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"¡A Volar!": Historia de un Viajero Frecuente

Viernes, 03 de Agosto 2018 - 15:00

Autor

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Federico Cabrera

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Sr. Eduardo Ruiz–Healy.

Ruiz–Healy Times.

Presente.

 

Muy apreciado Don Eduardo:

Ante todo una disculpa por la larga ausencia de esta insoportable e inevitablemente seductora y gozosa columna "El Viene-Viene"; diseñada “a la medida” para Ruiz–Healy Times y recreo de la masiosare. Resulta ser que me encuentro en la disyuntiva entre seguir tecleando para Ruiz–Healy Times -y pasar a la historia- o chambear de "a gratis" -sin pena ni gloria- para Aeroméxico. Usted dirá. 'Péreme y me explico:

Pa'abrir boca -a través de este "el único noticiero que permite que sus ojos le abran la boca"- chútese abajo el correíto con que me mandó "A Volar" Aeroméxico; Dios mediante una de sus muy dignas representantes. Cito: (pa' ir deslindando cualquier intento leguleyo de alegato por difamación).

“Estimado Sr. Cabrera:

Agradezco el tiempo que dedicó para comunicarse al Centro de Atención a Clientes de Aeroméxico y compartirnos sus dudas.

Retomando lo comentado en nuestra conversación, le indico que los servicios adicionales no son reembolsables, lo puede hacer uso del mismo, misma ruta, mismo pasajero con un fecha de vigencia 31 de julio 2018.

Sr. Cabrera, sus palabras nos encaminan a continuar mejorando nuestros servicios. Tenga la certeza que para Aeroméxico, será un honor continuar atendiéndole. Cordialmente:

Dunia Yesenia Contreras Rojas

Ejecutivo de Atención a Clientes”

Sic. Sic. Y Re-Sic. En verdad, en verdad os digo que me siento ¡Bien Sic.! nomás de leer lo anterior.

Érase que se eran las 15h50, del “martes negro” 31 de julio del moreno 2018. Como gente de palabra y buenos modales que tenemos por herencia los cedemequisences, acudí a documentarme ¡con TRES HORAS DE ANTICIPACIÓN! en el mostrador de Aeroméxico, terminal DOS, área de embarque L-2, del aeropuerto de la “Cedeme-akiss”. Un aeropuerto que “no lo tiene ni Falfurrias, Texas”. Ni por su olor, ni por la precisión de sus señalamientos.

Una vez hecha la colita de rigor, presenté mi documentación a las 16h15 (Fede “El Tigre” es inocente: y no tiene la culpa de que el personal de Aeroméxico no sepa menear la cola) con miras a abordar el vuelo 428 con destino a “My Ami”, la Pequeña Cuba. Citado “documentalmente” para partir a las 18h50, pero sin “señalar” la Sala de Abordaje (me dijeron “Quiayá arriba” aparecería en la pantalla a partir de las 6:00 K. Leyenda que me apuntó la Miss del mostrador en mi pase de abordar, queriendo decir: a las 18h00 por la puerta “K”). Como soy guarín, pero me fijo, deduje, interpreté, pensé y luego existí –gracias a mis amplísimos conocimientos del lenguaje de la industria del aerotransporte- que la chiquita se refería a las 1,800 hrs. zulú, y que el primer objetivo para mí era entrar por “Kilo”. El caso es que Sancho ya estaba cincho, pues además de presentarme con toda anticipación, 300 hrs. zulú antes, me respaldaba la clave: Julieta; Kilo; Victoria; Zebra; Yanki; Eco. Así que –previo el muerto y después el llanto- luego de pagar quinientas bolas por una inchi maleta, “‘ay voy pa'rriba" a jugar al juego de "¡Atínele a su sala!".

La Terminal 2 Benito Juárez –a la que Andrés ya no tendrá que cambiarle el nombre, para satisfacción de los fans de la “justa medianía”- es una terminal que no la tiene ni la Tapo (Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente de la hoy cedemequis). Monopolizada por Aeroméxico –a partir de que reventaron a Mexicana de Aviación para quedarse con la mayoría del “mercadote”- esa galera recibe –entre pestilencias indefinibles y vomitivas- a los viajeros con cartones y mamparas de cimbra y un letrerote que dice más o menos: "Disculpe las molestias. Estamos trabajando pa’mejor comodidá de usté…”. De pantallas, anuncios y señalamientos, ni qué decir.

El caso es que sin tener qué hacer durante dos horas, me dediqué a sintonizar “el único noticiero que permite que sus oídos le abran los ojos" -entre otras cosas- de Ruiz–Healy, a quien le encanta que le digan si no está uno de acuerdo, y de ahí me enchufé con Pepe Cárdenas y la mala noticia de que el avión de Aeroméxico había tenido un “aborto” de despegue en Durango (desconozco si el aborto ya está legalizado en dicha entidad). Antes de que los equipos de emergencia del aeropuerto de Durango llegaran al lugar de los hechos (según testigos del avionazo, tardaron ¡más de 20 minutos en llegar!) El gober y el secre de la Ese Se Té, ya estaban “declarando” ante los medios: que sí, que no, que vamos a ver; que, qué pasó; que no faltaba más; que todo fue cosa del “mal tiempo”, etc, etc.

Mientras tanto, una que otra pantalla –cero anuncios por micrófono- mostraban: Vuelo 428 a "My Ami" Sala 53… no, Sala 68… no… Sala ¿Quién sabe?… pa’no hacer el choro más largo, hasta las 18h43 en una pantallita apareció: Sala 73. Y “’ay les voy”. Llego a la dichosa Sala 73 y me encuentro, junto con otros siete pasajeros, “con la novedá…” de que el vuelo “yastá cerrado…”. "P’os si ‘tamos viendo el avión a través de la ventana. ¡Abran las puertas señores...”. "Na’nai. Y háiganle como puedan…".  ¿Quién sabe qué hicieron? Si treparon antes a algunos “gallones” o su parentela, que los viajeros documentados y con pase de abordar, ¡se jodan!

Luego de perder valiosísimos minutos discutiendo, los guarda-puertas se limitaron a mandarnos a los ocho infelices a pasar a “L-3” meaning, ¡Ventas!, para pagar la “penalidad” respectiva y volver a comprar un boleto para “el día siguiente”. Ante la cerrazón de los enchalecados con chaleco amarillo, los afectados a coro pedimos la presencia de un “supervisor” (léase, algún coludido para torear a los “Clientes”). Con gafete medio escondido, se presentó un tal “De la Huerta”. Misma respuesta: “Ustedes llegaron ¡tarde! Fue cosa de las “pantallas”. “No es responsabilidad de Aeroméxico… es problema del aeropuerto…” ¡Bolas! Acabándosele las explicaciones al susodicho, se presentó –para “igualdá de género” una “damita”, muy encopetada y mejor pintada, con nombre de cantante: ¡Aranza!– quien hizo su papel de “fiscal especial” para casos de “desaparición forzada” de viajeros desaparecidos. Misma cantaleta. Y ante mi exigencia de ver a su “jefe”, argumentó que el tal “Jefe”, ¡no estaba! Bueno, SÍ estaba, pero que ‘orita no se le podía ver, porque estaba en “conferencia de prensa”, porque estaban en ¡CONTINGENCIA! (por el accidente en Durango) y “Si no están ‘diacuerdo’, pásenle al módulo de PROFECO". Oh, FKNG God!

Re-Cito: Dice una voz popular por boca del “coludido" de PROFECO a favor de la aerolínea: “Pus sí, pero, pa’que proceda su queja, ¡deben ser por lo menos QUINCE! Y ustedes sólo son ocho. ¡Bolas!

Sucedió que tanto los otros siete pasajeros compañeros en desgracia –paisas con pasaporte gringo- y Su Seguro Servidor, fuimos enviados mucho pa’l carajo a pagar la módica cantidad de Nueve Mil pesos, si pretendíamos abordar un vuelo para el día siguiente. De ahí no los sacamos.

Lo mejor vino después. Y de ahí el correíto con que abrí este delicioso periplo. Al reclamar el “reembolso” del pago de mi pinchurrienta maleta –maleta que ¡JAMÁS VIAJÓ!–, Dunia Yesenia (de cuyo nombre de telenovela setentera “no es culpable”) me mandó “agradecer” por haberme comunicado al “Centro de ¡ATENCIÓN!, ¡ATENCIÓN!, ¡ATENCIÓN! A “CLIENTES” con la desfachatez de firmar con membrete de Aeroméxico y salir con la ¡jalada! y sintaxis imperdonable de que “los servicios adicionales no son reembolsables, lo puede hacer uso del mismo, misma ruta, mismo pasajero con un fecha de vigencia 31 de julio 2018” (Sic., Sic, y Re-Sic). O sea, con VIGENCIA DEL DÍA ANTERIOR, MISMO DÍA, EN QUE USTED NO SE FUE Y POR LO TANTO, ¡YA SE FREGÓ!

¡Ah!, pero eso sí, suscribiendo muy “cordialmente”: “Sr. Cabrera, sus palabras nos encaminan a continuar mejorando nuestros servicios. Tenga la certeza que para Aeroméxico, será un honor continuar atendiéndole”.

¡Pa’su madre! Así que “mis palabras” los “ENCAMINAN” a seguir “mejorando” sus ¡servicios! Hay que tener Web–os punto com. ¡Y cara dura! Y todavía rematando que “será un HONOR CONTINUAR ANTENDIÉNDOME”. Si me vas a “atender” así, ¡ya no me atiendas!

Ante tanta chulada y lindezas, me metí a Expedia y encontré un vuelo por American Airlines a ¡LA MITAD DEL PRECIO! con que pretendían “asaltarme” vía Aeroméxico.

Qué casualidad que al día siguiente, en la Terminal 1, previo a abordar el avión de American Airlines, tanto dicha aerolínea, como Jet Blue y United entre otras, en todo momento y por más de “cinco” ocasiones, los encargados del punto de abordaje, vía micrófono, desgañitándose al vocear los nombres de todos y cada uno de los pasajeros rezagados para “asegurarse” de que “ninguno” quedase sin abordar.

¡Oh Mécsico! Y luego, ¿por qué será que no nos quieren?

Con esa “competitividá” pretendemos seguir limosneando la firma de un Tratado de Libre Comercio...

Ya “perdimos” la primera aerolínea Bandera ¡Mexicana! Y muy pronto, seguro acabaremos con la segunda.

Mientras tanto, Mr. Conesa, ¿dónde andará? ¿Jugando golf? ¿Se habrá subido alguna vez de polizón o al menos de “incógnito” como el “pasajero número X” para darse cuenta de cómo opera su aerolínea y cómo es “mal tratado” el público usuario de cuyo bolsillo derivan sus ganancias?

Si quiere unas “clasesitas” de “Viajero Frecuente” y de cómo operar una aerolínea, quedo a sus órdenes. Previo acuerdo de mis Honorarios. Para mí, sí que sería un HONOR SERVIRLE. ¡PREVIO PAGO DEL VALOR DE MIS EXPERIENCIAS!

Ya comienza a circular la versión de que el accidente de Durango ha sido “MILAGROSO”. ¡Ni cómo dudarlo! El caso del  Embearer de Aeroméxico, vuelo 2431 ha resultado “milagroso”. ¡Aeroméxico ha sido “milagroso”! ¿Recuerdan su cuasi-desaparición hace unas décadas?

México mismo, ha sido y sigue siendo “milagroso”. Pero la “incompetencia” la “ineptitud” las otras caras de la “corrupción”, son las nuevas formas del “Crimen Organizado” encubierto por la falta de sensibilidad de quienes se ostentan como “prestadores de servicios”.

Clasesita Gratis al margen: RCA (Radio Corporation of America) tenía por lema: “La Voz del Amo”. Con el emblema de un perrito muy atento y la oreja pegada a un megáfono. Y El Amo, es el CLIENTE.

Y no soy “Pro-gringo”, soy “Pro-MEXICANO”.

Por si le sirve a “Alguien”.



Número 25 - Enero 2019
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