Se encuentra usted aquí

religión

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

El Meollo del Asunto: Misoteísmo y el orgullo gay

En el país y en el mundo se ha celebrado una marcha más de lo que se conoce desde la década de los setenta del siglo XX como la marcha del orgullo gay.

Bajo esta palabra del idioma inglés, que significa alegre o jocoso, se agrupa un sinfín de identidades de personas que alegan no ser binarias, sino diversas.

Para quienes llegan tarde, eso significa que no se consideran ni hombre o mujer, sino algo más.

Hasta la última vez que me enteré había como 130 diferentes pretendidas identidades.

Y lo digo así, “pretendidas identidades”, pues no hay absolutamente nada científico que avale tales nuevas identidades humanas.

Si hay muchas opiniones, teorías, como la de género con su ideología, la que pretende convencer a la humanidad que los seres humanos no nacemos ni hombres ni mujeres. Sino que podremos escoger ser lo que deseemos en un momento de nuestra vida.

Que nuestra genitalia nada tiene que ver con el comportamiento de cada uno de nosotros que ha nacido así. Hombre o mujer. No valen o no cuentan los cromosomas, ni la biología. Sólo la ideología que apoya la teoría.

En estas opiniones, estudios e investigaciones que aún no son leyes sino conclusiones a priori algunas, estudios sesgados y opiniones como las que se encuentran en “El segundo sexo” de Simone de Beavoir.

Base para construir un entramado que a pesar de lo frágil del mismo, se ha diseminado por el mundo occidental y edifica un mundo que reconoce, acepta y prioriza la sexualidad con la identidad humana.

Al que ha dominado con su lucha contra lo que llaman el patriarcado y la heterosexualidad.

Pero no son esos los temas principales de la diversa marcha.

Existe uno más que está a la vista pero que no se identifica como la base. Uno que le “choca” a la persona que no marcha y que lo ve. Le “choca porque le ofende en lo más sagrado que tiene. Su creencia, su fe. Su DIOS”.

Tal vez esto se deba a que las personas que marchan en tales manifestaciones del orgullo, se hayan sentido igual de ofendidas en sus creencias de identidad.

Lo que sería entonces algo así como un “karma”. En lo que no creo, pero entiendo.

Estoy de acuerdo en que la persona se pueda sentir con gustos y preferencias diferentes a las mías.

Entiendo que todas las personas somos diferentes. Como dice mi hermano Alberto, “a la gente nos gustan cosas diferentes, no nos gustan las mismas cosas”. Y tiene mucha razón.

No sólo lo entiendo, sino que respeto a la persona que le gusta algo más o diferente de lo que a mí me gusta. Por ello no trato de imponer mi gusto o preferencia a las personas.

Respeto la diferencia, lo diverso, a la persona y su creencia.

Trato de no ofenderle, molestarle.

Sólo que mi creencia y mi convicción son determinantes. Y por no estar de acuerdo con la de quien no piensa como yo, les molesta o les ofende.

Ese no es mi problema. Es de quien se ofende.

Estas marchas del orgullo gay se caracterizan por ofender la creencia de la gente que no piensan como los marchantes.

Algo que para los no marchantes es una incongruencia, una falta de respeto. Mismo que los marchantes piden de los no marchantes, a los que no respetan.

Ha sido el alegato de la llamada “tolerancia”, que la sociedad humanista y secular se ha inventado en la posmodernidad. Misma que está totalmente ausente en el Día del Orgullo Gay.

Las ofensas que se ven hacia quienes no creen como quienes marchan son evidentes.

Toman las figuras y símbolos de lo que llaman el patriarcado, la religión monoteísta y las denigran. Las ridiculizan.

Y en las marchas, no solamente se mofan y las caricaturizan, sino que ridiculizan a quienes no creen como creen quienes marchan.

Esto es así porque desde hace ya algunas décadas, pues se les ha dotado a estas minorías de una impunidad que no tiene y de la que no goza grupo alguno.

A esta impunidad se le conoce como lo “políticamente correcto” o “Acción Afirmativa”.

Es más, si alguien que no fuera partícipe de la cultura gay tiene la osadía de imitarles pero en sentido contrario, por lo mismo que esta minoría realiza, terminaría en la cárcel y con una gran multa por homofóbico, misógino o lo que se le acumule. Bueno.

Si hubiere algo de justicia, como las autoridades que justifican y autorizaron una marcha del orgullo gay hace décadas dicen y justician impedirían en la marcha del orgullo gay el misoteísmo y la heterofobia.

Esta última evidente en su etimología y funcionamiento. Mas no así reconocida en evidente injusticia e inequidad.

El misoteísmo es el odio hacia la religión monoteísta. Donde <Miso> Odio -Theos> DIOS. Ingrediente a la vista en las marchas del orgullo gay, pero no identificado y nombrado en la misma.

El más grande misoteísta moderno que plasmó en su pensamiento su odio hacia DIOS y le consideraba el enemigo de la humanidad, fue, ha sido y es, el Marqués de Sade.

Su misoteísmo y su sorprendente punto de vista sobre la naturaleza alimentan este movimiento mundial del orgullo gay.

Lo que la gran mayoría de sus seguidores ignoran. Lo que quienes promueven la llamada Ideología de Género no se han puesto a considerar. Y menos que hay quienes sí lo sabemos distinguir.

La pasión que dominaba al Marqués de Sade no era el sexo o la crueldad. Más que otra de sus pasiones.

Lo que lo movía era su odio a Dios. Su misoteismo. Del que la marcha del orgullo gay está súper cargada. No lo cree, vea las fotos que hay en todos los medios del mundo. Ahí verá, el Meollo del Asunto.

Autor:

Fecha: 
Lunes, 01 de Julio 2019 - 13:15
Redes sociales: 
1
Fecha B: 
Lunes, 01 de Julio 2019 - 15:30
Fecha C: 
Martes, 02 de Julio 2019 - 04:30
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Humanidad y dogmas

Para Ana Laura, con cariño

La profesión de la fe, siempre he sostenido, al no constituir un ejercicio fundamentado en los principios de la lógica ni de la razón, se encuentra relacionado más bien con un aspecto esencialmente emotivo. Existe algo, indescriptible desde el punto de vista racional, que se manifiesta de manera personal y nos hace sentir, en algún momento, que determinada religión representa o enuncia un elemento que ya existía, subyacente, en nuestro interior, constituyéndose en ese algo indescifrable que palia nuestras sensaciones de soledad y desesperanza. Solemos decir que Dios nos ama, tanto al hombre como ente individual (y único), así como a la humanidad de manera colectiva. Del mismo modo y en reciprocidad, el creyente ama a Dios. Amar evoca y refiere a un sentimiento, termino mucho más complejo aún que la experiencia sensible. Toda emoción, parte fundamental de un sentimiento, define un concepto elemental (y primitivo) dentro de nuestra propia pisque. Las acciones o reacciones que emanan de ésta resultan las más intensas y las más duraderas. También, cabe mencionar, las más salvajes, ya que no pasan por el filtro del análisis lógico o racional, sino que emergen con inmediatez en todo su cálida o funesta magnitud y ahí permanecen. Pocas cosas nos incitan de manera tan álgida a la acción, positiva o negativa, como aquello que nos conmueve, es decir, que nos afecta de manera sensible. La compasión, por ejemplo, es prueba irrefutable de ello y en sentido opuesto, lo es la ira. La fe nos provee, en el mismo sentido, de una sensación de bienestar y seguridad, anhelos básicos de nuestra propia humanidad. A través del sentir, la religión encuentra eco y sentido.

Consciente de que representa, adicionalmente, un complejo sistema compuesto de ritos, formas e interpretaciones, tanto la experiencia sensible como la emotiva o sentimental convergen para constituir el corazón y la esencia de aquello que denominamos como religión. Aunado a lo anterior, todo dogma religioso plantea un sistema de principios incuestionables. La aproximación a él tampoco constituye un esfuerzo basado en la razón, sino en uno de aceptación y reafirmación. Sus planteamientos no son debatibles, ni hipotéticos, constituyen por el contrario, explicado de manera somera, verdades y lineamientos a seguir. De esta manera podemos asociar el ejercicio de la fe a dos elementos esenciales: el aspecto sensible o emotivo y en la aceptación y obediencia de una serie de elementos irrefutables. Sentimos algo relacionado con ella y aceptamos la religión en su totalidad o no lo hacemos en lo absoluto. Cualquier opinión que enjuicia o critica la fe, nuestra fe, nos hiere (o enardece), por partida doble porque somete al análisis tanto la verdad absoluta que damos por cierta como refiere a un elemento emotivo dentro de nosotros, primigenio y fundamental.

A partir de aquí podemos comenzar a desentrañar el complejo pensamiento detrás del terrorismo islámico. El mundo musulmán, a pesar de los movimientos a su interior esencialmente democráticos y modernos, constituye el último vestigio de una sociedad anacrónica, contrapuesta en esencia a los principios del liberalismo y del racionalismo del mundo occidental, que ha logrado con éxito criticar y analizar los fundamentos de la fe a través de la razón así como separarlos de las leyes, reglamentos e instituciones del Estado, sustentando su acción en el ejercicio democrático. La fuerza e influencia del Islam provienen, en sentido opuesto, de la interpretación y aplicación del dogma religioso así como del ejercicio desmedido y despótico del poder de sus líderes, imanes y ayatolas. El origen del Islam, en sí mismo, remite al mismo tiempo a un pensamiento y a una práctica de regreso, de vuelta al origen, esto es, la restauración de la fe. Adicionalmente y desde su fundación, constituye una religión de acción, combativa y militarmente organizada. En el chiismo (rama del islam de donde emana el denominado fundamentalismo jomeinista) sus partidarios se consideran a sí mismos como auténticos ortodoxos, recriminando a la mayoría sunita su alejamiento de la fe tradicional. Los creyentes del chiismo apelan al tradicionalismo en lo general y consideran los lazos consanguíneos, al ser los imanes descendientes del yerno del profeta Muhammed, Ali Ibn Abi Talib, así como los religiosos como los bastiones más importantes de su fe. Aun más importante, al ser una minoría doblemente oprimida, tanto pos sus líderes como por la mayoría sunita, no poseen la vocación de la conquista, elemento particularmente notorio en éstos últimos, cuyos alcances militares generaron el Califato Omeya y el territorio de al-Ándalus (más tarde el Emirato de Córdoba), sino por el contrario, el sesgo del sacrificio, el martirio y la inmolación (que comparte con otras religiones semíticas, como el cristianismo).

La Djihad (Yihad) uno de los pilares del chiismo, constituye el esfuerzo y llamado personal y colectivo (las mas de las veces, con una marcada connotación militar) a extender la ley de Dios entre los no creyentes (Dar al Harb, mundo no musulmán), buscando la defensa y expansión del estado islámico. Todo no creyente, o mejor dicho, todo aquél que no siente y acepta dicha visión, cabe dentro de esta “malebolge” diría Dante: Europeos, Americanos, Asiáticos, Cristianos, Judíos, Protestantes, Anglicanos, Ateos, Budistas e incluso otros musulmanes. Todos herejes, todos apostatas, todos infieles. El fervor religioso, apelando a lo comentado con anterioridad, domina entonces individual y colectivamente, y provee la plataforma ideológica para la actuación. Aún y cuando muchos comentarios han sido vertidos con respecto a que los nuevos adeptos al movimiento yihadista no son sino jóvenes poco iniciados en la interpretación de los textos que brindan cohesión al ala más radical del Islam, cabe hacer dos apuntes; una nación (o varias) cuya población ha estado ligada históricamente a un culto en particular y el día de hoy, más del 70% de ésta lo profesa, en cualquiera de sus vertientes, resulta un dato relevante que no deber ser pasado por alto. Más allá del fervor de los creyentes, los dogmas permean a los conjuntos sociales que los adoptan; aún más allá, incluso para los extranjeros, la doctrina dogmática y los elementos ideológicos, por si mismos y dado los elementos que analizaba con anterioridad, la respuesta emotiva y la aceptación, pueden conformar y/o alimentar un sesgo cognitivo (irracionalidad, distorsión de la realidad) ya existente de manera individual y brindar unidad, colectivamente, al extremista islámico, tal y como la historia ha hecho notar. Si la humanidad precede a los dogmas y, es consciente de los principios que lo sustentan, el mundo occidental no puede decidirse por una visceral “vendetta”. Ésta sólo habrá de generar un conflicto estéril e interminable. Bombardear naciones destrozadas, en las cuales, numerosos miembros civiles pugnan por la apertura democrática, únicamente incrementa el ambiente de inestabilidad, mismo que contribuye al discurso y trasfondo del denominado Estado Islámico.  

Tanto mi esposa como yo hemos seguido con atención durante las últimas semanas los funestos eventos alrededor del mundo. Ella, cabe mencionar, siente la religión de manera diferente y ora de manera regular no sólo por las víctimas de éstos, sino también por amigos, familiares y sé que, en el fondo, también lo hace por mí. Yo poseo una visión más pragmática, en la cual la humanidad únicamente se tiene a sí misma, ajena a cualquier voluntad supraterrena.  Al finalizar la Tercera Cruzada, el 2 de septiembre del año 1192, Ricardo I de Inglaterra, comandante en jefe del ejercito cruzado y Salah ad Din Yusuf, sultán de Egipto y Siria y líder del ejercito musulmán, acordaron una tregua que permitía el libre tránsito de los peregrinos cristianos a Jerusalén, misma que permanecía bajo el mando islámico. Aquel día, ambos apelaron no a una conciliación dogmática o aun ideológica, por demás imposible, sino al diálogo, la tolerancia y al respeto reciproco de su mutua humanidad. 

Por mi parte, es en esto último en lo que creo.

Autor:

Fecha: 
Martes, 08 de Diciembre 2015 - 17:30
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

La ciudad desierta

De Bruselas podría decirse lo mismo que Alfred Döblin escribió sobre Berlín: es una ciudad nada poética, de poco color, pero muy verdadera. La, así llamada, capital de Europa, en nada se parece a las ostentosas capitales europeas. Aunque posee grandiosos monumentos, no es en ellos donde radica su atractivo. Hay algo más. El apagavelas de la imaginación, como la llamó Charles Baudelaire, es una ciudad inabarcable, repleta de rincones y de rostros insólitos.

Lo cierto es que, con el tiempo, Bruselas ha llegado a gustarme.

Las calles de Bruselas siempre me han parecido desordenadas y un poco sucias. Bruselas es una ciudad de rostro extraño. Todavía, a pesar de haberla recorrido cientos de veces, no he conseguido definir su atmósfera. Desde hace algunos años hago street photography en sus calles. Sus múltiples paisajes urbanos y la diversidad de los seres humanos que la habitan, la hacen ideal para mi propósito: contar historias en imágenes; convertir instantes reales en realidades distintas.  

El viernes pasado, asoladas por el miedo, esas calles extrañas de la ciudad se quedaron desiertas. Y no es para menos, después de ver lo que el Estado Islámico hizo en París y en Beirut, con sus brutales atentados terroristas. Con sus brutales asesinatos.

Bélgica está en Alerta 3 y Bruselas en Alerta 4, la más alta para estos casos. La policía y el ejército no sólo patrullan las calles de Bruselas, sino que buscan terroristas por todo el país.

Algunas reflexiones acerca del terrorismo.

El terrorismo, lo sabemos, es una forma de utilizar el miedo con fines políticos. Pero, ¿qué es, en concreto, lo que estos terroristas buscan? Hasta donde entiendo, el califato de este, autonombrado, Estado Islámico, busca el apoyo de todos los musulmanes del mundo para que juren lealtad a su líder y, juntos, sean capaces de romper las fronteras entre Líbano y Jordania para, así, liberar a Palestina.

Los orígenes del terrorismo, como ahora lo conocemos, parece estar en la etapa jacobina de la Revolución Francesa, cuando se ejercía un terrorismo de estado que exhibía la violencia como una forma de gobernar sin reestricciones (tan sólo hay que leer el libro Fouché, el genio tenebroso, de Stefan Sweig, para comprender el terror que se vivía en aquella época).

Terroristas más contemporáneos fueron los marxistas del siglo XIX. Aquellos que llevaban la bandera de la revolución proletaria y que terminaron con la Rusia zarista.

Lo que hace muy peligroso al terrorista es que siempre cree tener la razón. Tiene la seguridad de que sus actos están llenos de pureza y de justicia (muchas veces divina) y utilizan la muerte de personas inocentes o de personas que consideran culpables, para poner un ejemplo al gobierno y a la sociedad. Para ellos, como dijo Nicolás Maquiavelo, el fin justifica los medios.

Muy grave es cuando los terrorista creen, además, que sus actos los salvan. Y que esa salvación proviene de su religión, que suelen interpretar de acuerdo a los intereses de su causa. Las religiones infunden miedo (miedos de todo tipo, incluyendo el terrible miedo a la condena eterna). La religión o la religión falseada, cobija a estos terroristas bajo sus alas, y no sólo justifica sus actos, sino que los impulsa a hacerlos. Matan por algo más grande que ellos, por eso también pueden matarse ellos mismos; suicidarse, inmolarse.  

Los terroristas buscan debilitar, resquebrajar la moral de la población para que ésta presione a su gobierno a ceder a sus demandas. O bien quieren, mediante sus prácticas, desprestigiar al Estado frente a la sociedad.

Pero vuelvo a Bruselas.  

Hoy es el tercer día que Bruselas cierra el transporte público y las escuelas. Que se recomienda a las personas que se queden en sus casas. A los que vivimos en Bélgica, aunque no estemos en la capital del país, nos han dado una serie de recomendaciones. Se dice que los servicios de Inteligencia han logrado obtener información sobre atentados inminentes. Quizá lo han conseguido mediante la captura de algunos yihadistas. Se dice también que que no sólo en el barrio de Moleenbek hay yihadistas (los yihadistas constituyen la rama más violenta y radical de los grupos terroristas del islam), sino que están en todo el país. Al parecer, Bélgica es un nido de terroristas.  

Los musulmanes de Francia ya se han pronunciado en contra de estos grupos extremistas. Sería absurdo pensar que el islam promueve el crimen, el asesinato. Conozco algunos musulmanes que tienen negocios o que atienden restaurantes a los que suelo ir. Tengo estudiantes musulmanes. Todos ellos, personas buenas. No sería justo generalizar. No son los musulmanes, sino una minoría de musulmanes, los terroristas. No hay religiones asesinas, lo que hay es asesinos en todas las religiones.

Europa está amenazada. El mundo también. Vivimos una disimulada angustia.

Tenemos miedo a quienes no tienen ningún respeto por la vida humana. El miedo, escribió José Antonio Marina, es una anticipación del peligro. Y el miedo genera angustia (Gobrowicz decía que la angustia es el miedo irracional a algo que no se conoce). El problema con los terroristas es que, igual que Hidra, el monstruo acuático de la mitología griega (al que cada vez que se le cortaba una cabeza, le salían otras dos) los grupos terroristas parecen multiplicarse, a medida que se les detiene.

No se habla de esto todo el tiempo. Afuera de Bruselas, las personas hacemos nuestra vida con relativa normalidad. Salimos a trabajar. Llevamos a nuestros niños a la escuela, a pesar de que hemos escuchado que las escuelas, los hospitales, el transporte público y todos los lugares concurridos, han sido amenazados por el Estado Islámico.

¿Y qué nos queda? Cuidarnos y tener valor.

Porque, como dice Marina: debemos comportarnos valerosamente, a pesar del miedo que sentimos.

Y es que en eso consiste, quizá, la dignidad humana.

___________________________________________________________

Bibliografía

Siete preguntas para entender qué es el Estado Islámico y de dónde surgió, El Mundo, 16 de noviembre de 2015.

Anatomía del miedo, José Antonio Marina, Ed. Anagrama, 2009. 

Autor:

Fecha: 
Lunes, 23 de Noviembre 2015 - 17:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

ISIS no nos quiere

Resulta increíble que un buen número de personas opinen que lo que haga o no hagan los soldados terroristas del Estados Islámico (ISIS por sus siglas en inglés) no tiene por qué preocuparnos a quienes vivimos en México. Después de todo, dicen, el problemas es de los países europeos y Estados Unidos que desde hace décadas se han inmiscuido en los asuntos de la mayoría de los países en donde el islam es la religión mayoritaria, sean países árabes o no.

Quienes tratan de minimizar el peligro que ISIS representa para todos los países del mundo, sin importar cuáles sean las religiones que predominen en ellos, están totalmente equivocados. Para el autoproclamado califa del Estado Islámico, Abu Bakr al-Baghdadi, el enemigo del islam es cualquier persona que profesa una religión distinta al islam en que él cree, una rama yihadista del sunismo llamada salafismo, palabra derivada del árabe salaf al salih (los ancestros píos). Estos ancestros son Mahoma y sus primeros seguidores, a quienes los salafistas veneran e imitan como los modelos ideales de conducta.

Para los salafistas, quien no cree en lo que ellos creen es un infiel y no merece vivir. Esto incluye a cristianos, judíos, budistas, hindúes, seguidores de cualquier otra religión e incluso a los musulmanes que no crean lo mismo que ellos.

Y en México, olvidan estos despistados o ignorantes que tienden minimizar el riesgo que representa ISIS, el 88.0% de la población es católica, el 5.2% es protestante, el 2.0% pertenece a alguna denominación cristiana que no sea católica o protestante, el 0.05% es judía, el 0.31% pertenece a otras religiones y el 3.5% es atea, agnóstica o creyentes sin filiación religiosa. Es decir que casi el 100% de los mexicanos somos vistos como enemigos del Estado Islámico. Y digo casi, porque ignoro si los 3,760 musulmanes que hay en el país son salafistas o no.

Ahora bien, para quien dude de lo que he escrito hasta ahora, a continuación transcribo parte del discurso que el califa Baghdadi pronunció el:

“Musulmanes: el Islam nunca fue por un día la religión de la paz. El Islam es la religión de la guerra. Su Profeta (la paz sea con él) fue enviado con la espada como misericordia para la creación. Se le ordenó hacer la guerra hasta que Alá sea el único en ser adorado. Él (la paz sea con él) le dijo a los politeístas de su pueblo: ‘He venido a ustedes con la masacre’. Luchó contra los árabes y no árabes en todas sus diferentes colores. Él mismo partió a la lucha y participó en decenas de batallas. Nunca por un día se cansó de la guerra.

“Sus compañeros después de él y sus seguidores continuaron de manera similar. Ellos no se ablandaron ni abandonaron la guerra, hasta que poseyeron la Tierra, conquistaron el Oriente y el Occidente, las naciones se les rindieron, y las tierras se les cedieron, por el filo de la espada. Y del mismo modo, esta situación se mantendrá por aquellos que los siguen hasta el Día de la Recompensa.

“Oh, musulmanes: los judíos, los cristianos, y el resto de los incrédulos no les aprobarán ni dejarán de hacerles la guerra hasta que ustedes sigan su religión y renieguen de la suya. Esta es la palabra de su Señor (el Poderoso y Majestuoso) y la noticia de su Profeta, el veraz y digno de confianza, la paz sea con él. Estados Unidos y sus aliados judíos, cruzados, chiitas, secularistas, ateos y apóstatas afirman que su coalición y la guerra es para ayudar a los débiles y oprimidos, ayudar a los pobres, aliviar a los afligidos, liberar a los esclavos, defender al inocente y pacífico, y evitar el derramamiento de su sangre. También afirman que están del lado de la verdad, el bien y la justicia, librando una guerra contra la mentira, la maldad y la opresión, al lado de los musulmanes. ¡Dicen defender el islam y los musulmanes! De hecho, mienten. Y Dios dijo la verdad y Su Mensajero (la paz sea con él) dijo la verdad.

“Oh, Revelador del Libro, Oh, El que es rápido para tener en cuenta, Oh, Alá, derrota a las partes, derrótalos y hazlos temblar. Oh, Dios, encárgate de Estados Unidos y sus aliados los judíos, los cruzados, la chiitas, los apóstatas, y los ateos. Nuestro Señor, oblitera su riqueza y endurece sus corazones para que ellos no crean hasta que vean el tormento doloroso. Nuestro Señor, perdona nuestros pecados y el exceso cometido en nuestros asuntos y planta con firmeza nuestros pies y danos la victoria sobre los infieles”.

Más claro ni el agua. ISIS no nos quiere y busca nuestra muerte.

Secciones:

Fecha: 
Lunes, 23 de Noviembre 2015 - 12:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

El suicidio y la defensa del islam

132 muertos y 352 heridos dejaron los ataques terroristas del viernes pasado en París. Los hechos se desarrollaron de la siguiente manera (todas las horas son Hora del Centro de Europa):

Noviembre 13: 21:20 – Primer atentado suicida con bomba en el Stade de France, en donde las selecciones de futbol de Francia y Alemania sostenían un partido amistoso en presencia de miles de aficionados, entre ellos el presidente francés François Hollande; 21:25 – Balacera en la calle Bichat; 21:30 - Segundo atentado suicida con bomba en el Stade de France; 21:32 – Balacera en la calle Fontaine-au-Roi; 21:36 – Balacera en la calle Charonne; 21:40 - Atentado suicida con bomba en el boulevard Voltaire; 21:40 – Tres hombres entran al teatro Bataclan y empiezan a disparar; 21:53 - Tercer atentado suicida con bomba en el Stade de France; 22:00 Toma de rehenes en el Bataclan.

Noviembre 14: 00:20 – Fuerzas de seguridad entran al Bataclan; 00:58 – Concluye el sitio del Bataclan.

No solo los cuatro terroristas en el Stade de France y en el boulevard Voltaire se suicidaron al hacer detonar los chalecos bomba que llevan puestos. También dos de los que atacaron el Bataclan decidieron acaban con sus vidas de la misma manera. El otro agresor del teatro fue muerto a tiros por la policía antes de que pudiera detonar su chaleco.

A quienes vivimos en Occidente nos parece terrible y nos preocupa que existan musulmanes fanáticos que sin mayor problema participen en ataques terroristas sabiendo que no sobrevivirán, que acepten ser bombas humanas y se hagan explotar con el único fin de matar a civiles inocentes. Sin embargo, lo que más debe preocuparnos es el número de musulmanes que, sin ser clasificados como extremistas, fanáticos o yihadistas, justifican los atentados suicidas con bombas para defender al islam.

Durante los meses de abril y mayo del año pasado la encuestadora Pew Research Center realizó una encuesta entre 14,244 personas en 14 países con una importante población musulmana. Entre las preguntas que les hizo a los encuestados estaba esta: “Algunas personas creen que los bombardeos suicidas y otras formas de violencia contra objetivos civiles se justifican con el fin de defender al islam de sus enemigos. Otras personas creen que, sin importar la razón, este tipo de violencia nunca se justifica. ¿Cree usted personalmente que este tipo de violencia es muchas veces justificada para defender al islam, a veces justificada, raramente justificada o nunca justificada?”.

Que los bombardeos suicidas se justifican muchas veces/a veces con el fin de defender al islam de sus enemigos fueron apoyados por los siguientes porcentajes de musulmanes encuestados:

Palestina: 46%; Líbano: 29%; Egipto: 24%; Turquía: 18%; Jordania: 15%; Túnez: 5%; Bangladesh: 47%; Malasia: 18%; Indonesia: 9%; Paquistán: 3%; Tanzania: 26%; Nigeria: 19%; Senegal: 15%; Israel: 16%.

Estas cifras de por sí son alarmantes y si les añadimos los porcentajes de quienes creen que raramente está justificado un bombardeo suicida, es decir que opinan que tal vez sí hay alguna razón que justifique este tipo de ataques, aumentan a los siguientes porcentajes:

Palestina: 59%; Líbano: 44%; Egipto: 59%; Turquía: 29%; Jordania: 44%; Túnez: 8%; Bangladesh: 61%; Malasia: 33%; Indonesia: 22%; Paquistán: 7%; Tanzania: 45%; Nigeria: 26%; Senegal: 31%; Israel: 46%.

En los 14 países arriba anotados viven aproximadamente 830 millones de musulmanes. Decenas de millones de ellos opinan que los bombardeos suicidas se justifican muchas veces/a veces con el fin de defender al islam de sus enemigos y millones más aceptan que raramente está justificado un bombardeo suicida. Con estos números no debe sorprendernos que siete de ellos hayan decidido detonarse el viernes pasado y que durante los años recientes centenas más hayan cometido ataques suicidas en Europa, África, Asia, Medio Oriente y Estados Unidos.

Antes esta realidad hay una sola pregunta que exige respuesta: ¿Cómo combatir a fanáticos que creen que al participar en un acto terrorista suicida defienden a su religión?

La Encuesta del Pew Research Center puede verse en http://www.pewglobal.org/2014/07/01/concerns-about-islamic-extremism-on-the-rise-in-middle-east/

Secciones:

Fecha: 
Martes, 17 de Noviembre 2015 - 12:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Mónica Uribe, Experto en Religión

Mónica Uribe explica las diferencias que hay en el sínodo de obispos que se realiza en Roma.

Secciones:

Fecha: 
Lunes, 19 de Octubre 2015 - 21:00
Media: 

Mónica Uribe, Experto en Religión

Redes sociales: 
1

Mi programa:

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

La inmunización es un tema de vida o muerte

Nos encontramos en la Semana Mundial de la Inmunización, un esfuerzo dirigido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para fomentar y fortalecer las campañas nacionales de vacunación.

Lo anterior cobra relevancia tras considerar que en el mundo, 1 de cada 5 niños no son vacunados, lo que se debe a varias razones, entre las que destacan un suministro insuficiente de vacunas, falta de acceso a los servicios de salud, escasez de información, entre otros.[1]

Las vacunas han evitado millones de muertes

Las vacunas son importantes porque protegen a las personas de enfermedades que pueden dejar cicatrices, matar y mutilar. La OMS estima que la inmunización evita entre 2 y 3 millones de muertes cada año.[2]

Por ejemplo, gracias a la vacunación, la mortalidad mundial a causa del sarampión ha disminuido 75% entre 2000 y 2013.[3]

captura_de_pantalla_2015-04-28_11.24.14.png
Fuente: Elaboración propia en base a http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs378/es/

La inmunización surgió como respuesta a epidemias con una alta tasa de mortalidad. La primera vacuna se creó en 1796 por Edward Jenner, quien constató que al infectar a humanos con el virus de viruela de las vacas (de donde proviene la palabra vacuna), se producía una enfermedad más leve, distinta a la viruela, que protegía contra ésta.[4] La vacuna se perfeccionó y, con su aplicación universal y otras medidas epidemiológicas, la viruela fue erradicada en 1978.[5]

La segunda gran campaña de erradicación de la OMS se estableció en 1988 contra la poliomielitis, cuya vacuna existe desde finales de la década de los cincuenta. Sólo tres países no han erradicado la polio (Nigeria, Pakistán y Afganistán) y todavía existen brotes esporádicos en otros países.[6]

La actual gran campaña de la OMS se establece en el Plan de Acción Mundial sobre Vacunación y busca que entre 2011 y 2020 se lleve a cabo lo siguiente:

  • aumentar la cobertura de tétanos de 84 a 90%,
  • eliminar el sarampión y la rubéola en 3 regiones, y
  • erradicar la polio en su totalidad.[7]

Panorama en México

México tiene un Programa de Vacunación Universal, cuyos lineamientos generales se actualizan año con año y están ligados a los objetivos de la OMS.[8] En 2015, el país gastará 1,920 mdp en la reducción de enfermedades prevenibles por vacunación y adquirirá 20 millones de dosis de vacunas.[9]

México ha logrado erradicar la polio y la difteria desde los noventa, mientras que el sarampión y la rubéola han disminuido considerablemente desde el año 2000 y, en la actualidad, sólo existen casos importados (derivados del contagio en otro país). La cobertura de la vacuna contra tétanos es mayor al 90% en el 79% de los municipios, mientras que la de sarampión lo es en el 93% de éstos.[10]

captura_de_pantalla_2015-04-28_11.26.11.png
Fuente: Elaboración propia en base a http://apps.who.int/immunization_monitoring/globalsummary/incidences?c=MEX

Obstáculos de todo tipo

A pesar del gran avance de las campañas de inmunización en los últimos años, aún existen poblaciones no vacunadas, vulnerable a sufrir enfermedades prevenibles. En el mundo, 21.8 millones de niños no han recibido las vacunas básicas.

Como se comentó anteriormente, el bajo suministro de vacunas en regiones pobres y la falta de acceso a servicios de salud, son uno de los principales obstáculos para las campañas de inmunización. También lo son la desinformación acerca de las campañas de vacunación y las creencias personales y religiosas.

Por ejemplo, la prevalencia de la poliomielitis en Afganistán, Pakistán y Nigeria se ha ligado a grupos fundamentalistas islámicos cuyos líderes han señalado que las campañas de vacunación son contrarias al Islam. Estos grupos han incluso atacado a las brigadas de vacunación.[11]

Asimismo, el contagio de sarampión de 40 personas que habían visitado Disneylandia en diciembre pasado (que contagió a 107 personas más en EUA) ocurrió principalmente a que muchos no estaban vacunados por motivos personales.[12] En varios casos, esto está ligado a un estudio que, en 1998, estableció un vínculo entre la vacuna y el autismo, el cual ha sido refutado por la falsificación de los datos. Al médico responsable de la investigación se le retiró su licencia, pero la información falsa continúa circulando como verdadera.

Además de estos ejemplos, existen otros mitos sobre las vacunas, que hacen difícil su aplicación.

¿Debería ser obligatoria la inmunización?

El reciente brote de Disneylandia ha generado un debate importante sobre si la inmunización debería ser obligatoria. Las principales opiniones son:

captura_de_pantalla_2015-04-28_11.28.56.png
Fuente: Elaboración propia en base a http://www.who.int/features/qa/84/es/ y http://thepeopleschemist.com/reasons-dont-vaccinate-children-vaccine-sup...

 

Conclusiones

  • La erradicación de la polio, el sarampión y la rubéola en nuestro país, no hubiera sido posible sin estas medidas. Sin embargo, nuevas tendencias ideológicas amenazan las campañas de vacunación universal que permiten que las comunidades se protejan frente a los virus.
  • Existen motivos por los que las personas podrían desconfiar de las vacunas: doctores y farmacéuticas guiados por intereses económicos y conflictos interesatatales. Sin embargo, es necesario reconsiderar las consecuencias de los movimientos contra la inmunización, que podrían revertir el avance logrado por la humanidad en la lucha contra ciertos patógenos.

_________________________________________________________

[1] http://www.lr21.com.uy/salud/1229181-onu-dia-mundial-inmunizacion-2015-v...

[2]http://www.who.int/immunization/global_vaccine_action_plan/SAGE_DoV_GVAP...

[3] http://www.who.int/campaigns/immunization-week/2015/es/

[4] http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1200696/

[5] http://www.who.int/csr/disease/smallpox/en/

[6] http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs114/es/

[7]http://www.who.int/immunization/global_vaccine_action_plan/SAGE_DoV_GVAP...

[8] http://www.censia.salud.gob.mx/contenidos/descargas/vacunas/Lineamientos...

[9] http://www.apartados.hacienda.gob.mx/presupuesto/temas/pef/2015/docs/12/...

[10]http://apps.who.int/immunization_monitoring/globalsummary/indicators?ir%...

[11] http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2727330/

[12] http://www.huffingtonpost.com/2015/04/17/measles-outbreak-disneyland-_n_...

Fecha: 
Martes, 28 de Abril 2015 - 17:00
Redes sociales: 
1