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Dos fechas: Tlatlaya y Ayotzinapa

Viernes, 26 de Junio 2015 - 17:30

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Jaime Guerrero Vázquez

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Este 26 de junio se cumplen nueve meses de los acontecimientos en Iguala, donde perdieron la vida y desaparecieron 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa. El próximo 30 de junio se cumple, a su vez, el primer aniversario de Tlatlaya, lugar en donde un grupo de supuestos delincuentes fue asesinado por efectivos del Ejército. Ambas situaciones son parte del entramado que golpeó fuertemente la credibilidad del gobierno federal y afectó de manera particular al presidente Peña Nieto.

Oficialmente, ambos casos se encuentran resueltos. En el primero, el matrimonio Abarca y una buena cantidad de funcionarios, policías y delincuentes de dos municipios se encuentran encarcelados por esos crímenes, aunque los cargos directos aún no les son imputados ni al exalcalde ni a su esposa. Para la Procuraduría General de la República, los 43 estudiantes están muertos, pero en un enredo político “se les sigue buscando”. Un grupo de expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) investiga el caso desde hace meses. El caso Tlatlaya culminó con la detención y enjuiciamiento de varios efectivos militares y el otorgamiento de compensaciones millonarias a los familiares de los supuestos delincuentes ejecutados.

Para muchos, ninguno de los dos casos está cerrado. Los familiares y compañeros de los muchachos desaparecidos siguen exigiendo justicia y claridad en las investigaciones. Argumentan que hubo una participación del Ejército y que esto no ha sido investigado. En este sentido, los expertos de la CIDH han solicitado entrevistarse con los militares del cuartel de Iguala. En el caso de Tlatlaya, varias organizaciones exigen que se investigue a funcionarios del Estado de México y del Ejército que trataron de ocultar los hechos.

Por supuesto, en ambos casos hay muchos interesados, algunos de manera directa, otros porque beneficia a su agenda política. Si bien el caso Tlatlaya no fue tan llamativo, el caso Ayotzinapa sí lo fue, tanto a nivel nacional como internacional. Ahora son temas de segundo orden en la atención mediática, más allá de su importancia humana y legal. Varias cosas los han desgastado: el tiempo mismo, los métodos usados para exigir justicia, los aliados que escogieron, la división de los familiares, las acusaciones mutuas, etc.

Ahora ambos casos han sido escogidos por el Departamento de Estado de los Estados Unidos como una muestra de los abusos en derechos humanos que se cometen en nuestro país. Este informe no fijará la postura del gobierno de Obama hacia nuestro país, pero internamente se está tratando de usar para golpear de nuevo al gobierno federal.

Es de esperarse que, a menos que surjan nuevas evidencias, ambos temas serán pasajeros en la atención mediática. Son temas “viejos” y ya han causado todo el daño posible (un gran daño, por cierto).

¿Se violan los derechos humanos? Por supuesto… ¿al grueso de los mexicanos les importa? Por desgracia, parece que no.


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Número 34 - Octubre 2019
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