Se encuentra usted aquí

Tiempos del Señor

Lunes, 11 de Septiembre 2017 - 16:00

Autor

manuel_de_j._ruiz_nettel.jpg
Manuel de Jesús Ruiz Nettel

Compartir

sismo-chiapas.jpg

Bien decía mi general “Vivimos los tiempos del Señor” y desde esa vez he visto que todo está desmoronándose como sociedad y como humanidad.

El temblor del día jueves de 8.2° Richter y sus 531 réplicas, que se han concentrado al suroeste de las ciudades de Pijijiapan y Tonalá, Chiapas en menor medida, y con mayor frecuencia al suroeste del puerto de Salina Cruz, Oaxaca (http://www.ssn.unam.mx/sismicidad/ultimos/). Es preocupante para unos porque el fenómeno natural no respeta ni da un respiro a los humanos que, ante la impotencia del poder de la naturaleza, en su gran mayoría sacan lo mejor de la raza humana y se unen para volver a empezar.

Hay preocupación por parte de las autoridades y de los científicos del CENAPRED, pero no externan esas preocupaciones, solo dicen que puede venir una réplica que sea un grado menor al evento principal de hace ya varias horas, y en estos tiempos de la era de las comunicaciones instantáneas, todos estamos con temor de que se repita la tragedia.

Hace muchos años escuché los términos Tribulación y Arrebatamiento, pero no les puse importancia. Estaba joven, solo y sin compromiso, así que al pasar el tiempo cuando la vida enseña fui dándome cuenta de la vida, de lo cruel que es. Como periodista he visto de todo, muy malo, pero también grandes muestras de Dios o de lo Divino (como ustedes quieran decirle) que causan ternura hasta en el más pintado.

Como católico he buscado siempre vivir como Dios Nuestro Señor nos enseñó cuando estuvo la última vez entre nosotros y nos dejó sus enseñanzas. Poco a poco las he aprendido. Algo me las enseñó con mensajes claros en las desgracias y las bondades de otros.

Así, llegaron a mí los conceptos Tribulación y Arrebatamiento. Tribulación significa:  congoja, pena y adversidad, según el sitio wordreference.com. Arrebatamiento: En la escatología cristiana, el arrebatamiento o arrebatamiento de la Iglesia, también conocido como rapto, es la creencia de que al descender Jesús del Cielo, los muertos que llevaron una vida cristiana resucitarán y los creyentes que se hallen vivos serán raptados o llevados de la tierra junto con ellos (los creyentes muertos resucitados) para encontrarse con Dios en el Cielo.​ El significado exacto, el momento (relativo a otros eventos escatológicos) y el impacto del evento están en disputa entre los creyentes. El concepto tiene su base en varias interpretaciones del libro bíblico de Primera de Tesalonicenses y cómo se relaciona con las interpretaciones de varios otros pasajes bíblicos, como los de Segunda de Tesalonicenses, el evangelio de Mateo, Primera de Corintios y el libro del Apocalipsis (según el sitio: https://es.wikipedia.org/wiki/Arrebatamiento - Notarán que escogí dos sitios de la red www para no inclinarme hacia ninguna religión.

Cuando supe de estos dos conceptos, pensé que eran fantasías que venían en la Biblia o en películas fantásticas donde la gente comenzaba a desaparecer sin ninguna explicación y de la nada. Simplemente desaparecían.

Hoy nuevamente he visto las enseñanzas de Dios Nuestro Señor, al ver la devastación causada a mi nación. Ustedes podrán decir por esto que les escribo, sean creyentes o ateos, que yo sea “¡Exagerado!", "¡Ridículo!", "¡Mesiánico!" o que “Se volvió loco con el temblor”…

Pero las muestras de la vida que vivimos están ahí, ante sus ojos. Porque yo veo una nación que está siendo devastada por la violencia sin sentido, desde la violencia ejercida por la señalada delincuencia organizada o la nombrada delincuencia común. Veo una nación donde se está destruyendo el núcleo de la sociedad…la familia, donde las pasiones mandan en lugar de la decencia y el respeto de los unos a los otros. Pasiones que rigen el comportamiento de los individuos en su diario vivir en la sociedad.

Una nación donde no se dice la simple y llana verdad, sino que verdades a medias con el único objetivo de llevar “agua a su molino”. Verdades convenencieras que muchísimas veces son mentiras repetidas una y mil veces hasta que se convierten en verdad.

Todos usan esas verdades a medias. Tanto Andrés Manuel López Obrador y sus huestes comunistas-socialistas dictatoriales, hasta los Gobiernos de la Federación, del estado y del municipio.

En el norte del país la guerra de guerrillas ejercida por los carteles del narcotráfico. En el centro del país los mismos narcos y las fuerzas de la naturaleza ejercen presión; y en el sur del país la fuerza de la naturaleza se ensaña con todos, ricos y pobres por igual. Cada año sube en intensidad. Así, constante, la tribulación crece diariamente en intensidad, lo que da paso al arrebatamiento o rapto en mayor medida, ya sea por la mano del hombre o por la fuerza de la naturaleza.

Qué difícil es estar dándose cuenta de todo esto. De ver que una gran mayoría de los ciudadanos se creen todo, son soberbios, mentirosos. Como muestra, las redes sociales.

Durante el terremoto no se fue el internet en la mayoría de los hogares. Así pude ver cómo la gente comenzó a propagar rumores insensatos y cómo los líderes del gobierno viendo que utilizaban las redes para propagar miedo, le entraron a la competencia. Jugaron el juego de los mentirosos troles de todos los partidos políticos. Cosa curiosa que no fue una acción directa, sino que son envidiosos y resentidos sociales profesionales que se dedican a propagar rumores para que la gente tenga miedo. Vi mentiras en la red, fotos falsas e informaciones falsas de “sabelotodos” que no aceptaban la verdad, porque saben que la ignorancia de la población mezclada con el miedo por el fuerte terremoto, es presa fácil de manipular por parte de estos insensatos.

La táctica informativa del gobierno funcionó, tomaron la batuta del horror de la población ante el terremoto y la fueron calmando poco a poco con apariciones en vivo, primero del Sr. Gobernador Manuel Velasco y después del Sr. Presidente Enrique Peña Nieto.

Ésto le dio el control al gobierno para que la desgracia no se le saliera de las manos y se convirtiera en algo peor de lo que fueron las protestas violentas por el Gasolinazo.

Esto le dio la confianza al Sr. Presidente de la Republica Enrique Peña Nieto de visitar la ciudad de Juchitán, Oaxaca. La ciudad más dañada por el terremoto. Una ciudad que, aunque es un bastión PRIísta tiene en su historia ser cuna de muchas organizaciones comunistas que son el origen de muchas, por no decir de todas, las organizaciones comunistas-socialistas de Oaxaca y Chiapas. Organizaciones que realizaron las pasadas protestas en Chiapa de Corzo, Chiapas y la protesta de hace unos días en la capital Oaxaqueña ante la visita del primer mandatario Peña Nieto. Estas organizaciones son las bases sociales y brazos ejecutores de MORENA, que tienen como consigna no darles descanso a las visitas del presidente Enrique Peña.

¿Dónde estaban hoy? ¿Por qué no protestaron ante la llegada del presidente de la Republica a la aguerrida Juchitán? ¿Por qué no ha dicho nada Andrés López Obrador ante la desgracia de los chiapanecos y de los oaxaqueños? Simple y llanamente porque a Andrés Manuel López Obrador y sus Peje Zombies no les importa el sufrimiento de los chiapanecos ni de los oaxaqueños. No organizan nada, no salen a realizar labores de campo. No ayudan en nada. Solo critican en redes sociales y en los chismes cotidianos de WhatsApp y en las calles.

En el otro bando. En el bando de los gobernantes. La Vox Populi tiene la creencia de que las desgracias del pueblo son la fuente de las riquezas del político. En el pasado así se han creado grandes capitales. Hoy existe temor entre la Vox Populi de que ocurra lo mismo. Solamente vea lo que sucede en Huixtla, Chiapas. No se han terminado de reconstruir las casas derrumbadas en el sismo anterior a éste, donde cientos de familias siguen viviendo en la zozobra de la desgracia. Muchos de los actuales damnificados creen que así terminarán, olvidados por las autoridades, olvidados por los “actores políticos”, olvidados por las “asociaciones benéficas” y olvidados por la sociedad.

Esta desgracia es la oportunidad para que el Sr. Presidente de la Republica Enrique Peña Nieto le cumpla a los mexicanos, cumpla con su liderazgo y cumpla con “Mover a México” jalando a los que cayeron en desgracia… Desgraciadamente veo que no será así, porque de la nada se subió a su transporte y los damnificados chiapanecos se quedaron esperándolo y nunca llegó.

“Fue suspendida la visita por causas meteorológicas…", por lo que sea, Sr. Presidente Peña Nieto, usted debió haber venido aquí también a Chiapas a dar esperanza, a dar consuelo con su visita. Pero no. Estamos solos y la verdad los chiapanecos no creemos en el Sr. Gobernador Manuel Velasco, que no le ha terminado de cumplir a los huixtlecos que fueron víctimas del pasado temblor.

Comienza a llover en serio siendo las 0105 horas en Tapachula. El silencio de las calles es abrumador ante lo desconocido. Ante el dolor de haber perdido a 61 mexicanos que sufrían lo mismo que todos nosotros… ¡Ellos ya están con el Señor!... Descansen en Paz.


Leer también


Número 33 - Septiembre 2019
portada-revista-33.jpg
Descargar gratis

No te pierdas ningún artículo

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER