regalos, las sonrisas de ambos, la cortesía, etcétera. Pero de lo dicho en corto, no se supo más que generalidades.

El grado de discreción con el que se condujo el asunto entre el gobierno de Raúl Castro y el de Barack Obama, así como la secrecía vaticana y canadiense, contribuyeron a que la noticia de la reanudación de relaciones diplomáticas dada a conocer el miércoles 17 de diciembre, fuera una sorpresa mundial. Pero quizá lo más sorprendente fue el agradecimiento público que externaron ambos mandatarios al Papa Francisco por su mediación, quien en este verano envió una carta tanto a Obama como a Raúl Castro exhortándolos a resolver la detención de los presos en ambos países, en referencia a los presos que fueron intercambiados justo antes del anuncio.

Lo cierto es que cualquier balance hecho sobre el Papa Francisco antes del 17 de diciembre quedó muy corto. La Santa Sede recuperó su papel protagónico en la diplomacia mundial, pero a diferencia de los ocurrido en el pontificado de Juan Pablo II, no se trató de derribar muros, sino extender puentes. Ahora sí, la Guerra Fría terminó gracias a un Papa latinoamericano, que no pretende imponer su agenda ideológica, sino cooperar en la pacificación a nivel mundial.

Con este hecho histórico, un hito, sin lugar a dudas, el Papa ya está plenamente enfocado en las celebraciones de Adviento y prosigue enmendando la plana al interior de la Santa Sede

En el segundo discurso a la Curia con motivo de la Navidad, el papa Francisco pidió a sus colaboradores hacer un examen de conciencia para prepararse a la confesión general y expuso las quince sombras de pecado que aquejan a sus colaboradores y a cualquier grupo en una institución.

Lo primero señaló es que la Curia funcionase como un cuerpo más sano y armonioso, unido en si y con Cristo, ya que sin ello, sólo sería una burocracia cualquiera. ¿Qué criticó? La tentación de sentirse indispensable como efecto del narcisismo, el trabajo en exceso, la fosilización mental y espiritual, la planificación excesiva y rígida, la mala coordinación, la pérdida progresiva de facultades espirituales, la rivalidad y la vanagloria del falso misticismo, la doble vida, los chismes, la divinización de los jefes como parte del carrerismo y oportunismo, la indiferencia hacia los demás, la severidad y el pesimismo estériles, la acumulación de bienes, los círculos cerrados, la transformación del servicio en poder.

El Papa puso el dedo en la llaga y seguramente sus detractores internos estarán preguntándose por qué les tocó vivir un pontificado así. Lo cierto es que Jorge Mario Bergoglio es un hombre que conoce la naturaleza humana y no se deja engañar; sabe que la supervivencia de la Iglesia depende, en buena medida, de que los miembros consagrados se ajusten a la realidad, traten de ser mejores personas y pastores y, principalmente, que estén imbuidos de caridad en su más amplia acepción. ¡Feliz Navidad para todos los lectores y un muy próspero 2015!

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Lunes, 22 de Diciembre 2014 - 17:30
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La Iglesia en México y el Mundo

El pasado 27 de agosto, el obispo de Tabasco, Mons. Gerardo de Jesús Rojas López pretendió oficiar una misa en la frontera entre México y Guatemala, es decir en la frontera entre la diócesis tabasqueña y el vicariato apostólico de El Petén, situado en territorio guatemalteco. La eucaristía pretendía recordar la masacre de 72 migrantes centro y sudamericanos, perpetrada en agosto de 2010 en San Fernando por el cártel narcotraficante de los Zetas pero agentes del Servicio de Aduanas y del Instituto Nacional de Migración impidieron la celebración, aduciendo que el espacio era público y por lo tanto no se podía hacer la misa.

Luego de dimes y diretes, la celebración se realizó del lado guatemalteco.

Por primera vez, la Santa Sede reaccionó ante semejante hecho. El cardenal Antonio María Veglió, presidente del Pontificio Consejo de la Pastoral para los Migrantes e Itinerantes, mostró el aval de la Santa Sede a la ceremonia impedida y al obispo de Tabasco.

En una carta pública de apoyo, el cardenal Veglió expresó su cercanía espiritual y “total comunión  de sentimientos e intenciones”, a nombre propio y de la Santa Sede, con el prelado tabasqueño y en una forma singular recordó que la misa era por las víctimas de San Fernando y por los más de 20 mil migrantes que han sido secuestrados en la diócesis de Tabasco, y los demás que han caído en la red de los traficantes, entre 2009 y 2011.

En la misiva, Veglió enlista las características que acompañan hoy a las migraciones, poniendo en primer lugar “abusos de autoridad y de toda clase, violaciones de las personas y de sus derechos fundamentales”, así como “explotación, extorsión, hambre, atracos, robos, mutilaciones, dolor, muerte”.

La carta prosigue hablando sobre la decadencia de las instituciones, el acaparamiento egoísta de los bienes y la falta de respuesta a las emergencias humanitarias y que por ello, la Iglesia hace un llamado a las insitucioens nacionales e internacionales “al diálogo y a la negociación para detener a los violentos y a los agresores; solicitamos la apertura de canales humanitarios para facilitar la ayuda a los refugiados y, en definitiva, recomendamos la adopción de normativas adecuadas, locales y supranacionales, que regulen los flujos migratorios en el respeto y en la promoción de la dignidad humana de los individuos y de los miembros de sus familias”.

Esta carta abierta implica una crítica frontal a las autoridades mexicanas y probablemente, el asunto pudo haber sido resuelto si las autoridades migratorias y aduaneras se hubieran comunicado con la Dirección General de Asociaciones Religiosas, de la Secretaría de Gobernación, y el asunto no hubiese trascendido.

El caso es que ahora es un tema que pone en guardia a la diplomacia vaticana en el momento en que se está negociando la visita papal a México.

Por cierto, al respecto se comenta que el Papa Francisco podría dar a conocer la fecha de su visita México el próximo 12 de diciembre, en la misa dedicada a la Virgen de Guadalupe que anualmente se celebra en la Basílica de San Pedro en Roma y que regularmente oficia el mismo Papa. Al momento, se sabe que será una visita muy enfocada al tema migratorio, que el Papa estará en alguna ciudad fronteriza que pudiera ser Ciudad Juárez y que sí visitará el Distrito Federal.

La Arquidiócesis de México en la editorial del semanario Desde la Fe calificó de “clara argucia populista” la consulta popular propuesta por el PRI para eliminar 100 diputados plurinominales y 32 senadores de las listas nacionales, sumándose a las críticas que se han esgrimido al respecto, señalando que las consultas populares son un botín mediático para los partidos.

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Fecha: 
Lunes, 01 de Septiembre 2014 - 17:00
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