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“Comes y te vas”

Miércoles, 21 de Diciembre 2016 - 16:00

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Julio Chavezmontes Messner

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El mundialmente famoso “9/11” no es una fecha; es un modus operandi.

Las guerras son un gran negocio, y los Estados Unidos son la empresa líder en el ramo a nivel mundial.

El primer “9/11” tuvo lugar en febrero de 1898, cuando “un atentado terrorista” atribuido a España produjo el hundimiento del acorazado Maine, fondeado en la bahía de La Habana.

A cambio de unas cuantas vidas de marineros gringos, Estados Unidos le arrebato a España las provincias de Puerto Rico, Cuba, Guam y las Filipinas.

Cuba mantuvo su “independencia” virtual de tal suerte que su primera constitución política fue redactada por el senador Orville Platt de los estados Unidos, dando lugar a lo que hoy se conoce como el “Guantanamo all inclusive Resort”.

Cuba fue a partir de entonces, pero muy especialmente desde 1919, el prostíbulo y cantina de Estados Unidos, durante la vigencia de la funesta Ley Volstead que prohibió el consumo de alcohol.

No es de sorprender que la Cuba de Fidel quisiera alejarse lo más posible de quienes la habían dominado y prostituido por más de seis décadas.

A raíz de la muerte de Fidel, hoy quiero invitarlos a dar un vistazo a tres episodios significativos en la relación de Cuba con México.

LÓPEZ MATEOS.

Durante la presidencia de López Mateos, tuvo lugar la revolución cubana, seguida del episodio de Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles rusos y la iniciativa estadounidense para expulsar a Cuba de la OEA.

El secretario de Relaciones Exteriores de México fue Manuel Tello Baurraud que supo hacerle toda una faena diplomática a Estados Unidos al presentar una abstención “con chanfle” a la hora de votar sobre la expulsión de Cuba.

Con una elegancia jurídica que era característica del Servicio Exterior Mexicano, nuestro canciller se pronunció respecto de la expulsión, invocando un razonamiento estrictamente jurídico equivalente a un voto a favor de Cuba, pero sin comprometer a México políticamente.

La postura mexicana se redujo a decir que “la materia sometida a voto, no estaba contemplada en la carta de la Organización de los Estados Americanos, y en consecuencia, México solo podía abstenerse de votar”.

López Mateos no era un “David” latinoamericano dispuesto a enfrentar al Goliat estadounidense, pero tampoco era un gerente regional de la Coca Cola…

VICENTE FOX.

La llegada de Fox a Palacio Nacional fue la confirmación de la profecía de Robert Lansing (1925) en la que vaticinó que una generación de jóvenes mexicanos ambiciosos, debidamente domesticados en las universidades de Estados Unidos, y con un ligero barniz de “espicalinglis”  accederían a todo lo que se les pidiera, y entregarían nuestros recursos y el país mismo, con mucho mas gusto y eficacia que si nos volvieran a invadir abiertamente.

La relación de Cuba con México durante la gerencia del guanajuatense de importación, (hijo de padre y madre extranjeros), se resume en su patética  frase de “comes y te vas”, cuando en aquella conversación con Fidel, (al que estúpidamente se atrevió a tutear), el ahora fallecido comandante le dio una lección de señorío sin jamás dejar de hablarle “de usted”.

PEÑA NIETO

Finalmente,  Enrique Peña Nieto se quiso ir a pasear a Cuba con el pretexto de los funerales de un hombre con el que él, nada tiene en común.

Peña es la figura emblemática de un partido que lo que menos tiene, es ser revolucionario.

La presencia de Peña en la Habana  donde recitó un discurso lleno de lugares comunes, redactado para ser pronunciado por su ventrílocuo, es más bien una burla a los dos pueblos; el mexicano y el cubano, porque el cachorro del grupo Atracomulco representa todo lo que Fidel combatió desde su juventud y hasta su muerte; y los mexicanos bajo su gerencia, han sufrido toda clase de atropellos y desfalcos impunemente.

Gracias a las cacareadas “reformas estructurales” emprendidas por  el actual gerente regional de Mac-México, nuestra patria ha sido despojada de sus recursos a beneficio de las empresas extranjeras, principalmente de los Estados Unidos.

La obra de Fidel en Cuba,  se describe inmejorablemente  en las palabras de Nicolás Guillén:

“ARDE LA GUITARRA SOLA,

MIENTRAS LA LUNA SE ACABA;

ARDE LIBRE DE SU ESCLAVA

BATA DE COLA”.

“DEJÓ AL BORRACHO EN SU COCHE,

DEJÓ EL CABARET SOMBRÍO,

DONDE SE MUERE DE FRÍO,

NOCHE TRAS NOCHE”

“Y ALZÓ LA CABEZA FINA, UNIVERSAL Y CUBANA, SIN OPIO, NI MARIGUANA, NI COCAÍNA”

Queda más que claro para la historia: FIDEL NO SE VA.


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Número 33 - Septiembre 2019
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