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opinión

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¿Feliz Navidad?

Los adornos de Navidad son de Navidad y se promocionan en diciembre, no antes. Si hablamos del espíritu navideño, dicen que la gente “pierde” tradiciones y sensibilidad y es la mercadotecnia que se encarga de corromper las emociones. Este año desde septiembre salieron a relucir los adornos, que imagino, quedaron del año anterior y los estantes se llenaron de esferas y escarchas o guirnaldas junto a los disfraces de Halloween, las banderas y rehiletes del Día de la Independencia y las calaveritas del Día de Muertos. Poco recuerdo el nombre de cada objeto necesario para arreglar una casa en la temporada navideña, fue hace siglos que adorné una pared y no recuerdo cuándo fue que puse el último arbolito.

Hacer remembranzas y volver a la siempre nueva vieja frase de “en otros tiempos”, me parece tan añejo como el espíritu de Navidad. Cierto, todo cambia y los que van llegando adoptan y se adaptan a sus nuevos mejores tiempos; el problema está en que la prioridad de las fiestas decembrinas se centra en la economía y la modernidad material, ya no las otras cosas que quienes las vivimos podemos sonreír hacia adentro pensando que todo era mejor. No, no es mejor, es diferente y el tiempo de hoy será el mejor tiempo de quienes empujan de prisa, sacando poco a poco las nostalgias de un pasado de reuniones familiares en donde había mucho más que regalos de compromiso y derroche de publicidad.

De qué valdría decir cómo se esperaban las Navidades, el tiempo pasaba lento y el año en verdad tardaba trecientos sesenta y cinco días, no 365 rápidamente. Aquel tiempo era una eternidad y aunque la hora sigue teniendo 60 minutos y los meses siguen siendo 12, hoy es como si todo sucediera de la noche a la mañana viviendo de prisa y esperando lo que aún no llega. “No goza de lo que tiene por ansia de lo que espera” reza el encabezado del periódico que sostiene el payaso pintado en un puente rumbo a la línea internacional en Tijuana, aviso que no todos leen porque van de prisa ansiando cruzar a Estados Unidos sin atender lo interesante que pueda suceder alrededor. Así el año entero les pasa muchas veces con más pena que gloria, ya ni de las cabañuelas en enero se habla y cuando lo recuerdo me suena a que soy la única que lo sabe; por supuesto, insisten que es un invento mío y no tengo a quien acreditarlo porque no recuerdo quién lo dijo primero. Todavía anoto en el calendario el clima de cada uno de los primeros 12 días de enero, aunque ha dejado de ser infalible porque parece que ni la naturaleza sabe a dónde va.

El recuento de aquellos diciembres empieza en los primeros días con la compra de las esferas en la fábrica de vidrio soplado “Santo del Monte” en Tlalpujahua, Michoacán (que ahora tiene nombre francés “Saint Du Mont” y los compradores son en su mayoría extranjeros). Cada uno podía elegir el modelo de esfera que más le gustara para colgarla en la rama del árbol que podía alcanzar. Después, un día de paseo al casi olvidado bosque del Kilómetro 23 en la carretera Mil Cumbres para recolectar las piñas caídas de los pinos, arrancarle heno a los árboles y cortar musgo fresco a la vera del camino junto al río, material perfecto para armar el nacimiento. Por último, al mercado a comprar el árbol que cada año parecía más pequeño -todo se vuelve pequeño cuando uno crece- y quedaba adornado con las piñas y un montón de cosas de muchos colores, nada de elegancias que combinaran y nunca adornos del mismo color.

Las tiendas se encendían de colores, luces y música de castañuelas y campanas solo iniciado diciembre en preparación a la primera posada del día 16, ahora ya hay pre-pre-posadas ¡he sido invitada a una para el día 4! En fin, los recuerdos dejan de ser bilis negra porque también se pierden las ganas de hacer tiradero por toda la casa para llenarla de cosas por unos días y como el tiempo pasa tan rápido, apenas se cuelgan los focos, se funden y ya se tienen que quitar.

Cada año la mercadotecnia junta tanto las festividades que terminaremos por celebrar un día amontonando todas al mismo tiempo, así el reguero por la casa quedará tan psicodélico que no sabremos en qué tipo de mundo vivimos, por supuesto que para los pequeños y para los que van llegando serán los mejores tiempos y quizá de grandes piensen que ese tiempo desordenado era más divertido.

Si todos quieren ir corriendo, me adelanto a desearles que tengan un excelente fin de año, iré preparando mi cartita para los Reyes Magos porque ya sé qué les voy a pedir y mientras, disfruto con calma lo que queda de noviembre.

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Fecha: 
Martes, 24 de Noviembre 2015 - 18:00
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Lo que comunica una imagen

Desde que nacemos, somos seres comunicados; primero imitamos gestos (lenguaje no verbal), después imitamos sonidos (lenguaje verbal) y habrá quien opine (me uno a ellos) que incluso desde que estamos en el vientre materno establecemos comunicación a través de los movimientos que son percibidos por nuestra madre.

Vivimos en constante comunicación, a pesar de que la modernidad y sus avances tecnológicos parecen ir en contra de tal proceso de una u otra forma establecemos comunicación con el otro y así es que construimos relaciones sociales; por ello, se dice que la comunicación es la base de las ciencias comprensivas, en tanto que éstas buscan el entendimiento del comportamiento humano y sus relaciones.

Elegí estudiar ciencias de la comunicación quizá un poco alejada de todo lo que envuelve dicho proceso en su perspectiva teórica y filosófica pero segura de que quería entender cómo funciona en realidad y cómo es que a partir de ella interactuamos con los demás, intercambiamos información, establecemos patrones de conducta, generamos procesos creativos e incluso, alcanzamos un nivel de comprensión sobre nosotros mismos.

Con esa misma intención decidí escribir semana a semana sobre esas cosas que pueden ser trending topics o bien que a pocos o nadie les interesa pero al final, comunicar, enviar un mensaje que cada uno interpretará a su modo según su propia carga cultural y su realidad y que podrá o no estar de acuerdo pero que quizá sea semilla que rinda como frutos un cambio en la forma de pensar y actuar.

En ese sentido, es que sigo creyendo que la fugacidad de la información de hoy día es tal, que dejamos de lado la reflexión que nos permite el tomarnos el tiempo necesario para digerir los acontecimientos y sacar nuestras propias conclusiones porque vivimos más informados que comunicados.

Sin embargo, a pesar de ello, es posible voltear la mirada hacia otras formas de expresión que nos invitan a la reflexión como las artes plásticas, la fotografía, la danza, el teatro, el cine, la gastronomía, el diseño o la literatura; entre otras tantas formas que tiene el ser humano para crear un discurso y establecer un proceso de comunicación con sus receptores.

En ese sentido, estamos rodeados de discursos (que no de mensajes) que nos toca descifrar e interpretar y con ello, decidir si hay algo que debamos ajustar en nuestra vida más allá del simple hecho de informarnos.

Toda esta disertación viene a cuento por la reciente imagen que ha dado la vuelta al mundo y que además de haberse vuelto viral (término tecnológico usado para destacar todo aquello que se propaga en instantes a través de las redes sociales) ha dado pie para despertar conciencias y hacer un fuerte llamado a usted, a mí y a toda la humanidad.

Me refiero a la imagen del niño sirio encontrado ahogado en la playa turca de Ali Hoca Burnu y cuya nota, entre otras, puede leer en el siguiente link http://internacional.elpais.com/internacional/2015/09/03/actualidad/1441232434_109669.html

Como madre que soy, la imagen me impactó fuertemente y como comunicóloga destacó el poder de una fotografía y lo que comunica por sí misma, incluso fuera de contexto; a eso me refiero con las otras formas de expresión y en este caso, de denuncia. Comunicarnos en el sentido de compartir el mismo código (lenguaje) no tiene que ver con idiomas, política, economías o medios; como seres humanos compartimos (o deberíamos compartir) el dolor de aquéllos que viven en situación vulnerable llámense inmigrantes, refugiados, marginados, con capacidades diferentes o desempleados; sin embargo, tengo la sensación de que necesitamos un impacto tan fuerte como el provocado por la fotografía de Aylan Kurdi (el niño sirio) para despertar del letargo en que vivimos.

Una imagen, cuyo discurso tiene tela para rato de dónde cortar porque el poder de una imagen es así y por ello, lo visual es tan importante cuando de publicidad y mercadotecnia se trata.

La comunicación es eso también, no simplemente el intercambio mecánico de información entre un emisor y un receptor a través de un medio sino entendimiento en tanto comprensión del discurso que el otro pretende comunicar y a partir de dicho entendimiento, un cambio de actitud.

Mi padre suele decirme: "si crees que lo que vives es una tragedia, sal al patio a contar tus penas y regresarás muy contento a casa". No es necesario salir al patio de nuestras casas, tan sólo con asomarnos a otras realidades a través de las múltiples formas de expresión que podemos encontrar, nos daremos cuenta de que el mundo es más, mucho más que el celular o la pantalla o la laptop que nos informa y que además, nos necesita.

Imagen: http://lamafaldadequino.blogspot.mx/2009/02/durkheim-y-mafalda.html

Fecha: 
Martes, 08 de Septiembre 2015 - 16:30
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Notitas de un viaje del yang al yin: 4. Los cantiles del Todopoderoso

Cliffs of Moher, County Clare, Irlanda – En el oeste de Irlanda, las partes que miran al mar ofrecen vistas inmensas, variadas, a veces salvajes. Por algo la llaman algunos Wild Atlantic way si en los 1,600 km que mide la costa desde Derry, Irlanda del Norte, hasta la importante ciudad sureña de Cork.

En esa costa atlántica se puede practicar el surf y encallan naves víctimas de tormentas, se puede tomar el escaso sol sobre rocas o grava o arena, apreciar espectaculares vistas, vivir enamoramientos, hacer preciosas fotografías, animar películas, y apreciar algo inusual para el detestador del calor tropical que esto escribe: un mar frío, donde se agradece llevar bufanda y un sombrero o gorra de Donegal Tweed, mi lana favorita, fabricada en County Donegal, al norte de Irlanda.

Debo reconocer que ese clima, ese mar, ese viento frío que ataca mi cara y echa a perder el precario peinado que haya logrado conseguir en mi más que precaria cabellera, es el clima que más me cuadra. No sólo eso. Me identifico con mucho del carácter de Irlanda o Escocia, y de Inglaterra (salvo su política y sus grandes finanzas, hermanas siamesas feas e indistinguibles). Creo que, así como la Isla Esmeralda se equivocó de región al ubicar a esa gentilísima población irlandesa tan lejos del Mediterráneo, yo nací en un lugar equivocado donde abunda la gente a la que le gusta el calor. Mi querida patria tiene poco que ver con mi carácter. Numerosas veces me he preguntado por qué, o para qué, nací en México…

En esa zona atlántica vi por primera vez el Atlántico irlandés, en un balcón carretero que se asoma al mar cerca de Clifden, en Connemara, County Galway. Es un paraje evicador para el mejor guía que pudimos tener en Irlanda, país importante en la vida de un primo-sobrino, doble compadre, maestro, y sobre todo, amigo. Nos llevó él a Irlanda con dos de sus hijos, ahijados nuestros ambos y sacerdote uno de ellos, hijos de una dublinesa. Mucho de lo que pongo en esta pequeña ayuda de memoria de un viaje inolvidable cuyos detalles no quiero olvidar, se lo debo a ellos. No me pude haber imaginado mejor y más agradecible compañía para un periplo tan significativo como el festejo de 40 años.

Son paisajes donde se columbran escenas inmensas desde carreteras bordeadas de flores (es apasionante ver cómo en Irlanda abundan las flores, pequeñas, coloridas, delicadas, en los campos y especialmente en las ciudades), con juegos de sol y nubes especialmente apreciables para quien tuvo la fortuna de encontrar un clima fuera de serie, a veces hasta con algo parecido al calor.

En 1970 vi la buena película La hija de Ryan, de David Lean. Ocurre en 1916 en un poblado del County Kerry, al suroeste de la isla. Rosy Ryan (Sarah Miles) está casada con un aburrido maestro (Robert Mitchum) que ama la música de Beethoven pero su esposa se enamora de un mayor del ejército inglés, en un pueblo que detesta a esos invasores y apoya a la Irish Republican Brotherhood (IRB). La trama es lo de menos para lo que quiero evocar aquí: los paisajes y el jugo que les sacó el excelente camarógrafo. Recuerdo vivamente que el padre Collins (Trevor Howard) ver unos macizos de nubes que se abalanzaban sobre unos tremendos cantiles, y decía al presenciarlos “parece que estuvieran anunciando la llegada del Todopoderoso”.

Es buena idea pensar en el Todopoderoso cuando se aprecian ciertos paisajes irlandeses. No he vuelto a ver esa película pero bien pudo esa escena haber sido filmada en unas montañas que caen casi verticalmente al mar desde una altura que llega desde 120 hasta 214 metros sobre él; más que la Torre Latinoamericana. Y esos tremendos cantiles se alzan a ambos lados de un pequeño golfo de piedras rocosas y aguas multicolores. Imposible que los clavadistas de La Quebrada pretendieran una hazaña como echarse desde ellos, pues caen casi en vertical sobre el mar pero con destino en aguas llenas de rocas; a la entrada hay un monumento a las numerosas víctimas de los acantilados de Moher.

En una parte alta de esas montañas se alza una redonda torre de vigía, como varias que se ven en diversos puntos de la costa. Es una de las Martello Towers, sistema de vigilancia de las costas construido por los ingleses para protegerse de una invasión (fueron termiandas cuando temían la llegada del Adolf Hitler del siglo XIX, Napoleón). Todas ellas estaban suficientemente cercanas para poder mirarse de una a otras dos. Aparecen frecuentemente en los viajes cercanos al mar.

Y hablando de torres, en cualquier parte de este país aparece un castillo medieval o un palacio o las ruinas de una abadía, cuando no un monumento prehistórico megalítico con menhires o dólmenes. En el camino a Moher está el castillo de Dungaire, del siglo XVI, donde se ayudan para mantenerlo organizando comidas “medievales” donde seguramente sirven platillos muy interesantes pero con papas y jitomates, que en el medioevo no existían… No sé si esté siendo injusto en mi muy probable infundio porque los muy serios precios para tal atracción sin duda atraerán a los más insidiosos e incultos turistas: los chinos. Para unos viajeros como nosotros (no somos turistas, vámonos respetando), ese banquete resultaba prescindible.

Los castillos o palacios suelen bordear lagos a veces inmensos, o entradas de mar (rías o fiordos) a veces tan entrantes, hasta 30 km, que no es fácil distinguirlos de los lagos a menos que se pruebe si el agua es dulce o salada. Y lagos los hay en todas partes, con nombres en gaélico difíciles de retener.

Un notable palacio, enteramente victoriano, es el suntuoso Wylemore Abbey, en una región fértil de Connemara, County Galway. Mucho más bonito que el inmediato correlato que asalta a la memoria, el televisivo Downton Abbey. Éste está a las orillas del Pollacapall Lough (lago Pollacapall) con juncos en las orillas, aguas tranquilísimas y posibilidades sensacionales de fotografías que evocan una combinación de majestad yang con serenidad yin. Además el lugar está al pie de unas montañas altas.

Difícilmente podía concebir algo más suntuoso en Irlanda. Lo hizo un verdadero burgués, ese tal Mr Henry, a partir de 1867, cuando en México estaba siendo fusilado el emperador Maximiliano I (suceso que nada tiene que ver con un superpalacio inglés en Irlanda pero me gusta ubicar con referencias históricas).

Además de albergar 70 cuartos, 33 dormitorios y ¡4 baños, vaya costumbres higiénicas! el enorme terreno tiene una igual de enorme capilla neogótica de las que tanto gustaban en esa época, y un evidentemente enorme jardín victoriano, con todo y su Crystal Palace, género que se puso de moda en toda Europa a partir de la Gran Exhibición de 1851 en Hyde Park, Londres.

Esos grandes señorones ingleses no se andaban con modestias. Pero tampoco eran muy modestos a la hora de acudir al tapete verde, porque eventualmente Mr Henry le vendió su palacio al duque de Manchester y éste a su vez tuvo que venderlo para pagar deudas de juego. Ecos de mis recientes comentarios sobre Las Vegas y sobre ese gran aniquilador y redistribuidor de fortunas que son los juegos de azar, contra los que mi sabia madre hizo tan bien en prevenirme.

Eventualmente, luego de la gran tragedia de la Gran Guerra, que trastocó al mundo por todo un siglo, y ya con una Irlanda independiente, los monjes benedictinos tomaron posesión de ese palacio y allí siguen.

Hablaba de la suntuosidad en Kylemore Abbey pero no antes de ver el Ashford Castle, vecino a nuestro centro de control en la impecable, pequeña, caminable y amable ciudad de Cong. Colosalmente grande, de piedra muy oscura, con orígenes que van hasta principios del siglo XIII, y que a mediados del XIX compró nada menos que Benjamin Guinness, nieto de Arthur, ese gran hombre que desde 1770 se convirtió en benefactor de la humanidad como fabricante de la mejor cerveza del mundo (un producto tan bueno, que varios irlandeses dan ese black stuff como alimento a sus hijos, y madres embarazadas la beben para que su hijo salga más rollizo y saludable). Ese prohombre hizo un castillo realmente espectacular, grandísimo y lleno de plantas y árboles variados, con ese empeño naturalista que caracterizó a la cultura victoriana. Un verdadero latifundio, con pastos delicadísimos y a las orillas del Lough Corrib, muy cerca del Lough Mask. Esta fértil región está tapizada de lagos.

Conservan tal lujo los nuevos dueños del Ashford, hoy hotel de quién sabe cuántas estrellas adonde llegan pequeños cruceros fluviales recibidos por un gaitero escocés y atendidos por ujieres de librea verde que se deben sentir como monos de circo (de los que prohibió el egregio Partido Verde) al ser retratados por los visitantes. Por módicos superprecios estás disponible para hospedarse allí, o para tomar un high tea a partir de las cuatro de la tarde.

Frente a tal lujo conviven los restos de la abadía de Cong, que data del siglo XIII, con sus parques y puentes y entrantes de agua, y especialmente algo que jamás había visto: en una como islita sobre el río, y comunicada por un puente de dos inmensos bloques de piedra, una cabaña de piedra con un par de pequeñas ranuras en el suelo sobre el río, para que los ermitaños o monjes que la habitaban pudieran tirar una línea y desde allí obtener su alimento y cocerlo en un espacio donde había un quemador para leña con su chimenea. No debe haber sido por flojos sino para que la salida al mundo, y al frío, no los distrajera de sus oraciones. Vaya contraste de esa primaria y primigenia modestia monacal, con la suntuosidad de los castillos y fortalezas que merodean en el vecindario.

En la pequeña Cong, en 1950, ese vaquero con horrible acento texano llamado John Wayne filmó con Maureen O’Hara la película The quiet man, que hasta su museo tiene, y una escultura de bronce del Wayne descendiente de irlandeses cargándola. Todo eso, rodeado de lo que abunda en paredes y banquetas y puentes y comercios y parques de toda ciudad chica o grande o mediana de Irlanda: macizos de pequeñas flores multicolores, perfectamente cuidadas y mantenidas, en macetas sobre la calle, en las entradas de las tiendas, o colgadas de atriles de fierro de pubs y de restaurantes y hasta de gasolinerías. Flores y flores y flores, y después de esas flores, más flores.

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Lunes, 31 de Agosto 2015 - 18:00
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Libertad

“Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. Artículo Tercero de la Declaración de los Derechos Humanos. La que contiene 30 artículos de los cuales cinco se ocupan de algún tipo de libertad. Existen muchos tipos de ella. La falta de conocimiento, las diferencias y lo ambiguo del concepto libertad, han permitido que ésta se dañe, se viole, se altere y lo peor de todo, se piense, se crea o afirme que lo que sea que realice la persona es porque tiene y goza de libertad. En otras palabras, la libertad no es definida, ni entendida, menos conocida y aceptada por todos de igual forma.

Lo anterior no sólo representa, sino que muestra diversos problemas. Los que no son sólo de percepción o de semántica. El más grave es epistemológico. ¿Por qué? Porque la mayoría de la gente cree que ser libre es la facultad que la persona tienen para ser y hacer lo que quiera, como quiera, cuando quiera, como quiera, con quién quiera, para lo que quiera, si quiere. La libertad no es nada de lo anterior, pero sí incluye parte de lo anterior. ¿Paradójico? Sí.

Todos los diferentes tipos de libertad que existen o se conocen se refieren a una. La libertad que se ubica en el interior del ser humano. “In interiore hominis”. La que tiene que ver con otro concepto muy comentado e igualmente mal entendido; “el libre albedrío”. El que es un concepto original de la Teología y la Ética Cristiana que hemos heredado en el mundo y en la cultura occidental través de los siglos. Se ha usado como la razón para ser libre o hablar de libertad. Lo que es ciertamente correcto.

El “libre albedrío” ha de considerar siempre que la libertad tiene dos instancias básicas. La libertad externa, en primer lugar. Que es la condición de ser libre o no libre en relación con los demás seres humanos. Sus congéneres. Su prójimo. Lo que sería una forma de relacionarse o de coexistir en libertad con la libertad de los demás. Con la libertad ajena. Esto es lo que escuchamos cuando alguien dice: "la libertad de uno termina donde inicia la libertad del otro". Sí, pero ello es sólo un axioma que no se sigue y menos se respeta. El que no es tomado en cuenta por los actores de la libertad pregonada. Por nosotros. Entonces es sólo retórica.

“Las leyes se hicieron para romperse”

Cuántos de nosotros repetíamos esa frase a principios de la década de los setenta del siglo pasado. La que era-seguramente-producto de otra: “prohibido prohibir”. La herencia de ésta frase originada en París en 1968, es una muestra del pensamiento que permeó hacia la cultura occidental. Representa una “revolución” en el pensamiento que exige libertad. Que se revela al “status quo”. Surgen los movimientos clamando por la libertad del ser humano. Libertad sexual, de pensamiento, de acción, de ser. Diferentes tipos de libertad. Lo que es grandioso. Sin embargo, a la distancia, después de haber sido uno de los que gritaron prohibido prohibir y de haber sostenido que las leyes eran para romperse, entiendo que hubo algo muy importante que no tomamos en cuenta y que ha dado forma a la manera como entendemos la libertad posmoderna. No entendimos que sin leyes no hay libertad.

Y es que sin estas normas de conducta -las leyes- estamos condenados a vivir a merced de tiranías, de absolutistas, de caprichos, de positivismos jurídicos de parte de jueces, legisladores y del gobernante de ocasión. Las leyes garantizan que no impere el criterio de un estulto que llegue al gobierno. Y ésas, las leyes, determinan la libertad de cada uno.  Pero debido a una tendencia propia de la libertad, ésta se desvirtúa y se mal entiende fácilmente.  Esa tendencia es, la tendencia al libertinaje. La que surge por una carencia de controles y por la falta de entendimiento de los dos tipos básicos de libertad; la interna, que es la libertad de querer y la externa, que es la libertad de hacer. Lo que nos permite entender y digerir que la libertad o el conjunto de libertades que tenemos y que hoy pomposamente se llaman “derechos humanos” no pueden pasar por encima de la libertad de los demás. Que es El Meollo del Asunto.

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Lunes, 24 de Agosto 2015 - 17:30
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La importancia de preservar nuestra cultura

El peligro de desdeñar la cultura no solamente concierne a aquellos involucrados directamente en las artes sino a todos.

La importancia de conservar y apoyar las iniciativas culturales es vital para seguir sosteniéndonos no sólo como individuos, sino para preservar nuestra identidad.

Tal identidad es la que nos diferencia de esa otra parte del mundo que igualmente se preocupa y ocupa de sostener sus características que los hace únicos.

Podemos irnos al concepto de ser latinoamericano. ¿Qué es aquello que nos hace ser Latinoamericano? ¿Únicamente el idioma o por la diversidad de lenguas nativas de cada país?

Ser latinoamericano engloba una serie de elementos de mucho peso que nos distinguen, en buena o mala medida, de los demás actores del mundo, como puede ser la pobreza, desesperanza, pocas oportunidades de trabajo, sobreexplotación laboral; la insistencia en creer en un gobierno paternalista, nuestras creencias, las formas que tenemos de resolver problemas, nuestras revoluciones, el sufrimiento humano, el nivel de violencia, la sangre del narcotráfico; el sistema educativo fallido, y ¿por qué no?, también los sueños y los anhelos por conseguir ser algo que, pensaría Descartes, tenemos negado por simple naturaleza.

Esas son unas cuantas características que compartimos los latinoamericanos. Y lo sabemos por medio de la historia, de los libros, del arte, de nuestra artesanía, de las civilizaciones precolombinas, etcétera.

Conservar y seguir desarrollando nuestra cultura es fundamental para nuestro crecimiento y conocimiento de nosotros como seres que vivimos en sociedad.

Hoy el tiempo es negro, mucho por esa pérdida cultural que tenemos y padecemos.

Sí, es un mundo globalizado, pero tal serie de elementos que funcionan a nivel global, deben de adaptarse a nuestro estilo de vida y forma de pensar; es decir, de nuestra cultura.

No podemos ser totalmente materialistas, porque en esencia no lo somos. Todavía volteamos al cielo para encontrar respuestas.

Es día en el que se venera a una Virgen de Guadalupe donde Octavio Paz vio a Tonantzin: “Madre de dioses y de hombres, de astros y hormigas, del maíz y del maguey (…) fue la respuesta de la imaginación a la situación de orfandad en que dejó a los indios la conquista”.

Gran parte de nuestro deterioro como sociedad tiene que ver con el hecho de no haber aprendido a adaptar costumbres extranjeras a las nuestras, sino que las quisimos e impusimos con calzador.

El problema del querer ser, del culto a la posesión de lo material, el apegarse a las ideas delirantes de futuro; es decir, todo el sistema capitalista y cosificado que prevalece en la actualidad, y desde el cual se puede ensayar sobre la motivación de, por ejemplo, los involucrados en el narcotráfico (dejando a un lado las circunstancias de pobreza y de maldad), tiene que ver con esa pérdida de valores que se han ido erosionando con el paso de los años.

Sí, nuestra historia está llena de sangre con nuestras guerras intestinas, civiles, independentistas, revolucionarias, etcétera, pero la pregunta es, ¿cuál ha sido el motivo de éstas? Válidas en su mayoría, pues había una razón que competía a nuestra cultura, como puede ser la Guerra de Reforma, la propia Revolución o la Guerra Cristera.

Lo de hoy, la del narcotráfico, es una guerra que no debió enraizarse en nosotros, que no era nuestra, que en su núcleo está podrida pues allí no habita ninguna virtud como lo pudo ser antes el de la libertad.

Pensemos en que dependemos de nuestra cultura para salir adelante de nuestros problemas.

Leer el pasado sirve para prever las consecuencias del futuro. Los focos rojos están encendidos; hay que saber leerlos para poder resolver todos nuestros problemas que como sociedad nos están consumiendo.

No esperemos que el gobierno resuelva los problemas que ellos mismos no han aprendido a descifrar, porque no tienen los elementos necesarios para solucionarlos ya que no conocen ni quieren saber de nuestra propia cultura.

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Viernes, 21 de Agosto 2015 - 16:30
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Las campañas del futuro: el imperio de los bots

A muchas buenas conciencias escandalizaron las recientes declaraciones del escritor y semiólogo italiano Umberto Eco, quien lanzó una crítica mordaz a las redes sociales como herramienta para el debate social y político.

Para el autor de “El Nombre de la Rosa”, las redes sociales, principalmente Facebook, han dado tribuna a voces desautorizadas que sin mayor argumento o autoridad emprenden campañas ardientes a favor o en contra de determinadas personas o causas.

Desde la óptica de Eco, este fenómeno, lejos de representar la ansiada democratización del debate público, implica más bien una trivialización de la agenda pública. En su entrevista con el rotativo italiano “La Stampa” señaló contundente: 

“Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los necios”.

Podremos estar de acuerdo o no con la visión de Humberto Eco, pero lo cierto es que el advenimiento de la era digital está modificando vertiginosamente nuestros patrones de comportamiento social, y comienza a tener repercusiones palpables en nuestra vida política.

Las recientes elecciones federales nos arrojaron diversas muestras de ello.

Por ejemplo, el inclemente bombardeo de spots propagandísticos de partidos y candidatos en los medios electrónicos tradicionales –radio y TV- terminó por nulificar el impacto de los mismos en las audiencias. Para una buena parte del público, existió registro de determinados contenidos, como fue el caso de la abierta confrontación entre el PAN y el PRI, pero esto no fue determinante en su comportamiento como electores. Ahí están las cifras. La teledemocracia vive sus últimos estertores.

Queda también constancia como otros mecanismos tradicionales de cooptación de las clientelas políticas comienzan a caer en el desuso. No solo fue cuestionable, sino de volúmenes históricos, el uso de elementos de propaganda utilitaria movilizados por el Partido Verde Ecolgista, con todo y el alud de multas en su contra. Por todos lados vimos playeras, relojes, mochilas, termos, paquetes escolares, etcétera. Sin embargo, los resultados obtenidos por el partido del tucán no corresponden proporcionalmente a este despliegue. Claro que hay que advertir que para la cantidad de ataques recibidos, ya sea desde otros partidos, desde los propios medios y de algunos sectores informados de la sociedad, en realidad al Verde no le fue nada mal. Queda para el registro.

Claro que el tema de las redes sociales tampoco está exento de controversias. Aunque se trata de un apartado que aún no está cabalmente regulado en nuestra legislación electoral, fue notorio y evidente el despliegue de estrategias por parte de partidos y candidatos para tratar de allegarse las simpatías de los cibernautas. Las empresas dedicadas a la construcción de contenidos para los social media hicieron su agosto mientras que radio, TV y prensa escrita fueron sujetos a nuevos controles y restricciones.

Claro que  hay que advertir que se dieron fenómenos interesantes como el del candidato independiente a la gubernatura de Nuevo León, “El Bronco”, Jaime Rodríguez Calderón que obtuvo un interesante posicionamiento a través de las redes sociales, principalmente Facebook.

El polo opuesto lo representa, una vez más, el Partido Verde, con el escándalo desatado por los “tweets” comprados a celebridades para generar mensajes de proselitismo en plena veda electoral. Una vez más, la estridencia de la estrategia no devino en resultados, como lo señalan las estadísticas.

Sin duda alguna habrá que seguir de cerca la evolución que tendrá el uso de las herramientas digitales  y las redes sociales en el futuro de las campañas políticas. Algo que fue evidente, es que una generación de mexicanos, gran parte del llamado “voto joven” que desde hace media década comenzó a migrar masivamente de la TV a otras plataformas de entretenimiento, no se reportó en las urnas; por decirlo en términos llanos, los chavos fueron los grandes ausentes en la cita electoral.

Muchos de estos usuarios críticos de las redes han comenzado a poner en evidencia el grosero y manipulador uso que algunos partidos políticos y personajes públicos han hecho del debate en la web. El fenómeno de la opinión pública está en una etapa de transición, y seguramente antes de la siguiente elección federal estaremos atestiguando nuevas expresiones de liderazgo en la materia.

Esperemos que esto transite por los caminos de la inteligencia, pero sobre todo de la tolerancia, porque de lo contrario, como lo advierte Eco, el debate político en las redes terminará asemejándose a un pleito de pulquería, con ejércitos de bots lanzándose lodo a diestra y siniestra.

¿Usted qué opina?  

 SOUNDTRACK PARA LA LECTURA:

“Nada Personal” – Soda Stereo (Argentina)

“Tiempo de híbridos” - Los Rastrillos (México) 

“Ultramemia” – Def con Dos (España) 

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Jueves, 18 de Junio 2015 - 17:30
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Columnas:

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Solo Veracruz… ¿Es bello?

“Veracruz, vibra en mi ser,
algún día hasta tus playas lejanas
tendré que volver…”

Agustín Lara

Regalarse unos días de vacaciones es una oportunidad para disponer de tiempo y descubrir otros paisajes y costumbres, disfrutar comidas nuevas, darse cuenta que más allá de lo cotidiano existe otra realidad que no es la nuestra pero que quizá nos abre la puerta para vivir nuevas experiencias y con ello, sentirse renovado, cargar la batería para seguir adelante y enfrentar con entusiasmo la vorágine en la que vivimos.

Debo decir que mi primer contacto con Veracruz no fue placentero; es más, no me encantó a pesar de ser la tierra de mi padre y de tener sangre mitad veracruzana. Aquél acercamiento fue obligado dado que se trató de un viaje de trabajo y se distinguió por el clima lluvioso aunado a un mal ambiente laboral y una estancia en un hotel que dejó mucho qué desear. Una vez terminados los compromisos laborales no hubo mucho qué hacer o visitar según la recomendación de los mismos habitantes y mucho menos, acercarse a la playa; para colmo, el recuerdo que tengo capturado en fotografías resultó en tono sepia por el mal proceso que el centro de revelado realizó. Pero además, encontré un malecón con basura, las fachadas del centro desgastadas y unas playas que punto y aparte el temporal de entonces, no invitaban a pisarlas. Simplemente, no me gustó, quizá influyó también el estado de ánimo o tal vez fue la suma de todo, el punto es que para mí, el Puerto de Veracruz me supo entonces a viejo y descuidado.

Pasaron diez años para que las circunstancias me obligaran a regresar, para entonces, el contexto político y social ya no era el mejor, se supo de la aparición de restos humanos en pleno malecón y que el crimen organizado se asentó ahí por lo que el ejército tomó los accesos y el puerto en un operativo contra el narco. La intención fue reunirme con mi papá y hacer un alto en el estresante ritmo de trabajo que tenía por aquél tiempo. Fue así que el enamoramiento ocurrió: encontré un clima favorable, árboles, palmeras y flores en todo su esplendor, una playa tranquila y virgen y sobre todo, tuve contacto de cerca con la gente de allá pues me hospedé en casa de mi padre y pude entonces comer y beber tierra veracruzana hasta saciarme. Me prometí volver.

¡Y finalmente regresé! Punto aparte de lo que significaron unas primeras vacaciones en mi rol de madre con todo y crío a bordo y de declararme oficialmente hija adoptiva de Veracruz, no sé si me alcance este espacio para describir y transcribir la experiencia de lo que encontré.

Sí, Veracruz es bello, su ubicación geográfica, su historia, la biodiversidad que alberga, su cultura, lo cálido de su gente, sus playas, su puerto, su clima, su comida y su café; solo por mencionar algunas cualidades pero no fue solo lo que vi y percibí en mi última visita, también tiene hoy un acelerado crecimiento urbano que cubre siglos de valiosa historia como una mancha voraz que todo lo cubre, ocultando y dejando casi en el olvido su valioso pasado y sus orígenes.

Para muestra, un botón. Sorprendente y un poco cómico resultó encontrar en la carretera Cardel - Poza Rica un letrero que anuncia: OXXO a 500 metros, así en medio de la vegetación y como parte del paisaje. Cómico porque uno va atento a los poblados que se van acercando, nunca se espera encontrar un anuncio de este tipo pero el asombro fue mayúsculo al encontrar, enclavado a la orilla del mar, en pleno malecón del puerto no una, sino dos sucursales más de la franquicia sin contar las que se ubican del otro lado del boulevard.

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La pequeña isla San Juan de Ulúa que antes podíamos apreciar desde el malecón, hoy quedó atrapada en el entramado de graneles agrícolas, automóviles y contenedores que se mueven cada día en el puerto.

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Y ya que llegamos a la zona portuaria de paso diré que el centro como tal, sigue viejo y descuidado, con casas y construcciones abandonadas como en un pueblo fantasma, algo de la magia de los portales y el aroma clásico del café de La Parroquia se ha perdido. Grandes construcciones para hoteles, restaurantes y plazas comerciales se ha extendido en ese espacio que separaba al Centro de Mocambo para encontrarse más adelante con Boca del Río. Sin duda, para la élite empresarial y política veracruzana es un orgullo tener una zona exclusiva para gente VIP y pasearse en las mejores camionetas o autos y luciendo los mejores guardarropas alimenta el ego de más de una de las familias acaudaladas pero uno se pregunta: ¿Dónde quedó lo bello de Veracruz?

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Lamentable que un pueblo mágico como Coatepec, reciba a sus visitantes con barricadas y que en Xalapa la comida china y las nieves de otra región sustituyan lo típico del lugar.

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No estoy en contra del desarrollo económico, de que exista infraestructura de primer nivel en un lugar con una actividad comercial tan importante para México pues es la puerta al extranjero para entrada y salida de mercancías y que el turismo sea una fuente de ingreso para los habitantes; sin embargo, la percepción ahora es la de un estado que teniendo todo (o habiendo tenido todo) para tener un desarrollo aún más relevante, su grandeza se esté convirtiendo en una guarida de criminales en la que la violencia y la extorsión son el pan de cada día, que la “modernidad” y el consumismo diluyan todo lo maravilloso que aún podemos encontrar en la tranquilidad de sus poblados, montañas y playas.

Tampoco comparto la idea de que la riqueza se siga concentrando en unos cuantos, que sigamos generando ingresos para franquicias y capitales extranjeros, que aceptemos salarios mínimos a cambio de jornadas exhaustivas de trabajo en condiciones laborables poco favorables, que el saqueo de las reservas naturales siga siendo desmedido para intereses económicos y/o políticos de unos cuantos.

Quienes nacen, crecen y habitan un determinado país, estado, municipio o poblado deben aprender a valorar lo que tienen y generar sus propios ingresos a partir de los recursos naturales que les rodean creando sus propias fuentes de empleo. Quizá sea que nadie se los dice, quizá sea que motivados por la necesidad y la pobreza huyen a la capital más cercana o a la Ciudad de México en busca de “mejores oportunidades” o caen en las redes de la mafia. Quizá sea momento de voltear la mirada hacia otros horizontes y los que buscamos nuevas oportunidades de vida y trabajo debamos ser la punta de lanza para un cambio en el desarrollo de esas pequeñas regiones escondidas al interior del país que son una gran fuente de crecimiento económico, social y cultural.

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Mientras tanto, regresaré a Veracruz, no sé a qué parte en específico ni con qué fines más allá de vacacionar porque puede ser que esté perdiendo esa belleza innata que lo distinguía hace algunos ayeres pero su puerto, su Tilingo Lingo, su aroma, sus voladores de Papantla, su Agustín Lara, su Tajín y su danzón no tienen igual; además de que me llama mi gen paterno.

Fotos: Elizabeth Cruz

Fecha: 
Martes, 09 de Junio 2015 - 17:30
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Mi Churchill de bolsillo

Mi ejemplar del Pequeño Churchill adaptable de bolsillo, edición 1965, marca una serie de apotegmas sumamente útiles. Uno de ellos aconseja: “Es bueno para un hombre sin educación leer libros de citas”. Dada mi precaria condición educativa, decidí acudir a tan útil breviario y encontré algo que reza así:

Nunca en la historia electoral de las naciones, tantos contribuyentes habían gastado tanto dinero para pagar con tanta rabia a tantos millonarios improductivos a cambio de tan poco talento y poca capacidad política.

No cabe duda de que el buen (?) Winston era sabio: el 91% de los mexicanos (según la investigación del Cide dirigida por María Amparo Casar) opina que los partidos políticos son más corruptos que ¡¡¡la policía!!! Para Guinness, ¿no?

Dadas esas cuentas, no sé si valga la pena “invertir” 5,356 millones de pesos para que según esa absoluta mayoría de ciudadanos, el 91% de ese dinero (4,874 millones) se lo estén robando nuestros “representantes” en un negocio legal de “interés público” que ilumina los veneros del dinero sucio.

Encontré enseguida esta sentencia:

Una mentira viaja alrededor del mundo antes de que la verdad tenga la oportunidad de ponerse los calzones. En tiempos de campaña electoral, la verdad es tan preciosa que tiene que protegerla un guardaespaldas hecho de mentiras.

No sé si al hablar de mentiras el bulldog inglés estuviera pensando en las promesas de honradez y portarse bien, atacar la corrupción o ser diferente, que oímos en un aluvión de spots. Pero ¿mentiras políticas? ¿Habrá algo así en México? Para nada; en Inglaterra sí pero en México de plano lo dudo.

No sé si aquél panzón dicharachero, borracho y fumador supiera de política. Pero acaso esto sirva para México:

La política es la capacidad de predecir qué ocurrirá mañana, la semana entrante, el siguiente mes y el próximo año. Y la política es la capacidad de explicar después por qué nada de eso ocurrió.

Y digo que no, porque el desmemoriado compatriota no recuerda las promesas y predicciones de los que hacen campaña y prometen lo que van a hacer y por eso piden votos que nadie, nadie, nadie, pero nadie, llama a cuentas a quien no cumple lo que prometió porque ni siquiera sabe (como tampoco lo sabe el prometedor) qué fue lo prometido. Y la gente vota por el mismo que le hizo daño en el pasado (por ejemplo, invadió el Paseo de la Reforma) y reelige a quien ha convertido las delegaciones políticas en cuevas de ladrones que dejan chiquito a Alí Babá, ellos que conservan en las calles el pavimento que tenían en 1946. ¿Qué importa? Vamos, si no sabemos sus nombres antes de leerlos en la boleta electoral, ¿qué importa quiénes son o qué digan?

Los partidos atacan casi desesperadamente a los votantes furiosos que no quieren votar por ninguno, porque los de todo color acaban siendo igualitos; y pagan a promotores que suplican “no te anules” al ciudadano que prefiere defender la democracia que legitimar la partidocracia: él no ve opciones y tendría que legitimar un sistema de partidos vistos como más corruptos que la policía; preferir al menos peor y votar por el que sea, aunque en su distrito no haya candidatos que hayan publicado sus 3 de 3 (conflictos de interés, declaración patrimonial y declaración de impuestos; sólo 3% lo hizo). Y por votar así México será bien desarrollado y avanzado y a todo dar. Sí. Anular es anularse y autosabotearse. Claro.

Para esa nueva estructura electoral nos sacaron 5.3 millardos de pesos. Y un montón de leyes electorales y mandamientos que bien recuerda don Winston cuando dice:

Si tienes 10,000 reglas electorales, destruyes todo respeto por la ley.

Y si la ley pierde respeto mandarás al diablo a las instituciones. Además esa ley está diseñada para impugnar todo. Si no gano, ¡a los tribunales! Al fin que hasta al abogado defensor lo paga el contribuyente. Toda derrota recibirá la misma, socorrida acusación: fraude electoral moderno o a la antigüita, popularizada en 2006 por el peor perdedor en ese año: fraude (a menos que él gane). Dijo Winston a propósito de él:

Un fanático es el que jamás cambia de opinión ni cambia de tema de conversación.

Y continuó con algo oportuno:

El mejor argumento contra la democracia es una conversación de 5 minutos con el votante promedio (aunque no milite en la CNTE). Pero los imperios del futuro son los imperios de la mente.

No me cabe duda de que nuestros preclaros mentores harán de nuestra patria un imperio de la mente en el inmediato futuro. Claro que sí. Y continúo, debidamente consolado, mi breviario:

El secretario de Gobernación es un hombre modesto. Sin duda tiene mucho de lo cual ser modesto.

¡Uy! Eso estuvo feo. En épocas de Bartlett me mandarían hornear, quién sabe hoy… debí haber leído antes esto:

Somos maestros de las palabras no dichas, pero esclavos de las que se nos deslizaron…

¡Gulp! Mejor me atengo a lo dicho Churchill cuando lo invitaron a opinar sobre la estrategia electoral del gobierno federal y del INE y escribió este dictum:

El gobierno mexicano ha entrado en una extraña paradoja: decidido a ser indeciso, resuelto a ser irresoluto, porfiado en la deriva, sólido en la fluidez, todopoderoso en su impotencia. Entonces vamos preparando más meses o años —preciosos, acaso vitales para la grandeza de México— para que los devoren las langostas.

Si seguimos así —y no veo qué poder pueda evitarnos el seguir así— algún día nos enfrentaremos a un terrible llamado a cuentas. Espero que los miembros del gabinete se eleven… Gracias a tal desdén, y ante las más claras llamadas de atención, hemos entrado en un período de mayor peligro. El tiempo de dejar las cosas para mañana, de las medidas a medias, de los expedientes tranquilizadores y de los retrasos, ha llegado a su fin. Ahora hemos entrado a un período de consecuencias.

¡Gulp! ¡Regulp! ¡Recontragulp!

Sin embargo —tras iluminar mi oceánica ignorancia con mi Pequeño Churchill adaptable— dedicaré los siguientes párrafos de este texto a elogiar todo lo que veo de valiente, constructivo y positivo, sobre la decisión del gobierno federal de suspender provisionalmente la evaluación a los maestros. Mis elogios son los siguientes:

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Fecha: 
Lunes, 08 de Junio 2015 - 17:00
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¿Campañas decepcionantes o (y) ciudadanos apáticos?

Como ocurre en cada una de las últimas elecciones, no son pocos los analistas y opinadores que señalan que los partidos tienen campañas decepcionantes o francamente nauseabundas. Como si los partidos hicieran campañas por debajo del nivel ciudadano. Se asegura que no hay mensajes sobre los cómos resolver problemas y que todo o casi todo es campaña de desprestigio. En este camino, muchos terminan justificando que los ciudadanos no se interesen en política debido precisamente a todos esos defectos.

Para fines de pura especulación pensemos que es al revés: los ciudadanos son apáticos, no ahondan en la información que reciben en cápsulas de los medios de comunicación. Tal vez esta sea la causa de que los partidos políticos no elaboren mensajes más profundos y de más larga duración. Imaginemos que la lluvia de spots que nos chutamos se cambiara por un programa diario de media hora en horario estelar. En ese programa, los candidatos expondrían sus programas y los confrontarían. Imaginemos, en el colmo de la fresez, que no se permitieran acusaciones que no estuvieron probadas. ¿Serían más exitosas y más vistas las campañas? Es difícil creerlo.

Las campañas no están dirigidas a los comentaristas, analistas y académicos. Van dirigidas a la gran masa de votantes que está enojada por la situación del país, que quiere “sangre”, es decir, alguien a quien culpar. Empeñada en ganarse la vida, esa gran masa heterogénea de votantes no tiene tiempo ni energía para sentarse a ver y escuchar profundos y largos mensajes políticos o de ningún tipo. El tiempo y la dedicación sólo la tienen los profesionales, esos a los que no gustan las campañas; por cierto que, en muchos casos, estos profesionales no parecen profundizar tampoco en sus opiniones. No se trata de que la gran masa de votantes sea menos inteligente que los comentaristas, analistas y académicos. Si estos últimos fueran inteligentes no defenderían, como ocurre en muchas ocasiones, a políticos simplones o caudillescos. Los partidos políticos se han decantado por hacer campaña en dos vías: la descalificación de los adversarios y las propuestas muy, muy concretas. Acaso saben algo que los analistas no. Ya se verá.

De manual: El presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir, asegura que desde enero su empresa (OHL) sufre una campaña de difamación que se basa en conversaciones telefónicas obtenidas ilegalmente. Tiene razón, las conversaciones difundidas no tienen valor probatorio. Sin embargo, muestran un método de hacer negocios que no parece cosa sólo de Pablo Wallentin. Por ese hecho valen todas las investigaciones en su contra y se explica la baja en sus acciones. Los gobiernos deben investigar a fondo o arriesgarse a quedar en entredicho, como hasta ahora ha sucedido. También los gobiernos ven bajar sus acciones.

Fecha: 
Jueves, 28 de Mayo 2015 - 17:00
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God Save Thy Duchess and La Mamacita!

¡Buenos días, México!

Good evening, Cambridge, Yorkshire & Mexicalpan of the tunes!

¡Estos son los sonidos, las imágenes, las mentadas y los panchos de la noticia!

El Wachawere y nuestro equipo de corresponsales (Que ustedes ya conocerán) informan desde el lugar de la noticia:

Londres. Kate Middleton (a) Cata, Duquesa de Cambridge –toda una ¡Rrrreeeina!- y Su Alteza Real, el Príncipe Guillermo Arturo Felipe Luis, (a) Memo, Duque de Cambridge, Conde de Strathearn, Barón Carrickfergus, Real Caballero y Compañero (Compa) de la Nobilísima Orden de la Jarretera & Magister on Arts; recientemente fueron a dar al Hospital GENERAL (¡óyelo, mi sangre!) St. Mary’s de Londres, para que Cata pariera a su hija Catita. (Nada de esos desfiguros de “usos y costumbres” folclóricos de parir en el ante-patio de las clínicas de la SSA,  como en Chiapas o Guerrero; sino como Dios manda y en la sala de operaciones y con todos los servicios)

A la salida -luego de echarle su lavada a la Range Rover –de modelo atrasado, pero ¡con placas,  tenencia y verificación vigentes!, estacionada por el mismísimo Memo, previo pago del parquímetro- me acerqué para darle el socorrido “trapazo de salida”. Ella, ¡radiante!, cargando a su bebé, sin nanas ni nanos de por medio se trepó a la Rover sin que ni siquiera Memo le abriera la puerta. (Cómo me acordé de la manera en que la Federal -nuestra Interpol mono-lingüe, trepó a la julia a Alondra, “la chafita”, por haberla confundido “la jueza” con “la original”, “la auténtica”, la “de Marca” ¡Y qué pase la desgraciada..!-

En el Reino Unido tienen la arcaica costumbre de no parir sobre la banqueta, sino en el quirófano)

Memo iba  a dos manos cargando la sillita y el bambineto de la niña. Sin necesidad de ayuda ni séquito, subió a la camioneta. No sin antes bajar el vidrio y concederme una entrevista, misma que le resumo a Usted que nos lee:

- Qué onda, mi Memo… ¿ya ‘stuvo..?

- A web’ mi Wachawere, ¡todo en orden!

- Yo se lo cuidé. La lavada es por cortesía de la casa y como humilde presente por el ágape y el alumbramiento sin ayuda de los paramédicos.

- Gracias, te la debo porque –como dijo Zedillo- ‘orita no traigo cash. Acabo de pagar el hospital.   

- No hay fijón mi buen, hay pa’lotra.

- Pero seré curioso: ¿Porqué naiden le acompaña? ¿Qué no se presentó su chofer… San Lunes, verdá..? ¡Y que no le digan que se le atoró el pajarito al Big Ben! No cabe duda que tanto en St. Martin in The Fields, como en San Martín Texmelucan, todos son iguales.  

- No güey, vengo en plan familiar. El personal de apoyo sólo es para actos oficiales. 

- ¡Vooy!  ¿Cómo así..? En Mexicalpán hasta las mucamas de los plurinominales traen guaruras cuando van al súper. Lo veo medio desprotegido. En su Rover, y ni siquiera del año… no le vayan a dar un susto.  Mínimo, pida que le den una Cherokee. Si quiere yo le consigo una de medio cachete, blindaje nivel 10, que recién dejó “mi dele” de East A Palapa botada en el Pedregal, donde tenía su “descanso”.

 - O hubiera pedido un helicóptero. El suyo es un “caso de hospital” y por “estrictos motivos de salud”. Máxime tratándose de usté, graduadazo del Royal Air Force Collage Cranwell  y que además “chambea” como piloto de búsqueda y rescate. Por cierto, ¿A poco usté sí  tiene que sacar pa’l chivo..? Se me hace que es “el puro chow”, ¿A poco no..? Como dicen el Ricky Ran y su Madero de San Juan..? ¡Si usté gusta y se le antoja, yo le doy un aventón!

- I beg your pardon.? No thanks! Para fines privados, no se usan los helicópteros oficiales. No me vayan a agarrar abusando de los bienes de la Corona.  A más de uno de mis ancestros, por menos, los decapitaron. Y mi abuela Chabela sí que es de armas tomar. Esa sí que viene de la “cultura del esfuerzo”, y no pujidos; y supo lo que fue el hambre durante las Guerras;  y conoce de “la trata” de “parientes incómodos”. No se vaya a ensañar con mi Cata.   

- ¡Joli Lord an teylor! Ni aguantan nada. En mi pueblo, “El conguaguas”  (el de “estas son las mentiritas que contaba el Rey Daví”)  se la aventaba casi diario desde Huixquilucan hasta Toluca, con todo y la pata mala, y ni quien dijera nada. Además, usté nomás va de Cambridge a Yorkshire. Si quiere yo le hago el paro. Tengo un cuate musulmán que tiene un Cougar.

-  No gracias. Esos se caen a pedradas. Voy aquí tras lomita. Nomás me paro en un Carrefour a comprar unos pañales pa’la niña y “un bote” de fórmula.

- Si quiere le presto el mío. Hay tengo uno de aceite para transmisión, F-1, bien lavadito.

-¿No quiere que le avisemos a su familia que ya salió..? Veo que ni usté ni su ñora cargan celular. Todos los y las socialitées que aparecen en el Hola, en Club del Reforma, en Caras y en el Periódico Metro, cargan hasta de a dos. Si quiere le presto mi cel, todavía tiene crédito… igual y quiere llamarle a sus compas pa’ echarse unos quiebres o invitarlos al beibi-chawer…

- Gracias mi Wachawere, todo está bajo control. Además en Londres, “Textear o llamar por celular” y “manejar”, is Not quite our Class!

- ¿Ay wey yur pradon..? ‘ora sí no le entendí..

- Quiero decir que ¡es de pelados..! (It means, is Rather Disgusting..!) Sólo los peseros, los taxistas piratas, los camoteros, paleteros y tamaleros “manejan y textean”.   

- ‘ta bueno, pero ya entrados en el palique;  aprovechando que Doña Cata está dándole su leche a la bebé,  sáqueme de la duda… ¿Cómo ve esto de las elecciones..?

- Según los periodistas británicos ha sido una campaña aburrida y plana. Y ¡con el dineral que le  ha costado al Reino! ¡Ciento quince millones de Euros..! Oh My Sweet Lord!

- ¡Vooy! Falta de confianza mi Memo. ‘ora que se dejaron venir hasta Inglaterra los 200 y “algunos más” de mis paisanos y paisanas, se hubieran asesorado. En mi pueblo no nos andamos con miserias: Nomás al INE le soltaron más de 18 mil millones del águila. Algo así como mil millones de Euros; amén de que en las intermedias de junio, nos vamos a botar unos 277 millonsecos de Euros. Pero eso sí, ¡muy ahorrativos! Con decirle que pa’no gastar de más en impresiones, el “INE” emitió las ¡nuevas CREDENCIALES! con el marbete del INSTITUTO ¡FEDERAL! ELECTORAL ¿Cómo la beisboy..?

- Oh My Goodness!  ¿Tú cuerer decir que van a voutar con credentials patitou..? Eso es identificartei con un una Ay Dí de una institution que ¡ya nou existir más…! Yo aún conservar la mía del “IFE” que me vendió mi tocayio Juan Guillermo Gómez Gutiérrez, 

-¿And ju de jel es ése tal Juan Guillermo… es uno de los Juanitos..?

-Nou! Ser mi compadrei, Roul Salinas. Me dijou que era de las originals de Tepitou… Don’t fuck me! ¡Nou decirmei que ya nou servir! 

- Ditox, mi Willi, No hay tox. Y ya rompiendo el turrón, si quieres, te consigo tú INEFINE (expedida por el IFE y avalada por el INE) igualita a la original. Elaborada con latex reforzado y 69 candados de inviolabilidad. Yo en el INE, SICOnfío. Y hasta tú podrías votar para “Marcelo como presidente” –a mí, te confieso, se me pasó- pero, ¡Tú, te lo quitas o te lo pones! O podrías votar por cualquier color de tu preferencia. Al fin y al cabo, ¡el color, es lo que cuenta! ¡A lo macho! Si me tienes confianza ¡Vente con nosotros pa’ que sientas la Morena! O al menos pa’ que conozcas nuestros últimos avances en materia electoral  y Sistemas como: el “carro completo y copeteado”; “el trenecito”; “la víbora de la mar”; “el un, dos tres por mí”; o el contundente, “Circuito Panteones”, pa’ votar “en ausencia”. Hasta al Medio Oriente han ido los consejeros del INE, antes IFE, pa’ enseñarles, porque en Mexicalpán ¡Sí sabemos cómo hacerlo! Me cae!!!

- Ou, mi Wachanwere, tú ser muy mulora, Lo que pasa es que ¡tú no ‘star contentou..!

- Claro que ‘toy contento ‘ira,  es más, si se te vence tu licencia de piloto de chopper, en Santo Domingo tengo un compa que de boleto te expide un gafete de TAESA, de Mexicana, de Aero California, y hasta de Panam.  Con todo y “refrendo” hasta el 2050, avalado por la “Ese se té” y con el que puedes circular diario. Y sin broncas. Hasta puedes llevar a Cata y a los chamacos a bordo –como le hacía el Rey Daví- porque te incluye una charola pa’l parabrisas igualita a la que usan algunas y algunos filias y filio-diputa dos y filio-senadores.    

-  Oh My Fucking Dog!, ¡eso sí que estar de pelous!

- Tu nomás dices. Callitos y hasta “te cruzo” con un primo balsero que tengo y ¡te meto por la costa chica de la Habana hasta Champotón! Pa’ que no digan que a los ingleses ¡les gusta la chela tibia!

- No alburiar tú mi, Wachawere.

- Nada de eso mi güero. Champotón es un edén campechano.  Viene del maya, Chakan, sabana y Putum, Petén. Como quien dice, ¡ya bajo las sábanas... pum, pum, pum, arribota  y ten..!  Además, ahí la que está “firme” es mi carnala, La ida, -sin censores ni sostenes- que ¡tiene una boquita…!

-¿Ser muy sexi..?

- No. “Lo que pasa” es que tiene “boquita” pero de ¡ingeniero petrolero! Con decirte que con motivo de las reformas, en Sesión del Pleno, ante el Honoraaable Congreeeso de la Uniooón… mandó a “TODOS” a privatizar a su #%&/()=? (Piiip) (Op. Cit. Diario de los Debates) Y ni buches hizo.

- ¿Y así estar todous y todaus los candidoutes y candidautas…?

- ¡Qué te digo..! La o él más iletrado o iletrada, se come al Premio Cervantes a puños. Desde una Xochil quien dice merecer el voto por Xingona; hasta las madres solteras, quienes nomás por serlo, se rompen la ídem. En Mexicalpán las campañas no son “aburridas ni planas”; y mejor que se están poniendo. Entre acusaciones, mentadas, balazos y uno que otro muerto, se están calentando Las Plazas al más puro estilo de cantina de los años veinte.

- Si te animas y nos mandas al Alto Mando de Scotland Yard, yo me encargo de que lo entrenen los grupos de Auto-defensas. Hay una promoción que incluye: pasamontañas, Sub-Com-Marc-Style –desinfectado- fusil de madera; diadema de intercomunicación inalámbrica y desconectada; pipa con dos dosis de martuchita; boina tipo Ché-Guevara, autografiada por el afamadísimo actor Jiménez Cacho; cananas de pecho a la Pancho Villa/Pedro Armendariz Look! y dos misiles tierra-aigre, de los llamados “tira-Cougars-sesentonas”;  e identificación o Ay Dí, (Ay Dime ¡Quién Eres!) firmada por el Comisionado para Michoacán, Guerrero, Morelos, Tamaulipas y áreas circunvecinas. ¡Todo  Mexicalpán, es Territorio Tel-fuck! (Aplican restricciones)

- ¿Qué me dices mi Willi…? ¿Te animas? ¿Tu bi or no tu bi…?

¡FLASH INFORMATIVO!

Yo por lo pronto y con el permi, me paso a retirar, porque me está llegando un “cable” donde me agarran pa’ decirme que ‘tamos salados. Y que el Satélite “Centenario”, se acaba de salar; y va pa’bajo. El “Centenario” del Inicio de la Independencia, se saló, y le cayó la Revolución. Y al “Centenario” de la Revolución”, le cayó “el fraude”  de la “Estela de Luz”. ¡AY, MÍ MÉXICO!,  SE ME HACE QUE CONTIGO, eso de “LOS CENTENARIOS”, como que  ¡Ya no macha..! ¿Porqué no puedes ser un País Normal…?   JUSTICE FOR ALL..! To be, or not to be! That's the fucking point!

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Viernes, 22 de Mayo 2015 - 17:30
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