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Marthita, los legionarios y el SAT.

Viernes, 17 de Enero 2020 - 12:35

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Mónica Uribe

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Hagan lo que hagan, los legionarios de Cristo son noticia. Desafortunadamente, lo que de ellos se sabe en prensa es generalmente negativo. Lo mismo pasa con la Iglesia católica: aunque haga doscientas mil obras buenas, se le señala por las tropelías cometidas por un puñado de sacerdotes y obispos que no las tienen todas consigo mentalmente y que utilizan su ordenación para cometer atrocidades. Ahí está el cardenal George Pell que debe estar arrepintiéndose de sus pecados en un cárcel australiana, el primer prelado de gran importancia que pisa la cárcel. Hay un montón de sacerdotes y obispos perseguidos por la justicia debido a su condenable abuso o encubrimiento de abuso con menores de edad e incluso con personas minusválidas. Pero faltan muchos, algunos murieron perpetradores y otros tuvieron una condena bastante moderada, como el fundador de los legionarios, Marcial Maciel de infausta memoria.

Recientemente, el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Santiago Nieto, dio a conocer que se investigaban las cuentas de los legionarios, y su vinculación con Martha Sahugún de paso, por las denuncias en contra del instituto de vida consagrada.

No extraña que la Unidad de Inteligencia Financiera esté revisando las cuentas de Martha Sahagún de Fox. Lo que trascendió a la prensa en diciembre pasado es que entre ambos, la señora y su marido Vicente, ganaron un promedio de 36.7 millones de pesos anuales, facturados por el centro Fox. Se supo que el gobierno de Enrique Peña Nieto pagó alrededor de 39 millones de pesos al centro Fox durante su sexenio, por concepto de charlas, cursos y talleres.

Ya desde el sexenio de su marido, se decía en corrillos que la primera dama tenía ingresos excepcionales gracias a la Fundación Vamos México, cuyo objetivo original era financiar su candidatura presidencial. Pero la realidad les ganó y la pareja presidencial optó por patrocinar la candidatura de Felipe Calderón y así vencer al enemigo mayor en las urnas. A juzgar por los hechos recientes, los Fox tenían razón en temer a la llegada de Andrés Manuel López Obrador … y lo malo para ellos es que no lo pudieron evitar para siempre.

Las críticas enderezadas por Vicente Fox un día sí y el otro también a las decisiones presidenciales, desaparecieron justo después de que se anunció la investigación de la que el matrimonio Fox estaba siendo objeto por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera.

A las indagatorias en torno los Fox por evasión de impuestos y probable tráfico de influencias, habrá que sumarle las pesquisas del gobierno norteamericano sobre los negocios de los hermanos Bribiesca Sahagún, hijos de la ex primera dama. Se dice que el rancho está abandonado y que ninguno de los dos está en el país. A saber …

Pero ¿qué relación tiene Martha Sahagún con los legionarios de Cristo? En principio, su padre, el médico Alberto Sahagún de la Parra, fue amigo de la infancia de Marcial Maciel. Luego entonces la relación entre ambos era de amistad familiar. La propia Martha, al igual que la primera esposa de Vicente Fox, Lilian de la Concha, pertenecieron o pertenecen al movimiento Regnum Christi, lo cual hace más que verosímil que la ex primera dama haya dado cuantiosas limosnas a los legionarios de Cristo. De hecho, según la congregación, Martha Sahagún fungió como tesorera del movimiento en Guanajuato. Esto parece normal, lo excepcional es el intercambio de favores entre Maciel y la ex pareja presidencial, así como los encubrimientos mutuos. Pero ello no significa que El Vaticano esté involucrado en esta comedia de enredos, como pretenden hacer creer algunos que dicen que la Santa Sede lucra con los “regalos” de Martha y Vicente a la legión. En El Vaticano, Martha Sahagún fue bastante mal vista y probablemente lo seguirá siendo, si es que alguien se acuerda de ella.

En la gira que hizo Vicente Fox en 2001 al Vaticano, la prudencia diplomática exigía que su segunda esposa no apareciese por ningún motivo en la visita de Estado a Juan Pablo II. La opción era que la señora Martha estuviese en la audiencia pública de los miércoles como cualquier fiel, pero no en su calidad de esposa legal, pero no legitima desde el punto de vista eclesiástico, de Fox. Según fuentes fidedignas de la época, el entonces Nuncio Giuseppe Bertello intentó explicar a la señora Sahagún que no había modo de que estuviese presente en la reunión de su marido con el pontífice por razones protocolarias y de coherencia con la doctrina católica. Insatisfecha, Martha Sahagún acudió a Marcial Maciel para que la ayudara a tener una entrevista con el Papa. Estando en Roma, tras una serie de infructuosas maniobras por la vía diplomática, e inmersa en una crisis nerviosa, Martha Sahugún  - según testigos presenciales – se comunicó con Maciel quien fue por ella al hotel donde se hospedaba y la metió al Palacio Vaticano como acompañante suya. Obvio, nadie sabía quién era esa señora menudita con maquillaje extra que acompañaba al entonces poderoso mexicano con el que deambulaba. Igual no se extrañaron porque Maciel siempre llegaba acompañado por señoras mexicanas de “alcurnia” a las que paseaba por el Vaticano. El caso es que hábilmente, Maciel y Martha se hicieron los encontradizos con el Papa y su séquito, justo cuando Vicente Fox salía de la audiencia. Según cuentan, cuando Juan Pablo II se enteró quién era la señora que Maciel le había presentado, montó en cólera. Literal. Después vino la foto del besito romántico de la pareja presidencial con el fondo de la cúpula de San Pedro que se llevó las primeras planes nacionales y una que otra internacional. Esto fue motivo de un incidente diplomático, en donde los Fox quedaron muy, pero muy mal con la Santa Sede, lo mismo que Maciel, cuya debacle empezó justo con ese enredo, derivado de un capricho de “nueva rica”. 

Al año siguiente, con motivo de la canonización de Juan Diego, Juan Pablo II vino por quinta vez a México; se encontraba mal de salud, tanto que en la Nunciatura tuvieron que montar un cuarto de hospital para reanimarlo, por ello su agenda fue reducida y tuvo pocas audiencias privadas. En esa época, se supo que el Papa expresamente había prohibido que la Señora Fox entrase a su habitación, aunque sí recibió al entonces presidente. 

Por supuesto el tema de la anulación de los previos matrimonios eclesiásticos estaba fuera de discusión mientras Fox ocupara la presidencia de la República, pues la Santa Sede no otorga anulaciones a jefes de Estado o de gobierno. Tanto a Vicente como a Martha se los dieron, pero después de diciembre de 2006, como es la costumbre. Se casaron por la iglesia apenas en 2009.

Pero volviendo a la relación entre Martha Sahugún y Marcial Maciel, hubo una obvia protección a este último, pero no sólo en el sexenio de Fox. Desde que aparecieron las primeras investigaciones periodísticas en torno a los legionarios y los abusos sexuales hacia fines de 1997, hubo protección gubernamental. El mismo Liébano Sáenz, secretario particular de Ernesto Zedillo, aceptó que había apoyado la andanada en contra de Canal 40 y Ciro Gómez Leyva porque se sabía que iban a transmitir un programa sobre las atrocidades de Maciel.

Pero el clamor tuvo eco. En Roma se obligó a Maciel a dejar de ejercer como sacerdote y se le conminó a una vida en oración y soledad. Pero éste aprovechó, protegido por todo el emporio que había fundado, para vivir con una de sus mujeres y la hija de ambos antes de morir en enero de 2008, sin haber pagado por sus delitos y dejando tras de sí una cauda de atropellos, no cometidos ya por él, sino por muchas de las personas a las que él ultrajó y siguieron sus pasos.

¿Martha y Vicente Fox supieron de todo el tema de los abusos? Evidentemente sí, pero, seducidos, especialmente ella, por el carisma del fundador, no dieron crédito a las acusaciones. ¿Hicieron uso de los bienes nacionales para favorecer a Maciel y a los suyos? Al parecer, Vicente Fox les dio una playa en Cancún, pero esta información tendrá que ser probada.

Por el momento, Martha Sahugún niega todo, incluso su vinculación con los legionarios. Dice que son calumnias en su contra. Pero es fácilmente demostrable que tuvo una estrecha relación con ellos y que hubo intercambio de favores. Lo que este gobierno debe probar es si efectivamente los legionarios fueron beneficiados con recursos públicos de 2000 a 2006. Si no, parecería una vulgar venganza.

Por Mónica Uribe.


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