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El Meollo del Asunto | Se requiere de sabiduría para el momento.

Martes, 24 de Marzo 2020 - 12:50

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Daniel Valles

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Se requiere de sabiduría para el momento.

    Del dicho al hecho, hay mucho trecho, dice el popular refrán mexicano. 

Y hoy, tal vez mientras estoy escribiendo, “nuestro querido presidente” estará dando a conocer su plan de contingencia para enfrentar la crisis de salud por el coronavirus. Tal vez ya lo hizo y no me di cuenta por estar grabando el comentario. Pero para el caso es lo mismo.

    Al señor López Obrador se le ha visto tranquilo, sonriente, como que no pasa nada. Y tal vez “tenga toda la razón para estar así”. Supongo que si alguien conoce la situación real del país para enfrentar la pandemia que tenemos enfrente, sería él.

    Por lo mismo hoy es un día importante. No porque la Organización Mundial de la Salud nos puso en fase dos de la contingencia, es decir, la fase que es la más virulenta porque representa los contagios locales. Los gobiernos estatales y el federal no le llaman así, sino fase uno, pero eso es lo de menos.

    En esta fase ya se tienen casos de personas contagiadas localmente, que no viajaron al extranjero y regresaron al país contagiadas. Se infectaron aquí por medio de contacto con alguien que sí lo hizo o pasó por el lugar donde tuvieron contacto. 

De ahí la importancia de no salir a la calle estos días. De ahí la importancia de lavarnos las manos constantemente con jabón espumoso y de lavar la ropa con mayor frecuencia y verdaderamente estar en una cuarentena.

    La importancia de esto ha sido destacada ya por varios gobernadores de diferentes estados del país, como los de Estado de México, Jalisco, Tabasco, quién además sale a invitar a la planta cervecera “Constelations Brands”, que acaba de ser botada de suelos cachanillas y será motivo de otro comentario, en otro tiempo.

    Al mismo tiempo, en que estos gobernadores giraban instrucciones para entrar en la fase dos en sus respectivos estados, en Chihuahua, el señor gobernador Javier Corral Jurado hizo lo propio.

    Anoche mismo se exhibió un video donde el gobernador ordena, invita o anuncia las medias a seguir en el estado. Todos los medios de comunicación estatales dieron cuenta de ello en vivo y los noticieros estarán dando cuenta esta mañana del hecho como su nota principal. Los diarios han hecho lo mismo. Y no es para menos.

    A propósito, no olvide lavarse las manos constantemente, no saludar de beso ni dar abrazos. Entre en cuarentena y no salga a la calle, a menos que sea indispensable. Ahora, de regreso al comentario.

    Corral Jurado anunció, de acuerdo al comunicado y a las notas periodísticas: “la suspensión de toda actividad pública y privada como medida preventiva por la pandemia de Covid-19 y con esto cerrarán cines, teatros, centros comerciales, bares, restaurantes, centros nocturnos, museos, eventos deportivos, así como salones de eventos y convenciones y reuniones privadas y pidió a la población adoptar a un adulto mayor en condición de vulnerabilidad”. La medida incluye a los lugares de culto religioso o de otro tipo. 

¿Qué permanece abierto? Tiendas de abarrotes, supermercados, bancos, farmacias, clínicas, hospitales fuerzas de seguridad, todas. Además de establecimientos que se dediquen a la proveeduría de alimentos con las medidas de prevención necesarias. 

Pidió el gobernador Corral que se guarde siempre la sana distancia y que en las empresas que continúen laborando lo hagan con el personal estrictamente necesario y promover  el “trabajo en casa”.

Lo mismo han anunciado algunos gobernadores, pero no todos. 

Seguro que las medidas que anunciará o anunció ya “nuestro querido presidente, están coordinadas con los estados. Quiero creerlo así. 

Estamos ante una situación inédita. Un verdadero cisne negro. Por lo que el trabajo en unidad, respeto y gran responsabilidad deben estar presentes en todas las autoridades, como también en toda la población. Atender las disposiciones oficiales y no hacerle al vivo, porque se puede resultar muerto.

Si López Obrador se deja de politiquería barata, debe de confirmar el programa de apoyo a la ciudadanía y a la población en general, además de cómo su administración va a enfrentar la pandemia. Ha estado diciendo que levantará 10 hospitales, lo que es posible, y los mantendría el Ejercito Mexicano. Estoy seguro de que no soy el único que quiere ver de qué se trata esto. Dónde están ubicados. ¿Son de concreto, de tela, inflables? De lo que sea, pero queremos verlos.

Marcelo Ebrard, que es el Canciller Mexicano, pero actúa más como vicepresidente de Relaciones Públicas, ha hablado ya de la llegada al país de 300 ventiladores o respiradores que el gobierno chino envía a México. Estos son vitales para las personas que caen gravemente enfermas por coronavirus.

En los días por venir, “nuestro querido presidente” dará a conocer un programa económico para ayudar a la gente no asalariada, millones de personas que por la cuarentena no podemos salir a buscar el sustento y que nuestras actividades se han visto detenidas por la contingencia, que no tendremos ingresos por un mes o más. Eso es importante porque este grupo de personas representamos seis de cada 10 personas que laboramos de acuerdo al INEGI auto-empleados, algo así como 30 millones de personas. En esta fase también, seguro que los gobiernos de los estados darán a conocer planes y programas económicos emergentes. 

Es un hecho: la economía general sufrirá pérdidas enormes. Y la gran mayoría de la gente no podrá hacer frente a sus compromisos.

Todo esto y más deberán materializarse, aparecer, mostrarse esta semana. Es lo que se espera, lo ideal. Lo que habría de dar un tanto de seguridad  y calma, que es necesaria para evitar al máximo que el pánico se desborde.

Pánico, maldad, inseguridad y corrupción, son cuatro jinetes que no queremos ver cabalgar, cual pandilla apocalíptica de forajidos. 

Las autoridades deben de hacer su parte, así como están pidiéndonos que nosotros hagamos la nuestra.

Es momento de actuar como actuó el Faraón egipcio del relato bíblico cuando la hambruna azotó a toda la región. Éste sacó de lo que tenía, lo que había guardado de los impuestos del pueblo, para darle a la gente y protegerle de la pandemia, de abusos y de rufianes.

¿Habrá un hombre sabio cual José o varios que dirijan tamaña empresa en este momento? Ahí, El Meollo del Asunto.

 


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