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El Cártel de los Once

Viernes, 14 de Diciembre 2018 - 09:35

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Julio Chavezmontes

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El gran ministro Luis Maria Aguilar Morales, salió en defensa de los PRIvilegios que disfrutan tanto el, como sus 10 compañeros, argumentando que reducirles su salario, seria contrario al artículo 94 constitucional que a la letra dice:

 “…La remuneración que perciban por sus servicios los Ministros de la Suprema Corte, los Magistrados de Circuito, los Jueces de Distrito y los Consejeros de la Judicatura Federal, así como los Magistrados Electorales, no podrá ser disminuida DURANTE SU ENCARGO…”

También dijo, que los 7,000 salarios mínimos que gana cada ministro, apenas les alcanzan para sostener a sus numerosas familias; y eso,  solamente porque en compensación de sus módicos ingresos, reciben ayudas para protegerlos de los gasolinazos, de la inseguridad y de la escasez de transporte público adecuado.

¿Qué hacer?; ¿Qué hacer?...

Güeno; pues la cosa no es tan difícil.

Si leemos con cuidado el artículo 94 de la constitución, queda claro que DURANTE SU ENCARGO, no se les puede reducir su ya de por sí,  exiguo salario.

¿Pero si se les quita de encima el peso del encargo?

Es decir: Si dejaran de ser ministros, ya no tendrían el impedimento de cumplir con el artículo 94 de la Constitución Federal que tanto les preocupa.

Aquí viene al caso sacar un cadáver del ropero judicial, para darle solución al dilema de los ministros y su negativa  a renunciar a los sueldos cuyo cobro obedecen y disfrutan fielmente.

El cadáver en cuestión se identifica como Incidente de inejecución 60/2003.

Se trata de un juicio que dio inicio en 1931 (apenas hace poquito…); un juicio cuya SENTENCIA FIRME, Los Once se pasaron por el arco del triunfo y la revocaron, llevándose de corbata los derechos de unos “mugrosos ejidatarios”.

Es un asunto relacionado con el ejido de San Miguel Tecamachalco, que hoy es la famosa colonia residencial en las inmediaciones entre el Distrito Federal (hoy CDMX) y Huixquilucan de Peña Nieto.

Para  ilustrar mejor el caso de este “muertito” que los ministros guardaron gracias a la complicidad del PRIAN en pasadas legislaturas, me permito citar literalmente las palabras del abogado Jorge Humberto Pazos Chávez, autor del libro titulado “LOS ONCE”, (3)  en el que se refiere a las hazañas de la $uprema Cohorte de Ju$ticia.

“…la Corte decidió no aplicar la ley, y discrecionalmente valoró nuevamente pruebas, actuaciones, y peritaje que ha habían sido valorados por el juez que conoció del juicio…”

A raíz de las múltiples  violaciones cometidas por los aguerridos defensores del “salario mínimo judicial”, el Licenciado Pazos Chávez presentó demanda para juicio de procedencia (DESAFUERO) en contra de los ministros del máximo tribunal de la república.

Como atinadamente se puede imaginar usted, la demanda del Licenciado Pazos Chávez, fue mandada a la congeladora por los mismos legisladores que aprobaron los FOPABROAS, los IPABS, la quema de boletas electorales y demás monerías a las que los mexicanos les pusieron  fin el pasado 1º de julio.

Y los distinguidos lectores se preguntarán: ¿QUÉ TIENEN QUE VER LOS EJIDATARIOS DE SAN MIGUEL TECAMACHALCO CON LA VORACIDAD PRESUPUESTARIA DE LOS MINISTROS DE LA COHORTE? (2)

Tiene que ver, que ahora que MORENA tiene mayoría jurídica y moral en un Congreso que, ya no es de la Unción, se puede revivir el expediente de DESAFUERO contra los ministros de la $uprema Cohorte, de manera que dejen su encargo ministerial.

El desafuero y la destitución legal de los miembros del Cártel de Los Once, permitirá que el máximo tribunal deje de ser Cohorte y se desempeñe como Corte, con ministros con vocación de justicia social verdadera.

Sin perjuicio de que con el sólo asunto de San Miguel Tecamachalco basta y sobra para desaforar a  los miembros del Cártel de los Once, no me cabe duda de que, en los cajones olvidados del Consejo de la Judicatura Federal, (que es el gran alcahuete de ministros, magistrados y jueces), debe haber suficientes cadáveres  como para destituir y consignar a una buena cantidad de quienes hoy por hoy, administran “ju$ticia” al estilo Sotheby’s, adjudicando sentencias al mejor postor; ¡pero eso sí! Mediante riguro$sa licitación $$$$

CIUDADANIZAR EL CONSEJO DE LA JUDICATURA, es otra medida indispensable, para que en el Poder Judicial deje de imperar la norma nefasta de que PERRO NO COME PERRO.

No puede ser que los ministros, magistrados y jueces no respondan de ninguna ilegalidad, más que ante sus propios compinches del perfectamente inútil y costosísimo Consejo de la Judicatura Federal.

Como no se les puede reducir su salario DURANTE SU ENCARGO; hay que removerlos del dichoso ENCARGO para que no sean nuestra “enCARGA”.

De esa manera, podremos contar con una nueva Corte de Justicia, que se inspire en el mensaje que el gobernador de Oaxaca, Benito Juárez, dirigió a la X legislatura de su estado, el 2 de julio de 1852, cuando les dijo lo siguiente:

 “Bajo el sistema federativo los funcionarios públicos no pueden disponer de las rentas sin responsabilidad; no pueden gobernar a impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes; no pueden improvisar fortunas ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, RESIGNÁNDOSE A VIVIR EN LA HONROSA MEDIANÍA QUE PROPORCIONA LA RETRIBUCIÓN QUE LA LEY HAYA SEÑALADO.”

La transformación se demuestra transformando.

    _____________________

  1.  Cártel de Los Once. Rama judicial de la mafia del poder. Los once mini$tro$ que integran el “máximo” tribunal de Mexicalpan de las Tunas.
  2.  Cohorte.  Formación de soldados en la antigua Roma.

Dícese tambien de un grupo de bandidos y malhechores, o del grupo per-Judicial encabezado por Luis Maria Aguilar Morales.

  1. Los Once. Libro escrito por el Licenciado Jorge Humberto Pazos Chávez, en el que describe su demanda de procedencia para desaforar a los ministros de la $uprema Cohorte de Ju$ticia. Su acción constitucional fue sepultada en la congeladora por los legisleadores del PRIAN. ISBN 968-5478-31-7

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Número 27 - Marzo 2019
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