Se encuentra usted aquí

personas públicas

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Periodismo ciudadano en Internet. Menor importancia del petróleo en finanzas públicas. El pancho de Grupo Radio Centro

Esta tarde me acompañan en el estudio Mónica Uribe y José Luis Romero Hicks y comentamos sobre como las personalidades públicas que actúan indebidamente no se salvan del periodismo ciudadano que actúa en Internet; la menor importancia del petróleo en las finanzas públicas; los discursos papales sobre la inequidad en América y el genocidio armenio perpetrado por los turcos durante la 1a Guerra Mundial. Con Tere Vale y Hugo González analizo el pancho que hizo Grupo Radio Centro durante la licitación del canal de televisión.

Secciones:

Fecha: 
Lunes, 13 de Abril 2015 - 19:00
Redes sociales: 
1

Mi programa:

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Hoy nadie se salva

El número de usuarios de teléfonos celulares inteligentes o smartphones en nuestro país ha crecido de manera impresionante durante los últimos años.

De acuerdo a datos publicados en www.statista.com, en 2011 había 8.9 millones de usuarios de smartphones en México. Un año después eran 18.4 millones. En 2013 la cifra llegó a 27.2 millones y a 33.3 millones en 2014. Este año se espera que sean 40.4 millones de mexicanos quienes los usen.

Lo anterior indica que cada vez más mexicanos -uno de cada tres- obtenemos gran parte de la información que requerimos a través de nuestros teléfonos inteligentes y tabletas. Nos enteramos de lo que nos interesa utilizando diversas apps, entre ellas las de las redes sociales, o el navegador de nuestros dispositivos móviles.

Además, nuestros smartphones y tabletas no solo nos permiten el acceso a la información sino que nos dan la capacidad de generarla y dispersarla por el Internet. A través de redes sociales como Twitter, Facebook y YouTube podemos diseminar videos, fotografías, documentos, textos y cualquier material que nos venga en gana, con la seguridad de que alguien, tarde o temprano, lo verá y que mientras más interesante sea la información más personas la verán.

El crecimiento en el uso de los smartphones explica, en gran medida, la fuerza destructora que pueden tener una foto o un video en donde un personaje público aparezca cometiendo un acto indebido o en una situación embarazosa.

Por ejemplo, en 2009 se difundió a través de YouTube un video en donde el entonces presidente municipal de Metepec, Estado de México, el petista Oscar González Yáñez, en completo estado de ebriedad se enfrentaba verbalmente contra policías que detuvieron el vehículo que conducía. La borrachera de quien ahora es diputado local mexiquense por el PT no trascendió gracias a que hace seis años no existían muchos usuarios de dispositivos móviles ni suscriptores de las redes sociales que hoy tanto influyen sobre la opinión pública.

Solo cinco años después, en agosto de 2014, Jorge Alberto Villarreal fue obligado a renunciar al cargo de coordinador de los diputados del PAN y Alejandro Zapata Perogordo perdió la oportunidad de ganar la candidatura panista a la gubernatura de San Luis Potosí después de que ambos aparecieran acompañados de prostitutas en un video grabado en una fiesta que en enero del año pasado se celebró en una lujosa mansión de Puerto Vallarta, Jalisco. El video fue difundido a través de las redes sociales, donde los comentarios de millones de tuiteros y facebookeros los hicieron pedazos.

Al igual que hicieron pedazos al recién renunciado director general de la Comisión Nacional del Agua, David Korenfeld, después de que uno de sus vecinos publico en Facebook las fotos que tomó del entonces influyente funcionario subiéndose con su familia a un helicóptero de la CONAGUA que los fue a recoger a su casa en Huixquilucan para llevarlos al Aeropuerto de la Ciudad de México de donde viajaron hacia Vail en un vuelo de Delta Airlines.

Insisto: las redes sociales y la facilidad de subir cualquier fotografía, video, audio o documento desde un dispositivo móvil para que sea visto en cuestión de segundos por millones de usuarios de móviles inteligentes han cambiado las reglas del juego para quienes son considerados, de alguna manera u otra, personas públicas.

Hoy nadie se salva de que alguien lo capte en lo que pudiera ser un mal momento. La vida privada ha dejado de serlo y más para quienes de alguna manera viven del público, sean políticos, periodistas, artistas o deportistas. Las redes sociales han demostrado ser capaces de arruinar reputaciones y carreras.

Hoy nadie se salva y muchos parecen no entenderlo.

Secciones:

Fecha: 
Lunes, 13 de Abril 2015 - 12:00
Redes sociales: 
1