Se encuentra usted aquí

Los efectos de la explotación del suelo en el cambio climático y la seguridad alimentaria

Martes, 13 de Agosto 2019 - 13:10

Autor

lilana_alvarado_web.jpg
Liliana Alvarado Baena

Compartir

los-efectos-de-la-explotacion-del-suelo-en-el-cambio-climatico_1.png

La ONU, a través del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) publicó hace unos días el documento “Cambio Climático y Suelo” en el cual se alerta de los peligros de la explotación excesiva del suelo en el cambio climático y en la seguridad alimentaria.

Concretamente, el documento del IPCC advierte que la explotación excesiva del suelo a partir de la actividad agropecuaria genera el 23% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Por otra parte, el documento señala que el propósito no es detener la actividad agropecuaria ni la producción de alimentos, sino buscar que haya un manejo más sustentable del suelo que evite su degradación. Lo anterior implica:
1) mejorar el manejo de áreas boscosas, 2) reducir la deforestación, y 3) controlar la pérdida y desperdicio de comida.

Sobre este último punto, el IPCC destaca que se desperdicia alrededor de 1/3 de toda la producción alimentaria, por lo que de aplicarse medidas que mitiguen dicho desperdicio, supondría la disminución de emisión de gases de efecto invernadero y ayudaría a mejorar la seguridad alimentaria, al requerirse menos agua y tierra para la producción, y de igual forma, al haber una explotación menos agresiva de la tierra.

De esta forma no sólo se permitiría contener los efectos de desertificación y aridez del suelo, sino que de momento podría reducir los efectos del calentamiento global. En esta misma línea, se debe considerar que alrededor de 500 millones de personas en todo el mundo viven en zonas en proceso de desertificación, lo cual implica que de manera creciente están más expuestos a otros eventos extremos como deslizamientos de tierras, sequías, olas de calor o tormentas de arena. Asimismo, de avanzar el proceso de calentamiento global, se incrementará la inestabilidad en la producción agropecuaria, afectando no sólo las reservas de alimentos, sino otros aspectos como infraestructura, los valores de terrenos y la salud humana.

La principal advertencia que el IPCC establece en este documento es que de no modificarse los patrones de explotación del suelo para la producción agropecuaria se pone en peligro la estabilidad del sistema alimentario global afectando lo siguiente:

  • Disponibilidad, es decir, rendimiento y producción de alimentos.
  • Acceso, esto es, precios y capacidad para obtenerlos.
  • Utilización, que es la nutrición y preparación de alimentos.
  • Estabilidad, refiriéndose a las alteraciones de la disponibilidad.

De este modo, algunas zonas, especialmente las que están entre los trópicos verían reducida su disponibilidad de alimentos, aumentarían los precios de éstos, tendrán menos calidad de nutrientes y habrá alteraciones a las cadenas de suministros. Ello, debido a que dichas zonas serán las más expuestas a los efectos del calentamiento global, como lluvias más severas o bien, periodos de calor más prolongados y con temperaturas más altas. Esto generará consecuencias aún más drásticas en países de bajos ingresos en África, Asia, América Latina y el Caribe.

Finalmente, otro aspecto importante para mantener esta seguridad alimentaria es la modificación de los patrones de consumo de alimentos. En ese sentido, el IPCC recomienda adoptar una dieta balanceada entre productos de origen vegetal, como cereales, legumbres, frutas y verduras, y los de origen animal, ya que esto contribuye a generar sistemas productivos más sostenibles y, en consecuencia, suelos más resistentes frente a fenómenos meteorológicos extremos o muy variables.


Leer también


Número 33 - Septiembre 2019
portada-revista-33.jpg
Descargar gratis

No te pierdas ningún artículo

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER