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Que la nación me lo demande…

Viernes, 21 de Junio 2019 - 13:15

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Julio Chavezmontes Messner

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¿Cree usted que Enrique “el hermoso” Peña Nieto desempeño leal y patrióticamente el cargo de presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos?

¿Cree usted que guardó e hizo guardar la Constitución Politica de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanan?

¿Cree usted que Peña Nieto miró en todo por el bien y prosperidad de la Unión?

¿Cree usted que Salinas, Zedillo, Fox o Calderón cumplieron con lo que juraron  cumplir cuando rindieron la protesta del fiel desempeño de sus cargos como presidentes constitucionales de nuestro país?

Basta con leer el artículo 87 de nuestra Constitución Federal, (1)  para saber lo que Andrés López Obrador  está obligado a hacer en lo que se refiere a la frase principal de ese artículo:

“Y si así no lo hiciere, que la Nación me lo demande…”

El artículo 87 no se refiere a lo que diga el dedito del presidente en turno.

No es una disposición  que el actual ocupante de la Silla del Águila, pueda aplicar o no aplicar como si fuera un emperador romano cuyo pulgar hacia arriba o hacia abajo, determinaba si los gladiadores morían o vivían.

No es un mandamiento que pueda someterse a consultas dicharacheras como la del metrobus de La Laguna, el NAIM o el Aeropuerto Imperial de Santa Lucía, donde los pueblos originarios han sido olímpicamente ignorados y atropellados.

La nación, que somos todos; fifís y no fifís, queremos demandar a todos los expresidentes que incumplieron letra por letra, renglón por renglón lo que prometieron al tomar el cargo.

Somos un México de gente  agraviada.

Somos un México con hambre y sed de justicia.

Somos un pueblo harto de diferimientos y posposiciones.

Vicente Fox vociferaba como chachalaca que iba a hacer justicia con las alimañas, las víboras prietas y las tepocatas a las que ahora el Pejesidente llama la mafia del poder a la que tampoco parece interesado en ajusticiar sino todo lo  contrario: paz y amor, y borrón y cuenta nueva… ¿Con permiso de quién?

Ver el descaro con el que Peña Nieto se pasea con su muñeca inflable por Madrid, y en las fiestas de la alta suciedad, es una afrenta a todos los mexicanos.

Lo imagino tan fresco caminando por el Paseo de la Castellana  o por Serrano, entonando a voz en cuello aquella canción  titulada “Y Qué” que José -José  hizo famosa:

“¿Por qué no olvidar el qué dirán

y lucir nuestro amor por todo el mundo?

Amantes de verdad

y si se han de enterar,

¡que se enteren! y punto.

 

Y qué, si nos llaman de todo.

Y qué, si nos juzgan o no.

Y qué, aquí sólo contamos tú y yo.

Y qué, si nos cierran las puertas.

Y qué, si nos culpan o no.

Y qué, si vivimos felices tú y yo.”

(¿Y los mexicanos?  ¡Y qué!)

Las burlas de Peña Nieto no se resuelven vendiendo un avión que no podemos vender porque  lo contratamos en arrendamiento financiero,  y cuya renta seguimos pagando con cargo a los contribuyentes mientras se oxida quien sabe dónde.

Pero el Peje Lagarto persiste en su inconstitucional decisión de hacer borrones y cuentas nuevas, al son de que perro no come perro, previendo que le hagan el mismo favor cuando le revoquen el mandato a medio sexenio… o aunque no se lo revoquen.

Este país de gente agraviada al que se refirió Colosio hace 25 años, espera impaciente que se aplique el artículo 87 constitucional, y que la nación demande por fin a los que Obrador llama PRIANsidentes.

Y en su caso, a los del PRIMOR también.

La confiscación o extinción de dominio aplicado a los recursos de procedencia ilícita en poder de quienes han saqueado a México en vez de servirlo,  ingresaría al erario cantidades verdaderamente significativas.

Bastaría con que el actual presidente escuchara e hiciera caso  a la Auditoria Superior de la Federación,  cuyas observaciones y denuncias siempre han sido puntuales y precisas,  aunque ningún presidente les haya hecho caso; incluyendo al Peje Lagarto.

El hambre y la sed de justicia siguen creciendo sin respuesta de la Cuarta  Transformación encaminada por el Cuarto López que despacha en Palacio Nacional. (2)

Si el actual encargado de la presidencia de la república se niega a cumplir y hacer cumplir sus promesas electorales,  demandando a la mafia del poder,  la Nación Mexicana, que somos todos y cada uno de los mexicanos,  podemos y debemos hacer cumplir el artículo 39 de la Constitución que a la letra dice:

Artículo 39.” La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.”

El pueblo soberano puede ejercer el mismo derecho a la rebelión que hizo valer el 20 de noviembre de 1910, y hacer justicia revolucionaria, pero de verdad.

La nación es la que manda.

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  1. Artículo 87. “El Presidente, al tomar posesión de su cargo, prestará ante el Congreso de la Unión o ante la Comisión Permanente, en los recesos de aquél, la siguiente protesta: "Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión, y si así no lo hiciere que la Nación me lo demande".
  2. Los cuatro López que han ocupado la  Presidencia de México son:

Antonio López de Santa Anna,  Adolfo López Mateos, Jose López Portillo y Andres López Obrador, el Cuarto López.

    _________________________

 

Stahringen am Bodensee

Baden Wurttemberg, Alemania

20 de junio de 2019

chavezmontesjulio@hotmail.com


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Número 33 - Septiembre 2019
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