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La Extinción del Caballo Pura Sangre en México… ¡Una pena!

Miércoles, 04 de Abril 2018 - 15:30

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Enrique Rodríguez-Cano Ruiz

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Este artículo se publicó en la Revista Ruiz-Healy Times y ahora actualizado, se publica en el portal.

  • Extinción: Hacer que una cosa desaparezca gradualmente.

Dice Wikipedia: El caballo de carreras pura sangre inglés es una raza de caballos desarrollada en el siglo XVIII en Inglaterra, cuando yeguas madres inglesas fueron cruzadas con sementales árabes, berberiscos y akhal teke importados, para crear corredores de distancia.

Así, los ingleses que empezaron a criar estos magníficos animales —atletas por excelencia— para su propio esparcimiento y diversión es probable que nunca imaginaron que iban a crear, con el paso del tiempo, una industria multimillonaria: la llamada Industria Hípica de Carreras de Caballos con apuesta.

Hoy día, un caballo de carreras estabulado en un Hipódromo —que se precie de serlo, no como la mugre que tenemos en el Hipódromo de las Américas— debe originar cuatro empleos directos más muchos indirectos, ya que las carreras de caballos necesitan de otras industrias que participan con ella, por ejemplo la agropecuaria (producción de granos y forrajes), farmacéutica (medicamentos) y muchas más, para que les cuento... ¡Esta es la verdadera función social de estas plantas hípicas: crear empleos!

¿Cuál es el panorama que se vislumbra y que, desgraciadamente ya llegó?

Hoy, los caballos Pura Sangre mexicanos están en peligro de extinción pues quedan muy pocas granjas mexicanas que quieran críalos y para mí, es una pena, pues están a punto de desaparecer las carreras de caballos a la usanza inglesa por la falta de incentivos que ofrece la permisionaria.

De acuerdo al  Stud Book Mexicano (cuyo reglamento expidió el presidente caballero Manuel Ávila Camacho el 14 de abril de 1943), en 2015 se registraron sólo 215 nacimientos y este año, para finales de abril, iban contabilizados 95 lo que quiere decir —y no se necesita ser sabio o vidente— que alguien se empeña en que "la crianza de caballos Pura Sangre desaparezca inevitablemente" y no hay signos para su renacimiento.

Es claro y es necesario que el lector sepa, que la empresa permisionaria que ahora prácticamente explota el permiso, la española CODERE, no tiene la menor intención de que las cosas mejoren y como por arte de magia no existe autoridad que los obligue a cumplir el objeto del permiso que se les otorgó. ¿Será magia? o será esa maldita impunidad y corrupción que nos agobia en muchos sectores de la actividad económica, social y política de nuestro atribulado país. Digo, pudiera ser...

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Always Dreaming, volando, ganador del Derby de Kentucky 2017

También es importante señalar que la industria hípica se compone, para que funcione como Dios manda, de tres partes: la empresa que explota el negocio; los propietarios de caballos que ofrecen el espectáculo y la autoridad que regula la actividad que hoy también controla la permisionaria y es otra de las causas del deterioro de la actividad pues hay que saber muy bien que los hipódromos son casas de apuesta y la autoridad que vigila, regula, sanciona, reglamenta debe ser una caja de cristal y en este caso pues actúa como juez y parte.

¿Quién es el responsable de resolver este problema? Únicamente la Secretaría de Gobernación (a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos) cuyos funcionarios anteriores conocían perfectamente el problema —y además de que es la autoridad responsable en materia de juegos y sorteos, la cual tiene entre sus obligaciones hacer cumplir el permiso del que goza la actual permisionaria, la empresa española CODERE, para explotar el negocio en las 52 hectáreas de los terrenos federales, que es un bien nacional y propiedad de la Nación y que ocupa el Hipódromo de las Américas y todos los negocios satélites que tienen —los giros complementarios— gracias a la concesión y el permiso de 1997. Faltan 4 años para que se venza el mismo.

Ya hemos pedido una cita con el nuevo Director de Juegos y Sorteos, Eduardo Cayetano Cacho Silva  para explicarle la emergencia que vivimos y que él puede resolver.

Otros responsables son —aunque duela—los caballistas y criadores que no han defendido su actividad, sea por ignorancia; sea por apatía, sea por la “buena fe” que ha mostrado algunos caballistas que han tratado de negociar con alguien que no tiene el menor interés en resolver el problema y que ahora los convence a que aporten para los premios, a lo que está obligada a proporcionar CODERE. ¡Es una aberración siquiera pensarlo!

Cuando se licitó el permiso que explota la permisionaria se dijo:

"La Secretaría de Gobernación, en la esfera de sus atribuciones, ha impulsado y adaptado medidas para rescatar y fortalecer la actividad hípica mexicana.

“La ejecución de dichas acciones deben fundarse en bases de óptima solidez para permitir el éxito de los diversos sectores que dependen de tal actividad".

Y la obliga a lo siguiente:

“La generación de recursos que acredite un mayor monto de premios”.

“La mayor derrama para respaldar la óptima calidad del espectáculo y la reactivación de la hípica mexicana, desarrollo y fortalecimiento de la cría caballar y mejores condiciones a caballistas, jinetes y demás sectores involucrados, incluyendo la participación que ofrezca al Gobierno Federal”.

¿Se han cumplido estas obligaciones? Por supuesto que no y por ello el caballo Pura Sangre, y todo el espectáculo está muy deteriorado. Las carreras son un asco. Sólo con los caballos de Germán Larrea se pueden dar funciones.

Hay que señalar que a pesar de todos los problemas de solvencia y pleitos internos que ha tenido CODERE la empresa tuvo más de 600 millones de pesos de utilidad al 31 de diciembre de 2017.

Así las cosas, sólo los caballistas y criadores —de los que quedan muy pocos—pueden salir al rescate de esta actividad y unidos, deben exigir a la autoridad gubernamental que la empresa permisionaria Administradora Mexicana de Hipódromo, S.A. de C.V., cumpla con el compromiso que tiene: ofrecer premios suficientes que permitan que la industria hípica mexicana de carreras de caballos no se muera, como parece ser su destino. 

La convocatoria es que todos los caballistas y criadores despierten y recuerden que por las venas no circula atole. ¡Dejen de servir al opresor!


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Número 35 - Noviembre 2019
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