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resentimiento

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17 años y nadie hizo caso

El 9 de agosto de 1998 se publicó en la revista Impacto mi artículo intitulado Tres voces contra el modelo. En él comenté lo que tres grandes pensadores –Peter Drucker, Arthur Schlesinger y Robert Reich- opinaban sobre el modelo económico que desde la década de los 80 impusieron sobre el mundo occidental el entonces presidente estadounidense Ronald Reagan y la primer ministra británica Margaret Thatcher.

Anoté que el historiador estadounidense Schlesinger, en un artículo publicado en edición septiembre/octubre 1997 de la revista Foreign Affairs, advirtió que las crecientes desigualdades en el ingreso de los pobladores de los países neoliberados podría prohijar una nueva generación de lucha de clases e inestabilidad, una posibilidad que podría conducir a un futuro totalitarismo. Entre otras cosas, Schlesinger aseguraba que “el capitalismo incontrolado, con bajos sueldos, largas horas y trabajadores explotados, excita el resentimiento social, revive la lucha de clases, y da nueva vida al marxismo” y que “la Revolución de la Computadora amenaza con destruir más empleos que los que crea. También amenaza con crear nuevas y rígidas barreras de clase, especialmente entre los bien educados y los mal educados. La desigualdad económica en los Estados Unidos ha crecido a tal punto que las disparidades son mayores en los Estados Unidos igualitarios que en las sociedades clasistas de Europa”.

Escribí que ex secretario del Trabajo estadounidense Robert Reich, en un artículo que apareció en la edición marzo/abril de 1998 de la revista estadounidense Mother Jones, aseveró que, tratándose de los trabajadores industriales y de cuello blanco de Estados Unidos, la educación y no la globalización va a ser el factor que mejore su situación. Yo añadí que lo que él escribió para su país “puede fácilmente aplicarse para el nuestro, donde la globalización tiene efectos más dramáticos y catastróficos para los trabajadores”. Reich afirmaba que “para el futuro veo, tristemente, una desigualdad creciente en la economía. La educación va a ser la línea divisoria entre los perdedores y aquellos que tal vez no sean grandes ganadores, pero que por lo menos podrán sobrevivir”.

Concluí así mi columna de agosto de 1998: “Las de Drucker, Schlesinger Jr. y Reich son tres opiniones autorizadas. Nadie las puede criticar por su falta de rigor científico. Más vale que sean escuchadas por quienes hoy tienen el poder político y económico, sobre todo en México. Ignorarlas podría ser fatal para todo el planeta”.

Los días 30 y 31 de enero de 2012, en mi columna que se publica en este espacio, recordé la que escribí casi 14 años antes y al final de la misma escribí que “el tiempo ha más que demostrado que ni en México ni en otros lados fueron escuchadas y analizadas las opiniones de tres distinguidos pensadores”.

Desafortunadamente, las predicciones de Schlesinger y Reich hechas hace poco mas de 17 años se han cumplido, como lo demuestran los resultados que aparecen en elreporte In It Together: Why Less Inequality Benefits All, presentado ayer en París por el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, y la Comisionada Europea para el Empleo, Marianne Thyssen.

El reporte señala que “la desigualdad de ingresos ha llegado a niveles récord en más países de la OCDE y se mantiene en niveles aún más altos en muchas economías emergentes. El 10% más rico de la población de la OCDE ahora gana 9.6 veces el ingreso del 10% más pobre, arriba del de las 7:1 veces en los años 80 y de las 9:1 veces en la década del 2000”.

Los dos países miembros de la OCDE que muestran la mayor desigualdad de ingresos son Chile y México, en ese orden. Sobre este tema comentaré más el lunes próximo.

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Fecha: 
Viernes, 22 de Mayo 2015 - 12:00
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Hiel y Miel: la urgencia de nuevos valores en la sociedad, la economía nacional que no despega y mis recomendaciones

Creo cada vez más que el peor caldo de cultivo para la irritación, la violencia y el rencor social es la desigualdad y la pobreza. Y no se trata como dicen algunos eruditos de criminalizar a la miseria, no, pero ¿quién puede dudar que en un país donde la brecha entre clases altas y populares es apabullante no se va gestando una especie de odio y desprecio para los que han tenido muchas más oportunidades que otros? Y ésto viene al cuento por el vandalismo que vemos exacerbado en distintas ciudades de México. Desde luego los desmanes que se han cometido recientemente tanto en Guerrero como en el DF (por mencionar dos ejemplos) deben ser castigados como bien ha dicho el nuevo presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González. La mayoría de los mexicanos pedimos que al fin se cumpla la ley y podamos vivir en ese ansiado Estado de derecho que merecemos todos los seres humanos. Evidentemente una democracia tiene como uno de sus puntales la libertad de expresión y el respeto a la protesta social, pero de ahí a permitir que unos cuantos desquicien el funcionamiento de las ciudades y agredan impunemente a otros ciudadanos y a la ciudad, es simplemente vivir en la ley de la selva. Cualquier forma de violencia es reprobable, cualquier agresión nos remite a la parte más reptiliana de nuestro cerebro, ¿qué hemos hecho tan mal como para generar jóvenes así? Pienso que esto se debe a una trágica combinación de personalidades desestructuradas, familias rotas, altos niveles de frustración, falta de valores y educación, y desde luego, una carencia de alternativas económicas que les permitan salir de ese marasmo. Nadie más poderoso que el que no tiene nada que perder, la falta de todo vuelve a los humanos invulnerables, no lo olvidemos. Ahí estamos, en ese alto forzoso en el camino en donde mucho tendríamos que reflexionar sobre la necesidad de una suerte de código de valores laicos que más allá de las restricciones religiosas les fuera dando a niños y adolescentes (creo que muchos adultos ya no tienen remedio) las claves emocionales para la convivencia. ¿Habrá alguien pensando en esto que va mucho más allá de planes y propuestas para sobrevivir a la coyuntura?...Pero vayamos a temas más alegres, como que la economía nacional no despega, que el crecimiento del país se ajusta una y otra vez a la baja, que los empresarios no tienen liquidez, que el precio del petróleo disminuye y el costo del dólar se dispara. O hablemos del desastre que es el microcosmos de Polanco, donde vecinos y comerciantes se preguntan como sobrevivirán estas navidades a las delirantes ideas del Delegado Víctor Romo que ha convertido esta parte de la ciudad en zona de desastre. Se talan árboles, se abren y cierran avenidas, se impide la circulación y quiebran negocios y se desploma la actividad económica en este México que clama por un fortalecimiento del mercado interno que lleve un poco más de dinero a los bolsillos de todos. Sí, las clases medias también están muy lastimadas y ni quien se acuerde de ellas…Va la recomendación de hoy para seguir aquello de “comamos y bebamos que mañana moriremos”. Si les gusta la comida china no pueden dejar de visitar el famoso China Girl de Prado Norte 370 en las Lomas de Chapultepec. El lugar está realmente bien decorado con sombrillitas de papel, las clásicas pagodas y unos simpáticos budas (de plástico, claro…son chinos). La comida es deliciosa. Mi menú favorito: tallarines fritos remojados en salsa agridulce (como la vida mesma) de mostaza picante, crujiente pollo al ajonjolí, chop suey de vegetales y el arroz frito que de cerdo, pollo o mariscos es de chuparse los dedos. Tiene desde luego área de fumar. Y hasta aquí hoy y de verdad denles muchos pero muchos besitos a los niños.

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Viernes, 05 de Diciembre 2014 - 18:00
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