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En el Hipódromo de las Américas... ¡No Hubo Referéndum!

Miércoles, 06 de Julio 2016 - 15:00

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Enrique Rodríguez-Cano Ruiz

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"Sí luchas puedes perder, si no luchas, pierdes seguro.", Jorge Bermejo García

Para que las cosas vayan bien en cualquier hipódromo del mundo se necesitan que se cumplan dos sencillas condiciones. Que las dos partes principales que lo conforman concurran de acuerdo para producir —como resultado— eso que se llama riqueza.  Es una Ley universal.

Estas dos partes son: 1) la empresa que explota el negocio y 2) los dueños de los caballos que con su esfuerzo participan y hacen posible esta pasión. Ellos tienen la obligación de asegurar que se obtengan los estímulos —los premios— necesarios y suficientes para mantener a sus caballos y para crecer y ofrecer un buen espectáculo. Así, uno es el dueño del teatro y los actores son los imprescindibles. Uno sin el otro, no sobreviven y habrá que extirpar de la mente de algunos mentecatos —caballistas, criadores, opinadores y algunos servidores públicos— el concepto que las carreras de caballos es un hobby. Esta es una industria.

En la entrevista radiofónica que sostuvo el periodista Eduardo Ruiz-Healy con Alfonso B. Pérez Lizaur, Presidente de la Asociación de Permisionarios de Juegos y Sorteos, A. C. (se puede escuchar el podcast alrededor del minuto 40)  y quien representa a algunas de las empresas permisionarias del juego que explotan estos negocios en el país (entre ellas a la permisionaria del Hipódromo de las Américas). Durante la entrevista se puede escuchar que convencido don Alfonso dice que los hipódromos no son negocio. Cuando Eduardo lo presionó un poco ya no supo que argumentar. Sería bueno que este amigo averiguara porqué funcionan con éxito las hípicas de Uruguay, de Panamá, de Inglaterra y la Irlandesa. La australiana no se diga. La de los Estados Unidos se recupera y tiene una gran demanda de caballos de carrera. Por supuesto, Pérez Lizaur. tiene la encomienda de pregonar que los hipódromos no son negocio... para eso le pagan y cabildea para ello.

También hay que saber que en esencia los hipódromos son casas de apuesta y en los cuales intervienen otros "entes" no menos importantes: 1) la autoridad hípica que tiene la función principal de vigilar y regular toda la actividad puesto que se cruzan apuestas, hay dinero involucrado y es por eso que hay que vigilar a todos los jugadores con cuidado y 2) todos los demás participantes: jinetes, entrenadores, caballerangos, galopadores, veladores, médicos veterinarios, transportistas, taquilleros, meseros, etcétera, terminan por conforman la industria pues son los que la hacen funcionar; 3) Los criadores de caballos que pueden ser los más lastimados si las cosas no funcionan como los Racing Gods mandan. Al decir de mi maestro es fácil criar caballos pero que corran, sean competitivos y no sé lastimen, es otro cuento. ¡Se trata de criar verdaderos atletas...!

—Así, estos atletas equinos pueden valer mucho dinero —muchos dólares— y se puede decir que es una industria que ayuda a repartir —distribuir— la riqueza. Los propietarios y criadores son casi siempre ricos y por el otro lado los que participan gozan de las fuentes de empleo. En las hípicas desarrolladas conozco entrenadores y jinetes que se hicieron millonarios.

De esa manera se genera una industria, lo que quiere decir creación de fuentes de empleo (supuestamente bien remuneradas) y por ello sostengo que dentro de la Industria del Juego, la Hípica es la que mayor derrama económica genera pues hay que producir granos y forrajes para el mantenimiento de los caballos, medicinas, herrajes, monturas y mil cosas más. En los casinos —como funcionan en México— basta rentar una máquina tragamonedas china, conectarla a la luz y dedicarse a esquilmar jugadores incautos. Esa es la neta.

Por todo ello las carreras de caballos con apuesta deberían recibir en nuestro país todo el apoyo de la autoridad gubernamental —la golpeada Secretaría de Gobernación— pues todavía la afición es muy grande. Es un hecho que en cualquier ranchería se juegan carreras parejeras, por supuesto sin control y regulación alguna y de cuatro hipódromos que existían sólo subsiste uno: el Hipódromo de las Américas que es operado por una empresa cuyos accionistas nadie sabe quiénes son. El grupo español CODERE tiene una participación accionaria mayoritaria del 85% y sigue teniendo grandes problemas ahora entre sus accionistas minoritarios, así como experimenta una gran cantidad de despidos de sus empleados. En México también y no hay poder humano —ni autoridad— que la obligue a cumplir con los términos de su permiso y la razón de su existir que "era hacer florecer esta industria".

El Hipódromo de las Américas tiene 70 años de haberse inaugurado y las cosas no van bien. Entre las últimas novedades que me cuentan es que se acaba de formar una nueva asociación de caballistas llamada Agrupación de Caballistas del Hipódromo de las Américas, A.C., la tercera desde que la nueva administradora tomó las riendas del centro hípico pues las dos primeras que defendían los derechos legítimos de sus asociados pues les pudieron piedras en su camino y ya no las reconocen.

Así pues, se está formando una asociación conformada e impulsada por 4 (cuatro) de los ex miembros del Consejo Directivo de la cual todavía soy apoderado (la denominada Unión).

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Me informan que eligieron al magnate Juan Mata García —un hombre decente— como su presidente; Paula Martínez, la dueña del gran Diamante Negro también forma parte del Consejo Directivo. Al parecer también nombraron a  Claudio ­­—Cayito —Álvarez, el vástago de uno de los socios de la Cuadra San Isidro de quien no tengo mucha referencia. También figura Adriana Gómez que fue electa como vicepresidente, quién es incondicional a lo que le ordene la empresa. Me consta.

Como vocales están dos auténticos representantes de los caballos Cuarto de Milla. Héctor Roldán Arreola y otro destacado miembro de esa asociación que no conozco. Ellos pueden exigir transparencia y pugnar para que se cree un autoridad hípica que sea independiente de la empresa, lo cual ha sido uno de nuestras metas. Sin transparencia no puede existir un buen espectáculo.

Otro de los ex miembros de la UNION pues es paisano del "Peje" —y es nada menos que tutor del beato Valencia, cuya ambición y prepotencia fue detectada muy a tiempo por los altos mandos de la Cuadra San Jorge, por lo cual lo despidieron de inmediato. Dicen que él es el vocero. Es un reverendo...¡¡¡¡!!! también me consta.

Así pues vamos a poder observar que puede lograr esta novel asociación. Ya tendremos tiempo de conocer los estatutos —que aparentemente nadie conoce— su programa y condiciones para pertenecer a ella. Por de pronto la cuota inicial es de 2 mil pesos... ¡Ah, qué caray! Espero que tengan claro que necesitan conservar su independencia de la nefasta empresa permisionaria que rige los destinos de la hípica mexicana y luchar por mejores premios y una autoridad hípica independiente de la empresa.

Así pues este relato, es un capítulo más de la triste historia del Hipódromo de las Américas donde no hubo referéndum para elegir a los representantes de los caballistas. Su servidor tiene instrucciones de seguir con nuestra lucha por lo que vamos a seguir cabildeando ante H. Congreso de la Unión para conseguir una Ley de Juegos con Apuesta que apoye decididamente esta actividad. Mi amigo Jorge Bermejo ya nos dijo cómo y porqué.


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