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El Meollo del Asunto | Ausencia de Liderato

Lunes, 30 de Marzo 2020 - 11:40

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Daniel Valles

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Gobernar, para algunos puede ser tal vez muy sencillo, pero ser el líder de una nación, es una cosa muy diferente. No es para cualquier persona. México está sin un líder. 

México atraviesa tal vez la peor crisis de su historia moderna, actual sin un líder que tenga la habilidad de unir las fuerzas y las voluntades, los deseos y las esperanzas de todos los mexicanos.

Somos un país que “respetamos” lideratos firmes. Somos un país que esperamos y deseamos ver Tlatuanis dirigir, tomar el control. De no tenerlo, surgen por montones, pero son líderes de eso mismo.

“Nuestro querido presidente” no ha podido convertirse en líder de todos los mexicanos. No tiene ni el apoyo ni la opinión a su favor de la totalidad de la gente. Y la que tiene a su favor es cada vez es menos. El liderato se obtiene cuando se gana demostrando que se puede ser líder. Lo es, claro, por mandato constitucional, pero nada más.

México requiere en este momento de incertidumbre mayúscula, un líder efectivo. No solo carismático y dicharachero. México requiere de un líder que con su ejemplo mueva multitudes hacia la dirección correcta. No uno que en todo lo que hace causa división, incongruencia y presenta el escenario del egotista.

Subirse a un avión y violar los protocolos de seguridad que las aerolíneas han tomado ante el Coronavirus, no es cosa menor. Es un contraejemplo que provoca, lo menos, una irritación en quienes no han apoyado a “nuestro querido presidente” desde la elección del 2018.

 Una sorpresa en quienes lo apoyaron por primera ocasión, porque era la opción contra el sistema. Pero también provoca la alegría perversa de quienes siempre se han burlado de las reglas, de las leyes, de la ética, de la moral. Personas inadaptadas y resentidas con la sociedad que ha progresado debido a su esfuerzo y siguiendo las reglas y las leyes la mayor parte del tiempo.

Estas personas son las que celebrarán un mensaje como el presentado por López Obrador desde Culiacán: 

“Los conservadores quieren que me aísle para que haya un vacío de poder, puedan apoderarse de la conducción política de la nación y fracase la Cuarta Transformación”. 

Negar que hay gente en el país que sí desearía que “nuestro querido presidente” fracasara, es como negar que hoy que escribo la presente entrega no es día lunes. Porque sí lo es. Pero afirmar categóricamente que con su aislamiento habría un vacío de poder, es como desconocer las funciones, las facultades constitucionales del Ejecutivo. 

Además envía un contraejemplo o mal ejemplo para todas las personas a las que se nos está pidiendo que nos quedemos a trabajar en casa debido a la pandemia mundial por el Coronavirus. Con todas las consecuencias adversas que significa la medida. Pero eso lo descalifica como líder.

El mejor liderato se ejerce con y por el ejemplo. Los mejores ejemplos son los que notan la responsabilidad del líder y son los que pueden hacer la mayor diferencia en trazar las nuevas direcciones sociales. 

La responsabilidad, señor presidente Andrés Manuel López Obrador, es el mayor signo de transformación. Es algo que no estamos viendo. Pues besa usted y saluda a la gente de mano. Cuando el subsecretario de Salud nos pide que no lo hagamos. 

Hoy hemos visto y conocido su buena relación y familiaridad con la señora Guzmán, mamá del Chapo y abuela del Chapito. Le va usted a ayudar. Bien por ello.

Hace usted bromas perniciosas acerca de guardar la sana distancia cuando la gente lo ve en público y le pide una fotografía. De las mismas instrucciones que su administración está dando:  

“Sí, pero de lejos, para que no hablen mis adversarios”. 

Antes, invitó a la gente a comer a los restaurantes. Los que ahora ya están cerrando: “No pasa nada, yo les voy a decir cuando se guarden”. Y por ello, hoy, Acapulco está recibiendo a miles de turistas. ¿Cuántos se van a contagiar? ¿Morirán algunos? No lo sabemos. 

Lo que sí sabemos es que tenemos un país dividido en sus opiniones, no solo sobre el liderato del presiente López Obrador, sino de la misma crisis del Coronavirus.

Una que está devastando a Italia, que golpea fuertemente a España, donde murieron en un día casi 900 personas.

Una que hasta ayer en EUA existían 142 mil 178 casos positivos,  2484 fallecimientos, por lo que el presidente Donald Trump ha extendido la cuarentena hasta el 30 de abril y lo ha hecho con firmeza. Se han recuperado 4559. 

En cambio aquí vimos a un endeble subsecretario de Salud que no sabía cómo contestarle a “nuestro querido presidente”, cuando éste, dentro del egotismo que vive, daba fechas para el final de la cuarentena.

Las que el médico subsecretario no sabía si afirmar o negar en un patético ejemplo de sumisión rastrera al líder que le preguntaba. 

Ese es precisamente el tipo de liderato que no necesitamos. Y es lo que a López Obrador le está costando perder su popularidad, misma que en algunas encuestas ha caído hasta el 39%.

En cambio a Donald Trump, en Estados Unidos, de acuerdo con el sitio de análisis fivethirtyeight.com dada a conocer ayer: 45.8% de la población respalda  presidente; se trata del nivel más alto en la historia, incluso cuando tomó el cargo.

Lo mismo está sucediendo en Perú, Paraguay, El Salvador, Honduras y Canadá. La gente está recibiendo el apoyo de su gobierno al pausar el cobro de los impuestos, servicios, adeudos, equipo médico y en México, nada de eso. 

Las carencias en hospitales son palpables al grado que personal de las clínicas ha salido a protestar por el desabasto. Somos el único país donde se han visto escenas de saqueos a comercios y almacenes.

Hay una marcada ausencia de liderato. Es una lástima, una desgracia y El Meollo del Asunto.

 


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