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Germán Larrea, ¡Vuelve a Ganar!

Miércoles, 29 de Mayo 2019 - 12:55

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Enrique Rodríguez-Cano Ruiz

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La LXXIV (74) edición del Hándicap de las Américas que se corrió el sábado pasado mostró claramente quién es quién en el moribundo Hipódromo de las Américas.

Don Germán Larrea Mota-Velazco, el magnate minero, propietario de Grupo México, Cinemex, Ferromex y muchas empresas más, cuya fortuna se cuenta ―dicen― en 13.5 mil millones de dólares y por ende es productor de miles de empleos, contribuye también y hace posible que las carreras de caballos Pura Sangre subsistan en la capital mexicana.

Con menos peso ―literal― y sospechas del nuevo gobierno, bajó al círculo de ganadores a celebrar el triunfo de los caballos de su crianza. Realmente me da gusto, aunque hubiera preferido que los caballos de mis amigos, con pedigrís inferiores, ganaran. Estuvieron cerca, pero es muy difícil competir y ganarles a los caballos de la Cuadra San Jorge… ¡Les echa montón!

Por supuesto, también hay que reconocerlo; la afición y entrega de los pocos caballistas mexicanos que quedan es digna de elogio, sólo ellos pueden soportar que la empresa permisionaria CODERE los trate tan mal, sin premios suficientes para que puedan mantener con decoro a sus caballos y sería deseable ―cuando menos― que salgan a mano, ¡Ah… también tienen que padecer y sostener a una autoridad hípica que dista mucho de ser imparcial! Herencias del pasado.

El hecho es que los dueños de caballos proporcionan el espectáculo, así como una parte sustancial de los premios. Por ejemplo, en el Hándicap de las Américas aportaron el 62% del raquítico premio total de $ 1,600,000. Es realmente criminal que para poder inscribir y participar en esa carrera los dueños tuvieron que aportar por cada caballo 70 mil pesos.

En la carrera de las féminas, el premio total que se juntó fue de sólo 660 mil pesos; los contendientes “aflojaron” el 58%. ¡Vergüenza debiera dar a esta empresa española! Una empresa que gana más de 700 millones de pesos al año bien puede doblar el monto de los premios y no obligar a los caballistas a pagar 850 pesos mensuales para poder inscribir sus caballos en las carreras ordinarias.

 

 

El XX Hándicap de las Estrellas, lo ganó con Kantyi (USA), hija de Rule en Golden Galleon por Medaglia d'Oro. La madre le costó a Germán 265 mil dólares. De manera semejante, la madre de Kublaigo ganador del Hándicap de las Américas, hijo de Rule en A.P. Fortune por A.P. Indy le costó 200 mil dólares.

Así pues, toda la crianza de Germán son ejemplares con una calidad de raza extraordinaria, con lo que se comprueba que cruzando lo mejor con lo mejor, se puede esperar obtener lo mejor, como reza la máxima del Dr. Franco Varola.  Bueno, supongo que para eso Germán tiene tanto dinero. No escatima un centavo. A lo largo de la función ganó 5 de las 13 carreras que se ofrecieron y en las dos estelares las dominó. ¡Con lujo de crueldad!

Los otros ganadores de su propiedad fueron en la sexta carrera, Wildcat Wish (USA); en la séptima Miracle Thunder (USA) ―de la Cuadra de su mujer― y en la octava; Lokepala (USA), sin contar muchos segundos y terceros. ¡Tarde completa!

Claro, durante la función, ante un lleno total ―lo que demuestra que, ofreciendo un buen programa, la afición por las carreras de caballos Pura Sangre se mantiene― como lo fue hace muchos años, tristemente el único objeto de la empresa es hacer negocio y pues, la formalidad y reglas les valen un cacahuate. Lo sostengo por lo siguiente:

―Entre las irregularidades de la función, en la quinta carrera del programa anunciaron que el caballo # 3 “Ocotlán” estaba retirado. Así, ante la sorpresa los apostadores fueron a cambiar sus boletos desesperados y cuando se enteraron de que sí corría, las protestas se dejaron escuchar en los oídos de las pobres madres de los responsables: los árbitros. El retirado llegó tercero y los directores del Hipódromo, responsables de la operación hípica, Sergio Alamán y Ramón Rionda tan campantes haciéndole la barba a don Germán.

Así pues, cuando CIE de Alejandro Soberón Kuri, obtuvo ―mañosamente― el permiso en 1996 y años después, por problemas financieros, consiguió vender a la multinacional española CODERE la mayoría de sus acciones (85%) ―lo cual no permite el permiso vigente― se cumplió el pronóstico que hicimos hace muchos años de que no íbamos a gozar de carreras de caballos Pura Sangre como Dios manda. La triste consecuencia es que caballo Pura Sangre mexicano está en vías de extinción.

En este país, dicen que cualquier cosa se “podía lograr” pues la impunidad y la corrupción “mandaban”. Es cierto, sólo basta saber que 15 días antes de que terminara el nefasto sexenio de Enrique Peña Nieto, a CODERE le extendieron el permiso por sólo 15 años más, cuando no ha cumplido con el objeto del mismo: tener una hípica de clase internacional…

El gobierno de la República lo sabe y veremos sí acabar con la corrupción va en serio ― ¡Denuncias se han presentado!

Y ahora, para acabarla de amolar, cuando por fin encontramos entre los servidores públicos de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la secretaría de Gobernación, una respuesta favorable ―decente― es muy probable que con los cambios del subsecretario Zoe Robledo ―que se fue de bateador emergente al IMSS― estos se vayan con él. La fatalidad sigue persiguiendo a la hípica mexicana.

 

¡Se teñía que decir y se dijo!



Número 31 - Julio 2019
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