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¿Constitución o ley?

Lunes, 17 de Abril 2017 - 17:00

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Manuel Tejeda

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Hola amigos en esta ocasión quiero tocar el tema de la “Constitución de la Ciudad de México”.
 
Y que se tomen un poco de su tiempo para poderla leer para que se formen un criterio sobre este asunto y determinar si les parece fácil de entender además si está acorde con las necesidades de esta gran Ciudad de México.
 
Después de haber leído y analizarla a mi nivel de comprensión: 
 
De entrada, quiero comentar que este documento no corresponde a una Constitución, si no mas bien a una ley reglamentaria, sectorial y en algunos puntos hasta coercitiva.
 
Estoy totalmente consiente que no cuento con la preparación o los conocimientos académicos, que a la mejor algunas personas que participaron para la realización de la Constitución de la Ciudad de México tienen. Pero lo que si les puedo decir y asegurar es que tengo sentido común. Ya que con ese sentido común, que muchas personas tenemos podemos valorar, analizar y entender cuando algo esta hecho con conciencia o cuando no lo esta.
 
¿Por qué digo que se percibe mas como ley, que como Constitución?
 
Porque si leemos lo escrito se puede entender mas como normas reglamentarias que hay que seguir, tanto por autoridades como para los ciudadanos. 
 
Tomando en cuenta que en el primer artículo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que a la letra dice:
“Articulo 1o. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.” 
 
¿Cómo se interpreta esto?
Que toda persona que esté en el territorio mexicano, tienen los mismos derechos sin distinción alguna. Que no existe ninguna diferencia de clases, razas, egnias o cualquier otro tipo de circunstancias. En concreto, todas las personas somos iguales, con los mismos derechos y obligaciones.
 
Entonces, por qué en la nueva Constitución para la Ciudad de México se da a entender lo contrario. ¿Qué? ¿En verdad existimos ciudadanos de primera y de segunda?
Nuestra carta magna nos da la facultad y la libertad de movimiento, creencia y forma de vivir. A lo que la “Constitución de la Ciudad de México” nos propone que si nos conviene según en las circunstancias en las que nos encontremos en elegir si somos pertenecientes a algún grupo vulnerable que protege y contempla esta nueva constitución. Y así poder pedir o exigir nuestros derechos. Y de alguna manera de que no nos exijan las obligaciones que debemos de cumplir.
 
¿Por qué digo esto?
 
Porque si no conviene y cometo algún delito, tengo la opción de decir que pertenezco a algún sector vulnerable que contempla esta constitución. Y así tengo la posibilidad de atenuar o librarme de algún castigo.
 
Y así en varios casos podemos jugar con esta “Constitución de la Ciudad de México” a como nos convenga.
 
Además, como todas las leyes, reglamentos, códigos, etc. son interpretativos. Nos podemos imaginar que si esta Constitución es tan ambigua, tanto los juzgadores, como los defensores, tendrán muchas formas para poder desviar el sentido de esta.
 
Ninguna constitución de cualquier otro estado de la República Mexicana esta por arriba o que pase por encima de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
 
Por tal motivo, por ser un documento con tantas ambigüedades y poco entendimiento, dan la posibilidad de poner controversias en contra; sean con razón o no, pero dejaron abierta esa puerta para poder actuar.
 
Ahora bien, en algunas partes prevé situaciones de llevar a consulta pública para que se tome una resolución sobre algún asunto.
 
Pues bien, lo que no tomaron en cuenta, es que este tipo de situación no lo contempla nuestra Constitución federal.
 
¿Y qué creen que pasa con esto?
 
Que no se puede llevar a cabo tal consulta pública o referéndum, hasta que no se modifique y se acepte a nivel de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
 
Ninguna Constitución que se haga llamar seria. No debería contemplar la división de clases. Si la leemos detalladamente, notaremos que se está dividiendo en clases. Por ejemplo. Si eres de un grupo que se describe como vulnerable, puedes tener mas derechos que otros ciudadanos.
 
Para bien de esta Ciudad de México, esta constitución entrará en vigor el 17 de Septiembre del 2018. Así las controversias, las acciones inconstitucionales, se podrán dirimir antes de esa fecha. Y así puedan modificar, cambiar o complementar los artículos que se tengan que hacer.
 
La opinión de este servidor es, que perdieron la gran oportunidad que en realidad hicieran una Constitución para estos tiempos; moderna, y con esto me refiero:
 
Basándose a que nuestra Constitución Política Federal fue hecha en los mil novecientos.
 
En aquella época, las situaciones políticas, económicas, tecnológicas, sociales, a nivel cultural y educativo eran muy diferentes a las actuales.
 
La verdad se esperaba un documento con un nivel superior, tomando en cuenta los aspectos antes mencionados para la época actual.
 
Este documento llega a tener una lectura de que puede estar arriba de la misma Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Y esa percepción no es buena, ni para los constituyentes, gobernantes ni ciudadanos.
 
Honestamente, espero que la perfeccionen y la modifiquen para que esté a la altura de esta Ciudad tan dinámica como es la de México.
 
Esperando que se tomen unos minutos de su tiempo ya sea para conocerla y saber de nuestros derechos y obligaciones. Como para reflexionarla.
 
Que tengan un mes de alegrías y paz. Saludos a todos.

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