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De Frontera a Frontera: Sin nada que perder

Miércoles, 10 de Abril 2019 - 13:50

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Manuel de Jesús Ruiz Nettel

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    El día de ayer en Tapachula el calor y el sol estuvieron muy fuertes, tan fuertes que el golpe de calor entre los Tapachultecos se traducía en mal humor, bocinazos en las calles, mentadas de madre en los embotellamientos, que se han multiplicado por el arribo de miles de vehículos que abarrotaban la ciudad.

    En este ambiente, los Tapachultecos trataban de mantenerse frescos en sus casas en con ventiladores que lo único que hacían era aumentar fuertemente el consumo de luz y esparcir viento caliente que venía desde afuera de sus casas.

    Los afortunados los que trabajan en lugares con aire acondicionado que contrastaba con el infierno que se vivía en las calles de Tapachula.

    Así transcurría el día, imagínense ustedes lectores estar en un país, en una bodega acondicionada como Estación Migratoria, sin dinero en la bolsa ni para comprarse un refresco con hielo o recién salido de la refrigeradora de alguna tienda de conveniencia para mitigar en algo el calor que se vive en Tapachula.

    Así es como viven los migrantes en la Estación Migratoria de Tapachula. El hacinamiento ya rebaso las capacidades de esta bodega de humanos. Migrantes de Haití, el Congo, Mozambique, Bangladés, Sigs del Norte de la India frontera con Pakistán, Cubanos, Hondureños, Salvadoreños y Guatemaltecos entre otros que no se les alcanza a identificar por ser miles un lugar tan pequeño.

    Todo tenía que estallar hoy, ante este clima hoy muchas mujeres embarazadas se quejaron de falta de aire ante el intenso calor sofocante de la bodega de humanos de la Estación Migratoria.

    Así pues, como les narré en días pasados en De Frontera a Frontera, estos migrantes no tienen nada que perder y nuevamente se armó un zafarrancho, cuando los agentes de migración sacaron a una cubana de color que sufría un severo golpe de calor, la mujer gritaba que sacaran a dos mujeres africanas embarazadas que estaban en la misma situación. Esto alteró a los migrantes africanos, haitianos y cubanos masculinos que comenzaron a gritar sus demandas a los dos agentes de migración que la llevaban a una ambulancia, casi en ciernes a la migrante cubana.

    De los gritos se pasó a la violencia, cuando coincidentemente arribo un camión lleno de migrantes que iban a ser introducidos a la Estación Migratoria ya que los migrantes africanos y haitianos protestaban porque decían que la Estación Migratoria ya está llena de gente totalmente hacinada.

    Así, en una trifulca entre dimes y diretes en diferentes idiomas y dialectos africanos, los migrantes peleaban con los mismo abusivos guardias privado contratados por la Estación Migratoria.

    En la Estación Migratoria todo es desorden y caos total. Tratamos de contactar a la Delegada de Migración Yadira de los Santos y está cerrada a dejarse ver ante propios y extraños, al grado que ni su papá el Colega Roberto de los Santos se atreve a compartir el teléfono celular de su hija para contactarla y pedirle una entrevista.

    Al asistir a la Estación Migratoria para poder entrevistarla, solo al ver los abusivos guardias privada que llegábamos, se cerraron en sí mismo y balbuceaban que no se podía entrar. En este lugar pude palpar como ni los agentes de migración, ni los guardias privados no están preparados académicamente para lidiar con la situación.

    En la trifulca, los migrantes que venían en el camión entraron hasta dos horas después de haber llegado, para llegar a colocarse en cualquier parte donde hubiera un pedazo de piso libre. A dormir en el suelo.

    El maltrato es evidente, lo que revela la nulidad en que la ACNUR y la Comisión de los Derechos humanos se han convertido antes este problema que se acrecentará en unos días, ya que desde hoy por la madrugada partieron mil hondureños desde Tegucigalpa. Los núbiles migrantes mencionaban que en el camino se les sumaran migrantes cubanos, salvadoreños y de otros países que buscan llegar a los Estados Unidos de América.

    Algunos alarmistas mencionan que esta podría ser la tan anunciada “Marcha Madre de Migrantes”, podría ser, pero lo más probable señalan los expertos guatemaltecos que el número podría llegar a los dos mil en total.

    Esto porque los migrantes en sus países de origen saben del rechazo evidente que las comunidades y los pueblos de Chiapas tienen hacia los migrantes y sus caravanas. El último caso es el que se dio en San Juan Chamula, cuando las autoridades tradicionales indígenas junto con hombre armados con palos y bien organizados detuvieron la pequeña marcha de 500 migrantes. El líder de los Chamulas ya había convocado al delegado de migración de esa zona y junto con ella les dieron el ultimátum de que se fueran, que ahí no iban a pasar. Trataron de dialogar los líderes de los migrantes extranjeros diciendo que tenía derecho de pasar y transitar, pero lo que no sabían los migrantes es que los Chamulas son gente con una voluntad férrea que han sorteado ese y otro problemas aún más fuertes. Su palabra es ley en su tierra, así de fácil y no pasaron. Los migrantes regresaron por donde vinieron en camiones otorgados por migración para llevarlos a otro lado… a Tapachula. Su arribo a la estación migratoria coincidió con la “bronca” que iniciaba con las mujeres sofocadas por el calor intenso la Estación del Infierno.

    En Tapachula los precios están aumentando día con día en rangos de 25 a 50 por ciento en alimentos. La situación se deteriora lenta, pero de manera segura. Solamente aliviada por la partida de miles de cubanos con Amparo en mano, con destino a Texas pernoctando en la Ciudad de México.

    El Amparo que llevan en mano los cubanos dice en su inicio… “SUSPENCIÓN DE OFICIO, PROCEDE DECRETARLAR DE PLANO CONTRA LA EXPULSION DE EXTRANJEROS ORDENADA POR UNA AUORIDAD ADMINISTRATIVA CON FUNDAMENTO EN LA LEY GENERAL DE POBLACIÓN” … Así con la esperanza en sus rostros y con el alivio de moverse hacia su destino.

    Muchos de esos cubanos son apoyados por americanos que vienen a asistirlos con recursos económicos y acompañamiento en esta última parte de su travesía hacia la libertad. Ellos no tendrán ningún problema al cruzar a los Estados Unidos, comentan los cubanos.

    Si se les mantiene detenidos aquí a los mirantes, sin importar el país, la situación puede crear focos de verdadero descontento social que llegara a enfrentar a los migrantes en contra de los Tapachultecos. No Tarda en suceder.



Número 28 - Abril 2019
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