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La Santa Sede ignora a Trump, el Papa llama a la congruencia entre la fe y las acciones y la Iglesia en México pide correcciones a reformas

Poco tiempo falta para la segunda gira americana del Papa Francisco, y varios hechos relevantes han ocurrido en las pasadas dos semanas.

Una hecho, casi chusco, fue la declaración del magnate norteamericano Donald Trump, quien pretende ser candidato republicano a la presidencia de su país, asegurando que advertirá al Papa sobre el peligro que significa el diálogo con los musulmanes, porque éstos lo que realmente buscan es acabar con el Pontífice y la cristiandad entera. Trump dijo que tendrá que asustar al Papa al respecto, porque a pesar de que es protestante, el Papa le cae muy bien porque se ha pronunciado en temas como la familia y el cambio climático. Tales declaraciones las hizo Trump en el marco de lo que considera que el capitalismo deberá modificarse para funcionar adecuadamente… Por supuesto y como era de esperarse, la Santa Sede no hizo ningún comentario al respecto.

Por otro lado, el primer reo por paidofilia, abusos y posesión de material pornográfico del nuevo tribunal creado ex profeso por el Papa Francisco, el arzobispo Josef Wesolowski, ex nuncio ante la República Dominicana, falleció en El Vaticano por causas naturales la noche del pasado 27 de agosto, según lo reveló la necropsia ordenada por las autoridades vaticanas.

Wesolowski no pudo presentarse a la audiencia del pasado 11 de julio por haber sido hospitalizado. Cabe recordar que, por expresa decisión del Papa, Wesolowski estuvo bajo arresto domiciliario cautelar desde septiembre de 2014. Tuvo una suerte enorme de morir antes del juicio, pues el ex nuncio polaco pudo haber sido sentenciado a entre 6 y 12 años de prisión.

El deceso no resultó positivo para el impulso de impartición de justicia del Papa Francisco. Por ello fue muy significativo que el funeral fuese oficiado bajo el rito específico para los laicos, y no bajo el rito sacerdotal. Fue como decirle al mundo que Wesolowski, técnicamente, ya no era sacerdote y que sólo faltaba aplicar la pena corporal.

Pero el tema de mayor relevancia social en El Vaticano es el de la trata de personas. Durante el Ángelus del pasado domingo, y en referencia a las 71 migrantes encontradas muertas en un camión en la autopista Viena-Budapest, el Papa afirmó que estas masacres “son crímenes que ofenden a toda la familia humana”. Pidió rezar por ellos, pero más que eso, pidió una positiva cooperación entre países para evitar estos crímenes.

Justo antes, en la homilía dominical, el Papa Francisco hizo una reflexión sobre el pasaje de los fariseos argumentando en favor de la supremacía de la ley y la tradición que se encuentra en el Evangelio de San Marcos. Hizo énfasis en el llamado de Jesús a respetar los mandamientos de Dios en lugar de aferrarse a la tradición; remató diciendo que la observancia literal de las reglas y costumbres, si no hay una conversión del corazón, es algo estéril y lo es más aún, si la conversión no se traduce en hechos concretos como “abrirse al encuentro con Dios y a su Palabra, buscar la justicia y la paz, socorrer a los pobres, los débiles, los oprimidos”.

Palabras muy fuertes que deben ser interpretadas en el contexto de la próxima celebración del Sínodo de la Familia, pues muchos prelados se han mostrado abiertamente en contra de cualquier cambio en materia de costumbres, léase la comunión para los divorciados vueltos a casar.

De las palabras del Papa se desprende que, más allá de rezos y actos litúrgicos, lo que hay que hacer es ser congruente entre la fe y las acciones: concretar medidas integrales para evitar la trata de personas y no anteponer el prejuicio, la costumbre y la tradición a la misericordia con el pueblo de Dios…

Mientras tanto en México…

La página editorial del semanario Desde la Fe, de la arquidiócesis primada, advierte que a partir de septiembre, los nuevos diputados deberán corregir los errores de las reformas estructurales efectuados en la LXII Legislatura del Congreso de la Unión, pues dichas reformas han perjudicado el poder adquisitivo de los mexicanos, no han resuelto las condiciones de vulnerabilidad e inseguridad. Entre los temas que deberán discutir están la reforma fiscal, la inseguridad y la corrupción, amén de que la discusión del presupuesto de egresos deberá incluir la reducción de recursos para los partidos con el propósito de reasignarlos al combate a la pobreza.

Por su parte, el cardenal Rivera en la homilía del domingo, dijo que los católicos deben ser congruentes y pronunciarse en contra del aborto, la eutanasia y la manipulación genética.

Por cierto, el Papa Francisco nombró al arzobispo emérito de Santiago de Chile, el cardenal Francisco Javier Errázuriz, como su enviado especial para el VI Congreso Eucarístico Nacional de México, que se celebrará del 9 al 13 de septiembre en la ciudad de Monterrey, bajo el tema “Eucaristía, ofrenda de amor: Alegría y vida de la familia y del mundo".

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Fecha: 
Lunes, 31 de Agosto 2015 - 17:30
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La Iglesia en México y el Mundo: Los cambios en la Iglesia

Tras la tormenta generada por la “mexicanización de Argentina” y que las cosas en México “están de terror”, las disculpas y el encuentro del canciller Meade con el nuncio Christophe Pierre y el secretario general del Episcopado, Eugenio Lira  - todo lo cual ocurrió mientras el Papa Francisco y buena parte de la Curia Romana se hallaban fuera de El Vaticano en los ejercicios espirituales de Cuaresma -, hay otros temas importantes que atañen a la Iglesia en México, como la designación de obispos a las sedes vacantes.

Hoy lunes se dio a conocer el nombramiento del nuevo obispo de San Andrés Tuxtla el hasta ahora presbítero Fidencio López Plaza, procedente de la diócesis de Querétaro, donde ha sido párroco y se desempeña como vicario de pastoral de la mencionada diócesis.

López Plaza, nacido en 1950 y ordenado en 1982, fue coordinador del equipo de base para la misión continental permanente en México y miembro del consejo permanente de la Conferencia Episcopal Mexicana entre 2010 y 2012.

Este nombramiento nos lleva a las estadísticas actuales de la Iglesia en México: hay 18 arquidiócesis, 65 diócesis y dos eparquías, por lo tanto hay 92 sedes con obispos territoriales, 90 del rito latino y dos de ritos orientales. La cuestión es que la media de edad del Episcopado traspone el umbral de los 65 y obliga, según el derecho canónico a pensar quiénes son los presbíteros más aptos para desempeñar las tareas episcopales

En 2014 tuvieron que renunciar, por razones de edad, los siguientes prelados:

Emilio Berlié, arzobispo de Yucatán; Héctor González, arzobispo de Durango; Alberto Suárez Inda, arzobispo de Morelia, Ramón Calderón, obispo de Linares, José Luis Castro, obispo de Tacámbaro; Miguel Patiño, obispo de Apatzingán y Renato Ascencio, obispo de Ciudad Juárez.

Salvo, Suárez Inda y Berlié, el resto ha sido sustituido. El arzobispo de Morelia recién fue creado cardenal, así que se espera que renuncie en 2019; no se tiene noticia de que la renuncia de Berlié haya sido aceptada, a pesar de que su línea pastoral nada tiene que ver con el estilo de Francisco.

En este año, deberán renunciar los siguientes obispos: Ulises Macías Salcedo, arzobispo de Hermosillo; Rafael Romo Muñoz, arzobispo de Tijuana; Felipe Salazar, obispo de San Juan de los Lagos; Felipe Arizmendi, obispo de San Cristóbal de las Casas. Por el momento se hallan vacantes las siguientes diócesis: Tuxtepec y Gómez Palacio; esto significa que tres arzobispados  - Yucatán, Hermosillo y Tijuana -  tendrán un nuevo arzobispo y que se necesitara designar cuatro obispos para sedes vacantes durante los siguientes diez meses. Lo normal es que los tres nuevos arzobispos ya sean obispos residenciales y que los nuevos obispos sean auxiliares, aunque no extrañaría nada que el Papa prefiriera nombrar obispo a un presbítero para ocupar las sedes. En el caso de San Cristóbal de las Casas, hay un obispo coadjutor, así que la sucesión está solucionada, salvo que ocurra lo mismo que en 1998, cuando a Mons. Raúl Vera, siendo coadjutor con derecho a sucesión, lo nombraron Obispo de Saltillo para evitar que siguiera los pasos de Samuel Ruiz. Nunca se imaginaron que en Saltillo habría de desatar aún más polémica.

En 2016, renunciarán: José Luis Chávez Botello, arzobispo de Oaxaca; Alejo Zavala, obispo de Chilpancingo-Chilapa; Héctor Guerrero, obispo-prelado de Mixes; Luis Felipe Gallardo, obispo de Veracruz; José de Jesús Martínez, obispo de Irapuato; José Guadalupe Galván, obispo de Torreón y, nada menos que el cardenal Norberto Rivera.

Con todo, para 2017, los obispos nombrados por Juan Pablo II serán aún la mayoría, pero pocos, apenas trece, serán los promovidos por el primer Nuncio, Girolamo Prigione y que aún estén en funciones. Esto significa que habrá un profundo cambio generacional en el que los obispos más viejos habrán nacido a fines de la década de los cuarenta y principios de los cincuenta, mientras que los más jóvenes rondarán los cincuenta años. En estos momentos, el obispo mexicano más joven nació en 1970, y es Mons. Juan Armando Pérez Talamantes, auxiliar de Monterrey. El obispo de más edad, obviamente emérito, es Mons. Carlos Quintero Arce, ex arzobispo de Hermosillo y uno de los prelados políticamente más activos en la década de los ochenta del siglo pasado.

Si consideramos a la totalidad de los obispos  - residenciales, auxiliares, eméritos y eparcas -  la media de edad está en 70 años, pero la mediana ronda los 60 años, lo que significa que el alto clero mexicano está envejecido en un país con una población joven. Ese es un factor, entre muchos otros, que explica la distancia entre la jerarquía y los feligreses.

Habrá que ver que los nuevos obispos sean los mejores y que estén en consonancia con la línea pastoral del Papa Francisco. Por lo pronto, el año pasado, dos de los obispos más jóvenes, Emigdio Duarte, obispo auxiliar de Culiacán, y Miguel Romano, obispo auxiliar de Guadalajara, fueron suspendidos por habérseles comprobado encubrimiento de pederastas y malos manejos económicos, aunque se dice que Duarte, en realidad es víctima del obispo de Culiacán, Benjamín Castillo. Ambos casos fueron manejados con suma discreción y no trascendieron a nivel nacional; sin embargo, son precedente para que el nuncio y los obispos, así como los encargados de palomear las ternas en la Santa Sede, sean sumamente escrupulosos a la hora de promover sacerdotes, designar obispos o preconizar arzobispos, a fin de evitar escándalos de cualquier índole y, sobre todo, elevar la calidad de los miembros de la jerarquía en términos pastorales, intelectuales y humanos. Se requieren pastores eficientes, cercanos al pueblo, “con olor a oveja” diría el Papa y muy decentes, si en realidad se pretende consistencia entre el decir y el hacer.

Queda por saberse si en las ternas de promoción al episcopado se incluirá a algún jesuita, pues desde hace más de veinte años no hay un solo miembro de la Compañía de Jesús que sea miembro de la Conferencia del Episcopado Mexicano, lo que resulta bastante poco natural en un país cuya idea de nación fue originalmente pensada por jesuitas como los padres José Clavijero y Rafael Landívar en la segunda mitad del siglo XVIII.

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Fecha: 
Martes, 03 de Marzo 2015 - 17:30
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De 1483 - Nació Martín Lutero

Martín Lutero nació en Eisleben (Alemania) el 10 de noviembre de 1483. Fue un teólogo, fraile católico agustino y reformador religioso, en cuyas enseñanzas se inspiró la Reforma Protestante. Inauguró la doctrina teológica y cultural denominada luteranismo e influyó en las demás tradiciones protestantes. Su exhortación para que la Iglesia regresara a las enseñanzas de la Biblia impulsó la transformación del cristianismo y provocó la Contrarreforma. Sus contribuciones a la civilización occidental fueron más allá del ámbito religioso, ya que sus traducciones de la Biblia ayudaron a desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se convirtieron en un modelo en el arte de la traducción. Su matrimonio con la monja alemana, Catalina Bora el 13 de junio de 1525 inició un movimiento de apoyo al matrimonio sacerdotal dentro de muchas corrientes cristianas.

Fecha: 
Viernes, 10 de Noviembre 2017 - 09:20

Efemérides:

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La Iglesia en México y el Mundo

La semana pasada terminó la primera parte del Sínodo para la Familia, en medio de las críticas proferidas por los grupos conservadores, que consideraron una victoria haber, al menos, demorado, la aprobación de los párrafos concernientes a los homosexuales y los sacramentos para los divorciados vueltos a casar.

Pero el Papa ha respondido con su habitual tranquilidad y sencillez, características de una personalidad equilibrada y conectada con la realidad. Por lo pronto, dijo que necesario limitar la tendencia al clericalismo dentro de la Iglesia y señaló al “método de la parresía”, es decir la expresión franca y sin temores reverenciales, combinada con la actitud humilde al escuchar, como la única forma de diálogo en la Iglesia. Por supuesto, esta forma de diálogo no es habitual entre la jerarquía católica.

De todos modos, la correlación de fuerzas interna quedó evidenciada en el Sínodo. Por una parte, los conservadores poco receptivos a la apertura del actual Pontífice: los cardenales Gerhard Ludwig Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; Raymond Burke, aún Prefecto de la Signatura Apostólica; el canadiense Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación de los Obispos; y el australiano George Pell, “ministro de la Economía”.

Sorprende que los líderes del conservadurismo provengan del mundo anglosajón, con algunos tintes germánicos. Los obispos africanos se alinearon con los conservadores, especialmente en materia del trato a los homosexuales.

Por la otra, los aperturistas: Reinhard Marx, cardenal-arzobispo de Munich (en nombre de los obispos alemanes) y Christoph Schönborn, cardenal-arzobispo de Viena y el arzobispo y teólogo italiano Bruno Forte. Quizá estos tienen más seguidores, pero hacen mucho menos ruido.

Como dice el teólogo Hans Küng, tan denostado por Juan Pablo II: “Ahí donde el Papa piensa en las personas en concreto, el prefecto de la Doctrina de la Fe, piensa en la doctrina católica tradicional …”

La pelea apenas comienza; y aunque voces internas claman que no es posible estudiar a la Iglesia con categorías de análisis político, la verdad es que la Iglesia es una arena política donde se dirimen intereses, posturas y posiciones, y donde se echa mano de toda clase de tácticas y estrategias, con la única diferencia en que la Iglesia se define a sí misma como una sociedad perfecta y con un fin sobrenatural.

Pese a la andanada conservadora, Benedicto XVI mostró de qué lado está. Ante la invitación a una misa en latín que sería celebrada por el cardenal Raymond Burke, el papa emérito declinó asistir, aduciendo su estado de “monje de clausura”, aunque elogiando la utilización del rito antiguo. Más elegante, no se pudo.

Curioso resulta que la visita del Papa a América del Sur en 2016, ya esté confirmada, mientras que la visita a México, supuestamente programada para septiembre de 2015, sigue en stand by. El arzobispo de Tucumán Alfredo Horacio Zecca anunció en un canal local que el papa estará en Chile, Argentina y Uruguay en julio-agosto de 2016. Parece que la jerarquía mexicana no ha logrado convencer al Papa Bergoglio de venir a México …. ¿o habrá otras razones?

Durante un discurso pronunciado hoy lunes con motivo de la inauguración de un busto de Benedicto XVI en la Pontificia Academia de las Ciencias en el Vaticano, el Papa Francisco aludió al problema de fe y ciencia, criticando a quienes conciben a Dios como un demiurgo con varita mágica. El Papa afirmó que la teoría del "Big Bang" sobre el origen del universo "no se contradice con la intervención de Dios, sino que la exige" y que "el principio del mundo no es obra del caos, sino que deriva directamente de un poder supremo creador del amor". Pero lo mejor es que con su habitual pragmatismo, señaló que la tarea actual de los científicos es preguntarse por el porvenir de la humanidad y del mundo" para ayudar así a "preparar, preservar y eliminar los riesgos que puedan existir, tanto naturales como por acción del ser humano.”

Nuevamente, el Papa mostró su interés y compromiso con aspectos sociales, científicos y culturales desde una perspectiva muy distinta a la de sus predecesores, pero sin perder por ello la congruencia con el cuerpo dogmático de la Iglesia católica.

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Lunes, 27 de Octubre 2014 - 17:30
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La Iglesia en México y el Mundo: Sínodo de la familia y la rebelión de la polilla

La publicación de las conclusiones, si así puede llamarse a un documento inacabado, de las sesiones del Sínodo de la Familia levantó ámpula entre los grupos conservadores.

Resulta evidente que los conservadores dentro de la Iglesia, que para más señas pretenden seguir adheridos a las enseñanzas de Juan Pablo II y a las de Benedicto XVI por no decir que a las del Concilio de Trento, van a dar la batalla por no ceder ante lo que ellos consideran una dicotomía irreconciliable: las verdades de la fe y los cambios sociales. No quieren entender que se trata de la dialéctica entre verdad y caridad cuyo resultado debería ser un aggiornamiento...

El cardenal norteamericano Raymond Burke, una de las figuras más representativas de los conservadores, no ha escatimado críticas al Sínodo. En una entrevista publicada un día antes de la conclusión del mismo, Burke estableció que el Papa "no es libre para cambiar las enseñanzas de la iglesia con respecto a la inmoralidad de los actos homosexuales o la insolubilidad [sic] del matrimonio o cualquier otra doctrina de la fe".

Lo que a Burke indigna es que el Papa Francisco pretenda ampliar el debate para definir aspectos más de magisterio que de doctrina. Es decir, de cara al signo de los tiempos, concepto asociado a la visión de una Iglesia semper reformanda, el actual Pontífice con toda la potestad del cargo, ha decidido extender los espacios de deliberación para que todos los miembros de la Iglesia puedan opinar sobre las costumbres, no de la doctrina, tal y como se hizo en tiempos apostólicos.

Más papistas que el Papa, Burke y muchos otros más han podido poner en tela de juicio la intención de apertura de la Iglesia gracias a la idea de colegialidad que el Papa está retomando de los orígenes de la Iglesia. Lo malo es que no los mueve la caridad cristiana sino el interés de mantener el status quo que los coloca por encima de los fieles de un modo casi inalcanzable y no parecen querer entender lo que Bergoglio ya entendió: el futuro de la Iglesia católica depende de que acoja en su seno a todos los que quieren estar dentro de ella, independientemente de sus orientaciones sexuales o que por razones muy comprensibles, se hayan separado de su primera pareja y ahora viven, legalmente o no, con otra persona.

Otros conservadores que abiertamente han cuestionado al Papa fueron el cardenal Velasio de Paolis -primer auditor de los Legionarios de Cristo, bastante fallido por cierto- y el presidente de la conferencia del Episcopado Polaco, Mons. Stanislaw Gadecki, quienes, palabras más, palabras menos, dijeron que la misericordia tiene sentido si es consistente con la verdad doctrinal…

Los conservadores ya están armados ideológicamente -no doctrinalmente- hasta los dientes y han hecho un uso sustancial de las redes sociales para avanzar su posición… con la consecuente confusión de los fieles.

Sin embargo, el Papa Francisco no se arredra. Ayer, en la misa de beatificación de Paulo VI, contó con la presencia, apoyo y testimonio de su antecesor, Benedicto XVI. Se sabe que muchos de los inconformes han ido a pedir la bendición de Ratzinger para impedir los cambios; pero el Papa emérito no se ha movido de su posición: el Papa es Francisco y punto.

Aprovechando el momento, el Papa Bergoglio respondió suave, pero categóricamente a sus detractores: “Dios no tiene miedo a las novedades” y con ello atajó muy elegantemente a los críticos.

Por lo que toca al Sínodo, nada está resuelto. Los participantes se llevaron un documento de trabajo a su casa y el próximo año se verá en que concluye el Sínodo. El documento está prácticamente aprobado; sólo tres de los 62 párrafos se mantienen en reserva, referentes al posible regreso a los sacramentos de los divorciados vueltos a casar y a la actitud de la Iglesia hacia los homosexuales.

Pero la efervescencia y la confusión están ahí, gracias a un grupo de obispos y fieles que no quieren entender el signo de los tiempos... y les gusta la polilla.

Y aquí, el padre Alejandro Solalinde, conocido defensor de los derechos humanos, estará declarando este lunes ante el Ministerio Público sobre lo que sabe de “oídas” acerca de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Su dicho es relevante para abrir otras líneas de investigación en el caso, pero resultaría más provechoso que declararon los testigos directos de los hechos

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Lunes, 20 de Octubre 2014 - 17:00
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La Iglesia en México y el Mundo

Esta semana empieza el Sínodo de la Familia en medio del enfrentamiento entre el Papa Francisco y los grupos más conservadores de la Iglesia. El clima está tan caldeado, que las críticas internas en contra del Pontífice ya traspasaron los muros del Vaticano y se han vuelto públicas.

No solamente se expresan a través de libros suscritos por dignatarios eclesiásticos en defensa de la familia y el matrimonio tradicionales -como aquel coordinado por el cardenal Gerhard Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y otros cuatro cardenales, en el que se oponen a que los divorciados vueltos a casar puedan comulgar y la simplificación selectiva de los procedimientos de nulidad matrimonial. Ahora, ya pusieron en tela de juicio el talante y la orientación ideológica de Jorge Mario Bergoglio.

La semana pasada, el cardenal esloveno Franc Rodé declaró a la prensa de su país que el Papa era un poco demasiado de izquierda, porque quedó marcado por  las condiciones de desigualdad que prevalecen en América Latina.

¿Qué quiso decir con ello? Simplemente que no está de acuerdo en la apertura eclesial planteada por Bergoglio, expresando lo que muchos obispos y cardenales piensan, aunque no se atreven a decirlo de viva voz. Tampoco les agrada que sea latinoamericano y que haya puesto el acento en las periferias y en la purificación de la estructura eclesial. Incluso, algunos, según se dice en corrillos, han llegado a cuestionar la legitimidad del Papa y, también, se dice que son los mismos que impulsaron a Benedicto XVI a renunciar.

Afortunadamente, Rodé ya superó la ochentena y no podrá votar en el siguiente cónclave, pero ya abrió el camino para dirimir la rebelión interna en el espacio público. En breve se sabrá si el Papa logra los apoyos para impulsar su visión en materia de pastoral de la familia y en otros temas que significan una ruptura con sus predecesores. Lo que resulta claro es que Bergoglio está actuando en aspectos que muchos al interior de la Iglesia habrían preferido mantener en silencio, como los abusos sexuales cometidos por sacerdotes y la opacidad en el manejo de los recursos financieros.

Por lo pronto, el Sínodo de las Familias será una ocasión privilegiada para que obispos, miembros consagrados, laicos y matrimonios debatan abiertamente sobre temas “tabú” para la Iglesia: divorciados vueltos a casar, anticonceptivos, matrimonios homosexuales, parejas interreligiosas, aborto, relaciones fuera del matrimonio, violencia doméstica, abusos a menores en el seno de la familia, la inmigración, la globalización, los distintos tipos de pobreza y un largo etcétera...

¿Qué pasará? Aún es una incógnita, pero es previsible que la confrontación llegue a niveles insospechados y que, si las posiciones del Papa argentino logran prevalecer, la transformación de algunos aspectos de la Iglesia será radical, aunque gradual debido a que los cambios tendrán que esperar a que muchos de los tradicionalistas desaparezcan de escena por razones naturales.

En México, la Iglesia enfrenta situaciones más dolorosas. Según reveló el sitio web de The Vatican Insider, desde mayo de 1993 a la fecha, han sido asesinados 28 sacerdotes, tres religiosos, un diácono y cuatro sacristanes. También hay tres curas desaparecidos. Durante seis años consecutivos, México ha tenido el dudoso honor de presentar el mayor número de homicidios contra sacerdotes de toda América Latina.

Si consideramos que el promedio de agentes pastorales masculinos no rebasa los 15 mil, esto nos da una tasa de 4 asesinatos por cada mil agentes pastorales.

En los últimos dos años, los asesinatos de curas se han incrementado en un 80% según el Centro Católico Multimedial, organismo que observa las condiciones de vida y laborales de los agentes pastorales. Sólo este año, han sido asesinados dos sacerdotes: uno en Ciudad Altamirano, Guerrero y otro en Jilotepec, estado de México. El año pasado se registraron cuatro homicidios en contra de religiosos, dos en Veracruz, uno en Colima y otro más en Baja California. Es decir, el 20 por ciento de los asesinatos han ocurrido en 2013 y 14.

La queja del  Centro Católico Multimedial, se centra en la "inacción” de las autoridades y “la falta de protección de los derechos humanos de los religiosos”. Otro foco rojo en materia … ¿y otro motivo en contra de la ansiada visita papal?

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Lunes, 06 de Octubre 2014 - 17:00
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El Ejército y el caso de Tlataya, indios de América Latina y iPhone 6

Esta tarde me acompañan Antonio Castro Quiroz y José Luis Romero Hicks con quienes hablo del aumento de la productividad de los trabajadores y los bajos salarios, de los indios de América Latina y su situación económica y social, del Ejército y el caso de Tlataya, MEX, del iPhone 6 vs otros smartphones. Mónica Uribe comenta sobre las medidas disciplinarias ejercidas por el papa Francisco contra un monseñor polaco pederasta y un obispo paraguayo corrupto. Con Tere Vale discuto la situación que en el IPN provocó su directora general.

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Lunes, 29 de Septiembre 2014 - 21:00
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La Iglesia en México y el Mundo

La semana que pasó, el Papa Francisco hizo dos movimientos que dejan ver su compromiso con una purificación de las estructuras eclesiales. Por una parte, se ordenó la encarcelación del ex nuncio en República Dominicana, Joszef Wesolowski, acusado de abuso sexual en contra de menores, y de poseer paidopornografía. El segundo movimiento fue la remoción del obispo de Ciudad del Este, Rogelio Livieres, acusado de encubrir a sacerdotes acusados de abuso sexual, entre otros delitos, así como de condenar a sus compañeros en el Episcopado paraguayo por falta de ortodoxia, sin pruebas contundentes.

Lo que tienen en común ambos caso es que el Papa está procediendo jurídicamente, de manera abierta, en contra de quienes se ha comprobado que cometieron delitos penados por la Iglesia y Estado. Eso ya es un avance, pues con anterioridad, la Iglesia siempre buscaba proteger a sus miembros de la justicia civil, en la lucha por conservar los antiguos fueros eclesiásticos.

Hoy, por lo visto, el Papa jesuita - que por cierto celebró el pasado sábado 27 de septiembre el segundo centenario de la restauración de la Compañía de Jesús con sus hermanos de orden religiosa - no está dispuesto a someterse a los intereses de ninguna camarilla eclesial, a las que tanto critica por su “carrerismo” y por su auténtica falta de compromiso con la grey.

La destitución del nuncio polaco, evidentemente es un golpe al grupo promovido por Juan Pablo II, que ya cada vez es menos vigente y mucho por razones de edad. La destitución del obispo paraguayo es un golpe a los ultratradicionalistas, que no se aclimatan a las directrices del Pontífice argentino, las cuales, hay que decir, se ajustan más a los tiempos y son, con mucho, más humanas y de servicio a la feligresía.

El caso de Wesolowski es patético, pues se presentaba como un turista italiano que pagaba por servicios sexuales a chicos en las playas de Santo Domingo. Llevaba una doble vida entre la Nunciatura y las playas, por lo cual el Papa directamente decidió su arresto, no sin antes reducirlo al estado laical, es decir, ya no es sacerdote, aunque al parecer sigue manteniendo la ciudadanía vaticana.

En el caso del obispo Paraguayo, su remoción se debe a serios problemas pastorales, según el comunicado de la Santa Sede. Livieres, miembro del Opus Dei, se había comportado más papista que el Papa. Fue sujeto a una investigación ordenada directamente por Francisco y llevada a cabo por el cardenal español Santos Abril y Castelló, así como por Milton Luis Tróccoli, obispo auxiliar de Montevideo (Uruguay). Ambos encontraron serias deficiencias en la gestión de Livieres: denuncias por malversación de fondos, ruptura de la unidad episcopal por haber acusado de homosexualidad al arzobispo de Asunción, ordenaciones sacerdotales express, encubrimiento de un presbítero argentino señalado por supuestos abusos sexuales contra menores en los Estados Unidos y otras lindezas. La primera medida fue la prohibición de efectuar ordenaciones sacerdotales.

Livieres se defendió, acusando al clero paraguayo de estar enemistado con él, pero no le sirvió de mucho. Seguramente porque todo de lo que se le acusaba fue probado. El caso es que el Papa decidió “renunciarlo” y nombrar un administrador apostólico. Livieres no tuvo más remedio que plegarse a la decisión papal, mientras que, del otro lado del mundo, en Madrid, era beatificado solemnemente Álvaro del Portillo, sucesor de José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei. No es contradicción. Simplemente, el Papa no está negado a reconocer las virtudes de unos, aunque sean conservadores, y acabar con quienes dejan en mal el nombre de la Iglesia, sean quienes sean.

Y para rematar, el Papa nombró arzobispo de Chicago a Mons. Blase Cupich, antes obispo de Spokane. Liberal e identificado con el evangelio social, apoyó la candidatura de Barack Obama; no está peleado con las minorías: se mostró tolerante a las uniones del mismo sexo, ha detenido la estridencia de los grupos anti aborto, y es un asiduo promotor del diálogo interreligioso, por lo que es muy criticado por los tradicionalistas. Cupich sustituye al cardenal Francis George, quien presentó su renuncia desde 2012 y ahora le fue aceptada por padecer un cáncer sumamente agresivo. El cardenal George es muy cercano a Benedicto XVI.

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Lunes, 29 de Septiembre 2014 - 17:30
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