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Adiós a Los Pinos

“A government of laws, not of men”, John Adams

Andrés Manuel López Obrador ha hecho cuatro propuestas interesantes: a) que seguirá viviendo en su domicilio particular; b) que Los Pinos será un espacio público para la cultura y las artes; c) que percibirá la mitad del sueldo del actual presidente; d) que prescindirá de la seguridad del Estado Mayor Presidencial. No son propuestas nuevas, pero es la primera vez que las pronuncia en calidad de candidato a la presidencia en el actual proceso electoral.

No sé cuáles sean las razones de AMLO para hacer tales proposiciones. Quizá sea porque las considera música-para-los-oídos de un pueblo que está ya cansado de ver el lujo y la ostentación de los gobernantes. Si ese es el caso, las propuestas serían populistas. Pero tal vez la razón de fondo es que AMLO es verdaderamente austero y en serio quiere cambiar la forma de ejercer el poder ejecutivo en este país. De ser así, la propuesta es buena, pero también un poco ingenua. Un cambio sustancial en el ejercicio del poder no se hace realidad trasladando la sede presidencial de un inmueble a otro. Pero por algo se comienza.

De cualquier forma, las propuestas me parecen loables y las suscribo. He sido siempre muy crítico del populismo –lo pueden ver en mis artículos, que, por cierto, me han ganado la enemistad de muchos AMLOvers–, pero debo reconocer que estas cuatro propuestas deberían ser adoptadas por los demás candidatos. Voy a explicar por qué.

México arrastra un severo problema desde épocas precolombinas. Yo llamo a esto el Complejo del Tlatoani. Desde los indígenas antes de Colón hasta el día de hoy, la gran mayoría de los mexicanos espera que alguien resuelva los problemas del país: y no sólo los del país, sino también los problemas personales. Somos una nación que siempre está en busca de un caudillo. Esto se refleja en nuestro sistema presidencial, que en su origen fue una copia del sistema estadounidense. Pero fue una copia imperfecta. Los redactores de la constitución de los Estados Unidos establecieron la división de poderes y nunca fue su intención que el poder ejecutivo prevaleciera sobre los otros dos. Al contrario, la gran idea que movió a los creadores de la Constitución americana fue el llamado Rule of Law, que nosotros conocemos como el Estado de Derecho: no el gobierno de los hombres, sino el imperio de la ley. Así lo propuso el insigne John Adams en 1780: “a government of laws, not of men”. El poder ejecutivo sería uno de los tres poderes de la Unión, y su titular, el presidente, sería un funcionario, muy importante, pero nunca un rey ni un dios.

En México la figura del presidente se ha amplificado y ha adquirido un dominio peligroso sobre los demás poderes, lo cual ha provocado crisis económicas y sociales a todo lo largo y ancho de nuestra historia –aunque hay que decir que de Fox a la fecha, el presidente enfrenta mayores pesos y contrapesos–. Siempre que la voluntad del presidente ha sido La Voluntad, México ha tenido sus peores tropiezos.

Cada seis años se renuevan las ilusiones de un México mejor, y todos esperamos que el siguiente presidente sea el bueno, o al menos que salga bueno, o ya de perdida que no salga tan malo como el anterior. La mayoría de los mexicanos espera que, ahora sí, las cosas marchen bien. Y si no marcharon bien, pues ya sabemos a quién culpar. El devenir de nuestra historia no ha dependido del Derecho, sino de las pasiones. Por eso los estadounidenses desearon un gobierno de leyes, no de hombres, porque las personas son volubles, están sujetas a vicios y pasiones, más que a virtudes, cambian de parecer y son susceptibles de corrupción. El desiderátum estadounidense podría resultar ingenuo para nosotros, y eso es terrible: si nos resulta ingenuo es porque nosotros mismos estamos ya irremediablemente corrompidos.

Los Pinos es el símbolo del presidencialismo mexicano: un presidencialismo que se siente omnipotente e infalible. AMLO, emulando a Lázaro Cárdenas –que dejó el Castillo de Chapultepec, por considerarlo ostentoso, y se estableció en el rancho “La Hormiga”, hoy Los Pinos, unos Pinos entonces austeros y casi rurales que nada tienen que ver con la suntuosidad y el fasto de hoy–, propone que la residencia oficial se establezca en otro sitio, y que Los Pinos se convierta en un espacio público para la cultura y las artes. Yo acojo esta moción. No por razones populistas, sino porque al desaparecer Los Pinos y el Estado Mayor Presidencial –AMLO ha dicho que prescindirá de sus servicios–, el poder ejecutivo será despojado de ese ropaje omnipotente, de ese hálito de grandeza que no merece, de esa pompa fastuosa que tanto choca con la austeridad y sobriedad que necesariamente debe distinguir a todo régimen republicano. Quizá AMLO no quiera desaparecer Los Pinos para aterrizar y humanizar, por decirlo así, al poder ejecutivo, menos aún si, como pienso, AMLO promueve el culto a su persona; pero, independientemente de los motivos, creo que el resultado sería conveniente.

La idea de Los Pinos al principio no fue mala. Fue una sede digna, austera y sobria, por lo menos bajo los gobiernos de Lázaro Cárdenas y Ávila Camacho. Pero luego llegó Miguel Alemán, que encabezó una verdadera cleptocracia, y esa modesta casa le pareció insuficiente. Los Pinos empezó a convertirse en La Ciudad Prohibida que es hoy. Ha albergado a algunos de los personajes más vilipendiados de nuestra historia, y a sus familias: Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas… y hoy alberga al titular del ejecutivo con el más bajo nivel de aprobación de la historia reciente: Enrique Peña Nieto. En sus estancias, salas y salones se han tomado algunas de las peores decisiones políticas y económicas. En las entrañas de Los Pinos se tomó la decisión de asesinar a los estudiantes en Tlatelolco y de llevar a cabo la Masacre de Corpus Christi; en las entrañas de Los Pinos se decidió nacionalizar la banca y defender al peso como un perro; en las entrañas de Los Pinos un presidente se quedó pasmado mientras la Ciudad de México y sus habitantes se mantuvieron en pie durante el más devastador terremoto; en las entrañas de Los Pinos se tomó la decisión de tirar el sistema para que no venciera un candidato opositor; en las entrañas de Los Pinos –sí, en las entrañas de Los Pinos– alguien no sintió simpatía por un candidato oficial a la presidencia; en las entrañas de Los Pinos el hermano de un presidente realizó toda clase de tropelías y planeó toda clase de maldades; en las entrañas de Los Pinos, siempre en las entrañas, siempre en Los Pinos. Ahí surgió la idea de que una mujer saliera molesta a reconvenir a los mexicanos porque éstos se habían cuestionado el origen de una casa color blanco en el barrio de Las Lomas, tan cerca de Los Pinos. Ahí se decidió una guerra que ha costado ya cientos de miles de vidas y un número desconocido de desaparecidos; ahí se bebió alcohol, y quizá alguna sustancia dura; ahí hubo sexo, amor y decepción; ahí muchos lloraron y otros más rieron. Si las paredes de Los Pinos hablaran…

Un país no es su presidente. El presidente no es la esperanza de un bien anhelado, ni la causa única de todos los males. El presidente es un funcionario, importante, sí; pero no es el único funcionario importante… ni siquiera es el funcionario más importante. Si los mexicanos esperan un mesías, les va a salir el tiro por la culata. Un verdadero mesías no quiere ser presidente, su reino no está en este mundo, sino en el espíritu. En la medida en que muchos mexicanos endiosan al presidente y esperan que él solucione todos los problemas y traiga justicia, libertad y bienestar; en la medida en que muchos mexicanos lo satanizan y vilipendian cuando ven sus expectativas defraudadas; en esa medida los mexicanos se comportan como macehualtin y tlamemes –que es la otra cara del Complejo del Caudillo–. Dicho sea con todo respeto a los antiguos mexicas, pero así era su jerarquía: el Tlatoani era el Tlatoani, el macehual el macehual, el tlameme el tlameme, per secula seculorum.

Que el presidente salga de Los Pinos, que se desprenda del Estado Mayor Presidencial –que la gente común y humilde percibe como la Guardia Pretoriana de Calígula, Cómodo o Heliogábalo (aunque no sepan quienes fueron estos emperadores romanos, lo cierto es que perciben al Estado Mayor como algo siniestro y malvado)–, que viaje en aviones comerciales y que esté más cerca de los mexicanos –si uno da un pasito de más hacia Los Pinos salen los soldados con armas largas, repito, como si fuera La Ciudad Prohibida hace seiscientos años–; todo ello privará al ejecutivo federal de esa parafernalia ostentosa y chocante, tan fastidiosa y molesta para millones de mexicanos, y tan contraria a lo que debe ser una verdadera república.

AMLO es muy hábil y hace que sus seguidores perciban a los presidentes del PriAnato como personas frívolas, indolentes y malvadas que viven en medio del lujo y la opulencia, como grandes pachás, mientras el pueblo mexicano, bueno y noble (ni bueno ni noble, diría yo, con todo respeto al pueblo), se desangra y padece la pobreza más inmoral. Que Los Pinos se convierta en un gran espacio público para la cultura y las artes y que haya en sus jardines una placa que revele al paseante el oscuro pasado de ese lugar… no es una mala idea.

Muchos dirán que trasladar la sede del ejecutivo federal a Palacio Nacional es inviable, porque está en pleno zócalo, y que sería muy problemático, por el tráfico y las manifestaciones. No lo creo. La Casa Blanca está en el centro de Washington, la Casa Rosada en el centro de Buenos Aires, 10 Downing Street en el centro de Londres, el Palais de l’Elysee está en el centro de París y el Palazzo Chigi en pleno centro de Roma. Ninguna de estas residencias oficiales –no solo residencias, sino sedes de gobierno– tiene las 60 hectáreas de Los Pinos. Otros dirán que lo único que quiere AMLO es dormir en la mismísima habitación que en su momento ocupó Benito Juárez. Seamos serios. Otros más dirán que acondicionar Palacio Nacional es incosteable… Pero para que Los Pinos y el Estado Mayor desaparezcan, primero Andrés Manuel López Obrador debe ganar la elección. ¿Qué tal que otro de los candidatos gane y entonces Los Pinos siga siendo la fortaleza-búnker-Ciudad-Prohibida que casi siempre ha sido?

Gane quien gane, yo creo que esta propuesta relativa a Los Pinos debería ser tomada seriamente en cuenta. No importa quién sea el presidente ni quiénes sean los altos funcionarios de la Unión, el ejercicio del poder no consiste en ejercer la voluntad personal ni en estar por encima de todos los demás; no consiste en usar helicópteros de la nación para ir a un campo de golf ni en tener guardaespaldas que protejan a los hijos de los funcionarios aún fuera del país, aún si van de weekend a Las Vegas; tampoco consiste en beneficiar a empresarios a cambio de dineros o inmuebles en Las Lomas, las colinas de los perros o Miami; no consiste en enriquecerse ni en ser reverenciado por el inferior jerárquico; no consiste en que la mano sea besada. El ejercicio del poder público es algo totalmente distinto: consiste en aplicar la ley. El ejercicio del poder público es la facultad de los funcionarios para aplicar la normatividad, abstracta e impersonal, a situaciones concretas, sea en el ámbito jurisdiccional, legislativo o administrativo. El poder público no es esa fuerza burda y chabacana que muchos creen, ni un poder de facto que permite a quienes lo ejercen comportarse como si fuesen Les Rois du Monde. Es un poder de iure, acotado, limitado, orientado al bien común. Ejercerlo de otro modo es tergiversarlo y actuar como el más ruin esbirro.

Sacar al presidente de Los Pinos y desmantelar al Estado Mayor no es la panacea de los graves problemas de nuestra nación; sí creo que tales medidas inhibirían la peligrosa tentación de los presidentes de sentirse todopoderosos. Ciertamente, estas medidas ayudarían a los presidentes a entender que el poder ejecutivo es solo uno más de los poderes de la Unión. Decir Adiós a Los Pinos significa decir adiós a ese presidencialismo que tanto daño ha causado.

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Fecha: 
Martes, 03 de Abril 2018 - 15:00
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Fecha B: 
Martes, 03 de Abril 2018 - 17:15
Fecha C: 
Miércoles, 04 de Abril 2018 - 06:15
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Marabunta

En el tiempo que ir al cine era una aventura familiar, en especial si se trataba de una sala de moda, como lo fue el Cine México, vi la película “Marabunta”.

Protagonizada por Charlton Heston y Eleonor Parker la cinta dejó huella en mi mente infantil, se trata de un hombre exitoso que construye una hacienda cafetalera y un pequeño palacio en medio de la jungla sudamericana gracias al trabajo de quince años y la colaboración de los jíbaros.

Al llegar a la cumbre de su proyecto, que incluye la importación de una esposa, se da cuenta de que va a ser atacado por una plaga espantosa de hormigas, han sobrepasado con creces el número que su hábitat les permite y carecen de enemigos naturales, ya que los sembradíos de café rompieron el equilibrio natural; las hormigas con su crecimiento geométrico, alcanzan cantidades fabulosas y se convierten en depredadoras del medio ambiente en su totalidad.

Un hormiguero es una sociedad perfecta, con una rígida estratificación, la disciplina se cumple estrictamente, la reina madre es servida con atingencia, las clases sociales están definidas con precisión, cada grupo cumple religiosamente con su función; lo que conocemos como obreras se dividen en recolectoras, almacenadoras, nodrizas, ganaderas, mucamas, enfermeras, policías y soldados.

Al debido tiempo alimentan especialmente un huevo para generar una nueva reina que va a ser el pie de una nueva sociedad, en un nuevo hormiguero; en vías de prevención generan tres y hasta cinco nuevas reinas. Cuando carecen de enemigos naturales van expandiéndose hasta cubrir todo el terreno a su alcance. Llega un momento en que son tantos los hormigueros generando nuevas reinas que les impelen a luchar por un nuevo espacio vital (Hitler lo dijo), y de cada hormiguero emergen ríos de hormigas cual lava de volcán en erupción.

Se presenta una singular batalla a muerte donde el insecto demuestra decisión, valentía, ingenio, creatividad, hasta que el hombre, culpable de invasión y alteración del hábitat, sobrevive gracias a su dominio del fuego donde pierde lo ganado y tiene que ofrendar hasta el selecto y caro menaje de casa de su pequeño palacio.

Nuestra sociedad está formada por múltiples hormigueros. La creatividad genera infinita variedad. Los hay de todos niveles y categorías, dedicados a diferentes objetivos: cada empresa, unidad burocrática, escuela, campo militar, ranchería, hacienda, iglesia, hospital, orfanato, sinfónica, banda de delincuentes, equipos deportivos, son hormigueros.

Cada hormiguero humano es producto y víctima de la libertad. Los insectos cumplen fatalmente la función para la que fueron creados, los hombres deciden a cada paso dar el siguiente paso. Al insecto lo impulsa su instinto, al hombre con necesidades básicas cubiertas lo impulsan sus valores. El hombre pone sus límites y la calidad de su voluntad lo lleva hasta alcanzar su zona de confort o su nivel de incompetencia.

Entre los extremos de Hobbes y Tomás de Aquino que decían que “el hombre es el lobo del hombre” el uno y “el hombre es del hombre el amigo natural” el otro, navega toda la variedad de actitudes y motivaciones que palpitan en el seno de los hormigueros.

Afortunadamente son minoría los hormigueros contaminados con el virus de la avaricia, éste se propaga en toda clase de hormigueros; algunos están formados con ese propósito pero hasta los de fines más nobles se contagian con mayor o menor gravedad.

Hoy en México estamos viendo crecer los hormigueros nocivos. Los delincuenciales por naturaleza son perjudiciales dominados por el virus que motiva ambición, dinero, poder, lujo, llegar fácil y pronto a su zona de confort. Los hormigueros que serían los enemigos naturales de los nocivos están contaminados por el mismo virus a tal grado que no se miran como opositores sino como las dos caras de la misma moneda: avaricia convertida en corrupción e impunidad.

Corremos el grave riesgo de ver incendiarse nuestra hacienda y perder lo que estamos trabajando y lo que hemos atesorado. Es en serio y alzar los hombros aduciendo que vivimos en el “país de no pasa nada” nos puede llevar a la debacle.

También la indolencia de que “no me toca o no está a mi alcance” es perniciosa. Revisemos nuestros hormigueros y el estado de vivencia de valores en cada uno de los que formamos parte, estemos seguros que cada paso en pro de la integridad será un paso hacia la verdadera libertad.

Fecha: 
Jueves, 29 de Octubre 2015 - 18:30
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Partidocracia

Si Dios escribe derecho sobre renglones torcidos, nos toca a nosotros construir un país con los peores ladrillos que se pueden conseguir: los partidos políticos.

Sin generalizar ni profundizar en casuística, demos un vistazo a estos deficientes elementos de construcción de sociedad con los que contamos.

La principal motivación para incorporarse a un partido político es la de enriquecerse de manera que con trabajo honrado no se conseguiría por falta de capacidad, talento, medios o relaciones.

El principal pretexto para hacerlo es el de servir a la sociedad.

Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error y conseguir un hueso para servirse de él a manera de que alcance hasta su tercera y cuarta generación son los verdaderos incentivos por los que la mayoría se afilia a un partido político.

¿Cuál es la aportación que percibimos de cada partido en la construcción de un mejor país, con la cual trata de justificar su existencia y promueve su afiliación?

El PRI es garante de la permanencia y buen funcionamiento de las instituciones creadas por la robolución mexicana, inspirado en las actuaciones paradigmáticas de Carranza y Obregón quienes dejaron la moda de “Carrancear” y “cañonear” con $50,000.00 pesos, organizados por Calles con asesoría gringa para hacer cíclica la impune repartición del botín. Padece de infiltraciones de personas honradas o competentes; se beneficia del uso de los colores nacionales en las boletas electorales y de los votos corporativos. A pesar de que su hegemonía va en decadencia, todavía es una opción viable para muchos.

El PAN ha sido el mayor contrapeso al saqueo y autoritarismo del grupo robolucionario, sus bienintencionadas  propuestas y el peso moral de los Gómez Morín, Álvarez, Clouthier, Christlieb, Conchello, Castillo Peraza, Fernández de Ceballos, Calderón y tantos otros han, cuando menos, moderado los excesos de la dictadura perfecta, entregando un país con reservas en divisas y un cimiento para el progreso en un gobierno sin mayoría bloqueado por el gran peso de la tradición burrocrática y populista.

También ha recibido infiltraciones de muchos de los que vieron en ese partido la opción de realizar sus planes personales de poder y enriquecimiento, ofreciéndose como alternativa con experiencia para completar los cuadros que por su falta de personal necesitaba el nuevo gobierno; sin dejar pasar los que se dejaron vencer por el sistema o cayeron en la tentación a pesar de sus buenas intenciones originales.

El PRD fue un honesto intento del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas por aglutinar las diferentes corrientes izquierdistas para presentar una opción de gobierno diferente. Predominó en esta reunión de tribus la soberbia y el ansia de poder. Hizo falta la humildad en la negociación interna para lograr un ideario conjugado de izquierdismos: marxismo, trostkismo, maoísmo, castrismo, chavismo y lo que resultare. Ciertamente labor en extremo difícil que requería de una inteligencia privilegiada y una gran dosis de generosidad. Pronto enseñaron el cobre y aparecieron el señor de las ligas, el de las bolsas, el destino incierto del dinero y la impartición tendenciosa de justicia, castigando al que proporcionó el dinero y dejando en la impunidad a quienes los gastaron. Resultó su proyecto ser más de lo mismo, corregido y aumentado: las primeras líneas del metro todavía funcionan a pesar del deficiente mantenimiento, las proyectadas se convirtieron en rutas de “Pejebus” y la primera futurista ni siquiera da servicio.

El dinero que no se gastó en las líneas proyectadas se utilizó en campañas publicitarias y puestos burrocráticos, el dinero que se sustrajo de la línea futurista se invierte en el descanso parisino del anterior Jefe de Gobierno que no alcanzó el beneficio del fuero por más que lo buscó. El partido recoge los escombros del desastre y tiene su esperanza puesta en algunas mentes brillantes que le quedan como el hoy gobernador de Michoacán.

El Morena congrega las tribus dispersas de la derrota perredista dejándole a aquéllos la responsabilidad de lo que los fugitivos hicieron, como seleccionar  a personas como José Luis Abarca; para ellos el fin justifica los medios y su fin es conseguir el poder a cualquier precio. Para ello son tozudos siguiendo el ejemplo del fundador que, siendo de lento aprendizaje, consiguió terminar su carrera a los 14 años de estudios superiores. Son bloqueadores de todo terreno; incapaces de reconocer un error obsesionados con lo que afirmaron por primera vez; como apoyar las políticas de Venezuela y Grecia aun cuando se estén hundiendo en lo más profundo de la devaluación e inflación. Eso es lo que quieren para México pero en su radicalismo ayudan a equilibrar las decisiones.

El Partido Verde es lo peor de lo peor en la política mexicana. Le tira a todo lo que se mueve. Es tan malo que merece un comentario aparte y con gusto se los ofrezco para mi próxima colaboración.

Foto: http://cronicadesociales.org/

Fecha: 
Jueves, 08 de Octubre 2015 - 17:30
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El 4to Poder

¿Realmente el “cuarto poder” ejerce presión social para contribuir al desarrollo de las civilizaciones o sólo es una franquicia más del Circo Romano? ¿una versión remasterizada y digitalizada a la que podemos acceder desde cualquier dispositivo móvil? Cualquier aparato con conexión a Internet abre una ventana virtual al Coliseo de nuestra sociedad, donde se debaten por la vida esclavos y animales, bestias; escenario de todas las pasiones humanas… —¡Identifique los pulgares en la esquina y dictamine!, ¿vida o muerte?, sus votos serán contabilizados. Podrá ganar un pan gratis o recibir la maldición del Chamuco… ¡Compártanlo! ¡Háganlo viral!

¿Quién debería ser el observador oficial de nuestra sociedad y lanzar las alarmas correspondientes contra el riesgo de deterioro de nuestra comunidad, no con el afán de linchar al gobierno sino con el propósito de corregir y mejorar?

La extraordinaria influencia mediática de este denominado cuarto poder ha sido penetrada por la ambición sin escrúpulos de quienes se regocijan en las mieles de la soberanía; se ha perturbado y convertido en una herramienta mercantil de política al servicio de quienes comercian con el favor popular, mientras que el pueblo, fatuo, aplaude con morbo al mejor montaje.

Luego, como invariablemente sucede, después de despotricar ampliamente, los más débiles callan, siempre terminan sucumbiendo ante los más fuertes, sin importar lo noble y sensatas que puedan ser sus convicciones... Y a continuación, surge la amnesia.

También se aceptan espontáneos, —Yo no quería entrar, a mí me empujaron— todos contra todos, almohadazos a diestra y siniestra, empujones y cuchilladas, —¡que todos se diviertan!...

Por alguna razón ineludible, invariablemente topamos con la evolución, su ausencia, su anhelo, o su fragmentada y débil arquitectura. Cada día la brecha es mayor, la sociedad se polariza rápida y anárquicamente, la hipertrofia y atrofia irregular de algunos sectores conforman el monstruo deforme de la estratificación social.

¡Recompensa!... —cohecho— Suma millonaria a quien delate a su compañero. Acaba de escapar de prisión. —¡Se Busca!

Si el Gobierno corrompe, es un incentivo, si el pueblo incentiva, es un delito.  Combatamos la corrupción con corrupción y la violencia con violencia. Ya saben: la Ley del Talión ahora es más vigente que nunca, sólo que matizada por la demagogia experta. Miedo al miedo. —¿De qué lado estás?

Gladiadores obesos, mercenarios del timo y la conveniencia, trúhanes, histriones, payasos, comediantes, lacayos del poder, siervos del interés, esclavos ladinos, súbditos de la riqueza. Amnésicos. ¡Qué oportuna ganga es el lucro con un pueblo aletargado por la negligencia, la somnolencia y la indiferencia! —Dejad que participe también la ignorancia… no somos educadores, ya casi es Navidad.

Sadismo y masoquismo, interés y condescendencia; sean justos o pecadores, pueblo o gobierno, no hay diferencia; actuantes todos en la gran tragedia nacional; mancuernas forjadas con el acero del mismo crisol.  —¡Ya basta!... que nadie perturbe mi paz. Déjenlos que se maten.

Demagogia y opio transformado en utopía, ciudad onírica de la ignorancia y la ironía, eres un pequeño engranaje de esa compleja maquinaria de manipulación. ¡No hay cuarto poder!... es sólo el contenedor hediondo donde se fermenta y se recicla el tufo y los fluidos repugnantes de la historia de la nación, el pulmón de la civilización, la válvula de desahogo, la maquinaria encargada del equilibrio y la gobernabilidad.

Fecha: 
Martes, 01 de Septiembre 2015 - 17:00
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Crimen organizado: invisibilizar o destacar

El día de ayer tanto el comisionado nacional de seguridad, Monte Alejandro Rubido, como el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval Díaz, se dedicaron a dar entrevistas y a explicar (o interpretar) lo ocurrido el pasado fin de semana con relación a la ofensiva del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Monte Alejandro Rubido señaló en diversas entrevistas (Loret de Mola, López-Dóriga y Beteta) que para el gobierno federal el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tiene atención especial, por lo que el primer paso para debilitarlos será atacar sus redes financieras. Por su parte, el gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz, en entrevistas por separado con Loret de Mola y Gómez Leyva, minimizó los hechos del pasado viernes, al mencionar que esto es producto de que su gobierno está combatiendo y debilitando al CJNG.

Varios analistas, la mayoría, aseguran que el gobierno federal y los estatales tienden a minimizar el poderío del crimen organizado. Critican que las declaraciones no las dé, por ejemplo, el secretario de Gobernación Osorio Chong o, incluso, el mismo presidente Peña Nieto. Estos analistas muchas veces subrayan que el gobierno no quiere reconocer, otro ejemplo, que el Operativo Jalisco del viernes primero de mayo fue un fracaso.

Vamos por partes. A diferencia de este sexenio, el encabezado por Felipe Calderón hizo del combate al crimen organizado su leitmotiv. En muchas ocasiones el mismo presidente Calderón hacía los anuncios de capturas u opinaba de los hechos de sangre. No pocas veces anunció el inicio de embestidas contra el crimen. ¿Esta relevancia, este “no invisibilizar” (la palabreja es horrible), dio mejores resultados? La realidad es que no. Muchas veces se le criticó su falta de avances en otros terrenos políticos y económicos, su pasión por regresar al mismo tema una y otra vez. ¿Serviría de algo que saliera Osorio Chong o el presidente Peña Nieto a explicarnos lo que pasó el viernes?

Por otra parte, fue claro que el inicio del Operativo Jalisco fue un fracaso y que el CJNG tiene un poderío estratégico impresionante, acompañado de un gran armamento y muchos hombres. ¿Debía el gobierno federal o el estatal reconocer el fracaso y declarar que los había impresionado o apabullado? No hay un solo gobierno sobre la Tierra que reconozca algo así. Ni siquiera países tan sitiados como Siria o Irak.

En conclusión, el gobierno federal sí tiende a minimizar el poderío del crimen organizado, pero no a invisibilizarlo. Sí, el golpe que le dio el CJNG al gobierno federal fue el peor que ha recibido en el sexenio en materia de seguridad, pero que salga Osorio o Peña a lamentarse no nos servirá de nada. 

Fecha: 
Martes, 05 de Mayo 2015 - 18:00
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Aristegui y Yo... Problemas Parecidos, Mientras el Hipódromo Agoniza

Una batalla como ésta, en solitario, nunca será ganada.

Aristegui

Cuando las personas se enfrentan a un poder superior, llámese el poder gubernamental —una empresa, una institución— la lucha generalmente es desigual. El más fuerte, con mayores recursos y mayor influencia tiende a ganar si no existe la voluntad para dialogar. En el caso extremo se recurre a aplicación la Ley por lo que se hace necesario contar con un Estado de Derecho que funcione y los funcionarios que lo haga valer.

Se necesita pues, tener temple y convicción en la causa para continuar bregando. Las personas se convierten en luchadores de causas perdidas y muchas veces conviene retirarse a los cuarteles de invierno hasta que llegue el verano. Así, vemos lo que sucede en Venezuela contra los líderes de la oposición que son reprimidos, encarcelados y hasta asesinados; en otros países es mucho peor y es la historia del quehacer humano.

En mi caso, cuando un grupo de propietarios de caballos del Hipódromo de las Américas, constituidos legalmente en una asociación civil y de acuerdo a las leyes mexicanas me contrató para representarlos fui reprimido. La idea —así vendí por cacahuates mis servicios— es que al no tener caballos de mi propiedad, no importaba si la empresa tomaba represalias contra mi persona. Era menos vulnerable.

El plan de acción que diseñamos fue denunciar la realidad y mostrarle a la autoridad, es decir a la Secretaría de Gobernación, la pésima situación en que se encontraba la actividad hípica —ahora está peor— y propusimos soluciones. Las autoridades del sexenio pasado creía que la empresa mantenía a todos los caballos, cuando son los propietarios los que cargan con todos los gastos. Fue evidente que nadie se había acercado a la autoridad para informales del infortunio que se padecía y se padece. Tuvimos una buena acogida y el asunto no se solucionó pues despidieron a la entonces directora de la Dirección de Juegos y Sorteos de la dependencia.

En esencia, la demanda era —y es rescatar la Industria Hípica—. Tener buenos premios para poder mantener a los caballos y la crianza se fortalezca; además de contar con una autoridad hípica independiente de la empresa, la cual se había adueñado de la misma, por creer que así que convenía a sus intereses. Nada más equivocado. Al día de hoy todavía prevalece esa idiotez y la autoridad hípica es un organismo de facto creado por la misma permisionaria.

Todo este tinglado lo armó el representante y accionista de la permisionaria de ese entonces, José Manuel Alavez González en contubernio con el ex presidente de la Comisión Nacional de Carreras de Caballos (organismo creado por decreto presidencial en 1974), Manuel I. Pacheco Hinojosa, amigo de Santiago Creel quién lo nombró al frente de dicha Comisión.

Así, durante su paso en la SEGOB, Santiago Creel autorizó el Reglamento de la Ley de Juegos, dentro de cual inventaron la figura de "Órgano Técnico de Consulta" de la misma dependencia y en el cual quedó al frente "el tal Pacheco", derogando el decreto mencionado y regulando mal, no solo la actividad hípica sino todas las actividades relacionados con el juego con apuesta. De esa manera lograron darle cierta legalidad —le taparon el ojo al macho— aprovechando la discrecionalidad de la Ley vigente. Así autorizaron una gran cantidad de casas de apuesta, ahora conocidos como Casinos, que no debieran funcionar pues la Ley prohíbe expresamente el juego de azar. Funcionan gracias a que el mencionado Reglamento que inventó Creel, se permiten lo cual es una aberración jurídica. Lo que prohíbe la Ley no lo puede permitir el reglamento... Así funciona este país. 

Así, llegado el momento y como consecuencia de una denuncia que presentó un caballista muy extraño, Federico Madrazo Hassey quien al no tener los tamaños para aceptar que él elaboró la acusación en mi contra, argumentando que ni siquiera está firmada, lo cual es cierto. "El tal Pacheco" determinó no otorgarme la licencia necesaria para desempeñar las funciones que me encomendaron mis representados y ni siquiera respondió a mi queja.

Denunciamos la irregularidad ante Marcela González Salas —flamante candidata a pluridiputada por el PRI— entonces directora de la Dirección de Juegos y Sorteos de la SEGOB que hizo caso omiso al reclamo: es un conflicto entre particulares se nos dijo. La empresa que comandaba en ese entonces la venezolana Beatrice Rangel se lavó las manos y determinamos no meternos en un pleito judicial hasta que no hubiera mejores condiciones. La misma Comisión Especial de la Cámara de Diputados tampoco investigó el asunto a pesar de que supo del caso.

Cincuenta y dos (52) hectáreas de un terreno federal es explotado por una empresa extranjera, que tiene graves problemas financieros y el objeto de su permiso —tener una hípica de clase mundial— nunca se logró.

Una batalla como esta, nunca será ganada sí la autoridad gubernamental no toma conciencia de que tener una industria hípica bien cimentada es para crear empleos bien remunerados y todos los beneficios que conlleva el espectáculo.

Ahora, de acuerdo al señor Ricardo Mar, director de operación hípica del hipódromo, de prensa, de apuestas, de relaciones públicas y pésimo narrador de las carreras de caballos, comenta que será hasta dentro de dos años que la permisionaria del Hipódromo de las Américas podrá ofrecer mejores premios a los caballistas, cuando se ponga el marcha el proyecto para el desarrollo y construcción de la calle del entretenimiento —un gran hotel/casino, centro comercial y quién sabe cuántas jaladas más— y así, con este tipo de información los caballistas se dejan tomar el pelo; unos se conforman y otros dejan de participar pero todos pierden mucho dinero manteniendo a sus caballos y así, agoniza la actividad.

Así —toda proporción guardada— el caso Aristegui es parecido al mío, nos enfrentamos a una empresa que nos despidió; en el caso de Carmen MVS encontró un buen pretexto para silenciarla a pesar de que la empresa perdió credibilidad y una buena parte de su audiencia; en cambio, al parecer ganó la buena voluntad de los de "arriba".

Aristegui la tiene más difícil que nosotros, pues tiene en contra al poder presidencial y eso sí, lo garantizo, no va cejar. Somos parecidos.

Fecha: 
Miércoles, 25 de Marzo 2015 - 17:00
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Hiel y Miel: El caso Carmen Aristegui y su salida de MVS

Inescapable el tema de la salida de Carmen Aristegui de MVS. Y aunque el asunto ya resulta un poco redundante y hasta enfadoso (porque se han dicho una y otra vez más o menos las mismas cosas), cedo a la tentación de ocuparme de él, a riesgo de parecer estar fuera de la coyuntura. Como psicóloga el asunto me viene a recordar una vez más que narcisismo y el ego son los padres de casi todos los fracasos humanos. El rostro demudado de Carmen durante su reciente mensaje me apesadumbró, porque ver a una mujer talentosa perdida en sus vanidades, es un espectáculo humanamente lamentable. Los años se han encargado de demostrarme que en este mundo nadie es indispensable y que la fama y el poder (político, mediático o del tipo que se prefiera) es tan transitorio como la vida misma. Ganar ¡1,250,000 pesos mensuales! (con ese sueldo hasta la “Casa Blanca” se puede comprar) tener un coche de lujo como parte de sus prestaciones, contar con un grupo de colaboradores bien pagados por la empresa para la que se trabaja, son condiciones laborales que muy pocos periodistas en todo el mundo han disfrutado. Su forma de hacer su trabajo estaba consolidada y gozaba de un auditorio fiel que la seguía. ¿Se podía pedir más?...pues al parecer sí, eso no era bastante y lo que la protagonista de esta triste historia quería era estar por encima de todos y todo y sujetar a la empresa para la que trabajaba a su muy personal agenda e intereses. Su discurso final, confuso, deshilvanado, lleno de reflexiones paranoides y presunciones de “complots” me recuerda a otra persona, AMLO, aquejada del mismo mal: la megalomanía. Esos delirios de grandeza que hacen a una persona pensar que los errores siempre están afuera, que uno es perfecto e insustituible y que siempre también, se puede uno salir con la suya…más que muestra de tesón, es estulticia y una profunda falta de madurez personal. En fin, qué pena, qué desperdicio de inteligencia en ambos casos. Nadie posée la verdad y no la encarna una persona por audaz que sea. Informar, opinar, señalar, acotar, alertar, desde las muy diversas ópticas y perspectivas de cada periodista, de todos, forman ese mosaico maravilloso que llamamos libertad y del que disfrutamos más y más en nuestro país. Quizá el infierno de Carmen sería estar condenada a un trabajo esforzado y modesto, sin privilegios, ni coches alemanes, ni compromisos inconfesables con un grupo económico-político, en algún país…Venezuela se me ocurre, en donde ahí sí, no podría decir ni pío sin poner en riesgo su vida. Quizá entiendo un poquito de ésto, porque nací en este país por haber llegado mis padres a México después de sufrir cárcel y exilio por defender esa libertad de expresión de la que tanto hablamos, de alguna (la de Marcos Pérez Jiménez) de las múltiples y atroces dictaduras venezolanas. Sic transit gloría mundi, digo yo…La recomendación de la semana: para aliviar las penas de este valle de lágrimas váyanse a comer a L'Osteria del Becco en Goldsmith 103, Polanco. La cocina es italiana con algún toque nacional que la hace más divertida. Para mí, las flores de calabaza rellenas de queso pecorino y ricotta; el plato mixto de embutidos italianos o la crema de elote con pancetta y parmesano me resultan insuperables, desde luego hay pastas, ensaladas, peces y carnes inolvidables. Y de postre no dejen de probar el Merengue con fresas o las crepas de Nutella, en verdad extraordinarios. Por si fuera poco, tiene una hermosa terraza para fumar. Y hasta aquí hoy, besitos a los niños.

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Lunes, 23 de Marzo 2015 - 17:30
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Columnas:

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La libertad soy yo

Me inspira el título un descontón verbal que dio Julio Scherer en 1994 a Raúl Trejo Delarbre. Los había invitado el rector Sarukhán a hacer en la UNAM un curso de ética periodística. Scherer le espetó: “Raúl, en México, la ética es Proceso.”

Sigue narrando Trejo: “Allí terminó la propuesta. El director de la revista política más influyente en el país no quería que a sus reporteros se les hablara de ética porque consideraba que Proceso tenía el patrimonio de esa virtud.” (Agradezco a GCC haberme referido esta anécdota.)

(http://www.cronica.com.mx/notas/2015/877654.html)

Ante tal monopolio de la ética, aparece un monopolio de la libertad periodística cuando Carmen Aristegui empieza y termina toda queja, ultimato o exigencia, apelando a ella: “Esta batalla, no lo dude nadie, es por nuestra libertad”.

(http://www.reforma.com/aplicaciones/editoriales/editorial.aspx?id=58761)

¿”Nuestra” libertad? ¿La libertad de quién? ¿Y el derecho de quién? Yo creía que los derechos son correlativos a las obligaciones. En un contrato ambas partes pactan libremente derechos y deberes; la libertad no es monopolio de una parte. Ignoro si esta empleada de esa empresa reconoce la libertad del empleador para contratarla o descontratarla, y seguramente el contrato que hayan firmado manifestaba que no había vicio en la libre voluntad de cada quien. Además, en las empresas no hay lo que abunda en la burocracia sindicalizada: el derecho vitalicio (y a veces hereditario) a seguir en la nómina sin posibilidad alguna de suprimir un puesto o una plaza o decir adiós a un empleado, pase lo que pase lo que pase lo que pase.

Ferriz de Con salió hace poco del aire y en ambos casos se culpa a presiones gubernamentales, pero Pedro no tuvo la cargada de apoyos y teorías de la conspiración con que la “izquierda” apoya ruidosamente a Aristegui. Mas digo yo, si tanto les preocupa defender la libertad de expresión, habría que criticar igual ambos casos, ¿no? ¿O hay libertades mas libres que otras?

Carmen misma dice no tener pruebas de que esto venga de Los Pinos, acaso por el reportaje de la casa blanca, que hizo gente pagada por MVS pero no salió al aire allí. Vaya ética, usar recursos de MVS para provecho de CNN y de la muy ética Proceso. Vaya uso chistoso de la libertad enorme de que gozó en MVS. Porque que yo sepa, nunca los Vargas le impidieron sacar una nota ni interfirieron en su línea. De otro modo jamás podría haber actuado por años tan libremente como lo hizo, tener una audiencia amplísima, y ser considerada valiente y objetiva.

¿Objetiva? Hablemos de casas. Aristegui decide investigar la casa blanca y se apoya en objetos (documentos, testimonios, pruebas). Pero se acaba la “objetividad” si sólo se lanza contra la casa de la esposa del presidente pero NO investiga si es cierto que López Obrador posee una casa en La Toscana, una de las más caras secciones de Bosques de las Lomas.

Ignoro qué tan fundamentada esté la investigación a un líder priísta acusado de proxeneta al que nada han podido probarle, pero también ignoro por qué ni a una periodista tan “objetiva”, ni a la monopolísticamente ética Proceso se les ocurre investigar de qué viven ciertos políticos permanentemente en campaña, o cuáles son los pecadillos, abusos o delitos de personajes acordes a su línea editorial. ¿O sólo será “objetivo” investigar a los adversarios?

Hoy se solidarizan con Carmen hasta los defensores de una revolución bolivariana que da poder tiránico a un solo hombre que pretende la “hegemonía informativa”. Lógico, señora Padierna: si gobierna México el enemigo Peña hay que atacar sus supuestos ataques contra una periodista; pero si gobierna Venezuela uno de “izquierda” hay que alabarlo aunque ataque a TODA la prensa, dispare contra su pueblo y encarcele a quien se le oponga. ¡Viva la congruencia!

Logiquísimo. Para los enemigos de los prejuicios que sólo leen y oyen a quien les cae bien (y así confirman sus prejuicios), sólo el noticiero o revista o twitter de sus informadores consentidos son dignos de crédito. Y objetivos.

Otros pensamos a contrapelo: nadie es objetivo porque ningún ser humano es objeto. El periodismo útil se apoya en hechos y pruebas, y un investigador sólo es creíble si carece de dobles raseros y antifaces ideológicos, partidarismos y visiones sesgadas que convierten al periodista en francotirador que dispara con la pluma, la cámara o el micrófono, sea cual fuere la verdad. Lo único útil y serio es saber si el periodista interpreta fundándose en hechos, pero también si investiga sin prejuicios ni preconcepciones (ideología, amistad, propósitos personales, antipatías, conveniencias de partido y mil etcéteras).

Un buen periodista tendría que abjurar del doble standard y la corrección política, pero en México parecen indispensables para que una comunicadora sea creíble ante su público. ¡Lógico! ¿no? Para mi compadre es alegría lo que en mi adversario es borrachera. Eso sí será “objetivo”. Será la verdad. Claro.

Quien haya tenido el discutible gusto de leerme sabe que soy inequívocamente partidario de la libertad. Carmen acude, como hago yo, a la elocuencia poética de Serrat, cantor de la palabra inmortal de Miguel Hernández, hombre que murió antes de que supiéramos que había existido, hasta que lo rescató Joan Manuel. Para la libertad / Sangro, lucho, pervivo / Para la libertad…

Para los auténticos liberales toda libertad implica compromiso. Una libertad sin compromisos (especialmente éticos) es la pequeña idea paralela de la libertad: derecho a todo sin obligación a nada y degeneración rumbo al libertinaje, entropía, caos, espejo oscuro de la libertad. Se omite la verdad completa y se ocula lo que no conviene. Flaco favor hace a la libertad quien pretende forzar la voluntad ajena; es como citar a Juárez para mejor conculcar el derecho ajeno.

Pienso en ello cuando el pleito se degrada al ámbito laboral, feo espacio si exige ser reinstalada donde ya no la quieren, al estilo del burócrata sindicalizado al que no interesa una relación civilizada con su empleador porque lo único es la plaza y mantener intacto su vitalicio ombligo. Suena lógico defender un sueldo superior a un millón mensual (Pablo Hiriart, El Financiero, 18.3.2015) pero veo patético, triste y hasta antiestético que una periodista destacada se rebaje a eso mientras critica al poder ajeno (sólo faltaba que MVS, como empleador libre, no tuviera poder en su propiedad privada).

Critica al poder ajeno pero no al propio, que es enorme: toda voz pública correcta se le ha solidarizado. Tal crítica no fallaba en su emisión matutina contra los poderes fácticos (los medios de comunicación; Televisa el mayor). Curioso: el poder fáctico de un medio electrónico con gran audiencia acusaba al poder fáctico del villano favorito, otro medio electrónico con gran audiencia. ¿Quién entiende, desde un gran poder, tanta crítica al poder?

Cuando murió el muy carismático Scherer alguna voz desbocada vio como sucesión periodística a la nada carismática Aristegui. Quienes ya llevamos un rato en este mundo hemos visto cómo han caído y resurgido quienes de veras tenían algo que decir. Vi en 1976 el pinochetazo de Echeverría contra Excélsior, estuve en la reunión fundadora de Proceso y fui socio fundador de su empresa editora. Ese golpe (que sí fue gubernamental) abrió oportunidades a más de 100 renunciantes de ese gran diario; allí nacieron varias carreras periodísticas y surgió Vuelta, la mejor revista de Hispanoamérica.

Habremos de ver mucho más con Carmen. Sólo apunto que la ética y la libertad no son para adornar el discurso sino para practicarlas como norma de vida. México necesita un periodismo menos adicto a la corrección política y más veraz, menos ideologizado y más fundamentado, más serio y menos prejuicioso. No se construye algo así con mercenarios ni con francotiradores.

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Lunes, 23 de Marzo 2015 - 17:00
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Poder ciudadano

A la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) le toca resolver los juicios de amparo y contradicciones de tesis en materia civil y penal y ayer resolvió un asunto de gran trascendencia.

En primer lugar, tal como la misma SCJN lo difundió:

“La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al resolver el amparo en revisión 323/2014, revocó la sentencia recurrida y amparó a la Asociación Civil ‘Aprender Primero’.

“El caso surgió por una demanda de amparo presentada por la citada asociación civil, mediante la cual reclamó la omisión de diversas autoridades de llevar a cabo sus facultades en materia de fiscalización, respecto de la cuenta pública de los ejercicios de dos mil nueve y dos mil diez. El Juez que conoció del asunto declaró improcedente el juicio de amparo, pues consideró que la asociación ‘Aprender Primero’ carecía de interés legítimo. Inconforme, la citada organización promovió recurso de revisión, el cual fue atraído por este Alto Tribunal y es el motivo de la presente resolución.

“La Primera Sala estimó, en primer lugar, que dicha asociación sí tiene interés legítimo para acudir al juicio de amparo en atención a su objeto social y la intervención que le otorga a este tipo de asociaciones la Constitución y los diversos instrumentos internacionales citados. Ello, relacionado con la efectividad del derecho a la educación que implica el cumplimiento de un cúmulo de obligaciones generales; por lo que, en atención a dicho derecho, y con la finalidad de que no se vea frustrado el objeto social de la persona jurídica, es factible permitir el acceso al amparo para proteger el derecho a la educación, con la finalidad de verificar el cumplimiento de las acciones relacionadas al destino de los recursos públicos.

“En segundo lugar, estimó que de las constancias que exhibieron las autoridades al rendir el informe justificado, no se advierte que demostraran que hubiesen llevado a cabo todas las acciones necesarias para cumplir con las facultades de fiscalización de recursos en materia de educación, situación que impacta en la efectividad de ese derecho en cuanto a su destino adecuado y suficiente; motivo por el cual se concedió el amparo.

“Así, se precisó que para restituir el goce del derecho humano que se dice violado se debe solicitar a la autoridad que demuestre que ya realizó todas las acciones necesarias para el ejercicio de sus facultades, o en su caso, de no haberlo hecho, para que las lleve a cabo”.

Al entrevistar ayer en mi programa de radio y TV al director general de la ONG Mexicanos Primero, David Calderón Martín del Campo, explicó que la resolución de la SCJ tiene dos ángulos muy trascendentes: “En primer lugar se reconoce el interés legítimo, por primera vez en la historia en nuestro país, a una organización de la sociedad civil para defender el derecho de terceros, en este caso, de los niños. Este juicio lo iniciamos no como contribuyentes que queríamos la devolución del dinero que dimos y que se usó mal, ni tampoco como los padres directos de los niños que quedaron afectados por este mal gasto educativo, sino como representantes de los niños de México de su derecho a la educación, en este derecho legítimo que tienen de que todos los recursos se empleen para la educación.

“En segundo lugar los efectos de la sentencia van en el sentido de que la Auditoria Superior de la Federación (ASF) debe iniciar los procedimientos para que regresen esos recursos y se los tenemos que cobrar a los gobiernos que los entregaron… podría implicar que los funcionarios tuvieran que pagarlo de su propio peculio y los que lo recibieron ilegalmente también deben ser corresponsables en la reposición… ese resarcimiento puede implicar, a parte de la recuperación de los fondos para la Federación, que haya multas, inhabilitaciones o incluso procedimientos penales contra los funcionarios que los entregaron y los que recibieron”.

La resolución de ayer nos otorga más poder a los ciudadanos para luchar por el buen uso de los recursos públicos que provienen, a fin de cuentas, de nuestros bolsillos.

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Fecha: 
Jueves, 12 de Marzo 2015 - 12:00
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Mirreynato: la otra desigualdad

 

La elite gobernante mexicana (políticos y empresarios) capturaron para su beneficio el gobierno y el sistema representativo, de modo que las elecciones sirven para perpetuar su poder. Se pregunta Ricardo Raphael en su muy bien logrado libro Mirreynato, la otra desigualdad: “¿Cómo nombrar a un régimen donde hay elecciones y los cargos se obtienen gracias a la representación de los votos, pero al mismo tiempo conserva la herencia como mecanismo clave para obtener el liderazgo?”. Esta obra denuncia el descaro con el que esta elite rentista (cuya riqueza, salvo excepciones, no es fruto del esfuerzo ni de la innovación) exhibe su fortuna con impudicia. El autor explica cómo la impunidad es una de las claves de la reproducción del régimen, pues al favorecer la corrupción, concentra las oportunidades y la riqueza. He aquí la causa, sostiene, de la enorme desigualdad y de la injusticia.

“Frente a un estado corrupto, los más ricos son los que cuentan con mayor poder para ganar la voluntad de los jueces. La corrupción es una variable que influye en la estructura nacional de la desigualdad… Una sociedad donde sólo unos cuantos son privilegiados por la justicia o… donde pocos obtienen todas las prebendas de la organización social, tiende a ser una sociedad inestable y… peligrosa. Es así porque el uso indiscriminado de la violencia gana legitimidad en contra del Estado; sus leyes y sus instituciones terminan siendo percibidas como arbitrarias… Ante este escenario…, no sorprende que el monopolio legítimo de la fuerza en México no sea monopolio ni tampoco legítimo. La fuente principal de la despacificación que el país ha vivido durante los últimos lustros es la impunidad, que selectiva, intermitente y arbitrariamente protege los fueros de unos y lastima los derechos de la mayoría”.

Ricardo Raphael argumenta, que la principal causa de la desigualdad en México es de origen político, y que la arbitrariedad con la que se maneja el gobierno desencadena la violencia. Uno y otro fenómeno son las caras de una moneda, que explican la inseguridad: “Los políticos quieren ser ricos lo más pronto posible, y los empresarios necesitan comprar políticos para crecer su margen de influencia sobre el Estado (por lo que contratan cabilderos para manipular) los resultados de la deliberación parlamentaria, de la toma de decisiones dentro de la administración y de las sentencias al interior de los juzgados”. Como dice el autor es un mal augurio para el país la colusión entre el gobierno, el poder económico y el poder mediático. La gran cuestión es cómo desatar el nudo gordiano que formó esta santa alianza contra los mexicanos.

Fecha: 
Jueves, 08 de Enero 2015 - 18:00
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