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Precontingencia ambiental, una mentira más de los perredistas: Nada han hecho en 17 años como gobierno del DF en materia ambiental

Jueves, 17 de Marzo 2016 - 17:00

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Carlos Aguila Franco

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Nuevamente quienes vivimos, trabajan o visitan la Ciudad de México, enfrentamos el grave y peligroso problema de la contaminación ambiental, que ha llegado a niveles de enorme riesgo en la salud en general, pero con mayor riesgo en niños y personas de la tercera edad. El pasado martes, la Comisión Ambiental informó que debido a la extremadamente mala calidad del aire se activó la Fase 1 de Contingencia Ambiental Atmosférica por Ozono en el Valle de México, esto tras alcanzar los 203 puntos Imeca, medición no vista desde 2002. La última contingencia ambiental fue en el 2002. Aquella ocasión el registro de puntos IMECA fue de 242, superior a la normal que era de 180. Para que la Fase 1 de Contingencia Ambiental sea desactivada los puntos máximos registrados en un día deben ser menores a 150 puntos de ozono.

La contingencia se define como “situación de riesgo derivado de actividades humanas o fenómenos naturales que pueden poner en peligro la integridad de uno o varios ecosistemas”. La contingencia declarada fue por ozono, lo cual es factor de una extrema estabilidad atmosférica asociada a la alta presión en la región central del país, y sumado a ello la radiación solar, ocasiona como si estuviéramos en una olla hirviendo donde el vapor que está por encima de nosotros es puro ozono.

El ozono es vital para nosotros los humanos ya que nos protege de los rayos ultravioletas, pero en cantidades exorbitantes son sumamente peligrosos para nuestra salud. En la Ciudad de México se consideran tres fases de contingencia, dependiendo del número de puntos con el cual se mide la contaminación del aire. Precontingencia Ambiental aplicada cuando la calidad del aire es muy mala, superando los 160 puntos. Fase I: cuando los registros de Ozono supera los 190 puntos. Fase II la más grave fase de contingencia, cuando la calidad del aire es extremadamente mala y supera los 240 puntos. Además de llevar las mismas medidas de seguridad que las demás fases, se suspenden todas las actividades en oficinas públicas, escuelas, instalaciones culturales y recreativas como museos, parques, eventos deportivos, ente otros.

Durante los cinco días de este año en los que la Comisión Ambiental de la Megalópolis activó la Fase de Precontingencia Ambiental en la zona metropolitana del Valle de México, los capitalinos han respirado hasta 60% más de los niveles máximos de concentraciones de contaminantes que permite la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Lo más grave, es que para que las administraciones perredistas aparecieran como que combatían la contaminación en la Ciudad de México, se inventaron el término Precontingencia y así evitar que constantemente estuviéramos en Contingencia, poniendo en enorme riesgo la vida de los habitantes.

Y para que no salgan con que uno lo inventa, de acuerdo con el Programa para Contingencias Ambientales Atmosféricas en el Distrito Federal, que publicó el gobierno local en la Gaceta Oficial el pasado 5 de febrero de 2016, las precontingencias ambientales por ozono o por partículas menores a 10 microgramos (conocidas como PM10) se activan cuando las concentraciones de este tipo de sustancias en el ambiente superan 150 puntos.

Eso es lo que ellos se inventaron la Precontingencia, porque el límite recomendado de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la Calidad del Aire, establece que la concentración de ozono no debe superar una media de 100 microgramos por metro cúbico (mg/m3). Esto nos lleva a una grave y peligrosa realidad cada que se establece una Precontingencia porque se rebasen los niveles de 100, ya que deberíamos estar en CONTINGENCIA, pero obviamente al gobierno del DF, para nada le conviene políticamente.

Así que eso que presumen de que en 14 años no se había presentado Contingencia es una más de sus mentiras, solamente en este año ya llevamos 5 Precontingencias que debieron ser Contingencias y ya serían 6.

En 17 años nada han hecho para combatir, frenar y mucho menos erradicar la contaminación, en grave deterioro en la salud de los habitantes, y a pesar de la legislación creada, de los mecanismos existentes y de la infraestructura implementada, la contaminación está fuera de control, no se reduce y tampoco existe en la población una cultura real y pragmática de conservación del medio ambiente. Las zonas de reserva ecológica sufren los embates de los incendios y de las invasiones, así como también de la tala ilegal o clandestina. El aire, el agua y los suelos de la ciudad, están en procesos degradatorios, esto sin contar la contaminación por ruido, que genera procesos de stress social, y la polución generada por las aguas residuales, tiradas al aire libre y la generación de fauna nociva, así como también la defecación al aire libre de humanos y animales.

La capital del país está situada en un valle, cuya altitud es de 2240 metros sobre el nivel del mar, que ocupa el 0.03% del territorio nacional, y es donde residen el 20% de los habitantes del país. En menos del 1% del espacio de la patria, vive el 20% de los mexicanos, generando el mayor proceso de degradación del país. El valle de la ciudad de México, está rodeado casi circularmente por una cadena de montañas en 3 de los 4 puntos cardinales. Esta es una situación determinante e importantísima de tomar en cuenta, ya que afecta de manera definitiva a la ciudad, en el proceso de polución atmosférica, pues la urbe carece de una ventilación natural adecuada. Por el Oriente, la cordillera de los volcanes, que parte del Popocatépetl, “atajan” los vientos que por ahí llegan. Por el Sur, las montañas iniciadas por el Ajusco, limitan de manera importante, la entrada de vientos que vienen del sur. Por el Poniente, la línea de montañas que se extiende desde los Dinamos y el Desierto de los Leones, que llegan hasta Huixquilucan y que casi terminan en Naucalpan, taponan la entrada de aire que llega por ese lado. En único punto cardinal más o menos libre, es el del Norte, por ahí es donde los vientos entran de forma directa.

La Organización Mundial de la Salud, (OMS), dependiente de las Naciones Unidas, (ONU) estableció que el aire de la ciudad de México era el peor del mundo (febrero de 1999). Corroborando este dictamen, la Universidad Autónoma Metropolitana, (UAM) plantel Iztapalapa, aseguró a través de sus estudios, que sólo 35 días al año, el aire de la ciudad tiene la calidad de respirable.

Adrián Fernández Bremaunt, siendo Director General de Información Ambiental de SEMARNAP, estableció que en el DF, el 90% de los días del año, la norma ambiental de la calidad del aire es rebasada. Así ocurrió en 1999, en el 2000, y continúa dándose este fenómeno. La misma UAM, ha denunciado que los niveles de metales tóxicos en la sangre de los habitantes del DF, ya se encuentran en niveles  sumamente altos de toxicidad. En la Ciudad de México existe contaminación por el transporte público que en su mayoría es chatarra, principalmente microbuses. También la Contaminación de la Planta Industrial, así como contaminación atmosférica por el comercio, empresas de servicio, la basura, aguas residuales y la defecación humana y animal.

En mayo del 2007, se pronosticaba que para el 2010, las emisiones de contaminantes en la Ciudad de México se agravarán debido al aumento del 20.6 por ciento en la flota vehicular, esto de acuerdo con datos arrojados en un estudio del Gobierno del Distrito Federal. Lo anterior implicaba que en la Zona Metropolitana del Valle de México las emisiones de gas ascenderían a 3.2 millones de toneladas al año. De acuerdo con las proyecciones de la Secretaría del Medio Ambiente capitalina, el incremento que sufriría el parque vehicular en tres años iría de cuatro millones 523 mil 949 a cinco millones 458 mil 457. Así lo reveló el Programa para Mejorar la Calidad del Aire en la Zona Metropolitana del Valle de México (PROAIRE 2002-2010). Y nada hicieron los gobiernos perredistas por evitarlo.

Un ejemplo de sus falsas Precontingencias, el 27 de julio del 2007, las autoridades de la Comisión Ambiental Metropolitana activaron la fase de Precontingencia Regional por Ozono al registrarse 184 puntos del Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (Imeca), lo que representa niveles altos de contaminación del aire por ozono en Tlalpan. Como si la Contaminación fuere estática y sólo se quedara en Tlalpan.

El Premio Nóbel de Química, Mario Molina, urgió a las autoridades capitalinas, a reducir las normas ambientales mexicanas a las internacionales marcadas por la OMS. Pero las autoridades capitalinas PUSIERON OIDOS SORDOS. Y antes al contrario, prefirieron subir los límites para evitar las Contingencias.

Nunca les interesó a los jefes de gobierno perredistas Cuauhtémoc Cárdenas, María del Rosario Robles, El Peje López Obrador, Alejandro Encinas, Marcelo Luis Ebrard y ahora Miguel Ángel Mancera, que la gente pueda morirse por contaminación, que si ya hay víctimas de ello, pero obvio no se manejan públicamente. Sólo les ha interesado aumentar el costo cada año de las verificaciones y ahora sus patrullas ecológicas, ambos generan millones de pesos, que no sabemos a dónde van a parar.

Mal y de malas, y es necesario que ya dejen de jugarle al vivo engañándonos, porque con la vida de los habitantes de la ciudad de México no debe jugarse.


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Número 32 - Agosto 2019
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