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Los Fracasos Políticos de Marcelo Ebrard

Jueves, 17 de Noviembre 2016 - 17:00

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Carlos Aguila Franco

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  • Ebrard, más salado que los pantalones de un pescador noruego

Sin lugar a dudas en el aspecto político, Marcelo Luis Ebrard Casaubón no las tiene todas consigo. Hace unos años, escribí que Ebrard estaba más salado que los pantalones de un pescador noruego, porque insisto en lo político, lo que ha querido no lo ha podido concretar, veamos por qué.

En el inicio del sexenio de Carlos Salinas de Gortari, siendo incondicional Ebrard de Manuel Camacho Solís, quien se autonombró el “más político” del equipo de Salinas, el entonces Regente de la Ciudad intentando preparar el camino hacia la siguiente sucesión presidencial, pretendió que Ebrard fuese el dirigente del PRI en el DF pero no lo logró. Quien quedó en ese cargo fue Enrique Jackson y Marcelo Luis Ebrard, secretario General, ante el enojo y berrinche de Camacho y Ebrard, primer tropiezo.

Posteriormente en las elecciones intermedias en 1991, nuevamente el dúo dinámico Camacho-Ebrard, buscaron que Marcelo Luis fuese el líder de la entonces Asamblea de Representantes en el DF, colocándolo como número uno en la lista de plurinominales, creyendo que con eso aseguraba su posición, para controlar la Asamblea. Pero nuevamente la suerte no estuvo de su parte y el PRI ganó los 40 cargos de mayoría, sin tener derecho a una sola plurinominal. Se comentó en su momento, que Camacho pretendía dejar perder 3, o, 4 curules para que Ebrard entrara a la Asamblea como plurinominal, pero no lo lograron, segundo tropiezo.

Como reacción, Camacho se lleva a Ebrard a un cargo que le crea en el entonces Departamento del Distrito Federal. Y a la salida de Manuel Aguilera quien era Secretario de Gobierno con Camacho, nombra a Marcelo en ese cargo, dedicándose a controlar todas las manifestaciones que podían llegar al Zócalo, siempre y cuando fueren a tocar temas nacionales, para que Camacho bajara de su oficina a dialogar y ser el interlocutor ante el gobierno federal, como parte de su estrategia para ser candidato presidencial.

Cuando se destapa a Luis Donaldo Colosio como candidato del PRI a la Presidencia de la República, se presenta el tercer tropiezo para Ebrard al no ser su jefe, amigo, tutor, Camacho Solís el candidato como pretendían y en un nuevo berrinche y coraje, Camacho renuncia como Regente de la Ciudad de México. De ahí el dúo dinámico se va a la Secretaria de Relaciones Exteriores, al nombrar el Presidente a Camacho, Secretario. Poco tiempo duraron en esa dependencia, donde nuevamente renuncia para irse a Chiapas a la Comisión para la Paz. Donde nada relevante llevaron a cabo y continuaban sin figurar en la política, cuarto tropiezo de Ebrard.

De ahí viene otro berrinche y la renuncian al PRI, a una supuesta militancia de 30 años, que jamás pudo demostrar, quinto tropiezo.

En su afán de cumplirse sus caprichos, Camacho y Ebrard crean su propio partido, el Partido de Centro Democrático. Y en el año 2000, Camacho es candidato a la Presidencia de la República y Ebrard a jefe de gobierno del DF. En ese proceso electoral, Ebrard declina su candidatura y se suma a la campaña del Peje López y Camacho obviamente perdió, sexto tropiezo.

Ya en la administración del Peje, Ebrard en pago a su declinación, fue nombrado Secretario de Seguridad y debido al caso de los policías federales torturados y quemados, el Presidente Vicente Fox, lo destituye de su cargo, séptimo tropiezo.

Apoyado por el Peje, al ser destituido Ebrard de Seguridad Pública, lo designa, Secretario de Desarrollo del gobierno de la Ciudad. Y de ahí a candidato a jefe de gobierno y aunque ganó, no logró ser candidato a la Presidencia de la República en el 2012 por el PRD, el Peje lo dejó fuera, octavo tropiezo.

Y a pesar de haber comprado el reconocimiento de el mejor alcalde del año durante su gestión, terminó como uno de los peores jefes de gobierno de la ciudad, con una administración llena de corrupción, donde entre lo más destacado, fue la pésima construcción de la Línea 12 del Metro, que el nuevo jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, tuvo que suspender por poner en peligro la seguridad de los usuarios, noveno tropiezo.

Ante los problemas que veía venir Ebrard buscó ser candidato a diputado federal por el PRD y no lo consiguió, décimo tropiezo.

No dándose por vencido, busca la diputación por el Partido Movimiento Ciudadano, que tampoco lo logra, onceavo tropiezo.

Al no lograrlo se va de México y vive más de un año en la ciudad de Paris, Francia. De ahí se traslada a los Estados Unidos y abiertamente da a conocer que trabaja apoyando la campaña a la Presidencia de Hilary Clinton, en una doble jugada, apoyarla y buscarle espacios y apoyos al Peje como candidato a la Presidencia de México en el 2018. Finalmente Hilary perdió, doceavo tropiezo de Ebrard.

Y las preguntas son ¿Qué hará ahora Ebrard, regresará a México a enfrentar la corrupción de su administración, o seguirá en el extranjero, disfrutando de sus ahorros?


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Número 30 - Junio 2019
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