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¡Se nos durmió el gallo!

Martes, 13 de Noviembre 2018 - 16:50

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Federico Cabrera

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Y una vez más, ¡México llegando tarde!

Será por karma, maldición, mala suerte; usos y costumbres, el “libre desarrollo de la personalidad” o simplemente porque así somos. El caso es que “lo nuestro, lo nuestro”, como que nunca ha sido la puntualidad.

Para mejor muestra está nuestro arribo al “Mundo” de la Hierba Santa; la “Mostacita”; “mastuerza”; “Sin Semilla”; “Colita de Borrego”: “Acapulco Golden”; “Verdesencia”;  “Martuchita” o simplemente “Motita”, como los chicles de antaño.

Entre golpes de pecho, toques de pulmón y desgarres de garganta; la Alta, media y baja sociedad mexicana junto con trasnochadas y trasnochados “quesque” legisladores; pseudo “especialistas” y sobre todo “piradísimos” autonombrados “quesque intelectuales”  se  desgañitan y deschongan respecto a ¡legalizar! o no la “matalondra” –que no mata, nomás atolondra- Para poder sembrarla,  transportarla, poseerla, mercarla, fumarla, comérsela o untársela. O de plano acabar con ella ¡quemándola! en pacas; a lo que muchos aspirarían para inspirarse con un “hornazo”.

No obstante, la “moda” de su consumo –guanmortaim- importada de otros países que el Pueblo Bueno no conoce por geografía, ni conocerá  –mucho menos por avión aunque le pongan diez pistas a Santa Lucía- es una “moda pasada de moda”. Y que no acabará más que en eso. Veamos:

El Pueblo Bueno, el malo y el feo Urbi et Orbi se ha tomado la libertad de experimentar durante “milenios” con sustancias de todo tipo y de muy diversos orígenes.  Unas las ha asimilado y otras repelido. Ya sea para usos rituales, medicinales, sociales o simplemente para echar relajo. Todo dependiendo si su consumo “pega o no” en el gusto de la sapiente Humanidad. (Ya en otro de las “gustadísimas” colaboraciones y dilectos empujones de El Viene-Viene (Toques, Toques. Ruiz Healy Times 26.01.18) me permití arrojar luces sobre la diferencia entre diversas sustancias. Masoquistas, ¡acudid!)

Pero viene al caso ¡por alusiones! Algunos ejemplitos:

El té y el café, productos milenarios de altísimo consumo –hasta la fecha- por su inocuidad, gran disfrute, aromas y sabores que seducen al paladar sin incomodar al de junto.

Luego tenemos las “bebidas fermentadas” de granos, frutas y/o plantas como las cervezas, los vinos o los “pulques” que durante más de ¡doce mil años! (Los Destilados datan apenas de unos tres milenios) que vía su “sub-producto” el alcohol etílico o etanol, ha permitido ponerse “simplemente Happy” y “convivir socialmente” al ¡noventa por ciento!, de sus consumidores “eventuales y ¡moderados!”. Esto sin obviar que un ¡diez por ciento! de quienes lo consumen en “exceso” y se ponen hasta las chanclas, son capaces -¡Somos!, dijo el otro- de hacer desaguisado y medio o completo. (Breviario Cultural: “Desaguisado”: hecho contra la ley o la razón) y causar penas propias y ajenas; daños; lesiones y hasta muertes. Sin embargo, todo dentro de un  “marco controlado” de conducta que siempre se ha observado en todo el mundo. Excepto durante la estupidez de la “Época de la Prohibición” (E.U.A. Ley Volstead) promovida por un grupo de cuáqueros –abstemios hipócritas- irredentos, quienes lo único que lograron fue dejar ciegos y cirróticos a un buen número de consumidores, y cuasi quebrar al gobierno federal norteamericano por la no captación de impuestos. Ahí es donde “bailó Bertita”, y ¡va pa’tras! No por los envenenados, sino por el hoyo fiscal provocado y las mafias asociadas a las que el alcohol terminó valiéndoles madres, en cuanto descubrieron otras “fuentes de financiamiento” y mutaron hacia actividades mucho más redituables como el crimen en sus diversas modalidades. Entre otras, “El Juego” una de las más soterradas fuentes de adicción, crimen, extorsión y muerte.

Como dicen los exquisitos: “Hoy por hoy”, mañana por mañana y pasado por pasado; “al final del día”, al principio de la tarde y al comienzo de la noche, ¡Nosotros, NO vamos tarde…! ¡Lo que le sigue…!

En el caso del tabaco (Nicotiana Tabacum) una “modé” ubicada para fines prácticos a partir del Siglo XVI, extendida desde Europa y en franco desuso y decaída hoy en día. Y no tanto por los daños a la salud y muertes asociadas que causa, sino ¡sobre todo! por las “molestias” a los de junto y el tufo que implica su quema.

Y aquí es a donde esta chueca columna del Viene-Viene –única que permite que sus ojos le abran la boca- quería llegar:

La “motita” –por lo menos en su quema- no tiene futuro. Si los fumadores de tabaco han sido y están siendo ya alienados por su pestilencia, las, los y les pachequitos no encontrarán sitio dónde tronárselas sin ser apartados. Su “moda” por moda que sea, está destinada al destierro. Aunque toda la Unión Americana y América misma (Mecsico included ¡please!); Europa; Asia; África; Oceanía y hasta la hermana República de Yucatán se pongan de acuerdo y la “legalicen”, las, los y les mastuerzos no tendrán cabida en el mundo global de los consumidores. ¿Por qué? Porque la volatilidad de la sustancia en sí misma, la hará ¡volar! Y Voilá…

En el momento que los conspicuos “moto-promoventes” se percaten que ni la “martuchita”, ni Fox, ni El Peje son perennes, dejarán de rascarle la cola al borrego y a las raíces de Usos y Costumbres de siglos, y esos sí, perennes.

¡Ya parece! que los narcos, el crimen organizado, el desorganizado, y el que está en vías de organizarse, se han venido matando y se están matando por “quítame de allí esas pajuelas”. Y que una vez “arrancada la mala hierba” de manos de las mafias del poder, y ya todos bien pachequitos ¡Todo México será Territorio del Ser y el Deber Ser! No seamos inocentes. Esos andan en “ligas mayores” y “queman de la buena”: control de territorios, bienes y servicios; cooptación de autoridades y políticos;  comercio de precursores de drogas de diseño; tráfico de personas; secuestros; asesinatos por encargo; extorsiones; comercio de armas; fraudes bancarios y cibernéticos; blanqueo de fondos, etc, etc, más lo que se les ocurra esta quincena.

¡Ya parece! que “agricultores”, “industriales” y “comercializadores” de la que Atolondra van a querer invertir –a largo plazo- en el “negocio” de un producto que ya es sustituible con fármacos y demás chochos de diseño que no apestan, y son de mayor efecto, duración, divertimento y alucinación.

“Criativos de la publicidá” ¡AY! (De ¡Ay mis hijos!) ¡Ay! se las dejo: “Chocho-loco” ¡el único chocho que te pone y no te vuelve loco! Consulta a tu Dealer.

Eso sí –los que están a favor de la Iniciativa Pro-Motora “Sírvanse manifestarlo”-  Seguramente los interesados, al arranque y al principio se van a atascar de dinero. (Aplican restricciones: No Asociados con COFEPRIS, abstenerse).

Si Olguita la abuelita quiere decirle a sus nietos que la Sacra Mata es insuperable y que con ella se cura las reumas; o sus colegas trasnochados andan buscando sus 15 minutos de fama, haciéndose pasar por “liberales” para “legalmente” quemarse un churro o darse un pase; que no lo hagan público, vía “Políticas Públicas de Salud”. Menos “experimentando” a ver qué pasa con los “pachequitos de 18 años”. “Científicamente” está probado que la mollera no se cierra, sino después de pasados los 25 –y como en mi caso, ni pasados los “sincuenta”- ¡Qué ganas! de ver cómo ponen sus ojitos en blanco los hijitos, nietecitos y bisnietitos de tanto irresponsable.

Por otra parte, “socialmente” –sería curioso averiguar- si los empachecados saben ponerse un condón o Sico-nfían en con quien se refocilan; distinguir entre una 9 milímetros y un vibrador; o conducir a más de 100 kms., por hora sin atropellar a los policías encargados –ya no del alcoholímetro- sino del “motómetro”.

(Aclaración: al cierre de esta dislocada y escoliósica columna vertebral de Ruiz Healy Times, se desconoce si ya existe algún tipo de “motómetro” y si lo hubiere, si tal aparato medirá el estado pachentero vía el tufo o el giro de los glóbulos oculares del inspirado)

Así que ¡a otro guato con ese churro!



Número 28 - Abril 2019
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