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Ya basta de Impunidad en la Ciudad de México

Jueves, 16 de Marzo 2017 - 17:00

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Carlos Aguila Franco

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  • Saquean gasolinería familiares y estudiantes de Ayotzinapa

Sin lugar a dudas la Inseguridad es el principal problema que afecta al país, pero me atrevo a afirmar, que mientras exista Impunidad, no se podrá combatir, frenar y erradicar.

En ese tenor, en la Ciudad de México por más que apliquen programas de seguridad de nada servirán si insisto, la Impunidad prevalece.

Y este tema viene a colación por lo acontecido el pasado sábado 11 de marzo, en que se llevó a cabo por enésima vez, una protesta, ahora por los nulos resultados por el caso Ayotzinapa, la cual fue aprovechada para que sujetos encapuchados saquearan la gasolinera de Hidrosina ubicada en la esquina de Insurgentes y Reforma.

Estos tipos, estuvieron acompañados de familiares de los 43 normalistas desaparecidos así como estudiantes de la Escuela Normal ”Isidro Burgos” de Ayotzinapa. En las acciones que llevaron a cabo estos delincuentes, tomaron el establecimiento y dejaron que los clientes cargaran gasolina gratis, hasta que los trabajadores de la gasolinera bloquearon las bombas.

Pero esa acción que viola las leyes, no fue suficiente y comenzaron a saquear la gasolinera con todos los productos que en ella existen, como aceite, aditivos y otras mercancías, llamando la atención que la policía de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, aunque estaban presentes, simplemente no actuaron.

Y actuando con esa Impunidad, todavía el dizque vocero de los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa, Felipe de la Cruz, rechazó que hayan cometido algún delito, argumentando que la protesta se debe a la falta de resultados por parte del Gobierno federal sobre este caso.

Es en verdad increíble que se pretenda frenar la delincuencia, si se sigue permitiendo actos vandálicos sin aplicar las leyes. Esto se ha convertido en el común denominador de marchas, mítines, plantones, donde quienes los llevan a cabo, cometen infinidad de delitos como saqueos, pintas en propiedad privada, monumentos, autos, destruyendo también lo que encuentren a su paso y vuelvo a insistir, la policía estando presente, no actúa, pero eso sí, los acompaña en todo su recorrido.

Y todo bajo la Impunidad de dejarlos hacer lo que quieran y violentar las leyes, reglamentos que se les pegue su gana. Esto crea una inconformidad muy alta en la ciudadanía, a la cual obviamente ni le permiten una sola violación a leyes, porque de inmediato con ellos si actúan de inmediato para detenerlos y sancionarlos.

Tal pareciera que a los responsables de la Seguridad e Impartición de Justicia, se les ha olvidado que la vida en sociedad, obliga al ser humano a establecer y respetar, patrones, reglas y leyes de convivencia. Y que esta es la única manera de que las personas se RESPETEN.

La libertad de estadía, de Tránsito, de expresión, de creencias, supremos valores del ser humano, son encargados al Estado y a sus órganos de gobierno. La protección personal, el resguardo de sus bienes y propiedades, el individuo en particular y la sociedad en su conjunto, se la dejan al Estado.

Es el Estado el responsable de otorgar a la sociedad, seguridad e impartición de justicia, de manera democrática y expedita. Las reglas, normas y leyes, nos ponen a todos en la misma balanza, sin distinción, si somos manifestantes, a los que se les permite que hagan lo que se les pegue su gana y a los ciudadanos que se nos exige cumplir y respetar las leyes, que debe hacerse de manera puntual y sin el más mínimo desvío.

La actividad laboral, de comercio, producción, transporte, educación, diversión y esparcimiento, básicas en una sociedad, sólo se darán SI LA SEGURIDAD EXISTE, pues los seres humanos requieren seguridad personal y de la certidumbre en la posesión de sus bienes y posesiones. Así, se integra un binomio indisoluble, LEY SEGURIDAD, SEGURIDAD LEY.

Si la ley es incumplida, burlada o pisoteada, la inseguridad aparece en los diferentes ordenes en que la ley es transgredida. Si las autoridades respectivas no toman las medidas de coacción y fuerza que el pueblo le dotó para mantener la EQUIDAD Y JUSTICIA, en primera instancia, entraran en crisis, ya que el pueblo agredido demandará que se le haga justicia y si no la obtuviera de las autoridades, tomará la ley EN PROPIA MANO, para buscar resarcirse del daño sufrido y las autoridades PERDERÁN SU RAZON DE SER y sus efectos de utilidad y servicio para el que la sociedad las creo.

El problema de la inseguridad, tiene dos vertientes inherentes, que son fundamentales. La incidencia y el castigo; si el acto delictivo es castigado con todo el peso de la ley, desde luego que la sociedad recibe un mensaje contundente. Sin embargo, si el acto de robo, malversación o delictivo no es castigado adecuadamente o bien ni siquiera es llevado ante la ley, esto produce un doble efecto y mensaje.

El delincuente se sabe impune, es motivado a continuar delinquiendo, perfeccionando su modus operando. La lucha por la libertad, justicia y equidad, fue y sigue siendo, la bandera de lucha de todo pueblo e individuo. Que no se les olvide que para preservar la democracia, se debe combatir la inseguridad, porque lo que la anulará, es el permitir que siga ascendiendo en espiral la ilegalidad y la anarquía, hasta que perdamos totalmente el control. Permitiendo que la violación a las leyes, se desborden y eso llevará a que no haya democracia alguna, es más ni siquiera habrá ciudades, Municipios, Estados, País.

La sociedad está harta, cansada, de ser víctima de la delincuencia que se lleva a cabo en mítines, marchas y plantones sin que las autoridades haga algo, la sociedad está harta de Impunidad. Y exige la aplicación de las leyes para todos, sin exclusión. Esperemos que lo hagan.


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