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El país que quiere olvidar -quien no resiste no existe-

Miércoles, 07 de Agosto 2019 - 13:20

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María del Pilar Cordero César

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Los invisibles, los incómodos, los desaparecidos, son pobres, son mujeres, son estudiantes, son campesinos.  Como dice Eduardo Galeano, “los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados,  corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local”.

Los que hacen ruido, gritan y nadie los escucha, los que reclaman justicia, pero no tienen dinero para pagarla, las soledades que los orillan a elegir cualquier cosa o persona, aunque los engañen, pero así, solo así, son presencia.

Si no tienen número (número y letras, clave de registro, historial crediticio, consumidores…), no existen; con número son solo eso, un dato para las estadísticas.

Desaparecidos, folio de investigación; cadáveres, número de cuerpo encontrado, características de algo, no de alguien; objetos que los identifique…no hay identidad, todo les fue robado, hasta el entierro personal.

El recuerdo de lo que duele, siempre recuerdo, no se olvida, desgarra el alma.

¿Cuánto vale un órgano? De niño…muy caro, mucho dinero, pero no vale una vida, vale un órgano.

Abuso sexual de niños y niñas, mercado de trata, objetos con valor en un mercado creciente, clandestino, disfrazado, la doble moral de los clientes, el vacío de “ser” humano, de ser…no pueden ser humanos ni animales.

El hambre que mata lentamente, el hambre física, porque quien tiene hambre, quien sobrevive por eso, ya no tiene un alma viva. La injusticia de poder seguir vivos simplemente comiendo es contra todo derecho natural, contra lo que significa “ser” humano.

Quien es forzado a huir…juega con la vida, o está jugando con la muerte, la muerte que se presenta todos los días, un día más vivo, dirían ¡Bien! Pero no, un día más para seguir muriendo.

Impotencia, traición, desilusión, angustia, miedo, violencia, todo lo que termina con el alma, con lo humano, con lo divino, con la vida.

¿Estamos hechos para amar? Nadie sabe de eso, ¿existe?

Se reclama desde el odio o se reclama desde el amor ¿se puede reclamar desde el amor?

Resistir, revelarse, reclamar, convocar, revolucionar, luchar para existir, para ser presencia, para ser personas, ¿cuánto tiempo? …en México es peligroso ser defensor de derechos humanos y de la tierra. Se inicia la persecución, la amenaza, la intriga.

Sucede, no se olvida, pero ¿dónde están? : Tlatelolco 2 de octubre 1968, Halconazo 10 de junio 1971, Aguas Blancas 28 de junio 1985, Acteal 22 de diciembre 1997, Atenco 4 de mayo 2006, Guardería ABC 5 de junio 2009, San Fernando 1 de abril 2011, Surgimiento de autodefensas comunitarias en la zona purépecha 24 de febrero 2013, Tlatlaya 30 de junio de 2014, derrame tóxico sobre el río Sonora (Grupo México) 6 de agosto 2014,  Ayotzinapa 26 de septiembre 2014, Apatzingán 6 de enero 2015, Tanhuato 22 de mayo 2015, Nochixtlán 19 junio 2016, tráilers abandonados con más de 330 cadáveres no identificados en  Jalisco, septiembre del 201. Despojo y agresiones a comunidades indígenas con violencia y asesinato,  en Tula, Guerrero, y en Chiapas, en el pueblo Chol de la comunidad de San José, El Bascán, municipio de Salto de Agua, Chiapas, y miembros de la organización Ikoltyañtyel Lak Lumal, junio-julio de 2019. Vertido de ácido sulfúrico en el mar de cortes (Grupo México) julio de 2019.

Escribe Bartra en su libro, la gente de ciudad los ve, pero no los mira, los oye, pero no los escucha… El fantasma de los campesinos recorre México, pero pocos le prestan atención. No se preguntan quiénes son, de dónde vienen, cuál es su agravio, cuáles sus sueños… pero deberían mirarlos y escucharlos, porque los campesinos no sólo reclaman, también convocan. Y su convocatoria es la esperanza; la esperanza de ellos y la esperanza de todos (La milpa de la ira, Bartra A. 2016).

Todos reclaman, sus familiares, los afectados, los muertos que gritan su muerte y los que vendrán, se organizan, se solidarizan, hacen organizaciones, ¡resisten para existir!

En estos sucesos están los que no olvidan nunca, los que no los quieren olvidar, los que los olvidan y para los que no existen.

Dice Judith Butler, "Aceptamos que todos aquellos que son privados de la vida a través de la violencia sufren una injusticia radical", explica, y pregunta: "¿Es posible que algunas vidas sean consideradas merecedoras de luto y otras no?", continúa "Matar es la culminación de la desigualdad social", sentencia con frialdad en Guadalajara (México), en una conferencia inscrita en la Feria Internacional del Libro 2018.

¿Cuánto vale una vida?  Depende de quien, y quien la mira, ¡realidad macabra!

Ningún país puede aspirar a ser una sociedad democrática donde exista violencia, persecución, desigualdad, impunidad y corrupción en los actos contra sus propios ciudadanos. La democracia no pretende la clasificación de los ciudadanos, sino el desarrollo de los seres humanos para actuar con criterio propio y justo, y eso se da a través de la educación.

Una educación fallida, es el inicio de una sociedad que enseña para la competencia y la desigualdad que se traduce en violencia. Dicta en la entrada de una universidad en Sudáfrica: “Para destruir a una nación no se requiere de bombas atómicas o misiles de largo alcance. Solo se necesita bajar el nivel de educación y permitir que se copie en los exámenes: pacientes mueren en manos de tales doctores, edificios colapsan en manos de tales ingenieros, dinero es perdido en manos de tales economistas y contables, humanismos mueren en manos de tales religiosos, la justicia muere en manos de tales jueces… El colapso de la educación es el colapso de la nación”

La enseñanza que educa para la competencia, la calificación (número que califica quién eres), para habilidades globales y menosprecie lo local, sin lógica, filosofía y las humanidades que nos acercan a lo humano; enseñar más español y matemáticas que eso es lo que califican organismos internacionales.  Mejor sería educar para ser ciudadanos, felices, críticos y activos.

México tiene un bajo nivel en educación, ¿estamos colapsando?, ¿qué nos mantiene a flote? Los nadies nos hacen pensar críticamente, son ellos los que piensan críticamente frente a un sistema que no permite pensar. Así, para reflexionar, ¿quiénes realmente son los nadies, los olvidados, los desaparecidos?
 

Referencias:

Bartra A. (2016) La Milpa de la Ira “En este mundo cabrón quien no resiste no existe”. Distribución gratuita.

Butler J. Conferencia en la Feria Internacional del libro 2018. Recuperado de: https://elpais.com/cultura/2018/11/27/actualidad/1543350943_401404.html

Para más información:

Sobre los derrames tóxicos de grupo México.  https://elpais.com/sociedad/2019/08/02/actualidad/1564764424_372442.html

Niños que mueren de hambre. https://eacnur.org/blog/cuantos-ninos-mueren-de-hambre-al-dia/)

Homicidios y desapariciones en México. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2019/EstSegPub/homicidios2018.pdf

https://www.inegi.org.mx/sistemas/olap/consulta/general_ver4/MDXQueryDatos.asp?proy=

http://www.unamglobal.unam.mx/?tag=registro-nacional-de-personas-extraviadas-y-desaparecidas

Sobre pobreza: https://blog.oxfamintermon.org/las-causas-de-la-pobreza-en-el-mundo/

Los nadies, Eduardo Galeano: https://elordencultural.com/2014/05/eduardo-galeano-los-nadie/

La comisión nacional de búsqueda de personas publicó un catálogo de prendas encontradas en las fosas clandestinas ubicadas en el centro de Veracruz.


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Número 35 - Noviembre 2019
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