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psicología

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Los hijos: ¡jueces implacables!

… ¿Por qué lloras? –pregunté- “Porque ya me cansé de mis papás… Siempre que necesitamos pagar algo se ponen a pelear” –dijo Raúl, secándose las lágrimas-. Esta vez estaba en contacto con sus sentimientos y se notaba su confianza. ¿Y tú qué opinas de ello? –pregunté- “¿Qué opino? Opino que mi padre es un ¡irresponsable!” –dijo tajante-.

¿Por qué crees eso de tu papá? –volví a preguntar- “Cuando se enoja con mi mamá se desquita con nosotros para molestarla a ella, además él siempre ha sido un codo” – comentó el joven. Raúl es un muchacho de 17 años, inteligente y listo. Su familia está integrada por él, los padres y dos hermanas menores, de 15 y 7 años.

Muchas veces los papás no toman en cuenta que los hijos crecen y tienen su propia opinión sobre los hechos, pelean frente a ellos, sin tomar conciencia que alguna información es estrictamente de la pareja.

Raúl se quedó en silencio por un momento… De pronto preguntó - “¿Cuándo vendrá mi mamá a platicar con usted?..., necesito decirle algo…” ¿Y qué le quieres decir? – pregunté- Él se quedó pensativo mientras me miraba, calculando el efecto de lo que estaba por decirme…

“Le quiero preguntar por qué no lo deja… Ya se lo he dicho y no me contesta… ¿Cree que quiera venir?” – insistió Raúl- Probablemente sí, ¿Tú qué crees? – contesté-. “Si, si viene, ella siempre está interesada en nosotros” – afirmó con un dejo de emoción-. Bueno, entonces la llamaré para preguntarle si puede venir para la siguiente reunión – concluí-.

Al pelear frente a los hijos se corre el riesgo de LASTIMARLOS en SUS SENTIMIENTOS y transmitirles información equivocada. La pareja a través del tiempo va estableciendo formas de conducta que para ellos pueden parecer normales, sin embargo, para quien los observa el mensaje es diferente.

Raúl: ¿Me gustaría saber para qué quieres proponerle a tu mamá la separación? –le cuestioné- “Es fácil… Se la pasan peleando… Si papá no quiere darle dinero, me parece que estaríamos mejor sin él…, ni siquiera la deja trabajar… He buscado por internet y la ley dice que es obligación de los padres cubrir los gastos de los hijos…”.

Me llamó la atención su seguridad y la firmeza de sus palabras, es difícil para un joven hablar así de sus padres, a menos que el enojo y la decepción sean grandes para él.

–Pregunté, cambiando de tema- ¿Raúl, cómo es tu abuelo paterno?... “Uy, lo recuerdo poco, murió” –me indicó y continué- Tal vez sepas cómo trataba a tu papá cuando él era pequeño… “¡Ni le digo!” –exclamó- “Cuando llegaba borracho le pegaba. Lo oí cuando mi papá le reclamó a mi abuelita”.

¿Raúl, alguien te ha pegado alguna vez? –Le pregunté- “No, eso no. Nunca me han pegado” –me dijo- Y cómo crees que se sentiría tu papá cuando le pegaban a él de pequeño. “No, pues mal” –contestó rápidamente- Me miró fijamente y tras unos segundos de vacilación continuó-  “… Por eso él es así…  ¿verdad?”

Las imágenes de los padres son fundamentales en la vida de los hijos. El padre representa la seguridad, la autoridad, es el proveedor.... La madre es la protección, el cariño incondicional… Es fácil convertirse en JUEZ de los padres cuando se han acumulado enojo tras enojo durante años.

Criar a los hijos es una empresa complicada y difícil. Requiere de constancia, abnegación, AMOR y mucha, MUCHA PACIENCIA para que cuando sean adultos, las semillas en ellos plantadas se conviertan en comprensión, respeto y AMOR.

Foto: http://avivamientointernacional.org/Content/ImagensPalavras/0074173f-5ff...

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Fecha: 
Miércoles, 29 de Julio 2015 - 16:00
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"LIKE": Lo que podría estar detrás de mucho de lo que compartimos y de los likes de Facebook.

Algunas veces, cuando utilizo Facebook, tengo miedo de convertirme en una especie de ratoncito del Flautista de Hamelin, que es dirigido hacia un gigantesco entramado, gobernado por el mundo de las multinacionales y de la publicidad. Paso mucho tiempo en las redes, leyendo y compartiendo información y preguntándome si, en medio de tantos datos e imágenes, que pasan con una rapidez trepidante, no corro el riesgo de convertirme en un ¿aprendiz de todo y maestro de nada? Por ejemplo, leer una frase de Oscar Wilde (y otra de Kafka y otra de Steve Jobs) en las redes, no me convierte en un lector de Oscar Wilde. Me cuestiono si no sería mejor emplear todo ese tiempo leyendo textos completos. Las redes son un reflejo de la sociedad postmoderna, caracterizada por la fragmentación. Pero, ¿cuánta de esa información está descontextualizada? ¿Y cuánta de ésta es desinformación? Hace algunos días se estuvo compartiendo una imagen del filósofo francés, Claude Lévi-Straus, junto con el anuncio de su muerte. Encontré en Facebook un comentario tan absurdo como éste: «Acabamos de perder a un gran pensador. Descance en paz, Lévi-Strauss». Poco tiempo después, mi amigo, el escritor y biólogo Pedro Paunero, publicó un post, recomendando a sus amigos de Facebook leer bien las noticias y no sólo los encabezados antes de compartirlos. Lévi-Strauss murió en 2009. El problema en Facebook es que muchas veces las fuentes no se verifican.

Después de publicar mi situación emocional en Facebook y luego de no pocos inconvenientes relacionados con Facebook y mi vida personal, me he preguntado si escribir: «Me siento triste», por ejemplo, sirve realmente de catalizador para aliviar esa tristeza o si sólo muestra un aspecto de mi vida que a los demás no les interesa en lo absoluto. Tal vez, tras la publicación de mi estado emocional, reciba varios likes y algunas palabras de aliento en los comentarios (nunca, una llamada telefónica o una visita personal de apoyo). ¿Esos likes y comentarios, algunas veces demasiado simplistas, harán que me sienta menos triste? En todo caso, ¿quién es el destinatario real de esos mensajes? Todos y nadie. Quizá, yo mismo. He leído estudios psicológicos a favor y en contra de los efectos que tiene la publicación, en las redes sociales, de las emociones y de los detalles de la vida íntima en la salud mental.

¿Por qué son populares tan las redes sociales? La respuesta tiene que estar en la soledad.

En junio, Umberto Eco, uno de los mejores escritores contemporáneos, arremetió contra las redes sociales y sus usuarios, diciendo: «Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los necios».

Con todo lo que he publicado en Facebook, debo de ser ya el mayor idiota del planeta.

Pero Umberto Eco no ha de estar tan equivocado. No dudo que su comentario tenga más fondo que forma. Aunque también podría ser rebatido. ¿Por qué la cultura y la información tienen que estar en manos de las élites únicamente? ¿Qué no son propiedad de todos, de la humanidad? ¿No son las redes socials, precisamente, una especie de revolución, una forma de quitarle todo el poder a esas élites? Dicho de otra manera, ¿no son un nueva forma de ejercer la democracia, capaces de dar voz a quienes no la tenían?  

El gran escritor mexicano, Juan Villoro, escribió que una cosa es tener una idea sobre algo; otra, disponer de información sobre eso; y otra, tener autoridad sobre el tema. Creo que a eso se refería Umberto Eco. Muchas veces opinamos sobre temas que no conocemos a profundidad, como si fuéramos una autoridad en la materia, de manera que terminamos por desinformar, informar a medias o banalizar la información y el conocimiento.

El periodista y catedrático de la Universitat Ramon Llull de Barcelona, Josep Lluís Micó, dice1 que la mayoría de los motivos que tienen los internautas para compartir y dejar constancia en la red de aquello que les ha gustado son obvios.

Pero eso no es todo.

Algunas veces es difícil saber qué hay detrás de estos movimientos ejecutados por personas comunes, convertidas en «distribuidores eficientes de contenidos». Dice que una de las respuestas podría estar en la Teoría de los usos y gratificaciones (TUG)2.

A grosso modo, esta teoría investiga la comunicación en masa. Mientras que otras teorías estudian el alcance de los medios de comunicación en las personas, la TUG investiga qué efectos tienen las personas en los medios de comunicación. Según esta teoría, es la audiencia la que elige los contenidos que presentan los medios, de acuerdo a sus deseos y a sus necesidades, con el fin de conseguir una gratificación (satisfacción). Lo anterior implica que los medios tengan que competir entre ellos para ganarse a la audiencia.

En las redes sociales y, en concreto, en Facebook, el medio de comunicación no aporta el contenido; los usuarios hacemos al medio. Todos opinamos, difundimos, juzgamos y criticamos.

Aquí es donde el asunto se pone más interesante.

Por ejemplo, antes de las redes sociales, los medios de comunicación y las empresas encuestadoras podían afirmar que algún candidato o gobernante gozaba de una popularidad determinada. Ahora, con las redes sociales, se puede «palpar» de qué manera, una gran parte de los internautas (o de los idiotas de los que habla Umberto Eco) percibe a dicho gobernante. Si los datos no coinciden es porque algo extraño está ocurriendo. Podría presumirse que alguien los está manipulando. Por otra parte, las redes sociales permiten que información relevante se conozca en muchas partes y a gran velocidad (por ejemplo, cuando se han robado a un niño). Hay sucesos que nunca se conocerían si las redes sociales no existieran (p.e. el maltrato a los animales que se dio recientemente dentro de una tienda de mascotas en México).

Si la prensa es conocida como el cuarto poder, ¿en qué se convierten las redes sociales? ¿Comparten una parte ese cuarto poder, en qué proporción? ¿Son un quinto poder, el poder de la masa? ¿Son un contrapeso a todos los poderes existentes? ¿Son una especie de vigilante de los demás poderes?

Lo cierto es que compartimos y damos likes a los contenidos de Facebook que nos interesan, a los que llaman nuestra atención, a lo que nos entretienen, satisfacen nuestra curiosidad o nos dan algún tipo de beneficio (o gratificación).

Compartimos para buscar vínculos emocionales con los demás, a través de nuestros gustos e intereses.

Pero hay más.

Un estudio del New York Times reveló que el 68% de los usuarios de las redes sociales comparte aquella información que lo ayude a definirse de una manera determinada frente a los demás.

Es decir, nos proyectamos e intentamos revelar nuestra personalidad o, más bien, lo que quisiéramos que los demás vieran de nosotros en Facebook. Rompemos la línea que dividía lo público y lo privado.

En la vida real, ¿a cuántas de las personas que tenemos de amigos en Facebook invitaríamos a nuestras casas, les mostraríamos lo que comemos y lo que bebemos, les contaríamos chistes, les hablaríamos de cómo nos sentimos, de nuestras relaciones amorosas y les mostraríamos nuestros álbumes de fotos?

No lo sé.

Lo anterior es materia de otro debate.

Habrá que seguir atentos a la retórica de Facebook y de las redes sociales en general. Están aquí. Y forman una parte insospechada de la nueva forma que tenemos de comunicarnos. 

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http://www.lavanguardia.com/opinion/temas-de-debate/20130324/54370608811...

http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/lco/menendez_g_pi/capit...

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Lunes, 27 de Julio 2015 - 16:00
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Las tretas del gobernador de Oaxaca. La paridad peso-dólar y su significado. Alianza que AMLO busca con la CNTE

En el estudio me acompañan Tere Vale y Luis Miguel González y comentamos: las tretas del gobernador de Oaxaca después de que desapareció al IEEPO; la paridad peso-dólar y su significado; la alianza que AMLO busca con la CNTE. Adriana Páramo nos habla sobre los celos y qué hacer para que lo dominen a uno.

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Miércoles, 22 de Julio 2015 - 20:00
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Mi programa:

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Padres alertas… ciudadanos equilibrados

La mamá, Luisa, se notaba preocupada y su hijo, Panchito, apenas quería hablar. Luisa se decidió a ser ella quien expusiera la situación –dijo- “El problema principal es: Mi hijo ya no quiere ir a la escuela… Desde hace como dos semanas, se le pierden las cosas y no me explica cómo es qué sucede… Tampoco quiere que vaya a hablar con el director o con la maestra”.

Y continuó: “Si me dijera qué pasa podría entenderlo, pero sólo se queda callado… Primero fue su libro de matemáticas y ahora el celular… Mi esposo y yo creemos que alguien lo está amenazando y por eso no quiere decirnos nada”.

Hoy en día, el bullying es frecuente en las escuelas y hay mucha difusión al respecto, así que los padres están alertas cuando ven aparecer síntomas raros en las conductas o vivencias de sus hijos.

Mientras su mamá relataba los hechos por él vividos en la escuela, Panchito se notaba cada vez más inquieto. Era claro que ocurría algo grave dentro de las instalaciones de la institución y, así mismo, era urgente que sus papás platicaran, tanto con el director como con la maestra, para saber qué estaba sucediendo.

Es importante que los hijos sientan el apoyo de los padres, aún cuando cometan errores, es normal tropezarse. Si los padres están al pendiente de ellos se puede evitar que una situación mediana pase a un problema grave.

Panchito –Le pregunté- ¿Te das cuenta lo importante para tu propio bienestar que tus papás sepan lo sucedido? Esperé unos momentos para darle espacio, bajaba la mirada y por unos momentos nos observó a su mamá y a mí alternativamente… Me respondió con un monosílabo sí.

¿Qué piensa usted hacer? –Me dirigí a Luisa- “Primero decidí esperar… Mire, estamos aquí porque mi hijo aceptó venir, yo esperaba que él tuviera otra actitud, pero esto ya se pasó… ¡¿Cómo es posible que hasta el celular le hayan robado?! Antes no sucedían estas cosas en la escuela… Y como él no dice nada, mañana voy a hablar con el director”–Sentenció-.

Al escuchar a su mamá Panchito se levantó de su asiento y se acercó a ella para decirle: “Me van a golpear si te ven en la escuela, mejor sáquenme de ahí” y se soltó llorando… La mamá levantó la voz, mientras decía “Esto es lo que yo me temía…” Con una seña le pedí guardar silencio. Era mucha tensión para el joven…

Cuando el hijo decide hablar, hay que permitirle expresarse y los papás darse el tiempo para escucharlo. Por otro lado es importante conocer TODA la información, ir a fuentes confiables para analizar la situación y tomar el mejor camino.

Esperamos a que Panchito se tranquilizara para escucharlo, tenía mucho por decir… El joven volteó a verme y asentí con la cabeza y empezó: “mamá SI me han robado esas cosas…, pero, mjm, pero…, yo fui el primero en robarles, fueron retos para entrar al grupo, ¡hasta tuve que golpear a un compañero!”. Luisa abrió los ojos y exclamó incrédula “¿Cómo? ¡¿Fuiste capaz de lastimar a tu compañero?!

Los jóvenes siempre quieren formar parte de sus iguales (amigos, compañeros, grupos), es su crecimiento y pueden perder de vista el camino. Para bien o para mal, amarlos no es suficiente. Para que puedan ver los alcances de una mala decisión es básico orientarlos.

Es importante conocer a los menores y saber de qué son capaces… A veces dicen la verdad a medias o simplemente no la dicen… Es FUNDAMENTAL para los padres tener sensibilidad y estar al PENDIENTE de las acciones y palabras de sus hijos…

Ponerles límites y medidas correctivas de acuerdo a la situación a veces es difícil para los padres, generalmente sienten culpa por el problema en cuestión. Y pudiera ser que la angustia y promesas por cambiar del joven sean tan profundas y sinceras siendo innecesaria alguna medida drástica.

El esfuerzo vale la pena, la recompensa es grande: Tener jóvenes fuertes, seguros, responsables, capaces de aceptar sus errores, respetar las leyes y que en el futuro puedan ser parte de una convivencia sana, equilibrada y ¿por qué no? FELIZ.

Foto: http://eldiario.com.co/uploads/userfiles/20120505/image/ESCUELA-FRACASAD...

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Miércoles, 22 de Julio 2015 - 18:00
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Historias de familia

Todas las familias felices se asemejan,
cada familia infeliz lo es a su manera.
León Tolstoi, Anna Karenina

Desde tiempos memorables, la familia ha sido motivo de estudio en su carácter de institución universal por su importancia  a lo largo de la historia y por su necesidad para cualquier tipo de sociedad.

Claude Lévi-Strauss (Filósofo francés) aporta una definición de la palabra familia de acuerdo a una serie de características que permiten designarla como grupo social: “tener como origen el matrimonio y que estos miembros se encuentren unidos por lazos legales, derechos y obligaciones económicas, religiosas y de otro tipo”. De acuerdo a Melford E. Spiro (Antropólogo), la familia nuclear (padre, madre e hijos) se caracteriza por cuatro funciones esenciales: sexual y reproductiva, sin las cuales la sociedad se extinguiría; económica, sin ella la vida no podría existir y educativa, sin la cual la cultura desaparecería.

En México, la evolución estructural de la familia (como institución) ha modificado los roles y funciones de sus integrantes; sin embargo, en su mayoría sigue siendo tradicionalista y actualmente, lo podemos notar tanto en familias de clases altas como en las bajas, puesto que la familia nuclear a la que se refería Lévi-Strauss, integra ahora a otros parientes en un mismo espacio, formando lo que los sociólogos llaman “familias de la olla común”; es decir, que en ella se integran tíos, abuelos y/o primos quienes asumen roles y funciones diferentes.

Tengo la sensación de que nuestras familias han sido contaminadas por el afán de globalización y consumismo, arrebatándonos algo primordial: la conexión. Compartimos la fiesta, bailamos, reímos y pareciera que en el escenario todos somos felices y unidos pero tras el telón, terminada la función “se rompe una taza y cada quien para su casa” porque nos da miedo conectar realmente, mostrarnos vulnerables, expresar las emociones, comunicarnos asertivamente porque no aceptamos juicios pero los emitimos todo el tiempo.

Hace tiempo conocí a alguien que siempre decía: “de la familia como del sol, entre más lejos mejor” y aunque parece drástico, la vida acelerada y el egoísmo en que la tecnología nos han envuelto nos hace conectar cada vez menos hasta el punto de parecer extraños, lo cual crea conflictos y desintegraación. En lo particular, no concibo reunirme con mi familia y no saludarlos con un beso y un gran abrazo, porque así me enseñaron: “niña, se saluda aunque hayamos dormido juntos”; hoy es difícil verlo y omitimos decir “hola”, “adiós”, “gracias” o “cuídate”.

El cine, en su función social como medio que comunica y transmite mensajes a las masas, tiene producciones que nos hacen reflexionar al respecto, una en particular que me gusta porque muestra claramente cómo es que a veces las familias lejos de ser la estructura que ayude a los hijos a crecer y buscar su individualidad, los asfixia en sus tradiciones y patriarcados o matriarcados es el filme “Azahares para tu boda” (México, 1950), en el que las diferencias políticas entre el pretendiente y el padre de la protagonista la convierten en una solterona, mientras que los otros hijos se olvidan de sus padres y regresan después de muerta la abnegada madre; su célebre frase: “hay que achicar la mesa” y luego “hay que agrandar la mesa” resume la forma en que las familias se transforman al paso del tiempo. Recientemente también y en un tono más cómico “Los Croods” (Estados Unidos, 2013) nos muestran no sólo la evolución del pensamiento y la aceptación del cambio, sino la forma en que una familia modifica sus creencias y costumbres en aras de mantenerse unida y resaltar el amor que los une pues a menudo olvidamos decirle a nuestra familia cuánto la amamos.

Sin duda, nuestra familia es una prioridad; sin embargo, construir lazos familiares sanos es lo que nos hace evolucionar como personas y nos da seguridad para enfrentarnos al mundo, lamentablemente no siempre sucede así y de ahí que existan familias disfuncionales en donde la violencia física y mental, el abuso o la mezcla de roles son el pan de cada día.

Cuidar y respetar nuestro medio ambiente familiar hoy es vital, tan importante que es un tema en las agendas de políticas públicas para los gobiernos; olvidemos un poco la idea egocéntrica de que todas las familias son felices y deben aparentar unión y cordialidad, reconozcamos y afrontemos también las tristezas, los fracasos y las decepciones en familia como apoyo verdadero para quien lo padece porque en efecto, es el núcleo de la sociedad y ahí es donde tenemos un área de oportunidad para iniciar el cambio que todos queremos.

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Fuentes:

Lévi-Strauss, Claude, “La familia” en: Polémica sobre el origen y la universalidad de la familia. Barcelona, 1987.

Spiro, Melford E. , “¿Es universal la familia?” Idem

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https://espanolparainmigrantes.wordpress.com/category/la-familia/

 

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Martes, 21 de Julio 2015 - 16:00
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Tarde de Faena… ¡Rabo y orejas!

El toro corrió hacia el centro del ruedo, dio algunas vueltas, hasta ubicarse. Esperaba salir y divertirse… Al levantar la vista vio el capote “Ahora sí que me voy a divertir” Óleeee… “Sí, esto está divertido, corretear a un trozo de trapo, parece interesante, ¡Nunca imaginé, que la ‘fiesta’ fuera así!”

Empezaba a sentirse cómodo cuando de pronto vio venir al picador… “Esto se pone interesante, ¿será una competencia entre caballeros?” –Se preguntó- “Dos a dos, me parece bien…” -El primer puyazo lo sacó de sus pensamientos- “¡Ay!... Esto no me lo esperaba, seguro mi pareja se distrajo y no me protegió con su trapo…”

¡Ough! –sintió el segundo el segundo pinchazo… Dio unos pasos para atrás, segundos que le permitieron observar el entorno y captar la realidad-… “¡No es posible! De esto se trata, de golpearme hasta matarme… Ingenuo de mí, me lo advirtieron y no lo creí…” –Reflexionó-.

Éste es un relato de alguien que alguna vez disfrutó de la fiesta brava…, hace mucho tiempo era yo pequeña y no recuerdo con precisión la terminología, la intención es compartir con ustedes mi impresión de hoy en día…

“Entonces –Se dijo el toro- todos los que gritan están de acuerdo en lastimarme… ¡Oh!, seguro hice algo malo sin darme cuenta…” –Un golpe más era asestado sobre su lastimado lomo y un agudo tormento inundó su alma-. Ya el dolor era generalizado y la sangre fluía por sus costados… Tuvo que resoplar y respirar profundo… Vio al torero plantarse frente a él, seguro de sí mismo. “¡Sólo a mí me van a lastimar! En verdad: ¿Qué hice mal?” –Repitió-.

De pequeña fui varias veces a la corrida de toros, recuerdo que me gustaba la “Fiesta Brava”. Disfrutaba de las faenas, los bellos trajes de luces, los pases largos, el capote, la muleta, la espada... Después, mi papá nos dejó de llevar, no supe el por qué… Ahora comprendo su razón.

¡Óleeee!, –Escuchaba enojado el toro-. Se fue sobre el torero y en un descuido de éste logró prenderlo con el cuerno… El torero rodó alejándose de él y cuando el toro esperaba lanzarse sobre él, se vio rodeado por capotes y perdió de vista al torero. La plaza quedó en silencio…El torero se levantó cojeando, sacudió su traje y volvió a plantarse frente a SU toro. “Ahora sí, TÚ Y YO, nos vamos a enfrentar” –le dijo el torero-.

De nuevo, entró el caballo, ahora el toro estaba prevenido e inmediatamente se lanzó sobre él. El picador lo volvió a pinchar, una y otra vez… El toro ya agotado se decía: “Ya no puedo ¿Qué más me esperará?”. Entonces apareció el torero, gallardo, erguido, envuelto en su bello traje de luces… ¡Óleee!...

Años después acepté que si bien las luces y los pases son bellos, más importante es el bienestar de un ser indefenso y valoré la magnitud de la frase de Gandhi: “Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”.

Después de algunos pases el torero se detuvo… levantó la montera, se paró al centro del ruedo –Mientras pensaba- “¡Que buen ejemplar!” –Y el toro se decía- “¡Me van a indultar!” Se empezaron a ver los pañuelos blancos...y los gritos en la plaza… ¡Torero!...

El torero pidió permiso… Pero los pañuelos blancos no fueron suficientes… El juez ordena la muerte del toro… El torero caminó parsimoniosamente, muleta y espada en mano. Tras unos pases, saca la espada, la coloca frente a sus ojos midiendo, calculando… El toro esperaba…

El toro miraba al torero, de pronto sintió el frío acero cruzando por su pecho… Se doblaron sus cuartos delanteros, cayó hincado mientras el torero mano en alto se paraba frente al toro…, se miraron un instante… Y el toro volvió a preguntarse “¿Qué hice mal?”, mientras cerraba sus ojos ya para descansar… Y el torero dando vuelta al ruedo, salía cargado en hombros.

Hay muchos intereses en juego: empleados, ganaderos, empresarios, empleos secundarios… El hombre es sabio y creativo,  y cuando se lo propone aprovecha los momentos coyunturales para mejorar sus condiciones vida…

El nivel de conciencia se genera poco a poco, reconozco mi gusto por la “fiesta brava”, sin embargo, en algún momento comprendí el sufrimiento del OTRO. Entonces ELEGÍ: ¡AMAR en lugar de maltratar!

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Foto: http://www.davideallegri.com/wp-content/uploads/2013/04/corrida-torero-t...

http://www.donquijote.org/cultura/espana/los-toros/vocabulario

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Miércoles, 15 de Julio 2015 - 18:30
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De la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán, de su personalidad sociopática clásica y más...

Escribir sobre el escape del Chapo es hoy en día tarea harto difícil. ¿Qué se puede decir que no se haya dicho ya por parte de los integrantes de la llamada comentocracia?: que todo es producto de la corrupción, que la ineficiencia e ineficacia de las autoridades es atroz, que tendrá que castigarse a los culpables, que el presidente Peña deberá hacer cambios en el gabinete, de acuerdo. Y en el terreno de la “imbecilocracia” he aquí algunos sesudos comentarios que casi mueven a risa: que el Chapo era el operador político de Peña (!!!) frente al resto de los cárteles, que Peña lo dejó escapar (!!!) por no haber podido llegar a un demencial “acuerdo” con el escapista, en fin… cualquier cantidad de estupideces dichas con tono de erudición y experticidad sobre el tema y publicadas en prestigiados medios de comunicación. Desde luego la gravedad de los hechos es contundente y claro que todos exigimos la recaptura del maleante y el castigo para los cómplices (de dentro y de fuera) del mal llamado penal de “máxima seguridad”. En eso creo que todos estamos de acuerdo. Pero de lo que poco se ha hablado es de cómo se gesta y de qué se alimenta una personalidad tan peligrosa y extraordinariamente compleja como la del señor Guzmán Loera. Evidentemente este individuo tiene una personalidad sociopática clásica, es decir, es muy inteligente, sanguinario, carece de valores y su egocentrismo no tiene límites. Recientemente, investigaciones en psicología se han interesado en cómo se da el desarrollo moral en los niños, y en general en los humanos. En las Universidades de Yale y Harvard, se han llevado a cabo dándose seguimiento durante muchos años a niños para entender cómo se da la capacidad de hacer juicios morales. En estas investigaciones, se les planteaban a escolares participantes diversos problemas que requerían de una respuesta moral y explicar el porqué de tomar una u otra decisión. A partir de este tipo de pruebas se definieron diversos niveles de desarrollo moral por los que, idealmente, deberíamos atravesar a lo largo de la vida. Ubique usted en cual de estos niveles se encuentra el Chapo y la mayoría de los capos y delincuentes, además de otras distinguidas personalidades:

Nivel 1.- “Es bueno lo que yo o la autoridad queremos”

Edad: Hasta los 10 años
Estar subordinado a una autoridad es correcto. Las respuestas morales se generan por miedo al castigo o búsqueda de recompensa.

Nivel 2.- “Según lo que tú me hagas, yo te hago”

Edad: Hasta los 13 años
Lo justo es lo que me aporta ventajas y me ahorra problemas. El principio básico es “ojo por ojo y diente por diente”

Nivel 3.- “Me gustaría mucho ser una buena persona”

Edad: Hasta los 16 años
Es justo lo que fortalece las relaciones interpersonales. La venganza y la revancha no se consideran motivos válidos.

Nivel 4.- “La moral está al servicio del sistema social en el que vivo”

Edad: Más de 16 años
Lo justo es cumplir con el deber. Hay que observar las leyes y buscar el bienestar de la sociedad.

Nivel 5.- “ Justicia democrática universal”

Edad: Más de 20 años
Es justo lo que se decide en forma mayoritaria y más allá de los intereses personales. Los derechos fundamentales como la igualdad, la libertad y el respeto al otro son determinantes para tomar una decisión.

Nivel 6.- La justicia ideal

Este nivel solo lo alcanzan personas maduras y éticas que mayoritariamente toman decisiones convenientes para el individuo y la sociedad. Se actúa con base a principios morales universales.

Estos distintos niveles nada tienen que ver con la capacidad intelectual de una persona, se puede ser muy inteligente y al mismo tiempo carecer de la llamada inteligencia social que nos permite vivir en comunidad y en paz con otros. Una persona socialmente inteligente es capaz de ponerse en los zapatos del otro, actuar en consecuencia y crear un lazo afectivo con otras personas. ¿Cuántos de los mexicanos somos capaces de hacerlo?.

A pesar de los pesares no puede faltar la recomendación de la semana. Para comida italiana deliciosa: Aromi y Sapori, un restaurantito pequeñito y con estilo ubicado en Lamartine 112, casi esquina con Ejercito Nacional en Polanco. Mi platillos favoritos: los gnocchi al pomodoro, el risotto de espárragos, los ravioles de pato, entre otras muchas delicias inolvidables. Tiene terracita para fumar y los postres son trascendentales. El negrito en el arroz…el servicio es regular tirando a malo. Vayan con paciencia, la comida bien vale la pena. Besitos a los niños.

Foto: El Blog del Narco

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Lunes, 13 de Julio 2015 - 17:00
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Hijo angustiado… Padres (Pre) Ocupados

 

¿Papá en el futuro seguiré estudiando? ¿Y cuando salga de la escuela tendré un trabajo?... El papá se quedó pensando en las preguntas de su hijo... No sabía si reír o llorar, le maravillaba la lucidez del jovencito y, al mismo tiempo, le apabullaba el no poder responderle como él hubiese deseado… “Vamos a comer, después continuamos” –Respondió-.

Minutos después se sentaron a la mesa, observó a cada uno de los miembros de su familia, estaba contento, podía felicitarse, él había conseguido un buen trabajo y ahora podía tener una mesa con alimento suficiente para que todos comieran rico y nutritivo… “Sí, he tenido suerte” –Se dijo a sí mismo-.

Después de comer le ayudó a su esposa a lavar los trastos y se retiró al pequeño cuarto al que llamaba “mi oficina”. Pablo –Nuestro protagonista- tenía cuatro hijos, no estaba seguro de poder conseguir trabajo a sus hijos en la dependencia donde trabajaba, “… Además de aquí a que crezcan falta mucho y para entonces, no sé cómo va a estar este País” –Reflexionó-.

Se acomodó en el asiento y tomó su libro en turno… De pronto fue interrumpido por su hijo –Pablito, su primogénito- Le pidió permiso y se acomodó en la silla, esperando recibir respuestas. Pabló se sintió desprevenido. “Tomaré el toro por los cuernos” –Se dijo-. “Mira hijo, lo que me preguntas es difícil de contestar, estás terminando la secundaria, falta la prepa y la universidad” –Le comentó-.

“Precisamente Papá, a lo mejor no vale la pena seguir estudiando, dos de mis amigos sólo terminarán la secundaria y van a trabajar… ¿Qué tal si yo hago lo mismo? Y de paso te ayudo a ti con algo, ¿Cómo ves?”. Pablo lo miró preguntándose cuál era la verdadera razón de que su hijo quisiera dejar la escuela…

“A ver Pablito ¿Me puedes explicar por qué piensas que es mejor salirte de la escuela y buscar trabajo, en lugar de ir a la universidad y estudiar una carrera? El joven bajó los ojos y se quedó ensimismado. Parecía que le costaba trabajo hablar, no se atrevía a exponer sus sentimientos, no sabía por dónde empezar… “¿Qué pasará por su cabeza?” –Pensó Pablo- Y fue él quien se decidió a hablar.

“Hijo me puedes decir lo que quieras, yo sólo deseo tu bienestar…” Pablito se sentó en la orilla de la silla y se inclinó hacia su padre y empezó a hablar… Su voz era un susurro… Se notaba su miedo… Pablo sintió su temor y el esfuerzo que hacía para hablar…

Pablo ya empezaba a inquietarse cuando su hijo dijo: “Papá, ya te mencioné que mis amigos van a dejar de estudiar –Pablito se retorció los dedos y continuó- Sus hermanos no pasaron el examen de universidad… Y sabes qué es lo peor: Tenían buenas calificaciones, Papá… ¿Cómo crees que me va a ir a mí?… ¡También me van a REPROBAR!” –Exclamó- Pablo sintió un dolor en su corazón.

Es importante establecer una comunicación constante y empática con los hijos. La adolescencia entraña muchos misterios para los jóvenes y con frecuencia los hace sentirse inseguros y temerosos. Si sus padres logran establecer una comunicación abierta y sincera, desde el corazón, el muchacho podrá sentirse tranquilo y en libertad para expresar sus temores sin miedo al castigo.

Pablo respiró tranquilo al escuchar las inquietudes de su hijo, de pronto se había imaginado un mar de atrocidades… “Tiene razón –Meditó-, ahora él se quedó en silencio -, la educación no es de excelencia, los pobres muchachos de provincia se enfrentan a jóvenes más preparados, de mejores escuelas y es obvio que no les alcanzan los conocimientos…”

Antes de responder recordó los constantes paros de los maestros de la escuela de su hijo… “Hay que buscar una solución al alcance de nuestras manos. Ciertamente es un problema serio” –Pensó- “Pablito, se pueden hacer varias cosas… Ya verás, lo podemos lograr. Estás a tiempo si te esfuerzas estudiando un poco más… Yo te voy a ayudar por las tardes…” –Le dijo a su hijo-.

Es importante estar conscientes de las limitaciones que nos rodean, de lo contrario se exigen cosas imposibles a los muchachos, a pesar del empeño de ellos. No siempre una educación deficiente es responsabilidad del estudiante. Hay múltiples factores a considerar: ESTUDIANTE-PROFESOR-PADRES-POLÍTICAS PÚBLICAS…

Mientras Pablo hablaba, su hijo empezó a sentirse relajado… “No me regañó” –Se dijo- “De hecho, Papá me está apoyando”. Pablo logró sacar a su hijo del desánimo, Pablito finalmente tomó acción “Papá, voy a conseguir guías de estudio para repasar y repasar y cuando llegue el momento esté bien preparado…”.

Si bien no hay soluciones perfectas PREOCUPARSE no es suficiente, hay que OCUPARSE para encontrar el mejor camino. Es bueno para los padres INVESTIGAR las condiciones de cada situación en la VIDA de sus hijos. Los jóvenes tienen su propio mundo, con múltiples fantasías matizadas por sus miedos, esperanzas y ambiciones y, a veces, no alcanzan a encontrar la salida… SUS PAPÁS los pueden apoyar a encontrar sus propias soluciones.

Foto: http://www.salud180.com/sites/default/files/styles/medium/public/field/image/2010/07/estresadolesc.jpg?itok=oj4qkuZy

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Miércoles, 08 de Julio 2015 - 16:30
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Mamá, Papá: no me abandonen

Pasadas las celebraciones, compras compulsivas, tráfico de mensajes y frases emotivas en las redes sociales para celebrar el día de la mamá y el papá, en un día más común que corriente, les comparto las siguientes historias cuyos nombres originales de sus protagonistas omití dado que más de uno pude identificarse con ellas.

Sofía es profesionista; concluida la universidad consiguió un buen empleo y se mantuvo trabajando durante los siguientes catorce años. Sabía que algún día tendría hijos y que formaría una familia, aunque no era su prioridad. Los avatares de la vida la llevaron a tener constantes problemas hormonales que le impedían embarazarse hasta que un buen día, cuando decidió alejarse de los médicos y tratamientos, el embarazo llegó como de la nada. Pasada la cuarentena tomó la decisión de quedarse en casa con su hijo para amamantarlo, cuidarlo y estar cerca sin perderse ni un momento en su crecimiento. Cada día que pasa se convence más de que no erró su elección, decidió con el corazón por el bien de su crío y las satisfacciones son innumerables.

Lucy es una joven de apenas veintidós años, concluyó la secundaria y no siguió los estudios, presa de la transición de la adolescencia a la juventud, se perdió en las confusiones de su mente y se embarazó por primera vez a los dieciséis años; el padre de su hijo, joven, sin estudios e irresponsable, la abandonó. Tiempo después Lucy conoció a otro muchacho por Internet y en una visita a casa de su familia, se embarazó y no regresó con su familia hasta avanzado el embarazo, cuando las paupérrimas condiciones en que vivía y los malestares propios de la gestación la hicieron pedir ayuda a su madre y abuelos. Su hijo nació en buenas condiciones, a pesar de sus problemas cardíacos y de vesícula. Pasadas dos semanas ya estaba en pie, decidió regresar a su último trabajo y dejó a su bebé bajo el cuidado de su madre y abuela.

Pablo es un hombre que pasa los cuarenta, dedicado a su trabajo, a su madre y hermanos, seguro estaba de que no tendría hijos y lo que es más, que no haría vida familiar con mujer alguna a pesar de tener varias relaciones free. Las vueltas del destino hicieron que una de sus tantas novias quedara embarazada; en atención a su sentido de responsabilidad, se hizo cargo del bebé y decidió vivir con ellos. Aún no tiene claro el tipo de familia que desea formar, pero sabe que ama a su hijo y está aprendiendo a amar a la madre de éste, cada día se esfuerza por ser un mejor padre y un mejor compañero de vida.

Adán tiene más de treinta, soltero, vive aún en casa materna un poco atormentado por no haber formalizado con alguna de las tantas amigas que tiene, es un joven de buenas costumbres de esos que “ya no hay”, un amante a la antigua como canta Roberto Carlos. Ama a sus dos sobrinas y al pequeño casi recién nacido de su hermana, es un tío magnífico que sueña con ser el mejor padre, algún día.

¿Será que la maternidad y la paternidad son algo así como un chip con el que nacemos y que nos impulsa a elegir entre ser padres o no? ¿Será que es una cuestión de destino o suerte o metida de pata? ¿Es verdad que podemos planificar y decidir cuándo, cómo y cuántos hijos tener? ¿Cómo se juegan los roles de padre y madre en una sociedad consumista y con una cultura de lo fast? ¿Cómo se construyen hoy las familias, bajo qué principios, valores y acuerdos?

A partir de mi propia experiencia como mamá primeriza, me di a la tarea de buscar información al respecto; para mi sorpresa y pese a existir en el mercado buenos ejemplares de revistas y alguno que otro libro, la realidad es que el asunto de la maternidad y la paternidad sigue siendo un área de oportunidad tanto para estudiosos en la materia como para las mismas madres y padres, dado que teorías van y vienen de acuerdo al contexto histórico, geográfico, económico, cultural y social. Cierto es que existe bibliografía con un enfoque psicológico y pedagógico principalmente, pero el lado natural y esencial me sigue pareciendo que no está del todo observado ni estudiado pero además, mi percepción es que aunque existiera la mejor publicación que considerara todas las aristas que implica el rol de madre y padre, no sería del todo exacta pues como reza el dicho: nadie nace sabiendo ser padres y es así, pues cada bebé es una experiencia única desde la gestación hasta lo largo de su desarrollo y maduración, por lo tanto, lo más a lo que podemos aspirar es a obtener una guía que nos oriente en el camino pero el resto del trabajo es nuestro y se necesita tiempo, dedicación, observación, intuición y sobretodo mucho amor para apenas decir que lo hemos hecho bien.

Recientemente se ha puesto particular empeño en abordar el tema de la maternidad desde sus diferentes ángulos y para nuestra sorpresa, empieza a incluirse la paternidad como parte de un proceso importante no sólo para los pequeños sino para la sociedad en general pues aunque suene trillado, nuestros hijos serán los líderes del futuro por lo que de la educación que les demos dependerá lo que aportarán a esta sociedad y del mundo que les dejemos dependerá su calidad de vida.

No es posible juzgar las vidas ni las elecciones de aquellos que deciden o no ser padres; sin embargo, resulta difícil ignorar las diferencias, las carencias, los vacíos emocionales, los problemas a posteriori y las consecuencias que enfrenta quien crece con una madre o un padre ausentes o sin ambos, y quienes tienen la posibilidad de crecer en un núcleo familiar sano y amoroso. La misma naturaleza nos muestra de forma magistral la forma en que las madres dan a luz a sus crías, cómo los protegen y alimentan durante los primeros días o semanas hasta que son suficientemente fuertes para salir y buscar por sí mismos el alimento y protegerse de los peligros externos. Es el ciclo de la vida que muchas veces dejamos pasar de largo por las exigencias propias de las circunstancias que nos toca vivir.

Hace algunas semanas escuchaba a una conferencista decir: “ser madre implica hacer una pausa en nuestras vidas que nos exige la misma naturaleza”, nada más cierto que eso. En la búsqueda de información para el presente artículo encontré el artículo de Juan H. Rodríguez, colaborador de este mismo espacio, en el que aporta su propio concepto de paternidad y que me pareció magnífico, mismo que pueden revisar en el siguiente link http://ruizhealytimes.com/cultura-para-todos/padres-e-hijos y elegí uno más que me parece oportuno en esta nueva disposición de madres y padres para tomarse de la mano y juntos compartir la responsabilidad y formidable experiencia de ser padres http://www.albertosoler.es/yo-no-ayudo-mujer-los-ninos-tareas-casa/

Le di particular espacio al tema de la paternidad porque pocos se atreven a escribir al respecto pero cierta estoy de que esta será la primera de muchas colaboraciones encausadas a la reflexión sobre mamá y papá, porque duele ver niños abandonados o que crecen en situación de calle, niños maltratados, violentados y explotados, niños que no tienen otra opción que irse a la guardería con los riegos que ello implica si no se cuenta con el recurso económico suficiente para pagar un cuidado de excelencia que permita la cercanía y monitoreo de padres e hijos. Duele que la taza de madres solteras vaya en aumento, duele que las jóvenes se embaracen a tan corta edad, que los jóvenes no se hagan responsables, que los hombres adultos lleven doble vida y tengan hijos con más de una mujer, o los abandonen. Duele que del otro lado de las celebraciones con bombos y platillos, regalos con envolturas brillantes y comidas familiares con risas y baile, en la opacidad y a la sombra exista una realidad tan cruda, duele más la indiferencia al respecto. ¿Cómo podemos ayudar? Haciendo lo mejor posible por nuestros hijos, creando conciencia de que un recién nacido es un ser humano con necesidades y que ser padres es una oportunidad maravillosa que nos regala la vida para hacer de este mundo algo mejor.

¡Se los dejo de tarea!

Imagen tomada de Google

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Martes, 30 de Junio 2015 - 16:30
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La sociedad que margina y el narco que los cobija

"Un niño es el comienzo de la vida, antes de la pre adolescencia es donde se forma el carácter, personalidad, miedos; decía Freud muy bien “infancia es destino”.
Mtra. Lorena González Boscó, Scouts de México

Para la Real Academia la sociedad es un término que describe a un grupo de individuos marcados por una cultura en común, un cierto folclor y criterios compartidos que condicionan sus costumbres y estilo de vida y que se relacionan entre sí en el marco de una comunidad.

En muchas ocasiones la sociedad, lejos de ayudar a mejorar su entorno, contribuye a la destrucción del mismo, afectando a los niños principalmente, a quienes se les está formando un carácter y un futuro dentro de la misma colectividad.

En entrevista con la maestra Lorena González Boscó, quién además de ser comunicóloga es parte del movimiento Scouts de México, afirma que “el entorno donde creces define donde vas a acabar aunque hay casos en los que hay una rebelión en el entorno y terminas en uno totalmente distinto al que te formaste, pero generalmente te quedas en el entorno ‘malo’”.

Lo dicho por Lorena González es muy cierto y se puede comprobar con ejemplos que hay en el hogar, pues los niños tienden a repetir los modelos que ven en casa, que no siempre son los mejores para su desarrollo; es por eso que los adultos y toda la sociedad en general debe reproducir los “buenos ejemplos” si deseamos formar a unos mejores ciudadanos

Desde un punto de vista psicológico y como lo mencionó la maestra en Psicopedagogía, Ma. Teresa Viazcán, “un niño es una especie de ‘masa’ a la que se le puede moldear desde muy temprana edad y el entorno social en el que se desarrolla el niño va a influir en su carácter y sin duda en su futuro”.

Al cuestionar a Lorena González sobre los factores que pueden llevar a un niño a sumarse a las filas del narcotráfico, comentó que:

Lo que se ve hoy es que los propios padres llevan a los hijos a formar parte del tráfico de estupefacientes, entregan a los hijos de forma voluntaria o involuntaria; una es porque los padres están dentro, la involuntaria es cuando los narcotraficantes llegan y despojan a los ciudadanos de sus hijos porque viven dentro de un entorno de inseguridad; pero no es lo mismo un niño que una niña, al niño se lo llevan de sicario, a una niña se la van a llevar de tratante de blancas.

Para la psicopedagoga un entorno violento impacta negativamente al sujeto, de acuerdo con los modelos sociales ‘aceptados’, aquí entramos en cuestiones éticas de lo bueno y lo malo, pero definitivamente el entorno violento generará un niño violento, pues el niño aprende modelos de agresión y defensa, simplemente para su supervivencia, la cual es una conducta instintiva. Por ende, las probabilidades de que sea un adulto violento, que reproduzca las mismas conductas negativas, son altas, de seguir en ese entorno.

Los entrevistados coinciden en que la formación de la niñez es la misma familia, pues como se mencionó anteriormente es el núcleo familiar el primer contacto que tiene el niño o niña con la sociedad y es el primer entorno de aprendizaje del menor, la que lo orienta y determina su actuar para siempre. La familia es donde se transmite a los niños los valores y es importante ver cuáles son los valores que maneja la familia para poder entender el comportamiento y las aspiraciones de los menores.

Actualmente una familia no es como el clásico modelo de años atrás en el que existía padre, madre y hermanos. El concepto de familia se ha transformado en los últimos años, hay familias “disfuncionales” y familias que están formadas por madre o padre y hermanos, lo que también va a incidir en la formación del pequeño; y como dice Lorena González, a partir de su experiencia con niños vulnerables “la falta de una figura en casa hace niños muy solos, lo que añade un factor más.” Esto dificulta el trabajo con los niños para poder sacarlos de ese mundo.

Otro factor importante es la economía, pues y es aquí en la que entra la responsabilidad del gobierno. Como menciona Lorena González “la mala distribución de la riqueza dificulta que las familias sean prósperas; otra cosa es el valor que le hemos dado al dinero, pues estamos dispuestos a sacrificar las relaciones personales con los hijos con tal de obtener dinero”.

Para la psicopedagoga Viazcán la falta de oportunidades, la seducción de la vida fácil, la adrenalina, la imitación de sus nuevos héroes, la maldad, baja autoestima, ambición, cinismo, deseos de ser respetado, un gran desamor, abandono, asfixia de vivir en familias disfuncionales, miseria; son algunos porqués de la inserción de niños en el narco. La profunda desesperación de tener algunos lujos, por algún tiempo, sin importar el costo de los ultrajes que les dejará el narco… futuros delincuentes, asesinos y desechos de la sociedad.

Partiendo de lo citado, podemos decir que es el valor que se le ha dado al dinero y a los bienes materiales, otro de los factores que acercan a los niños a la vida fácil, la vida de lujos a costa del precio que sea, la finalidad es tener dinero; que en la actual sociedad el dinero refleja el poder de los individuos. Hay problema de valores en algunos casos que anteponen el valor de la riqueza a cualquier integrante de la familia.

Lo anterior se refleja en uno de los capítulos del libro “Los morros del narco” de Javier Valdez Cárdenas, esta es la extracción de El niño:

El niño era amiguero. En todos lados lo conocían porque no se arredraba. Debía varias vidas, ‘pero ninguna de ellas por su cuenta, todas eran autorizadas, encargos de los jefes’. En el barrio decía que le gustaba cómo se llevaban los integrantes de tal familia, que convivían, se reunían. Veía en ellos lo que le hubiera gustado tener para sí, pero quería más: tener mucho dinero, vehículos, propiedades, dejar de ser el pobre aquel. Y lo logró, quizá para llenar sus soledades y esa mirada baldía, sufrida, esos pleitos que peleó y siempre perdió. Ahora quería ganar. Convertirse en un triunfador. Tenía mucho valor, era decidido.

“Cuando los hijos con abandonados emocionalmente es muy fácil que caigan en esta vulnerabilidad ante el narcotráfico” menciona la maestra Lorena Boscó en la entrevista realizada.

El ser humano por naturaleza siempre va a buscar un entorno al que pertenezca, y es parte del crecimiento buscar un grupo con el que sea compatible y aceptado, éste se da en el cambio de niño a joven, lo que vuelve a poner a los menores en ese estado de vulnerabilidad, pues si el menor ha crecido en un entorno violento, de carencia, sin mucho afecto, con penuria emocional o con falta de una imagen de cualquiera de los padres, va a estar en esa búsqueda y es probable que encuentre “falsamente” lo que busca dentro de los grupos delincuenciales.

Cuando los menores están en el mundo del narcotráfico, este se vuelve su familia, su entorno y los valores por los que se rigen estas mafias serán los mismos por los que se van regir.

Si bien en una familia como la conocemos, hay una edad en la que los padres se vuelven nuestro modelo a seguir, nuestros héroes, nuestros protectores, los niños que han sido adoptados por la delincuencia organizada encuentran en estas mafias su modelo a seguir, sus héroes y esa protección que ya no tienen en casa.

Otro de los deseos del ser humano es tener acceso a una “buena vida”, que no se traduce más que a la posesión de dinero, lujos, comer bien, vestir bien; al sinónimo de esa buena vida dentro del núcleo delincuencial sólo se le suma una enorme vivienda, una casa, una camioneta de lujo, una pistola y cuando están en la cúspide de la carrera delincuencial se debe inmortalizar en un corrido para que la gente se entere de las hazañas protagonizadas. El menor que está dentro de ese entorno, también se verá atraído por los lujos, lo que lo hace entrar en una competencia con los demás para poder llegar a estar en la cúspide y obtener el premio que será el poder del dinero.

Lo anterior se ve reflejado en la sociedad infantil. Dentro de estas organizaciones y como comenta Lorena en su experiencia con niños vulnerables, uno de ellos le dijo “Prefiero vivir un año muy bien y después me muero”.

Al cuestionar a Ma. Teresa Viazcán del por qué  para los narcos es fácil atraer a los niños a su mundo, menciona que “en el narco se manejan valores interesantísimos como la lealtad, el respeto a superiores, obediencia y admiración a héroes de barro. El niño por naturaleza, es inocente, nace sin malicia, sin maldad, presa fácil para cualquier objetivo: bueno o malo. Puedes con un niño, el adulto que tú desees”.

Si bien es cierto que en la guerra emprendida por Felipe Calderón desató la violencia en el país, entonces también aumentó el número de niños en estado de vulnerabilidad ante los grupos delincuenciales, pues, a pesar de que en la guerra murieron niños, también murieron padres, lo que se traduce en la muerte de la imagen de padre o madre, el héroe, el ejemplo, pero también se perdió a un proveedor de bienes para las familias, la fuente de las buenas costumbres y el orientador, dejando a los hijos desprotegidos y en estado de indefensión ante la malicia de la sociedad que los va a marginar, pero a las expensas de esa delincuencia que los va a recoger para convertirlos en uno más de los suyos.

Lo más visible públicamente sobre la violencia a temprana edad y coerción en nombre de disciplina, es la agresión activa que comienza a formar el carácter y conducta en la niñez y continúa en muchas circunstancias a través de la vida en aquellas personas que sufrieron más en su infancia o primeros años de vida.

Foto: Mtra. Lorena González Boscó, octubre 2013

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Martes, 30 de Junio 2015 - 17:30
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