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¡Viene, Viene! Mi Primer Informe. ¡De la desvergüenza al desgobierno!

Lunes, 02 de Diciembre 2019 - 09:10

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Federico Cabrera

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Mexicanas y Mexicanos, sabed:

Hoy ¡amanecí con ganas!, de echarme una mañanera. Así qué:

"Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la unión; y si así no lo hiciere que la nación me lo demande".

¡Ya nos desgobernaron… no nos volverán a desgobernar!

¡Ya me vi compadre! Si a “Ya saben quién” le robaron la presidencia; ahora me toca a mí.

¡A ver… que levanten la mano! ¿Quieren que este Viene-Viene sea su presidente…? ¿Quieren monólogo..?

¿Que si… que no…? ¡Cómo %&/…ingáos no! Si aquí todo mundo hace lo que se le hincha su guinchada gana. ¿Y yo porqué no?

¡Habiéndose consultado a la Asamblea…! En votación según yo vea,  paso a hacer lo que yo quiera:

¡Patrioteros, absteneros!

Pueblo Bueno: Pásenle a lo barrido a “ler” mi mensaje de toma de posesión y Primer  -bueno, menos- Cuarto Informe de “Resultados”. ¡Qué cien días, ni qué madres! Es más, menos ‘orita mismo arranco:

Con todo respeto, este Viene-Viene va a darle un trapazo a la historia. Vamos a hacernos una “limpia” de traiciones, usurpaciones, dedazos, confabulaciones, imposiciones. Lo que han venido haciendo “los tapados”, sus camarillas y sucesores desde ¡hace décadas, siglos! Mínimo del XIX al XXI. Una vez “destapados” y ¡encuerados!, veremos hasta dónde han llegado. Mis antecesores - incluido “Ya saben quién”- no han hecho más que “dejar hacer” y “dejar pasar”. Obvio, de paso embarrándose y beneficiándose hasta la náusea. Ya sea en lo económico, ya sea en lo político. Pero siempre con tufo a “poder”. ¡El poder huele!  ¡Poderte, huele! Y ¡Olerte, puede!

No nos hagamos tarugos. Todo es viejo bajo el sol.

Nuestra historia está repleta de “dejadeces”, entregas y colusiones. Desde “La toma de Tenochtitlan”; pasando por la entrega del norte; hasta “La Toma de Culiacán” todo ha sido entregarnos en manos de los cárteles; esos sí, verdaderos corporativos internacionales. Estados incrustados y operando dentro de Estados constituidos. Intra e Inter-redes.  La patraña de que los cárteles son de Sinaloa, Guadalajara, del Golfo, etc., es una cobija muy meada. Las redes, las cuerdas del poder las tienen los grandes titiriteros. Las marionetitas, los charales locales, no son más que eso.

Desde las cavernas, la tendencia “humanita” ha sido hacerse de un territorio y demarcarlo; echarle el ojo al territorio del vecino -con la vecina incluida- y esperar que el de junto se descuide para darle madruguete.

En el “viejo oeste” norteamericano imperaba La Ley del Revólver; los bandoleros se apoderaban del pueblo, saqueaban el banco y se robaban a las muchachas; por la cobardía o con la complicidad del “cherife” del pueblo.  La autoridad local incapaz, negligente de hacer cumplir la ley, era el “detonante” -no el único factor- del desmadre por venir. Una vez “incendiado” un pueblo seguía el incendio de toda la pradera; y de ahí la proliferación del crimen hasta dimensiones y geografías insospechadas. Se hizo inminente el surgimiento de “auto-defensas” entre los propios pobladores; incluidas mujeres solas o viudas. La naturaleza no admite vacíos; y el vacío de autoridad deja el espacio para que alguien se haga con el control y el poder.

Al mitigarse -sin desaparecer- los regímenes postrevolucionarios encabezados por militares, la estafeta del poder pasó a un partido único (PNR-PRM-PRI); aglutinador de las principales centrales obreras, campesinas y burocráticas. Las “afiliaciones corporativas” (A fuerza de blanquillos) fueron migrando hacia “afiliaciones de conveniencia” por colusión, corrupción, presión, etc. Con la inercia de la voracidad humana se fueron tejiendo los compadrazgos, maridajes y enganchamientos entre el poder político, opositores simulados y el poder económico. Llegar al poder o estar cerca del poder se convirtió en el mayor modelo aspiracional.  No tardarían los caciques municipales y los señores feudales estatales y federales en pasar de las “invitaciones ideológicas” a las exacciones forzadas. Del “derecho de compartir hueso” a la exigencia de beneficios “en reversa” para el “benefactor”. ¡De reversa, papi, de reversa! ¿Quioras son Filemón? ¡Las que diga mi patrón! Así me gusta cabrón… no olvides que “EL ESTADO SOY YO”.

Si munícipes, gobernadores o funcionarios se habían dedicado por décadas a hincharse a partir del “cobro por derecho de audiencia” y otorgamiento de canonjías -en metálico, especie, concesión o favor- ¿Por qué no habrían de hacer lo mismo otros “X”; seguramente con menor preparación, pero con más huevos?   

Hoy los grupos criminales ¡cobradores de piso!, expiden “licencias para vivir”. Su influencia está incrustada en todos los niveles y en todas las instancias: municipales, estatales y federales; y en los ámbitos de lo legislativo, ejecutivo y judicial. 

Pero ¡No seamos extremistas! ¡No han sido “todos”!  ¡Menos! Han sido ¡más que  TODOS! Más sus allegados, parientes, amigotes, compinches, entenados, cercanos, “concubines” (Neotérmino aportado por S.S.S. el Viene-Viene) pares, subordinados, jefes; nosotros mismos, el pueblo bueno, el malo, el pueblo ojete y ¡hasta donde alcance la vista e imaginación!  

Pero para dejarme de periplos políticos y deslindarme de mi antecesor, “Ya saben quién” he ¡emitido dos decretos!:

Uno en “Política interior” a base de ¡“agua…ntarse” y “ajo…derse”!

¿Abrazos, no balazos…? ¡Ni madre! Ni lo uno, ni lo otro. Sino todo lo contrario: “Estrategia, desarticulación y extinción”. ¿Cómo, cuándo y por dónde?

A partir de dos sencillas premisas contra “los malosos”: 1ª. Cortarles ‘lagua financiera y 2ª que el gobierno deje de ser “la mula” institucional. Con la aplicación de los tres movimientos de la Ley FAB: “Remoje, exprima y tienda”.

Qué combate a las drogas ni qué madres. Se acabó lo que había. Sin recursos, ¡no hay con qué! Sin “producto”, no hay pa’qué. No hay “disponibilidad”, ¡no hay demanda! Secar el mercado. ¡No hay manzana, no hay discordia! Basta de la “auto-estimulación” por propia mano del quesque “control” y/o “regulación” de las drogas.

Se acabó el mercado. Como en Malasia y otras naciones. Previa advertencia ¡no hay engaño! Quien sea encontrado o vinculado, pasará a que se le respeten sus derechos humanos de por vida y para siempre dentro de la cadena de reclusorios más exclusiva de “Calidad Mundial”. Reclusorios que no los tengan ni en Asia. Obvio, administrados por corporativos “extranjeros” ¡para evitar tentaciones! Adiós a las cárceles infestadas, manoseadas, exprimidas y abandonadas por el gobierno.   

Yo sí que haré cumplir “La Juarista”: Al enemigo: ¡Justicia! Para el amigo: “Justicia y Gracia” Es decir, ¡doble y copeteada!

¡Justicia, justicia y más justicia! Con “todo respeto”; apego al “cumplimiento de la Ley” y observancia del “debido proceso”. Si en el proceso, algo llegase a fallar y las molestias persisten ¡consulte a su amparero!

Quedará claro y tajantemente prohibido para todo aquel que cobre en el gobierno, referirse, aludir, nombrar o mencionar al “ESTADO MEXICANO”; así como realizar cualquier tipo de campaña o mensaje sobre el trabajo y obligaciones del gobierno.

Por cierto y aprovechando el reciente trending de la explotación de la imagen de Felipe Ángeles: “A la Patria se le sirve; no se le cobra” en mi gobierno ningún ganso va a sacar el pescuezo para pararse el cuello.

Quedarán proscritos los mensajes del tipo: “…este mensaje es “público”; ajeno a cualquier partido político…” etc. Así también se aplicará la máxima pena para los casos de “pedofilia laboral” y “violencia de género” ¡utilizando! a “menores de edad” y mujeres para campañas chantajistas que pretenden ser incluyentes y “conmovedoras”. ¡Snif, snif!

Y haciendo un exhorto -con todo respeto- al Poder Legislativo, para que en su nombre y representación la “Legislatura de la equidad de género” deje de embarrarla refiriéndose una y otra vez ad nauseam a “las” y “los” ¡diputados! ¿Por fin… en dónde recae la aplicabilidad del género…en “las”, en “los” o en “diputados”…? ¿Por qué no nombrar una “Comisión” dedicada a sancionar a las, los y les imbéciles?

Dos: en “Política Exterior”

¡Planeta hermano… mira mi mano…!

¡Welcome Místeres Presidents! ¡Mi casa es su casa! Pero ¡Aquí manda el pueblo y hasta yo obedezco! Yo sólo soy el encargado de limpiar el changarro y ponerlo en orden. Se acabó la cobardía de seguir echándole la culpa a los de ayer, los de a alado, a los malosos, a los pobrecitos y a “los también son pueblo…” ¡Ora raza..! Aquí el máximo responsable de limpiar el “cagadero” ¡Soy Yo! ¡Fuchi!, pero ni modo. Hay que entrarle.  Las escaleras se barren de arriba pa’bajo y la caspa se sacude desde la cabeza hacia los hombros y hasta los pies. Seré el primero en peinarme. 

¿Colaboración, ayuda, intervención…? ¡Ni madre! Yo sí voy a ¡Hacer Gobierno! ¡Atrás de la raya que estoy trabajando!

Se acabó la patraña de querer confundir entre lo que “ES”, “EL ESTADO MEXICANO” (Poneros de pie) y lo que es “el gobierno”; designado y obligado -por la voluntad popular- a “cumplir y hacer cumplir” las leyes y a “administrar” lo que competa y sólo lo que permitan las propias leyes.

¡Las, los y les vivales, atended!: con fundamento en el Primero de “La Primera”, que a la letra dice: “…todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte…” ¡Bolas!

Lo anterior por aquello de las pifias, mentiras y falacias que se han construido durante décadas de “trepadismo” sobre principios de “soberanía nacional”; “auto-determinación” y “autonomías”.

Hemos sido muy “nalga pronta” para firmar ¡tratados internacionales! -sobre todo en materia de seguridad- “Si no podemos, que nos renuncien” o mínimo, ¡vengan a echarnos la mano!

Yo no contrataré a un Marchelo(a) “El Duende que lo vestirá esta noche” para hacernos creer que todo se arregla con tres rollos mareadores. Se acabaron los complejos tropicales (Síndrome Moctezuma-Malintzin) de dejarnos apantallar por alguien quesque “parla otras lenguas y hablares”. No porque alguien se haga a un lado y me deje pasar, le voy a dejar mi bote, mi franela y ¡hasta las llaves! El responsable de “defender” los espacios, soy yo. Y si así no lo hiciere…   

Baste como muestra más de medio siglo de no querer “defender” la territorialidad de la autonomía universitaria en el auditorio Justo Sierra; al tiempo que se rasgan las pantimedias como defensores de nuestras fronteras. Estos han pasado a creer que la imbecilidad popular sigue al servicio del gobierno. 

El complejo de “cultura invadida” e “identidad violada” -desde la chingada y la Malinche- pasando por las organizaciones dedicadas quesque a defender a los pueblos “originarios” (Sorry, whatever that means);   hasta las anarcas embozadas dedicadas a destruir edificios y monumentos- sólo ha servido para que trepadoras y trepadores se hayan dedicado a crear sistemas de explotación a sus supuestos defendidos; y de extorsión a quien se deje. En plena colusión con burócratas de todos los niveles.

Llegó el momento de cambiar el “cassette” del discursito de jaladas. La intención de seguir proyectando a México con la visión setentera y pacheca del “Amor y Paz”. De seguir ¡haciendo como que se hace! Volteando para el otro lado “dejando hacer”; mientras víctimas “muertos en vida” y “muertos en muerte” siguen deambulando por todo el país. Llegó la hora de que “nos pongamos” a ¡hacer gobierno!

Y si así no lo hiciéremos… ¡lo que diga mi dedito!

 


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Número 35 - Noviembre 2019
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