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La 4ta Transformación y Rosario Robles

Ex sindicalista, líder universitaria con tendencias maoístas, primera mujer en ser jefa de gobierno de la Ciudad de México, ex presidenta del PRD nacional, exsecretaria de estado en un gobierno priísta, pareja sentimental de Carlos Ahumada, autor de los videoescandalos y ahora probable indiciada en delitos como ejercicio indebido del servicio público y corrupción, ella es Rosario Robles Berlanga, quien nunca en su carrera política dejó de estar en el ojo del huracán. Desde la mañana del martes 13 de agosto espera la conclusión de su proceso jurídico en la cárcel de Santa Martha Acatitla.

En el año 1999 siendo jefa de gobierno, se enfrentaba a grito pelado a una manifestación de policías en un evento en el zócalo, explicaba que sus salarios y prestaciones se habían incrementado. Luego como líder del principal partido de izquierda a nivel nacional se estancaba en el tercer lugar electoral en el año de 2003. Artífice de una campaña en medios de comunicación que ayudó a Andrés Manuel López Obrador a ganar la jefatura de gobierno en el año 2000 (desde donde el tabasqueño catapultó su carrera política a nivel nacional) se distanciaron por diferencias en el gasto en comunicación social. Robles Berlanga pagó por años la jugada sucia de su amante Ahumada en los videoescándalos, se exilió en España y solamente escribía una columna en un medio impreso.

En rompimiento total con la cúpula perredista y sumándose a la cargada priísta que logró recuperar la presidencia a manos de Enrique Peña Nieto, regresó a los primeros círculos de la política nacional en 2012. Primero desde la extinta Secretaría de Desarrollo Social, luego en la SEDATU, operó impunemente en el desvío de recursos para combatir la pobreza y los redirigió a las campañas del PRI en varios procesos electorales, siendo la más significativa y cuantiosa la operación millonaria conocida como “la estafa maestra”.

En dicho modus operandi 5 mil millones de pesos eran triangulados a empresas fantasmas mediante la otorgación de contratos a universidades, en operaciones que eran totalmente inexplicables y cuyos cuantiosos recursos económicos son difíciles de localizar y justificar. Ni la voz de alerta del entonces Auditor Mayor de la Federación, Juan Manuel Portal, hizo ruborizarse a la ex secretaria, ni al mismo presidente Peña o a la Comisión de Vigilancia Legislativa quienes fueron informados del saqueo perpetrado desde los más altos círculos del poder.

Amparada legalmente y en la estricta formalidad de que ningún contrato estaba firmado por ella, pretendió que su exoficial mayor Emilio Zebadúa fuera quien pague los platos rotos y quien también se ha amparado ante una posible orden de aprehensión. No fue hasta que la Fiscalía General de la Nación a cargo de Alejandro Gertz Manero, destrabó las investigaciones congeladas en los tiempos de la tapadera PGR, que la polémica política acostumbrada a los bandazos, fue llamada a enfrentar a la justicia.

El pasado jueves 8 de agosto, Robles Berlanga pasó del “no te preocupes Rosario” sentenciado por Peña Nieto, al ocúpate y ampárate para acudir a su audiencia al Reclusorio Sur. Impecablemente vestida de blanco trató de verse altiva, sin embargo, su rostro preocupado al retirarse a bordo de su camioneta, fue augurio de la noticia que vendría en las portadas de revistas, periódicos y medio digitales.

El lunes 12 de agosto regresó la otrora súper secretaria del clientelismo priísta, para saber sobre su estatus jurídico pero sus “faldas bien puestas” ya no pudieron evadir a la justicia. El juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna decidió en la mañana del martes 13 de agosto que Robles Berlanga fuera vinculada a proceso y que debería estar en prisión preventiva ante el riesgo de fuga de la imputada. Este mismo juez tiene otro caso emblemático en sus manos, el expediente de Emilio Lozoya Austín y el caso Odebrecht.

Independientemente del resultado del proceso jurídico, la destrucción de la imagen pública de Rosario Robles salpica directamente al ex presidente Peña Nieto y a toda la cleptocracia que fue ese mito genial de “la nueva generación de políticos”. La impunidad lacerante que se dio desde las instancias de justicia y que hundió en las preferencias electorales al otrora partidazo, tienen una pieza clave en los millonarios desfalcos al erario nacional.

La estafa maestra no deja títere sin cabeza de importantes personalidades priístas del primer círculo político del ex presidente Peña Nieto, el prófugo Emilio Lozoya de PEMEX, el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza que fue extitular de Banobras, Emilio Chuayffet exsecretario de Educación Pública, el execrable exsecretario de Comunicaciones, Gerardo Ruiz Esparza, así como Ildefonso Guajardo de la Secretaría de Economía.

Además del villano favorito en el pasado sexenio, el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, los exsecretarios de la Función Pública, Virgilio Andrade y Arely Gómez, incluso el fallido candidato presidencial, José Antonio Meade, en su paso por la Sedesol y a quien la defensa de Rosario Robles señala de haber informado sobre las irregularidades señaladas por la Auditoria Superior de la Federación.

Las irregularidades detectadas e informadas a la PGR por el auditor Portal se trasladan hasta los tiempos del ex presidente Felipe Calderón, quien incurrió en severas irregularidades en la construcción de la estela de luz, que provocó sobre precio y retrasos en su construcción, sin que ningún procurador moviera un dedo en tan escandalosos casos de corrupción. Con la vinculación a proceso de Rosario Robles el régimen del presidente López Obrador logró una histórica victoria en materia de combate a la corrupción, bandera de su exitosa campaña presidencial que fue acogida por millones de votos en las urnas.

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Martes, 13 de Agosto 2019 - 13:00
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Martes, 13 de Agosto 2019 - 15:15
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Miércoles, 14 de Agosto 2019 - 04:15
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Sin AMLO los candidatos de MORENA no tienen asegurado su triunfo

El partido que fundó y encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador arrolló en las elecciones del 1 de julio de 2018.

Hace casi un año, los candidatos de MORENA y sus partidos satélites aliados ganaron la presidencia de la República, la mayoría de ambas cámaras del Congreso de la Unión, cinco gubernaturas, la mayoría en 19 congresos locales, y poco más de 250 gobiernos municipales, entre ellos los de un buen número de capitales estatales.

El año pasado, en las campañas de los candidatos de la coalición Juntos Haremos Historia, hubo un común denominador: el entonces candidato presidencial de dicha alianza.

Que yo recuerde, en casi toda la propaganda de los candidatos lopezobradoristas aparecía la fotografía de AMLO, se escuchaba su voz o se le mencionaba.

En pocas palabras, el candidato morenista a todos los cargos que se votaron el 1 de julio pasado fue Andrés Manuel. Los votantes que sufragaron a favor de cualquier candidato de MORENA, PT o PES realmente emitieron su voto a favor de él.

Y así como la presencia de AMLO fue fundamental para los triunfos de los candidatos de Juntos Haremos Historia en julio pasado, su ausencia en las campañas electorales, que culminaron el domingo pasado, explica que, fuera de Baja California y Quintana Roo, los candidatos morenistas no lograran gran cosa en las elecciones que se efectuaron en Aguascalientes, Durango, Puebla y Tamaulipas.

Sin pretender restarle méritos a los candidatos que MORENA postuló en Baja California, hay que aceptar que la virtual inexistencia del PRI en ese estado y el desprestigio absoluto del actual gobernador panista Francisco “Kiko” Vega crearon las condiciones para que los candidatos lopezobradoristas a la gubernatura y a las cinco presidencias municipales ganaran cómodamente y que también se quedaran con 18 de las 25 diputaciones locales.

Lo mismo ocurrió en Quintana Roo, en donde el PRI y el PAN dejaron de existir el año pasado. En las elecciones legislativas del domingo, MORENA y sus aliados ganaron 11 de las 15 diputaciones de mayoría.

La ausencia de AMLO se reflejó también en el número de votantes en Quintana Roo. El año pasado la abstención fue del 36.6%, el domingo pasado, del 70.0%.

Y la ausencia de Andrés Manuel en las campañas locales quedó en evidencia en los demás estados.

En las municipales de Aguascalientes, de los 11 ayuntamientos, MORENA solo ganó uno, el PT uno más y su nuevo aliado, el PVEM, dos. De los siete restantes, el PAN se quedó con cinco (incluida la capital) y el PRI y PRD con uno cada uno.

En las municipales de Durango, de los 39 ayuntamientos MORENA ganó dos y el PT uno. De los 36 restantes, el PAN, solo o en coalición con el PRD, ganó 18 (incluida la capital), el PRI 16,  MC uno y el PD uno.

En Puebla, de las cinco elecciones municipales extraordinarias, MORENA ganó una y el PRI cuatro.

Finalmente, en las elecciones legislativas de Tamaulipas, MORENA ganó solo uno de los 22 distritos. Los 21 restantes fueron para el PAN.

Sin la presencia de AMLO en sus campañas, los morenistas que compitan en las próximas elecciones locales y federales no tienen asegurado su triunfo, por más popularidad que tenga el presidente de la República.
 

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Jueves, 06 de Junio 2019 - 13:00
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Jueves, 06 de Junio 2019 - 21:45
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Viernes, 07 de Junio 2019 - 09:00
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El abstencionismo gana, MORENA crece, PAN resiste, PRI y PRD casi aniquilados

Los candidatos de MORENA y sus partidos satélites (PT, PVEM y Transformemos) ganaron ayer las gubernaturas de Baja California y Puebla de manera clara y contundente.

En Baja California, Jaime Bonilla obtuvo el 50.3% de los votos, dejando muy atrás al panista Oscar Vega Marín, que recibió el 23.2%, al perredista Jaime Martínez Veloz, que apenas se quedó con el 8.5%, al emeceista Héctor Osuna, que recibió el 6.7%, y al priista Enrique Acosta, que se quedó con apenas el 4.7%.

En Puebla, con el 44.7% de los votos, Miguel Barbosa le ganó por amplio margen al panista Enrique Cárdenas, que obtuvo el 33.2% y al priista Alberto Jiménez, que recibió el 18.5%.

En Baja California también le fue muy bien a los candidatos morenistas al congreso local y ayuntamientos ya que ganaron las 17 diputaciones locales y las cinco presidencias municipales.

En Ensenada, Armando Ayala ganó con el 51.8% de los votos; en Mexicali, Marina de Pilar Ávila con el 47.0%; en Tecate, Olga Adams con el 37.7%; en Tijuana, Luis Arturo González con el 42.6%; y en Playas de Rosarito, Hilda Brown con el 45.0%.

En lo que respecta a las elecciones extraordinarias realizadas en cinco municipios de Puebla, el PRI ganó cuatro y MC una. Triunfos insignificantes.

En Aguascalientes el PAN ganó cinco de las 11 presidencias municipales, entre ellas, las más importantes (Aguascalientes, Jesús María, y Calvillo), mientras que el PVEM se quedó con dos y el PRI, PRD, PT y MORENA con una cada uno.

En Durango, el PAN, solo o en coalición con el PRD, ganó 18 de las 39 presidencias municipales, entre ellas la de Durango, Santiago Papasquiaro y Guadalupe Victoria. El PRI se quedó con 16, incluidos las de Lerdo, Pueblo Nuevo, Mezquital y Cuencamé. MORENA solo ganó dos, entre ellas la de Gómez Palacio, la segunda más importante.

En las elecciones para renovar el congreso local de Quintana Roo, los candidatos de la coalición MORENA-PT-PVEM ganaron 11 de las 15 curules, los de la coalición PAN-PRD-PES se quedaron con tres y el PRI apenas obtuvo una.

Y en las elecciones legislativas de Tamaulipas, el PAN arrolló al ganar en 21 de los 22 distritos electorales. MORENA ganó en uno.

Con base en los resultados de las elecciones realizadas el domingo pasado en seis estados queda claro que:

  1. El partido del abstencionismo resultó ser el gran triunfador. En Aguascalientes la abstención fue del 61%, en Baja California del 70.4%, en Durango del 55.2%, en Puebla del 66.6%, en Quintana Roo del 77.8% y en Tamaulipas del 67.0%. ¿Está muriendo la incipiente y frágil democracia en México?
  2. MORENA aniquiló al PAN en Baja California, finalizando así los 30 años en que los panistas dominaron la política local.
  3. MORENA por fin obtuvo la gubernatura poblana que el 1 de julio no ganó por la alquimia electoral que ese día aparentemente realizó el exgobernador panista Rafael Moreno Valle a favor de su esposa Martha Érika Alonso.
  4. MORENA controlará al congreso de Quintana Roo y limitará el poder del gobernador panista-perredista Carlos Joaquín.
  5. Los gobernadores panistas de Aguascalientes, Durango y Tamaulipas, Martín Orozco, José Rosas Aispuro y Francisco García Cabeza de Vaca, respectivamente, lograron mantener para su partido el control político en sus estados.

 

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No hubo sorpresas ayer en Baja California y Puebla

El 13 de agosto del año pasado escribí aquí, desde Tijuana, Baja California, que en las elecciones de 2019, realizadas ayer en ese estado: “El PAN perderá el gobierno de Baja California después de controlarlo durante tres décadas en vista de que el actual gobernante ha decepcionado a quienes creyeron y votaron por él hace cinco años. Tanto él como diversos funcionarios de su administración se han visto envueltos en diferentes escándalos que no se han convertido en problemas mayúsculos para ellos en vista del control que el gobernante ejerce sobre el poder judicial estatal. Basta con buscar “escándalos corrupción Kiko Vega” a través de Google para encontrar 34,900 resultados que de alguna manera u otra se refieren a la corrupción de Vega y algunos de sus funcionarios y la forma en que éste se ha enriquecido desde que llegó al cargo sin siquiera preocuparse de ocultar su inmensa fortuna”.

Tal como lo predije, la elección de gobernador de Baja California realizada ayer la ganó el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia (MORENA-PT-PVEM-Transformemos), Jaime Bonilla Valdez.

Y la verdad es que la hubiera ganado cualquier candidato morenista gracias a la gran popularidad que mantiene el presidente Andrés Manuel López Obrador desde que asumió su cargo.

Los seis años del desastroso y corrupto gobierno de Francisco “Kiko” Vega inmunizaron a los bajacalifornianos contra otro Vega, en este caso Óscar Vega Marín, quien fue el candidato que la cúpula panista decidió lanzar contra Bonilla.

Si el presidente nacional del PAN, Marko Cortes y sus más cercanos colaboradores tuvieran la más mínima sensibilidad política se hubieran dado cuenta que un candidato apellidado Vega, por más bueno que fuera, no tenía la más mínima oportunidad de triunfar.

Bonilla asumirá la gubernatura el 1 de noviembre entrante y desde luego que el siguiente fiscal general del estado deberá que investigar cada una de las acusaciones que durante años se han formulado contra Kiko Vega, sus familiares y más cercanos colaboradores.

Ayer también hubo elección de gobernador en Puebla y tampoco hubo sorpresas.

Miguel Barbosa, también candidato de la coalición Juntos Haremos Historia (MORENA-PT-PVEM), ganó la gubernatura que perdió en la elección del 1 de julio pasado por quién sabe qué razones que jamás serán explicadas satisfactoriamente.

Recordemos que esa elección la ganó la panista Martha Erica Alonso, quien murió en un helicopterazo el 24 de diciembre de 2018 junto con su esposo, el ex gobernador y senador Rafael Moreno Valle.

Lo curioso es que en aquella elección ganaron la mayoría de los candidatos de Juntos Haremos Historia. El congreso local, la mayoría de las diputaciones federales, dos de las tres senadurías y las presidencias municipales más importantes del estado quedaron en manos de morenistas o de sus aliados.

Solo un morenista perdió: Barbosa.

La vida da vueltas y ahora será Barbosa quien rendirá protesta el 1 de agosto y durará en el cargo hasta el 13 de diciembre de 2024, fecha en que le tocaba concluir su sexenio a Martha Erica.

Ayer no hubo sorpresas en Baja California y Puebla. Es increíble que algunos panistas distinguidos trataran de hacernos creer que las habría.
 

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Lunes, 03 de Junio 2019 - 13:00
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Martes, 04 de Junio 2019 - 09:00
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Adiós a Los Pinos

“A government of laws, not of men”, John Adams

Andrés Manuel López Obrador ha hecho cuatro propuestas interesantes: a) que seguirá viviendo en su domicilio particular; b) que Los Pinos será un espacio público para la cultura y las artes; c) que percibirá la mitad del sueldo del actual presidente; d) que prescindirá de la seguridad del Estado Mayor Presidencial. No son propuestas nuevas, pero es la primera vez que las pronuncia en calidad de candidato a la presidencia en el actual proceso electoral.

No sé cuáles sean las razones de AMLO para hacer tales proposiciones. Quizá sea porque las considera música-para-los-oídos de un pueblo que está ya cansado de ver el lujo y la ostentación de los gobernantes. Si ese es el caso, las propuestas serían populistas. Pero tal vez la razón de fondo es que AMLO es verdaderamente austero y en serio quiere cambiar la forma de ejercer el poder ejecutivo en este país. De ser así, la propuesta es buena, pero también un poco ingenua. Un cambio sustancial en el ejercicio del poder no se hace realidad trasladando la sede presidencial de un inmueble a otro. Pero por algo se comienza.

De cualquier forma, las propuestas me parecen loables y las suscribo. He sido siempre muy crítico del populismo –lo pueden ver en mis artículos, que, por cierto, me han ganado la enemistad de muchos AMLOvers–, pero debo reconocer que estas cuatro propuestas deberían ser adoptadas por los demás candidatos. Voy a explicar por qué.

México arrastra un severo problema desde épocas precolombinas. Yo llamo a esto el Complejo del Tlatoani. Desde los indígenas antes de Colón hasta el día de hoy, la gran mayoría de los mexicanos espera que alguien resuelva los problemas del país: y no sólo los del país, sino también los problemas personales. Somos una nación que siempre está en busca de un caudillo. Esto se refleja en nuestro sistema presidencial, que en su origen fue una copia del sistema estadounidense. Pero fue una copia imperfecta. Los redactores de la constitución de los Estados Unidos establecieron la división de poderes y nunca fue su intención que el poder ejecutivo prevaleciera sobre los otros dos. Al contrario, la gran idea que movió a los creadores de la Constitución americana fue el llamado Rule of Law, que nosotros conocemos como el Estado de Derecho: no el gobierno de los hombres, sino el imperio de la ley. Así lo propuso el insigne John Adams en 1780: “a government of laws, not of men”. El poder ejecutivo sería uno de los tres poderes de la Unión, y su titular, el presidente, sería un funcionario, muy importante, pero nunca un rey ni un dios.

En México la figura del presidente se ha amplificado y ha adquirido un dominio peligroso sobre los demás poderes, lo cual ha provocado crisis económicas y sociales a todo lo largo y ancho de nuestra historia –aunque hay que decir que de Fox a la fecha, el presidente enfrenta mayores pesos y contrapesos–. Siempre que la voluntad del presidente ha sido La Voluntad, México ha tenido sus peores tropiezos.

Cada seis años se renuevan las ilusiones de un México mejor, y todos esperamos que el siguiente presidente sea el bueno, o al menos que salga bueno, o ya de perdida que no salga tan malo como el anterior. La mayoría de los mexicanos espera que, ahora sí, las cosas marchen bien. Y si no marcharon bien, pues ya sabemos a quién culpar. El devenir de nuestra historia no ha dependido del Derecho, sino de las pasiones. Por eso los estadounidenses desearon un gobierno de leyes, no de hombres, porque las personas son volubles, están sujetas a vicios y pasiones, más que a virtudes, cambian de parecer y son susceptibles de corrupción. El desiderátum estadounidense podría resultar ingenuo para nosotros, y eso es terrible: si nos resulta ingenuo es porque nosotros mismos estamos ya irremediablemente corrompidos.

Los Pinos es el símbolo del presidencialismo mexicano: un presidencialismo que se siente omnipotente e infalible. AMLO, emulando a Lázaro Cárdenas –que dejó el Castillo de Chapultepec, por considerarlo ostentoso, y se estableció en el rancho “La Hormiga”, hoy Los Pinos, unos Pinos entonces austeros y casi rurales que nada tienen que ver con la suntuosidad y el fasto de hoy–, propone que la residencia oficial se establezca en otro sitio, y que Los Pinos se convierta en un espacio público para la cultura y las artes. Yo acojo esta moción. No por razones populistas, sino porque al desaparecer Los Pinos y el Estado Mayor Presidencial –AMLO ha dicho que prescindirá de sus servicios–, el poder ejecutivo será despojado de ese ropaje omnipotente, de ese hálito de grandeza que no merece, de esa pompa fastuosa que tanto choca con la austeridad y sobriedad que necesariamente debe distinguir a todo régimen republicano. Quizá AMLO no quiera desaparecer Los Pinos para aterrizar y humanizar, por decirlo así, al poder ejecutivo, menos aún si, como pienso, AMLO promueve el culto a su persona; pero, independientemente de los motivos, creo que el resultado sería conveniente.

La idea de Los Pinos al principio no fue mala. Fue una sede digna, austera y sobria, por lo menos bajo los gobiernos de Lázaro Cárdenas y Ávila Camacho. Pero luego llegó Miguel Alemán, que encabezó una verdadera cleptocracia, y esa modesta casa le pareció insuficiente. Los Pinos empezó a convertirse en La Ciudad Prohibida que es hoy. Ha albergado a algunos de los personajes más vilipendiados de nuestra historia, y a sus familias: Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas… y hoy alberga al titular del ejecutivo con el más bajo nivel de aprobación de la historia reciente: Enrique Peña Nieto. En sus estancias, salas y salones se han tomado algunas de las peores decisiones políticas y económicas. En las entrañas de Los Pinos se tomó la decisión de asesinar a los estudiantes en Tlatelolco y de llevar a cabo la Masacre de Corpus Christi; en las entrañas de Los Pinos se decidió nacionalizar la banca y defender al peso como un perro; en las entrañas de Los Pinos un presidente se quedó pasmado mientras la Ciudad de México y sus habitantes se mantuvieron en pie durante el más devastador terremoto; en las entrañas de Los Pinos se tomó la decisión de tirar el sistema para que no venciera un candidato opositor; en las entrañas de Los Pinos –sí, en las entrañas de Los Pinos– alguien no sintió simpatía por un candidato oficial a la presidencia; en las entrañas de Los Pinos el hermano de un presidente realizó toda clase de tropelías y planeó toda clase de maldades; en las entrañas de Los Pinos, siempre en las entrañas, siempre en Los Pinos. Ahí surgió la idea de que una mujer saliera molesta a reconvenir a los mexicanos porque éstos se habían cuestionado el origen de una casa color blanco en el barrio de Las Lomas, tan cerca de Los Pinos. Ahí se decidió una guerra que ha costado ya cientos de miles de vidas y un número desconocido de desaparecidos; ahí se bebió alcohol, y quizá alguna sustancia dura; ahí hubo sexo, amor y decepción; ahí muchos lloraron y otros más rieron. Si las paredes de Los Pinos hablaran…

Un país no es su presidente. El presidente no es la esperanza de un bien anhelado, ni la causa única de todos los males. El presidente es un funcionario, importante, sí; pero no es el único funcionario importante… ni siquiera es el funcionario más importante. Si los mexicanos esperan un mesías, les va a salir el tiro por la culata. Un verdadero mesías no quiere ser presidente, su reino no está en este mundo, sino en el espíritu. En la medida en que muchos mexicanos endiosan al presidente y esperan que él solucione todos los problemas y traiga justicia, libertad y bienestar; en la medida en que muchos mexicanos lo satanizan y vilipendian cuando ven sus expectativas defraudadas; en esa medida los mexicanos se comportan como macehualtin y tlamemes –que es la otra cara del Complejo del Caudillo–. Dicho sea con todo respeto a los antiguos mexicas, pero así era su jerarquía: el Tlatoani era el Tlatoani, el macehual el macehual, el tlameme el tlameme, per secula seculorum.

Que el presidente salga de Los Pinos, que se desprenda del Estado Mayor Presidencial –que la gente común y humilde percibe como la Guardia Pretoriana de Calígula, Cómodo o Heliogábalo (aunque no sepan quienes fueron estos emperadores romanos, lo cierto es que perciben al Estado Mayor como algo siniestro y malvado)–, que viaje en aviones comerciales y que esté más cerca de los mexicanos –si uno da un pasito de más hacia Los Pinos salen los soldados con armas largas, repito, como si fuera La Ciudad Prohibida hace seiscientos años–; todo ello privará al ejecutivo federal de esa parafernalia ostentosa y chocante, tan fastidiosa y molesta para millones de mexicanos, y tan contraria a lo que debe ser una verdadera república.

AMLO es muy hábil y hace que sus seguidores perciban a los presidentes del PriAnato como personas frívolas, indolentes y malvadas que viven en medio del lujo y la opulencia, como grandes pachás, mientras el pueblo mexicano, bueno y noble (ni bueno ni noble, diría yo, con todo respeto al pueblo), se desangra y padece la pobreza más inmoral. Que Los Pinos se convierta en un gran espacio público para la cultura y las artes y que haya en sus jardines una placa que revele al paseante el oscuro pasado de ese lugar… no es una mala idea.

Muchos dirán que trasladar la sede del ejecutivo federal a Palacio Nacional es inviable, porque está en pleno zócalo, y que sería muy problemático, por el tráfico y las manifestaciones. No lo creo. La Casa Blanca está en el centro de Washington, la Casa Rosada en el centro de Buenos Aires, 10 Downing Street en el centro de Londres, el Palais de l’Elysee está en el centro de París y el Palazzo Chigi en pleno centro de Roma. Ninguna de estas residencias oficiales –no solo residencias, sino sedes de gobierno– tiene las 60 hectáreas de Los Pinos. Otros dirán que lo único que quiere AMLO es dormir en la mismísima habitación que en su momento ocupó Benito Juárez. Seamos serios. Otros más dirán que acondicionar Palacio Nacional es incosteable… Pero para que Los Pinos y el Estado Mayor desaparezcan, primero Andrés Manuel López Obrador debe ganar la elección. ¿Qué tal que otro de los candidatos gane y entonces Los Pinos siga siendo la fortaleza-búnker-Ciudad-Prohibida que casi siempre ha sido?

Gane quien gane, yo creo que esta propuesta relativa a Los Pinos debería ser tomada seriamente en cuenta. No importa quién sea el presidente ni quiénes sean los altos funcionarios de la Unión, el ejercicio del poder no consiste en ejercer la voluntad personal ni en estar por encima de todos los demás; no consiste en usar helicópteros de la nación para ir a un campo de golf ni en tener guardaespaldas que protejan a los hijos de los funcionarios aún fuera del país, aún si van de weekend a Las Vegas; tampoco consiste en beneficiar a empresarios a cambio de dineros o inmuebles en Las Lomas, las colinas de los perros o Miami; no consiste en enriquecerse ni en ser reverenciado por el inferior jerárquico; no consiste en que la mano sea besada. El ejercicio del poder público es algo totalmente distinto: consiste en aplicar la ley. El ejercicio del poder público es la facultad de los funcionarios para aplicar la normatividad, abstracta e impersonal, a situaciones concretas, sea en el ámbito jurisdiccional, legislativo o administrativo. El poder público no es esa fuerza burda y chabacana que muchos creen, ni un poder de facto que permite a quienes lo ejercen comportarse como si fuesen Les Rois du Monde. Es un poder de iure, acotado, limitado, orientado al bien común. Ejercerlo de otro modo es tergiversarlo y actuar como el más ruin esbirro.

Sacar al presidente de Los Pinos y desmantelar al Estado Mayor no es la panacea de los graves problemas de nuestra nación; sí creo que tales medidas inhibirían la peligrosa tentación de los presidentes de sentirse todopoderosos. Ciertamente, estas medidas ayudarían a los presidentes a entender que el poder ejecutivo es solo uno más de los poderes de la Unión. Decir Adiós a Los Pinos significa decir adiós a ese presidencialismo que tanto daño ha causado.

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Martes, 03 de Abril 2018 - 15:00
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Martes, 03 de Abril 2018 - 17:15
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Miércoles, 04 de Abril 2018 - 06:15
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El cinismo de Moreira

Hasta ahora ha corrido con suerte. Ninguna de las investigaciones realizadas en México, Estados Unidos y España en torno a sus actividades financieras han podido demostrar que cometió algún delito durante los 1,861 días en que fue gobernador de Coahuila.

Es más inocente que la inocencia misma a pesar de que bajo su administración la deuda del gobierno coahuilense aumentó 10,426%, de los 323 millones de pesos a los 34,000 millones de pesos.

Ha dicho que lo engañaron las personas en quienes confió el manejo de los recursos financieros del estado y que por eso no se dio cuenta de que su gobierno se endeudó al ritmo de 18,096,184.45 pesos diarios.

Tan ocupado estaba Humberto Moreira enamorándose de quien es su actual esposa y bailando con ella al ritmo que le pusieran que no se percató que día tras día, durante los cuatro años, un mes y cuatro días en que fue gobernador supuestamente entraron a las arcas públicas poco más de 18 millones de pesos. Día tras día.

Tanto confió en sus subordinados que nunca les preguntó cómo se financiaba su gobierno y de dónde provenían los cuantiosos recursos económicos que, según algunos malpensados, sirvieron para financiar las campañas de candidatos priístas a cinco gubernaturas y la de un candidato presidencial.

En suma, Moreira no cometió ningún delito cuando fue gobernador. Por lo menos eso nos han dicho hasta ahora la Procuraduría General de la República (PGR), la Fiscalía Anticorrupción de España y el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

En México, la PGR lo declaró inocente después de anunciar que no pudo encontrar prueba alguna de que estuviera inmiscuido en el inexplicable e injustificado endeudamiento del gobierno que encabezó. Los malos fueron otros, determinaron los investigadores del Ministerio Público Federal.

En conclusión, si de algo es culpable Moreira es de haber sido un funcionario indolente, irresponsable e inepto que supuestamente nunca se dio cuenta de que sus colaboradores usaban documentos falsificados para sobreendeudar al gobierno que encabezaba.

También se le puede acusar de ser un cínico desvergonzado, porque a pesar de ser el principal responsable del hiperendeudamiento del gobierno de Coahuila, hace unos días anunció que regresará a la política y que buscará ser elegido a un cargo de elección popular, tal vez el de presidente municipal de Saltillo.

El cinismo de Moreira no tiene límite. Como también no tendría límite la estupidez de los coahuilenses si votaran a su favor en el caso en que él fuera el candidato del PRI u otro partido para un cargo de elección popular.

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Lunes, 08 de Febrero 2016 - 12:00
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Tensión en Colima

Dentro de 10 días se realizará en Colima la elección extraordinaria de gobernador para reponer la del pasado 7 de junio que fue invalidada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE) después de quedara probado que un alto funcionario de la administración del ex mandatario Mario Anguiano Moreno (PRI) se inmiscuyó ilegalmente en el anterior proceso electoral.

De nueva cuenta luchan por obtener la gubernatura el priista José Ignacio Peralta Sánchez y el panista Jorge Luis Preciado Rodríguez. El primero también es candidato del PANAL, PVEM y PT. Otros candidatos que no tienen la menor oportunidad de ganar son Leoncio Alfonso Morán Sánchez, por el MC, y Martha Zepeda del Toro, por el PRD.

Durante los últimos días ha aumentado la tensión en Colima. Diversos eventos han provocado una dura confrontación entre priistas y panistas, entre ellos la aparición de un video producido y distribuido por un grupo que se identifica como Anonymus Colima en el cual se acusa a Preciado de “organizar fiestas con prostitutas ofreciéndolas como pago de favores políticos” y de “lucrar a través de las redes de trata de mujeres que obligan a sus víctimas a prestar servicios sexuales” en lo que denominan el imperio de hoteles de paso propiedad del político. También lo acusan de mantener una relación sexual con una joven de tan solo 20 años de edad que resulta ser amiga de su hija Selene Preciado. En dicho video se presenta un audio en donde se escuchan las supuestas voces del panista y su amante sosteniendo una conversación con una fuerte carga sexual (el video puede verse en www.youtube.com/watch?v=E-mzWQRMGBo).

Como se ha hecho su costumbre cada vez que ha sido acusado de utilizar prostitutas para obtener o pagar favores políticos, o de mantener relaciones con diversas mujeres, el candidato panista niega lo que de él se dice en el video de Anonymus Colima. Y como también acostumbra hacerlo, acusa al PRI de estar detrás de esta nueva denuncia en su contra.

Lo que haga o no Jorge Luis Preciado como persona privada es asunto de él, pero no debe olvidarse que es un personaje público, un candidato a la gubernatura de un Estado que debería ser un ejemplo a seguir para los ciudadanos que aspiran a gobernar y no una versión colimense del exdiputado teibolero Luis Alberto Villarreal (PAN-Guanajuato) o del presidente municipal de San Blas, Nayarit, Hilario Ramírez Villanueva, quien se hizo famoso después de aceptar que la primera vez en dicho cargo “robo poquito” y más famoso aún cuando al bailar en una fiesta le levantó varias veces el vestido a su pareja.

Preciado bien puede ser víctima de la guerra sucia que lo enfrenta con Peralta, pero los escándalos que ha protagonizado anteriormente dan valor a las nuevas acusaciones en su contra..

Por si todo lo anterior no fuera suficiente, el martes pasado fue asesinado en la ciudad de Colima Samuel Rodríguez Moreno, sobrino del ex gobernador Fernando Moreno Peña, quien a su vez fue gravemente herido el 12 de octubre pasado después de que unos sicarios le metieron cuatro balazos cuando comía en un restaurante de esa misma localidad. Hay que recordar que en noviembre de 2011, la entonces Procuradora General de Justicia de Colima, Yolanda Verduzco Guzmán, aseguró que Rodríguez Moreno fue uno de los autores intelectuales del asesinato del ex gobernador Silverio Cavazos, quien fue muerto a balazos el 21 de noviembre de 2010. El poder de su tío Fernando probablemente evitó que fuera procesado por ese crimen.

Hay mucha tensión en Colima, la cual seguramente no desaparecerá después de la elección del día 17. Quien pierda impugnará los resultados y la tensión durará muchos meses más.

Tensión política, asesinatos relacionados con políticos. Colima está sumido en graves problemas.

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Fecha: 
Jueves, 07 de Enero 2016 - 12:00
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Oaxaca: Murat vs Pérez

Renunció anteayer Alejandro Murat Hinojosa a la dirección general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), cargo que ocupó desde el 1 de diciembre de 2012. Renunció para buscar la candidatura priista a la gubernatura de Oaxaca y, de obtenerla, competir en las elecciones locales que se realizarán en ese estado el 5 de junio de 2016.

Falta ahora ver qué hacen los otros seis priistas que se mencionan como posibles competidores de Murat por la candidatura de su partido a la gubernatura: el senador Eviel Pérez Magaña; el director general de la paraestatal Liconsa, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva; el ex diputado federal Samuel Gurrión; la diputada federal Mariana Benítez; el presidente municipal de Oaxaca, Xavier Villacaña; y el actual Secretario General de Gobierno de Oaxaca, Alfonso Gómez Sandoval.

Lo mas probable es que tres de los seis arriba señalados compitan por la candidatura. Ellos son Pérez Magaña y Ramírez Puga, quienes fueron altos funcionarios durante el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz (2004-2010), y Gurrión.

Eviel fue impuesto por Ruiz como candidato priista a la gubernatura en las elecciones de 2010 y perdió por casi 8.5 puntos porcentuales ante el candidato de la alianza PAN-PRD-PT-CD, Gabino Cué Monteagudo. En una grabación telefónica recientemente filtrada a los medios de comunicación se escucha a Ruiz presumir que Pérez Magaña no es su delfín sino su tiburón para los próximas elecciones oaxaqueñas, lo cual deja muy claro que nuevamente promueve su candidatura. No solo eso, algunos miembros del gabinete presidencial han manifestado en privado que les gustaría que el senador fuera otra vez el candidato.

Ramírez Puga y Gurrión hará su lucha pero no llegarán muy lejos por más que se esfuercen.

A fin de cuentas, la competencia será entre Murat Hinojosa y Pérez Magaña. El primero parecería llevar ventaja en vista de que casi toda su carrera política la ha realizado como integrante del equipo de Enrique Peña Nieto, primero en el Estado de México y luego en el gobierno federal. En 2006 el entonces gobernador mexiquense lo nombró Director General del Instituto de la Función Registral del Estado de México y luego, en 2009, lo designó Director General del Consejo Directivo del Sistema de Radio y Televisión Mexiquense. En el equipo de transición del presidente electo, coordinó los temas relativos a Vivienda.

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Fecha: 
Miércoles, 02 de Diciembre 2015 - 12:00
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Asume AMLO la Presidencia de Morena como artimaña

La frase del químico Lavoisier para establecer la Ley de la Conservación de la Masa de que “la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma”, aunque en otro contexto, bien podría servir como analogía para explicar las estrategias de posicionamiento de Andrés Manuel López Obrador.

Andrés Manuel sigue siendo el mismo de siempre, no cambia en esencia aunque pareciera hacerlo en ocasiones, sólo se ajusta adaptándose a las circunstancias, como ejemplo de ello, el tabasqueño sorpresivamente ha asumido la presidencia formal de Morena, partido político de su creación y absoluta propiedad, cuando parecía que eso no era necesario y mucho menos parte del trazado de sus planes.

Primero, porque, por el carácter patrimonial, de la posesión incondicional que ejerce sobre el partido, esto le otorgaba la libertad de colocar como dirigente a quien él quisiera bajo su completa autoridad caciquil.

Con la intención de no tener que distraerse en la administración del instituto político y para tener la autonomía suficiente, para poder moverse libremente por todo el país en su campaña proselitista permanente.

Sin embargo, la reforma electoral promovida por el presidente del PRI, Manlio Fabio Beltrones, materialmente lo obligó a tener que hacerlo, a efecto de blindarse anticipadamente de sus efectos.

Esta reforma, entre otros aspectos, pretende limitar considerablemente su presencia en radio y televisión, mediante los spots que corresponden a Morena, ya que a partir de esta se considerarían actos anticipados de campaña.

Al ser presidente del partido, López Obrador podrá seguir apareciendo en ellos, de alguna manera justificando esa presencia en función de su cargo, eventualmente modificando los diálogos, pero al final de cuentas usando y aprovechando de igual forma el espacio publicitario.

De cualquier forma, el efecto de la coyuntura en principio le termina favoreciendo, porque independientemente del número de los spots, lo que él busca es la polémica al respecto, ya que desde su propia óptica ello lo reposiciona, no así el mensaje que envía en los mismos.

Ahora, López Obrador sumará a su larga lista una acusación más en su contra, mediante esa tendencia a la victimización de la que tanto ha echado mano.

En su discurso implicará que la reforma electoral fue diseñada ex profeso para limitarlo, que la intención de evitar su presencia en los medios de comunicación es una artimaña más de la mafia en el poder, como él cataloga a todas las fuerzas y grupos que no coinciden con su proyecto.

Independientemente del valor del precepto incluido en la propuesta de Beltrones, López Obrador no sólo podrá darle la vuelta con su asunción como presidente de Morena, sino que tendrá otro argumento más para utilizar en contra de sus contrincantes, en un esquema en el cual él es un sacrificado, el agraviado, lo que le permitirá, mantener la dinámica que ha venido desarrollando.

Desde este punto de vista, cualquier intento de ordenar el escenario del ámbito electoral, por lógico que parezca, siempre será una nueva oportunidad para López Obrador, para generar una discusión mediante la cual, más allá del fondo de la misma, él obtenga más publicidad.

Andrés Manuel es un experto en manipular y confundir, incluso su postura populista se entiende más que como una doctrina, como una herramienta para ofrecer todo aquello que, aún siendo imposible de cumplir, hace que parezca que el gobierno adopta una actitud mezquina en contraparte.

Porque en esencia, la irresponsabilidad de sus propuestas están motivadas en que no son realmente parte de un programa genuino de gobierno, sino simple y llanamente estrategias de campaña para ganar simpatías. López Obrador no ofrece soluciones viables, sino expectativas.

Lo que expone como soluciones disfrazadas de programa de gobierno, son esquemas orientados a generar el rechazo de los grupos sociales, sobre todo los que están en condiciones más precarias, directamente en contra del gobierno.

Incluso en contra de todos los partidos políticos, de forma que su oferta, más que convencer, desvirtué a los demás, es decir, que su intención está muy lejos de resolver los grandes temas de la agenda nacional, sino descalificar a sus rivales.

Por ello, este tipo de ordenamientos, lejos de ponerlo en orden como debería de ser, son, como apuntábamos, oportunidades que aprovecha para reaccionar, para explotar una condición que, aún carente de fondo, le sirve para mantener el interés de su clientela electoral cautiva.

Difícilmente estos argumentos le servirán para aumentar su rango de votación, pero sí al menos para preservar el margen con el que cuenta que, según sus cálculos y considerando que la próxima elección presidencial será muy reñida, le permitirá colocarse en posición competitiva.   

Fecha: 
Martes, 24 de Noviembre 2015 - 18:30
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Las pasiones de Beltrones

 

La lucha por la presidencia de la República en el 2018 empezó ya y eso lo sabemos todos. En la época del priísmo como partido único, se guardaban las formas y las fórmulas mediante las cuales el presidente en funciones decidía “en soledad” el nombre de su sucesor. Pero eso quedó en el pasado con la “madurez” alcanzada por nuestro sistema político y ahora los partidos y los suspirantes sacan sus cartas y la decisión del que antes ejercía el derecho de dedo, no determina el triunfo.

Todos sabemos que el proceso electoral para la renovación del ejecutivo federal ha iniciado con el reposicionamiento de posibles candidatos en las estructuras internas de los partidos o con las declaraciones un tanto veladas de posibles candidatos independientes.

Hay quienes ven a Margarita Zavala por la libre; inequívocamente se sabe que López Obrador estará en la contienda por Morena; no se ve a ningún Cárdenas, aunque el proyecto Por México Hoy que encabeza el ingeniero haga guiños de “aquí estoy”; por el PRD muchos perfilan a Mancera —aunque en Michoacán algunos simpatizantes de Silvano Aureoles lo ponen en la contienda—; y, desde el poder la caballada empieza a engordar, con miras a que el PRI continúe en la silla presidencial.

Podemos coincidir con Ciro Gómez Leyva cuando le reclama a Beltrones la tardanza con la que ha respondido a los spots de Morena y la figura omnipresente de Andrés Manuel en, se estima, un millón 100 mil impactos a nivel nacional. Beltrones ha emprendido una cruzada para la modificación de la ley electoral para evitar esos “fraudes” a la ley y qué bueno que así sea, pero la ganancia de Obrador nadie se la quita.

López Obrador respondió a Beltrones con la estrategia que le ha funcionado, victimizándose: “es como otro desafuero” ha dicho el que aseguró que no iría por una tercera contienda por la presidencia.

En efecto, Obrador incumple una declaración que hizo después de su primera derrota electoral por la Presidencia de la República en un evidente desprecio por Cárdenas diciendo algo así como “no seré un eterno candidato a la presidencia".

Pero no me sorprendo de que incumpla esa declaración. Con los resultados de Morena en las pasadas elecciones, tal vez se sienta con un escenario inmejorable para llegar al poder. Por eso es la actitud de Beltrones. La pasión con la que ahora el sonorense defiende los tiempos del Estado para que no se abuse o se saque un beneficio indebido de esa prerrogativa, se lee, con lógica, como una estrategia no necesariamente tardía para restarle presencia a quien ya la tiene y empezar a configurar los escenarios del PRI, justamente para ir abriendo el camino a su candidato.

Creo que se equivoca Obrador al estimar que la “ley Beltrones no pasará”. La habilidad política y la influencia de Manlio Fabio es incuestionable y seguramente encontrará eco en los demás partidos que también se beneficiarían de cualquier freno que le pongan al tabasqueño.

Fecha: 
Sábado, 21 de Noviembre 2015 - 10:00
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