Se encuentra usted aquí

Del nuevo reglamento de tránsito

Viernes, 28 de Agosto 2015 - 16:30

Autor

foto-hassy.jpg
Hassy Sánchez

Compartir

carro-2.jpeg

La semana pasada el jefe de gobierno del Distrito Federal promulgó el nuevo reglamento de tránsito, mismo que se aplicará a partir de diciembre de este año. Muchas quejas se han escuchado al respecto, en general me parece bueno y coherente pero, claro, yo no manejo.

Escuchaba en estos días comentarios de varios conocidos sobre el monto de las nuevas multas, que cómo era posible que fueran tan altas, que si es un abuso, que si las quejas, que si los reclamos. Al escuchar todo esto no pude más que sorprenderme y confirmar que la gran mayoría de gente al volante carece de cultura, civismo y educación, incluso los más allegados. Y es que como he dicho siempre: el volante transforma y saca lo peor de la gente…

De los límites de velocidad. Es cierto, ahora tendrán que circular a menor velocidad, pero la realidad es que con la cantidad de autos en las calles uno de todas maneras no puede circular más rápido aunque lo quisiera. Comentaba alguien “ahora te tienes que parar forzosamente con el amarillo, ya no puedes acelerar para evitarlo”. Es que nunca ha sido así, el semáforo en ambar significa “precaución” y es un aviso para bajar la velocidad, no para subirla.

“¿Ya viste, la multa por hablar por celular es carísima, y ya ni siquiera se va a poder “textear”?”. Le doy vueltas al asunto y no entiendo el reclamo, ¿es que no saben que el uso del celular es una de las principales causas de muerte al volante? Si la cosa quedara en que choca quien viene usando el teléfono está bien, pero no es así, el conductor que va hablando o escribiendo un mensaje es generalmente quien ocasiona el accidente, pero no el que muere o queda inmovilizado para toda la vida o postrado en una cama…

“Malditos ciclistas, ahora resulta que pueden circular por la calle ¿no les hicieron para eso las ciclovías? ¡Que circulen por las banquetas!”. No, las banquetas son y siempre han sido para los peatones. El ciclista siempre ha tenido derecho de circular por la calle igual que cualquier tipo de vehículo y de ocupar un carril completo. Se ha recurrido a las ciclovías porque el automovilista no lo entiende y mucho menos lo respeta. De hecho, tienen el segundo nivel de preferencia en las calles, sólo después del peatón. Evidentemente, también es importante que el ciclista se eduque, porque hay los que comenten más infracciones que cualquier coche. Los ciclistas tampoco tienen derecho a invadir ningún paso peatonal o banqueta, nunca ha sido permitido que circulen por los carriles exclusivos para transporte público como el metrobús, deben hacer señalizaciones anticipando sus movimientos a los demás vehículos, hacerse visibles, rebasar por la derecha, tomar un solo carril, circular en el sentido de las calles, usar luz y reflectores en las noches y portar equipo de protección en todo momento. Así como tienen derecho, los ciclistas también tienen obligaciones para poder circular. Se le deben de aplicar multas también a ellos, no sólo llamadas de atención.

Las quejas sobre fumar o tomar agua en tu coche. Sí, es tu coche y tu problema si huele a cigarro, pero cuántos casos no ha habido en que al conductor se le cae la ceniza en las piernas, y por no quemarse quita la vista del camino pero no el pie del acelerador: choque; el que va tomando agua mientras maneja y cuando baja la botella y regresa la vista: atropella. No se trata de no tomar agua, es no hacerlo mientras se está en movimiento.

En fin que como estos he escuchado uno y otro reclamo. No creo que sean sanciones absurdas, lo absurdo, lo verdaderamente estúpido es que se tenga que aplicar un castigo para cambiar el comportamiento.

En realidad si el automovilista tuviera dos dedos de frente, si usara el sentido común, ni siquiera tendrían razón de existir estas reglas. ¿Acaso está prohibido en algún reglamento caminar por la cornisa de un edificio? No, el sentido común nos dice que nos podemos caer.

Todo se trata de civismo, de educación, e insisto, de sentido común, cosas que obviamente no existen entre la mayoría de los automovilistas. Es muy fácil y una posición muy egoísta pararse en un cruce obstruyendo el paso de otros coches sin importarnos, pero en el momento que es a uno al que le estorban, entonces sí nos enojamos y gritamos.

Creo que bajo la premisa del egoísmo también debería de existir un reglamento para los peatones: Circular por la derecha para permitir el paso de quien viene en sentido contrario, prohibido pararse a media banqueta obstruyendo el paso de los demás transeúntes, infracción a quien cruce a media calle y no en las zonas señaladas y puentes peatonales, corralón para el peatón que pida la parada del transporte público a media calle, cárcel para quien tire basura en vías públicas.

Si empezáramos a respetar sólo por respetar en lugar de hacerlo por no ser castigados cambiarían muchas cosas, pero como eso no pasa, papá gobierno tiene que acudir a técnicas pavlovianas para educarnos.

¡Patético!

Voy vengo.



Número 32 - Agosto 2019
portada-revista-32.jpg
Descargar gratis