Se encuentra usted aquí

Los cambios en el gabinete presidencial

Martes, 07 de Julio 2015 - 17:30

Autor

foto_guillermo_vazquez_h.jpg
Guillermo Vázquez Handall

Compartir

 

Los movimientos y reacomodos en el gabinete presidencial han sido siempre un tema de gran expectación política y pública, porque más allá de la curiosidad en ellos se traducen los grandes intereses de los grupos en el poder.

A mitad del sexenio es también un corte de caja en el que se concluyen compromisos y se replantean los aspectos administrativos y políticos, se premian y castigan comportamientos y desempeños.

Pero también, y esa es la parte más atractiva del análisis, se perfila la alineación para la sucesión presidencial y la construcción de los proyectos individuales para el propósito.

Esta ocasión no puede ser la excepción, sobre todo si se toma en cuenta que ha trascendido que el presidente Peña Nieto hará esos cambios en su equipo de trabajo, alrededor de la fecha de su informe de gobierno.

Estamos hablando de un rango de tres meses en los que cualquier cosa puede suceder, sin omitir que la especulación y la efervescencia al respecto estarán en su máximo nivel posible.

La fecha es coincidente con el reemplazo de la legislatura y el término de nueve gubernaturas, por lo que el presidente Peña tendrá un enorme abanico de opciones, pero también una necesidad de reubicar piezas.

Para empezar, habrá que considerar el ineludible relevo en la presidencia de su partido, que por estatutos será a mediados de agosto, porque el periodo de la actual dirigencia en funciones vence precisamente la primera semana de ese mes.

Aunque en este caso estaríamos solo ante un reacomodo, porque el actual presidente del partido, César Camacho, será coordinador de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados.

Su relevo será precisamente quien ocupa actualmente esa posición, Manlio Fabio Beltrones, quien llegará precisamente a conducir en el partido, los trabajos para organizar la sucesión y la competencia electoral por la presidencia de la república en el 2018.

De momento se sabe que el precandidato más visible, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, permanecerá en esa posición, lo cual hace suponer que además se quedará en ella hasta el momento de la definición.

Pero en los demás movimientos todavía no hay nada claro, sólo especulaciones; en ese sentido la reflexión nos obliga a pensar que tendrá que haber relevo en la Secretaría de Desarrollo Social, porque esta dependencia es la cara amable del gobierno, por sus características es una extraordinaria plataforma de exposición para cimentar la popularidad de su titular, es la ventana desde donde el gobierno reparte apoyos económicos en todo el país, de tal suerte que quien ocupe esa posición en sustitución de Rosario Robles, necesariamente será un aspirante para la candidatura presidencial.

Por descontado se asume que Emilio Chuayffet dejará la Secretaría de Educación Pública, debido al enorme desgaste que ha tenido que enfrentar en esa posición, pero eso no significa necesariamente que el funcionario saldrá despedido: la relación personal que lo une con el mandatario es muy fuerte como para pensar en ese escenario.

Desde nuestra óptica, la salida digna para el ex gobernador mexiquense bien puede ser la Embajada de México en los Estados Unidos, lugar en el cual podrá hacer gala de sus dotes políticas, las que no pudo ejecutar en Educación Pública.

Se ha manejado insistentemente, y desde hace ya muy buen tiempo, que el siguiente titular de la SEP puede ser el Jefe de la Oficina de la Presidencia, Aurelio Nuño.

Pero eso representaría una prueba gigantesca para él, porque el relevo en sí no constituye la terminación de los conflictos magisteriales, que son tan complicados que seguramente serían su sepultura política.

Como se supone que Aurelio Nuño es uno de los consentidos del primer círculo presidencial, habrá que ver si lo van a exponer en una tarea que, de antemano, se antoja imposible de resolver.

La otra Secretaría que ha estado en medio del ojo del huracán es la de Comunicaciones y Transportes, lo que implica una enorme dificultad para mantener en ella a Gerardo Ruiz Esparza.

En donde también hay una situación compleja, aunque esta obedece más al carácter interno del conflicto que al desempeño es en la Sagarpa, donde el titular Enrique Martínez y el poderoso subsecretario Francisco Gurría Treviño, hermano de José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, sostienen una disputa personal y de poder.

Francisco Gurría es un muy experimentado funcionario de carrera en la dependencia, es el que sabe y por ello quien más influye en la operación, lo que ha provocado constantes choques y bloqueos de ambas partes con su superior jerárquico.

Gurría, al calor de la posición del hermano, exige la oportunidad largamente esperada para ocupar por méritos la oficina principal de la Sagarpa, pero inferiría la eventual salida de Enrique Martínez.

Ese es un tema que el Presidente ha pospuesto deliberadamente, básicamente por el afecto que le dispensa al ex Gobernador de Coahuila, pero que tarde o temprano tendrá que resolver.

Naturalmente, en atención del tiempo que falta y de la continua información al respecto, este será un tema de análisis recurrente en este espacio de aquí a septiembre.



Número 32 - Agosto 2019
portada-revista-32.jpg
Descargar gratis