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“Hacia una Política Nacional Anticorrupción”

Jueves, 05 de Julio 2018 - 15:30

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Liliana Alvarado Baena

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Hace algunos días se llevó a cabo un encuentro en la CDMX en donde se dieron cita los Comités de Participación Ciudadana (CPC) de toda la república, con el CPC nacional, miembros de la Red por la Rendición de Cuentas (RRC)[1] y especialistas anticorrupción. Lo anterior, con el fin de discutir una propuesta preliminar sobre la Política Nacional Anticorrupción (PNA).

Como resultado del encuentro y respaldado por las instituciones que conforman el SNA,[2] se publicó el documento “Hacia una política nacional anticorrupción. Bases para una discusión pública”, el cual fue trabajado por la RRC y el CIDE.

¿Por qué es importante?

Durante los últimos meses y en parte debido a la coyuntura electoral, se ha escuchado constantemente el tema del combate a la corrupción. Sin embargo, no se plantearon propuestas puntuales que definan una estrategia concreta para combatirla. La buena noticia es que este documento es un programa o plan de trabajo que busca aterrizar, a través de acciones concretas,  el rumbo del SNA y los SLA en sus acciones anticorrupción.[3]

La corrupción como un problema de captura del Estado

En el documento se plantea que la corrupción responde a un problema de “captura del Estado”, es decir, la incapacidad del Estado y sus instituciones de distribuir los bienes de manera universal y equitativa, restringiendo el acceso y la distribución del poder.[4] El documento especifica que se trata, de la captura de puestos, presupuestos y decisiones.

Ejes de la PNA

El objetivo de la PNA consiste en “transitar hacia un régimen universalista donde el interés privado no vulnere la autonomía del Estado ni el ejercicio pleno de derechos”[5]

Para lograr esto, se proponen cuatro ejes generales:

  1. Profesionalización y generación de capacidades de los funcionarios públicos centradas en el mérito, capacitación, promoción y evaluación como el antídoto para evitar el reparto de los puestos públicos con base en relaciones personales o filiaciones políticas.
  2. Mejorar los procesos de fincamiento de responsabilidades y el ejercicio de derechos para corregir, prevenir y sancionar conductas de corrupción.
  3. Puntos de contacto (corrupción de ventanilla). Eliminar la corrupción de ventanilla a través de la accesibilidad, transparencia, certidumbre, comprensión y simplificación de los trámites y servicios entre la ciudadanía y gobierno.
  4. Redes de corrupción. Incorporar estrategias de información y colaboración para el monitoreo, investigación y procesamiento de redes de corrupción las cuales funcionan de manera formal e informal.

Y un eje transversal:

  1. Participación Ciudadana. Estas acciones incorporan mecanismos y herramientas de información y participación que propician la denuncia, la vigilancia social y el debido proceso.

A través de estos ejes, se formulan 16 acciones de política pública que contemplan la prevención, detección, corrección y sanción, bajo un enfoque de derechos.[6]

Retos

Es posible identificar desde ahorita retos importantes para la PNA:

  • Las asimetrías entre los Sistemas Locales Anticorrupción (SLA), los cuales enfrentan además el gran reto de los  Sistemas Municipales Anticorrupción;
  • La falta de capacidades institucionales en estados y municipios;
  • La dificultad de articulación entre las distintas instancias;
  • La urgencia de (nombrar) y capacitar a los funcionarios integrantes de las instituciones clave para el combate a la corrupción.
  • Que las instituciones que conforman el SNA prevean la suficiencia presupuestal para la implementación de la PNA.[7]

Siguientes pasos

En meses posteriores la propuesta de PNA será sometida a un proceso amplio de consulta. Se busca, por un lado, mejorar las líneas de política propuestas, detectar nuevas restricciones que habrán de ser consideradas, así como fortalecer los mecanismos de seguimiento y monitoreo. Por el otro, la socialización con ciudadanos e instituciones que no forman parte ni del SNA, ni de los SLA.[8]

Con la PNA se dan los primeros pasos para una posterior Agenda Nacional Anticorrupción, que cuente con su respectivo sistema de evaluación y monitoreo, y un programa de implementación. [9]


[1] Se trata de un colectivo de OSCs, universidades, centros de investigación, entre otros, para construir una agenda de rendición de cuentas.

[2] RRC.Hacia una Política Nacional Anticorrupción. 18 junio 2018.  Punto 2 http://rendiciondecuentas.org.mx/hacia-una-politica-nacional-anticorrupcion/

[3] Benjamín Hill. Hacia una política nacional anticorrupción. 27 junio 2018. http://rendiciondecuentas.org.mx/hacia-una-politica-nacional-anticorrupcion-3/

[4] RRC.Hacia una Política Nacional Anticorrupción. 18 junio 2018.  Punto 4 http://rendiciondecuentas.org.mx/hacia-una-politica-nacional-anticorrupcion/

[5]  RRC.Hacia una Política Nacional Anticorrupción. 18 junio 2018. Punto 5 http://rendiciondecuentas.org.mx/hacia-una-politica-nacional-anticorrupcion/

[6] RRC.Hacia una Política Nacional Anticorrupción. 18 junio 2018. Puntos 5 Y 6 http://rendiciondecuentas.org.mx/hacia-una-politica-nacional-anticorrupcion/

[7] RRC.Hacia una Política Nacional Anticorrupción. 18 junio 2018. Puntos 8 Y 12 http://rendiciondecuentas.org.mx/hacia-una-politica-nacional-anticorrupcion/

[8] RRC.Hacia una Política Nacional Anticorrupción. 18 junio 2018. Punto 13 http://rendiciondecuentas.org.mx/hacia-una-politica-nacional-anticorrupcion/

[9] De acuerdo a lo que se dijo en el “Encuentro Anticorrupción” del 8 de junio de 2018.


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