Se encuentra usted aquí

Con Trump, ni patria ni muerte

Jueves, 08 de Diciembre 2016 - 17:00

Autor

jaime_guerrero.jpg
Jaime Guerrero Vázquez

Compartir

captura_de_pantalla_2016-12-08_10.54.41.png

Una cosa fundamental que hay que evitar en la negociación con el futuro gobierno de Trump es que los términos sean los de patria o muerte. Plantear así las cosas, casi siempre llevó a descalabros. No hay lugar para falsos patriotismos. Por supuesto, es difícil evitar esto cuando los tuitazos de Trump y su equipo son provocadores y, en el frente interno, varios integrantes del círculo rojo claman para que Peña Nieto se envuelva en la bandera y se lance al vacío. Es cierto que las ideas de Trump no tranquilizan al mundo, pero el apocalipsis no ha llegado, contra la opinión de muchos que quisieran ver al gobierno mexicano contestando una a una las declaraciones de “El” Donald, que están dedicadas fundamentalmente al consumidor interno de los Estados Unidos.

¿Se ha moderado el discurso y las intenciones de los trumpistas? Es difícil decirlo cuando un día dicen una cosa y al otro parecen cambiar de opinión. Una clave para deducir esto es saber dónde y a quién se dirigen sus palabras. Como casi todos los políticos, los ganadores de noviembre amoldan sus palabras según su público. En este sentido, a un mes de su triunfo, parte del equipo del presidente electo parece estar matizando las posiciones ultras que se han vertido. Hace un par de días, Anthony Scaramucci, uno de los principales asesores del equipo de transición, indicó que el magnate tiene una “gran relación” con el presidente Enrique Peña Nieto. Asimismo, señaló que no pretende “despedazar” el TLC, sino adecuarlo y hacerlo más justo. Aunado a esto, Mike Pence, vicepresidente electo de Estados Unidos, indicó que la administración de Trump pondrá todas las opciones en la mesa para renegociar, no cancelar, el TLC. Por otra parte, la semana pasada The Wall Street Journal, comentó que la firma de Carrier Corporation, sí traerá empleos a México, pese a los acuerdos con Trump. De acuerdo con el rotativo estadounidense, la firma de aire acondicionado traerá mil 300 puestos de trabajo a través de una planta en Santa Catarina, Monterrey. Este episodio y el de la Ford parecen apuntar que Trump es más efectista y demagogo que real.

Lo anterior parece darle la razón a la postura prudente que ha tomado el gobierno federal mexicano, tras los amagos que en las últimas semanas habían expresado tanto el republicano, como algunas de las cabezas prominentes de su equipo. Los recientes pronunciamientos de Scaramucci y Pence, de cierto modo le dan un respiro al gobierno de Peña Nieto, mostrando que puede ser positiva su posición de no caer en las provocaciones que de vez en vez lanza por las redes y los medios el republicano. Cabe destacar que otros mandatarios de países que se verían afectados si Trump cumpliera sus amenazas mediáticas, caminan en la misma línea que Peña Nieto, es decir, a la expectativa de las decisiones reales que tomará el magnate una vez que asuma la presidencia. Quizá previendo que una cosa fue el empresario en campaña y otra muy distinta será como presidente.

No obstante, con toda la importancia que reviste la parte económica, el TLC en particular, al menos hay otros dos temas que el gobierno federal deberá tener presente: la amenaza de repatriación masiva y el racismo que se recrudece en Estados Unidos contra la población de origen latinoamericano. Hasta ahora, las medidas tomadas apuntan en la dirección correcta, pero si Trump decide cumplir su promesa de expulsar a los mexicanos ilegales y el racismo se extiende, lo hecho no será suficiente.

Cabeza fría, sí; pero es necesario convocar a la sociedad y a la clase política a enfrentar estos temas. 


Leer también


Número 35 - Noviembre 2019
portada-revista-35.png
Descargar gratis

No te pierdas ningún artículo

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER