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De Frente y Claro | PROYECTOS DE AMLO DESTINADOS AL FRACASO

Jueves, 26 de Marzo 2020 - 09:40

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Carlos Aguila Franco

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Ante lo que en México estamos viviendo, no podía faltar que López, sin el menor rasgo de conciencia y previendo la crisis económica que se vendrá, volviera a salir con que no cancelará ningún proyecto emblemático de infraestructura de su administración para que sirvan como impulsores económicos en medio de la crisis generada por la pandemia de Covid-19. Desde el púlpito de su mañanera afirmó que seguirá construyendo sus proyectos estratégicos: el nuevo aeropuerto en Santa Lucía, la refinería en Dos Bocas (Tabasco), y los trenes Transístmico y Maya. 

Pero vayamos a la realidad de lo que son sus Proyectos estratégicos. Hoy iniciamos analizando el Tren Maya.

LA OCURRENCIA DEL TREN MAYA 

El tren maya es una de las tres obras insignia de la administración de López, y que como él afirma, “pasará a la historia por su magnificencia”. Pero de inicio, surge la enorme duda de por qué la Secretaría de Hacienda y no la de Obras publicó oficialmente las características del proyecto. Lejos de dar una información completa y certera, ellos mismos señalan los problemas que podrían presentárseles y para los cuales no tienen cuantificados ni costos ni tiempos para la realización de la obra. Algunos de los cuales son:

1.-Fallas geológicas (cuántas se podrían presentar, tipos, tamaños, formas y procesos de atacarlas). 2.- Sitios arqueológicos. 3.-Obstrucciones físicas (de presentarse, el aumento del costo de la obra aumentará). 4.-Obtención total de terrenos para derecho de vía. 5.- No hay 100% de certeza de la factibilidad económico financiera de la obra. 6.- El estudio técnico y de desarrollo de la obra aún está en proceso. 7.- El volumen de pasajeros y de carga proyectado para el tren, probablemente disminuirá. Estos siete puntos se desprenden de la publicación oficial emitida por el gobierno federal, a través de la SHCP, por órdenes de López, y leerlos produce indignación y coraje. 

Es ridículo que después de un año de gobierno se presente este tipo de imprecisiones y torpezas en un proyecto insignia del gobierno, y que no estén terminados los estudios, y los funcionarios ya hayan cobrado un año de salarios.

Sin embargo, múltiples conceptos, cuestionamientos y preguntas surgen, ya que funcionarios de López han hecho declaraciones imprecisas, aunque el documento oficializa lo siguiente: el tren ya no recorrerá 1500km, ahora solo serán 1400; 5% menos. El gobierno invertirá 136 000 millones de pesos, y no 150 000 millones, como lo había establecido López. La inversión total será de 281 000 millones de pesos, la iniciativa privada deberá invertir 145 000 millones de pesos. 

El tren será operado con locomotoras de Diésel, y no por trenes eléctricos, lo cual reduce la velocidad a un máximo de entre 120 y 150 Km/hora, y no de 180 a 200 como se había establecido. Habrá 30 estaciones en todo el recorrido, y no solo 18 como se había anunciado.

El Gobierno Federal, a cargo de López, como siempre y en un plan egocentrista, oferta algo que para el inversionista privado carece de interés al no parametrizar cosas fundamentales, como: Índices de recuperación de la inversión, tiempos de recuperación de la inversión, ganancia a poderse obtener: en corto, mediano y largo plazo.

El documento publicado por Hacienda solo le da vueltas al punto y no hace ningún señalamiento a conceptos fundamentales de operación y construcción como  tipo de tren a locomoción, solo menciona que serán 30 locomotoras a Diésel. El tipo de rodamiento será metálico para aprovechar el 40% de vías que ya existen. Esto implica que se deben comprar 840 kilómetros de rieles, aproximadamente 250 mil toneladas de rieles en aceros especiales para rodamiento. Se requiere una o varias fábricas acereras que produzcan casi 700 toneladas de acero especial, diariamente, para que en un año se tengan los rieles necesarios.

Cada durmiente para este tipo de tren se colocan a 90 centímetros uno de otro, y sobre ellos los rieles, por lo tanto y considerando que ya existen 540 kilómetros de rieles tendidos y en vía, se necesitarán un millón novecientos mil durmientes, que normalmente son hechos con cemento, y forzosamente en el mejor de los casos, tendrían un proceso de fraguado de 72 a 96 horas. Por lo que se necesitará una, o varias fábricas, que puedan producir 5200 durmientes diarios, para poder tenerlos en un año.

Obviamente hay que llevarlos a la ruta del tren para ser colocados y eso constituye, sin lugar a dudas, otro problema que deberán resolver. Tendrán que construir también, centros de almacenamiento de diésel, que surtirá a las locomotoras para su operación. Pero el documento no señala ni cuántas serán, ni la capacidad de los tanques, ni mucho menos el costo que tendrán.

Existen premisas operativas y de costo que, al parecer, el gobierno de López no ha tomado en consideración, como: A) El costo de mantenimiento anual para este tipo de trenes con el kilometraje descrito, que es de entre 7000 a 9500 millones de pesos y no de 5000 millones como ellos señalan. B) El 80% de ferrocarriles en el mundo son subsidiados por los gobiernos, debido a su incosteabilidad y falta obtención de ganancias. C) La energía que será utilizada en este tren, y diésel es de alta contaminación y se proyecta a nivel mundial ya no usarla. D) Los trenes de locomoción son ya obsoletos, y su operatividad, mantenimiento y costos son inalcanzables, pues quedan fuera de cobertura día a día. E) Los especialistas en transporte y vialidad de carácter internacional, señalan que es “raro” que la opción decidida por México sea usar diésel, y no otro tipo de energía, como la eléctrica o la solar que son energías baratas y van a utilizarse comunmente en el futuro.

Y surgen dudas: ¿no terminará en Tren Maya como un elefante blanco que el gobierno deba subsidiar?; ¿es la única manera de desarrollar al sureste mexicano?; ¿por qué siendo un proyecto insignia de López se presenta con tantas irregularidades e imprecisiones? 

¿Por qué no se presenta un estudio de origen/destino de proyecto, acompañado de un estudio técnico constructivo completo del Tren ;aya? ¿Habrá inversionistas que con la inseguridad que hay en el país, sin que les señalen montos y tiempos de retorno de su inversión, coloquen 150 000 millones de pesos en un proyecto que no precisa su factibilidad? ¿Las asignaciones serán sin licitar y de manera directa para este monto de inversión? ¿De qué manera, o con qué convencerán al EZLN uno de sus principales opositores al Tren Maya?

Y si además le sumamos que, ante esta información oficial de la SHCP, las contradictorias las declaraciones de López vertidas el 16 de diciembre del 2019, donde aseguró que el gobierno federal financiará al 100% con recursos del gobierno federal la construcción del Tren Maya, y que de los 120 000 millones de pesos que requerirá la construcción del proyecto ferroviario, el gobierno federal tiene asegurados 60 000 millones de pesos; que esos recursos provendrán “del cobro de derechos a turistas”; que los montos de esos recursos ascienden a 8000 millones de pesos al año, los cuales se destinarán íntegramente para la construcción del Tren Maya. 

Pero estimados lectores, tal parece que López no sabe hacer cuentas o simplemente miente, porque si promete tener el tren en tres años, solamente del cobro al turismo obtendría 24 mil millones y él asegura 60 mil millones. No checa. Y el resto, tampoco dice de dónde saldrá.

Y si recordamos que el mes de agosto del 2018, Rogelio Jiménez Pons, quien en ese entonces ya estaba designado director de Fonatur, afirmó en Mérida (Yucatán) en una reunión con el Consejo Coordinador Empresarial que “En el proyecto del Tren Maya, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador solo pondrá 30 mil millones de pesos de los 130 mil millones de pesos que se requieren para hacerlo realidad”.

Agregando que buscarían obtener los 100 mil millones de pesos restantes de la iniciativa privada, incluida la extranjera, mientras que el gobierno federal además de los 30 mil millones de pesos, pondría las concesiones y los derechos de vía.

Y ojo con esto: desmintió los rumores de que los recursos destinados a la promoción turística serían utilizados para la realización del proyecto del Tren Maya. Mentiras y más mentiras de López y su 4T. Una más de sus ocurrencias que en verdad solamente malgastarán el dinero de México en algo que se ve muy difícil poder concretar y si lo hace, será un Elefante Moreno de su administración. Tiempo al tiempo.

carlosaguila_franco@hotmail.com

@CarlosAguilaFra

 


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Número 35 - Noviembre 2019
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