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Observatorio Ciudadano

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La corrupción se mide por Metros

En días pasados la Contraloría General del Distrito Federal anunció un “paquete” de 90 sanciones a funcionarios de la administración de la ciudad de México, que van desde inhabilitaciones para desempeñar cargos públicos, hasta sanciones pecuniarias por cerca de 70 millones de pesos. Destaca de ese anuncio, la tercera sanción que se impone a Enrique Horcasitas, exdirector del proyecto del Metro de la Ciudad de México, por los problemas que enfrenta la famosa línea dorada del sistema de transporte colectivo, la Línea 12.

Como es sabido, la Línea 12 del Metro se ha convertido en un magno escándalo por todas las implicaciones de corrupción que ha puesto a flote, y que alcanzan (por lo menos en el escándalo), incluso, al ex Jefe del Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón. Al respecto, por el delito de concusión, ha sido declarado el auto de formal prisión al ex Director General Administrativo del Proyecto Metro, Juan Armando Rodríguez Lara.

Horcasitas, a quien se concedió un amparo contra una orden de aprehensión, ha sido inhabilitado formalmente por más de 30 años para trabajar en el servicio público, además de que tendrá que pagar casi 8 millones de pesos en sanciones.

Este anuncio, sobre la tercera sanción al exfuncionario del Gobierno del Distrito Federal, se da en el marco de otra serie de noticias más y menos espectaculares, como la fuga de Joaquín Guzmán Loera de una de las prisiones de las llamadas de alta seguridad, a través de un túnel de unos mil 500 metros, que ha exhibido parte de las debilidades del sistema carcelario en nuestro país y con ello saldrán a la luz, es lo más probable, los niveles de corrupción que prevalecen ahí, en las cárceles de México.

Es imposible seguir viviendo de escándalos y para los escándalos. Las notas al respecto en la prensa extranjera son, para el caso, lo anecdótico. Lo importante, lo verdaderamente trascendente es lo que los mexicanos estemos dispuestos a hacer: combatir a profundidad las prácticas de corrupción en todos los niveles de la administración (a la par o supletoriamente al sistema anticorrupción que se derive de la reforma constitucional) o buscar el beneficio particular de la proclividad de burócratas y funcionarios a ser corrompidos. Es decir, administrar los hechos que vayan saliendo, y aplicar el maquillaje correspondiente. Todos queremos, seguro estoy de ello, lo primero.

¿De qué tamaño es la corrupción en México? ¿Cuánto mide y cuánto cuesta? Son preguntas que la observación del entorno nos permite contestar, al menos con una respuesta basada en la experiencia personal. Si uno “rasca” un poco en su círculo laboral, por ejemplo, puede encontrar, lamentablemente, desde simulación (otra forma de corrupción), hasta prácticas verdaderamente sorprendentes, por la sofisticación que se hace, para obtener un beneficio indebido. 

Fecha: 
Sábado, 18 de Julio 2015 - 10:00
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¡No pasa nada!

 

Se dice, con distintos matices y propósitos, casi todos de manera crítica, que “en México, no pasa nada, hasta que pasa”. La expresión con todos comprendida es desafortunada desde su literalidad, pues en México cotidianamente pasan cosas de trascendencia para todos, y no obstante ello, la expresión primera se podría complementar con una segunda parte: “En México no pasa nada hasta que pasa; y cuando pasa, no pasa nada”.

En nuestro país, solemos estirar la liga hasta reventarla y hay sectores o actores políticos que practican, como deporte, el estiramiento de liga: el Partido Verde con un desacato continuado a la ley; López Obrador con un discurso engañoso, usufructuado por él mismo; la CNTE con acciones desbordadas de todo orden constitucional y legal.

Como ciudadanos nos debe indignar la agresión física a la que llegaron algunos maestros de la Coordinadora, al rapar a colegas, aunque de otra corriente magisterial, que buscan una posibilidad de ascender a través de la evaluación docente que se establece en la mal llamada “Reforma Educativa”.

Lo grave del asunto es que lo ocurrido en Chiapas no es un evento aislado, sino una práctica continuada que va escalando en animosidad y agresividad: en Michoacán, hace unos días, se tomó por asalto la sede de la Secretaría de Educación en el Estado, destruyendo cuanto a su paso se atravesaba; en Julio de 2012, maestros de la CNTE agredieron a alumnos que estaban haciendo la Prueba Enlace, en la secundaria 128 de Morelia, además de otras acciones agresiva diseminadas en el territorio nacional.

Cada día los actores sociales y laborales (sindicatos), transformados en actores políticos, amenazan con “tomar acciones radicales” si no se consiguen o se les conceden soluciones a demandas, muchas de ellas injustificadas.

Cuando se escarba un poco, sólo un poco, afloran las verdaderas motivaciones de las “protestas”, paros, bloqueos, etc. La organización Mexicanos Primero denunció el lunes pasado en la PGR, con demanda de investigación, al líder de la Sección 22 de la CNTE, en Oaxaca, Rubén Núñez Gines, demandando que se le investigue por cobrar, de manera ilegal, un sueldo no devengado en el aula, con dos plazas.

Se ha tratado de desvirtuar la verdadera naturaleza del conflicto, bajo la premisa de que es solamente un acto de libertad de expresión y manifestación, sin embargo, parte de sus acciones en muchos casos han trasgredido esa barrera y pasan a constituirse en delitos como daño en las cosas y agresiones físicas a personas, éste último, delito que se persigue de oficio.

Aunque es trascendente saber el origen de estas prácticas que dañan el estado de derecho y, en el caso de la CNTE, el proceso educativo de miles de infantes (sin olvidar las acciones que puedan constituir delitos del orden penal), es más valioso que la sociedad vea que hay reacciones apegadas a derecho que tengan como finalidad terminar con los abusos de los integrantes de la CNTE y de otros actores.

Es necesario, insisto, que veamos que hay una respuesta clara y contundente de la autoridad, no sólo educativa, sino de la procuración de justicia y de la de gobernación. Sí pasan cosas en México. Los hechos generalmente afloran y la demanda es que haya consecuencias apegadas a derecho, cuando sean hechos constitutivos de delitos.

Fecha: 
Sábado, 11 de Julio 2015 - 10:00
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El pato Donald

El título es sólo un juego de palabras, pero el caso binacional del magnate norteamericano, Donald Trump, parece ir en aumento por los deslindes y rompimientos en cadena que se han venido dando, desde que anunció su pretensión de competir por la nominación republicana a la presidencia de los Estados Unidos. Binacional porque la reacción ha sido mayoritariamente virulenta en México y el vecino del norte, aunque también han habido reacciones a nivel internacional.

Es innegable que la nación norteamericana se encuentra dividida en quienes aceptan que es un país conformado, de origen y desarrollo, por grandes masas de migrantes y quienes, con un dejo de puritanismo al respecto, declaran y demuestran abiertamente un rechazo a las personas de otras nacionalidades que se encuentran (legal o ilegalmente) en Estados Unidos. Donald Trump es de estos últimos.

¿Es malo que así sea? No. Él y los ciudadanos que piensan así tienen todo el derecho de fincarse una postura ante un fenómeno tan crucial para su país, como el de la migración. Sin embargo, cuando esa postura ideológica o de pensamiento traspasa ese umbral, el asunto adquiere un matiz distinto.

Todos los países del mundo poseen un marco regulatorio para el tránsito de personas. En México, la Constitución, en el capítulo de las Garantías Individuales, nos da el derecho de recorrer el país en entera libertad, por ser ciudadanos mexicanos. Respecto a la extranjería, hay, insisto, como en prácticamente todas las naciones, una reglamentación que limita, entre otras cosas y a manera de ejemplo, la posibilidad de trabajar en nuestro país. Y está bien.

El matiz al que me refería tiene que ver con actitudes que implican acciones xenófobas y con agresiones físicas. Hay que recordar la cacería de mexicanos que se emprendió en la frontera entre los dos países, destacadamente en el estado de Texas, donde los intolerantes con rifle en mano, trataban de impedir el cruce de indocumentados.

Ha dicho Donald Trump que de llegar a la presidencia norteamericana, impulsaría la construcción de un muro impenetrable que impidiera el tránsito y tráfico de indocumentados de mexicanos y latinos que llegan por la frontera Sur. Sus palabras, sin embargo, van más allá de la defensa de los hipotéticos empleos que los migrantes arrebatan a los norteamericanos, y son la personificación de actitudes de intolerancia, que desde la presidencia de la nación más poderosa del mundo tendrían un cariz preocupante.

A sus declaraciones, es sabido, importantes sectores sociales –los hispanos y mexicanos, sobre todo- y empresariales han reaccionado negativamente. Unos, con protestas y proclamas que han alcanzado virulencia en las redes, y las otras, deslindándose de los vínculos de negocios con el magnate de los certámenes de belleza. Ciertamente el control de los daños que ha emprendido Donald Trump ha empezado a ser visible, con declaraciones, también poco afortunadas, como “Amo a México pero no los acuerdos comerciales desleales que los Estados Unidos hacen estúpidamente con el país. Muy mal para los empleos de Estados Unidos, buenos sólo para México”, además de las demandas en los tribunales, por el rompimiento de contratos con cadenas mediáticas.

El affaire, por lo que se ve, apenas empieza pero ya nos ha mostrado en carne y hueso al aspirante presidencial, y nos impele a pensar en los escenarios que se construirían respecto a las relaciones comerciales y socio-políticas entre los dos países.

Fecha: 
Viernes, 03 de Julio 2015 - 10:00
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Yo quiero ser profesor

Sí, dadas las circunstancias actuales por las que atraviesa el país en el terreno de la educación, a mí me gustaría ser profesor de la CNTE. No hay nada comparable a esa aspiración, pues nadie puede pedir nada mejor: me pagan bien la jornada de trabajo y puedo tener hasta dos o más plazas de tiempo completo; las prestaciones son inmejorables y no tengo que presentarme a trabajar salvo unos cuantos días al año y, cuando sea estrictamente necesario, les podré dar unas dos horas de algún tema del programa y el resto me acostaré en el suelo a dormir y si las cosas van bien, le pediré a mis alumnos que me den un masaje colectivo.

He trabajado en universidades privadas y la cosa es insoportable: tiene uno que entregar un programa pormenorizado de los contenidos de cada sesión de trabajo del semestre, incluyendo actividades de apoyo (visionado de material audiovisual relacionado con el contenido de la materia, visitas a empresas, instituciones, galerías o museos, etc.); tengo que decir cómo los voy a evaluar y de paso, dar clases efectivas de 110 minutos, en sesiones programadas de dos horas. Por vía paralela a lo académico, tengo que darme de alta en Hacienda para poder expedir recibos de honorarios, por lo que no tengo seguridad social; contratar un despacho contable para las declaraciones al SAT y pagar los respectivos impuestos: todo un engorro.

Por lo que a mi familia respecta, lo tengo resuelto: mi niña va a una escuela particular con inglés y computación incluidos. Los hijos de mi vecino van a escuelas públicas y no saben leer y menos comprender lo que deletrean.

Dos escenarios que conviven armónicamente en México, y aquí no hay sarcasmo. Dos realidades o posibilidades que funcionan casi en simbiosis perfecta, pero que en el fondo enmarcan una situación de injusticia. Más allá de lo que el ciudadano de pagar si opta por la educación particular, está la situación de los menores cuyos padres tienen sólo una opción, que es la educación pública. Es injusto el sistema educativo porque, frente a la oferta privada, la pública debería ser la mejor o, por lo menos igual a la que ofrece la IP, pues lo que eroga el estado en sostener las escuelas, los libros de texto y los maestros no es comparable a la efectividad de los niños que se educan es escuelas privadas.

No estoy de acuerdo con una de las conclusiones a las que se llegan en la película De panzazo, según la cual la efectividad no es estadísticamente diferente entre la educación pública y la privada. Sí hay diferencias. Los de la CNTE lo saben y no es raro enterarse que en efecto sus hijos van a escuelas privadas.

Lo del maestro dormilón y demandante de masaje, no ha sido una expresión que ayude solamente a describir la situación (entristecedora) de la educación pública. Es un hecho real que ocurre en una escuela de Morelia.

Cuando sabemos que las cuestiones vinculadas a la educación se resuelven en la Secretaría de Gobernación y no en la Educación, entendemos la naturaleza del conflicto. No es ni laboral ni educativo, sino político, entendiendo como tal la práctica de oponer fuerzas entre los poderes fácticos (los sindicatos) y los constitucionalmente establecidos. Por desgracia, por lo menos para Oaxaca, Guerrero y Michoacán, el marcador actualmente favorece a los maistros.

Fecha: 
Sábado, 27 de Junio 2015 - 10:00
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¿Independientes o excluidos?

Expresé en mi anterior colaboración que simpatizo con las candidaturas independientes y lo sostengo, en virtud de que considero que en verdad puede ser una forma de darle aire fresco a la política bien entendida y ésta se ventile. Sin embargo, me queda el prurito de las trampas en las que puede caer ese tipo de candidaturas.

La tradición priísta, según la cual se eligen los candidatos a cargos de elección popular, es el “dedazo”: el dedo del “todopoderoso” presidente en turno, que  señala a uno de los “tapados” (en el caso de la presidencia, aunque para puestos menores ha habido una figura similar que es el “palomeo”).  En este sistema, ¿se vale el “yo quiero”? Si le creemos a López Portillo lo que escribió en Mis tiempos, la respuesta es afirmativa, pues narra las peticiones que Cárdenas Solórzano le hizo para ser Senador y luego para gobernador de Michoacán.

En días recientes, Margarita Zavala ha expresado su firme propósito de contender en el 2018 por la presidencia de la República y la pregunta que le han hecho muchos comunicadores es si irá por el PAN o por la vía independiente. Ha sido cauta en su respuesta y no ha roto su vínculo con el partido. Por otro lado a Miguel Angel Mancera también los medios le han cuestionado si irá por el PRD o por la independiente y muchos tenemos la sospecha fundada de que Marcelo Ebrard luchará por estar en la papeleta electoral como independiente, si, como es previsible, el PRD no lo postula.

La pregunta que salta es si eso es lo que queremos para las candidaturas independientes: políticos excluidos de los partidos. Está bien “querer ser” y manifestarlo. Se vale. Es sano. Pero las candidaturas independientes no deben ser el plan “B” para excluidos, sino una fórmula mediante la cual la ciudadanía, el electorado, pueda ver y seguir el desarrollo de un proyecto político que se construye en el tiempo.

Varios analistas y académicos manifestaron hace un año (http://mexico.cnn.com/nacional/2014/06/09/ser-candidato-independiente-posible-pero-con-muchas-trabas-especialistas) que la legislación establecía pautas que hacían en la realidad inviable la figura de las candidaturas independientes, destacando que era excesivo el porcentaje de respaldo ciudadano que exigía para soportar una candidatura y hemos visto que es posible. Por ejemplo, el caso de Alfonso Martínez Alcázar: la legislación le exigía el respaldo de 11 mil 126 firmas ciudadanas; logró 12 mil 800 y fue electo con 63 mil 400 votos, es decir 5.7 veces más de votos, que lo que la ley pedía en firmas para registrarlo. Más que las firmas de apoyo para el registro (para mí es muy secundario), considero que se debe exigir que se haya roto todo vínculo con partido alguno por lo menos durante un año anterior a la elección,  o que incluso no se le conozca militancia alguna, para poder considerarlo independiente.

Como lo es en los partidos políticos, las candidaturas independientes deben ser a la manera de carreras de obstáculos: si la contienda interna en los partidos implica competencia con hipotéticos pares, hasta ser designado candidato (sé que la competencia puede ser mera simulación, pero lo cierto es que para cada puesto hay varios “tiradores”), los independientes deben demostrar tesón y capacidad en la contienda, además de lo que es exigible a los candidatos partidistas, que es un programa de trabajo coherente y sustentado en acciones viables.

Lo cierto es que las candidaturas independientes en México han pasado la primera prueba con éxito. Falta, desde mi punto de vista, mejorar los procedimientos para que, en efecto, la figura no se convierta en refugio de perdedores de las contiendas partidista internas.

Fecha: 
Sábado, 20 de Junio 2015 - 10:30
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El peligro de los independientes

Siempre los procesos electorales arrojan enseñanzas y nos clarifican las bondades y deficiencias de nuestro sistema político y electoral. En el caso del proceso reciente, son varias las lecturas de aprendizaje que no sólo la ciudadanía debe tener en cuenta, sino también los actores políticos y eso tan detestable que es la partidocracia.

Una sorpresa, por qué no decirlo, “grata”, ha sido la elección de varios candidatos independientes como Jaime Rodríguez Calderón, “el bronco” a la gubernatura de Nuevo León y Alfonso Martínez Alcázar, a la presidencia municipal de Morelia. El primero militó en las filas del PRI, mientras que Martínez Alcázar en las del PAN. Son pues políticos de carrera, con un historial personal en sus anteriores partidos y en su actuar como funcionarios.

Para la ciudadanía, el triunfo de los candidatos independientes representa la certeza de que es posible sacarle la vuelta a los partidos políticos y sus dirigencias. Es para el futuro, creo yo, la puerta abierta para elegir líderes con un respaldo social importante, más allá del “dedazo” del poder en turno e, insisto, de los partidos.

El peligro real de los candidatos independientes lo ven, claro, los partidos políticos a quienes se arrebata la potestad de definir personas a cargos de elección popular, que sean electos y con ello tengan la certeza de que podrán repartir el pastel de la administración pública entre sus correligionarios. Es probable que ya se estén diseñando las estrategias para tumbar la figura de las candidaturas independientes y tal vez uno de los argumentos que esgriman sea el “peligro” de que éstos sean financiados por el crimen organizado o por empresas que después les pasen la factura.

Argumento válido, si se quiere, pero que no se soporta en la realidad, cuando hemos visto casos en que se confunde la administración pública con una autoridad omnipotente con capacidad de asignar obras o repartir canonjías a discreción. Cuando desde hace tiempo la prensa nos habla y nos da cuenta de la “narcopolítica”, el ciudadano percibe la colusión entre dos entes por naturaleza antitéticos.

Es necesario decir que si bien la figura de los candidatos independientes no son la medicina que mejore la salud de nuestro sistema de representación y elección popular, sí vienen a refrescar el entramado político en que el amiguismo, el compadrazgo, las cuotas de poder y las herencias de facto, han tergiversado el principio según el cual el poder reside en el pueblo.

Votar y ser votado es el derecho consagrado en la Constitución para los ciudadanos en pleno ejercicio de sus derechos civiles. De entrada, yo saludo las candidaturas independientes. Quiero creer en ellas más que en los partidos y sus vicios. No propugno por la desaparición de los partidos como ellos, estoy seguro, lo harán respecto las candidaturas independientes.

No hay santidad en la política y es probable que bajo el cobijo de la figura en comento se cuelen corruptos y delincuentes consumados, pero estamos “acostumbrados” a ellos con los partidos. La clave está, en buena medida, en el elector no corporativo que se informa y decide en consecuencia.

Fecha: 
Sábado, 13 de Junio 2015 - 10:00
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Der mexicaner Golem

En 1920 el director polaco Paul Wegener realizó una de las películas emblemáticas del Expresionismo Alemán, sobre una novela de Gustav Meyrink que con el título de Der Golem, ha trascendido hasta nuestros días, convirtiéndose en una obra maestra. Cuenta la historia de un ser gigantesco construido de arcilla, al que se trae a la vida con la ayuda de la hechicería, para proteger a los judíos de Praga, de la persecución. Sin embargo, la criatura se sale de control y se convierte en un tirano.

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Mutatis mutandis esa historia se repite en nuestro país en los años recientes, hasta llegar a junio de 2015 en que verdaderamente la criatura creada se ha tornado incontrolable y tirana. La criatura de marras tiene el nombre de CNTE, es nuestro Golem.

Aunque de manera similar ocurre con otros sindicatos y poderes fácticos, el poder del que se ha apropiado la Coordinadora es increíble, pues sobrepasa todos los límites imaginables y lo estamos viendo y viviendo es estos días.

Se acaba de anunciar en estos días la “suspensión indefinida” de las fechas para la evaluación a los maestros del país, vinculada con el ingreso, promoción y permanencia de los profesores en los niveles de la educación básica y media superior. El rechazo a esta medida de evaluación ha sido expresado por la CNTE, desde la aprobación de la mal llamada reforma educativa.

Casualmente la suspensión se anuncia en los momentos en que la organización sindical está haciendo desmanes en parte de las estructuras electorales de varios estados, aunque de manera destaca en Oaxaca.

En Michoacán, desde finales de mayo, anunciaron acciones y paro de labores desde el 1 de junio, todo ello con el propósito así manifiesto de impedir la realización de las elecciones.

Hechos como estos, aunados, por otro lado, a los asesinatos de candidatos, es indudable que contribuyen a abonar a la percepción de un país bajo la ingobernabilidad. El maquillaje con el que el gobierno federal trata de ocultar el verdadero problema, ya no es creíble para gran parte de la ciudadanía y la lectura que se da al hecho es que con la presión ejercida por la CNTE ha hecho doblar las manos a la autoridad. Para las dos partes, parece que el sector educativo es lo que menos importa. Para el magisterio vale más mostrar músculo y conseguir prebendas, mientras que para el gobierno es “llevársela de muertito”, sin manifestaciones que nos hagan ver mal en el extranjero.

En la película de El Golem, una niña a la que el tirano abraza, siente curiosidad por una estrella que está en el pecho del engendro y la arranca. Sin la estrella, el Golem queda destruido, pues ahí reside su poderío, mas en el caso de la CNTE no se ve, ni siquiera a mediano plazo, que existan intenciones de desarticular y volver al cauce legal al sindicato más importante y grande del país. La reforma “educativa” era el inicio y se ha desmantelado.

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Fecha: 
Martes, 09 de Junio 2015 - 17:00
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Vamos a dañar al INE

 

Evidentemente el título de esta colaboración no es una invitación a que, en efecto, nos propongamos dañar al Instituto Nacional Electoral en su patrimonio, físicamente o en su imagen. Es más bien, y aquí interpreto las declaraciones del Consejero Presidente y de otros actores políticos o de los medios, la intención aviesa de alguien que por alguna razón sí quiere hacer vulnerable a esa institución.

Tal argumento se ha esgrimido a raíz de la filtración de una conversación telefónica, ampliamente conocida y comentada, de Lorenzo Córdova en la que expresa “desafortunados” conceptos sobre un interlocutor, que muchos hemos calificado de racistas.

Es claro que la intención del autor intelectual de esa filtración, como de las que han salido en estos días y las que sin duda saldrán (no digo que sea el mismo), es la de dañar, no puede caber duda de ello. Pero como las instituciones no son los edificios sino los hombres que las integran, ellos son los blancos.

Cada filtración es como el tornado de Ciudad Acuña: llega, hace destrozos en la medida de la fuerza acumulada del fenómeno y lo endeble de lo que encuentra a su paso; se agota su fuerza y desaparece, pero deja un daño. En el caso de la llamada telefónica de Córdova, estoy seguro, no ha hecho mella en el INE, mas sí en el Consejero Presidente. Él es quien ha de sufrir las consecuencias y quien a título personal ha de hacer el control de daños.

Ofrecer disculpas en público y en privado ha sido parte de su estrategia y está bien. Es su derecho. Presentar denuncia ante la PGR, también es algo que le asista como ciudadano, pues las filtraciones no se persiguen de oficio, sino a petición de parte.

La ilegalidad de la grabación y su difusión no está a discusión: es a todas luces ilegal. La denuncia seguirá su curso hasta donde el propio Córdova la impulse, pero en la percepción de buena parte de la sociedad, los mensajes paralelos que se desprenden de la conversación difundida, dejan ver de qué está hecho el funcionario del INE.

“Bienvenida la ilegalidad” dijo, al respecto, un respetable comunicador. Su expresión cobijaba la tesis de que no debemos hacer caso a las informaciones que son ilegalmente obtenidas, y que la opinión pública debe condenar las filtraciones de conversaciones privadas. Podemos estar de acuerdo en ello, hasta cierto punto. Así como el principio constitucional de la libertad de expresión apoya el exceso frente a la censura, el derecho a la información no sólo debe circunscribirse al destino de los recursos financieros, sino más allá y eso incluye, desde una perspectiva amplia, conocer aspectos personales de quien ejerce un cargo público.

Al respecto, la SCJN ha establecido jurisprudencia en el sentido de que quienes ejercen un cargo público son diferentes a un ciudadano común en relación con su vida privada, dado que “Tratándose de la intimidad en ocasiones su condición puede dotar de interés público a la difusión y general conocimiento de datos que, pudiendo calificarse de privados desde ciertas perspectivas, guardan clara conexión con aspectos que es deseable que la ciudadanía conozca para estar en condiciones de juzgar adecuadamente su desempeño como servidores o titulares de cargos públicos.”

Para algunos, se ha sobredimensionado el valor de la grabación filtrada y consideran que pedir la salida de Lorenzo Córdova es un exceso; para otros, quizá con un poco de puritanismo, la “mancha” en la trayectoria política de este ciudadano lo hacen inadecuado para que continúe en frente de un organismo cuya credibilidad se basa en la integridad de quienes lo conforman. Todos somos honorables y probos, hasta que alguien demuestra lo contrario.

Fecha: 
Lunes, 01 de Junio 2015 - 17:00
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El Lorenzo Rafail del siglo XXI

Nuevamente una conversación telefónica filtrada, nos deja ver de qué está hecho, en este caso, el hombre que administra el actual proceso electoral federal, Lorenzo Córdova Vianello. Según lo que se ha dado a conocer en los medios, esa conversación la sostuvo a finales de abril pasado con el Secretario General Ejecutivo del INE, Edmundo Jacobo.

La versión estenográfica de la conversación ha sido publicada profusamente y leerla solamente es de dar pena, sin embargo escucharla hace sentir enojo respecto a este funcionario público: “te voy a decir como hablaba ese cabrón: Yo jefe Gran nación chichimeca, vengo Guanajuato, yo decir aquí o diputados para nosotros o yo no permitir tus elecciones”. El daño autoinfringido está hecho, aunque la publicación del audio no la hizo él, en ningún momento ha dicho que no sea su voz y que no haya expresado esas palabras: el daño está hecho, insisto.

De eso sí se ha dado cuenta perfectamente y ante las reacciones de sus públicos, ha tratado de hacer una desafortunada estrategia de control de daños, realizando una conferencia de prensa en donde expresa su pesar diciendo “Al teléfono me referí de manera desafortunada y poco respetuosa hacia uno de los interlocutores de aquella reunión. Quiero aprovechar este espacio para ofrecer una disculpa franca y sin rodeos a quienes se hayan sentido ofendidos por mis comentarios ilegalmente obtenidos y filtrados ilegalmente a la opinión pública”. Mal asunto. Lo desafortunado del problema es que alguien grabó y filtró la conversación, de otra manera hubiera pasado inadvertida; no fue irrespetuosa, fue insultante, peyorativa y racista; independientemente de quiénes se hayan sentido ofendidos, la disculpa la debe pedir (no ofrecer) a la nación entera, que es quien paga su salario. Yo me siento ofendido por este funcionario.

Lo segundo que hace, después o paralelo a la rueda de prensa, es interponer una denuncia ante la PGR, contra quien resulte responsable por la intervención y difusión ilegal de la conversación. Yo me pregunto qué ganará con eso. Probar que fue tal persona, con nombre y apellidos, con determinadas intencionalidades, etc., hasta lograr que pise la cárcel, no restituirá en nada la pésima imagen de Lorenzo Córdova. Como estrategia es, en los hechos, atizar el fuego.

Casualmente el 23 de abril, un día antes de la infortunada conversación, el Consejero Presidente del INE había participado en la presentación de la “Guía para elecciones sin discriminación” conjuntamente con el Conapred (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación), en dónde reconoció que “las reglas de procedimiento que distinguen a la democracia del resto de la forma de gobierno, son o tienen que ver con dos dimensiones de la igualdad: la primera, que algunos han identificado como una condición de igualdad entendida como inclusión, como No Discriminación, es que todas las personas, sin distinción de raza, género o condición económica y religión, debe gozar de derechos políticos. Es decir, el derecho de participar en la conducción, en la toma de decisiones políticas en la sociedad a la que pertenecen”.

¿Qué sigue o qué debe seguir? Un hombre recto, con principios y valores, no se expresa así de terceros, ni en lo público ni en privado. La figura del Consejero Presidente de órgano encargado constitucionalmente de llevar los procesos electorales en transparencia, equidad, legalidad, etcétera, ha quedado en entredicho o manchada, por lo menos. Ante la cercanía del día de la elección, resulta inviable que renuncie, mas coincido con aquellos que ya se han empezado a manifestar por la salida de este funcionario. La loza que cargaría por los siguientes casi ocho años que le quedan en la presidencia del INE, es demasiado pesada, con ese estigma, para él y para la ciudadanía. Una llamada, aunque sea ilegalmente publicada, ha hecho mella en la vida política de este hombre y eso, nadie se lo quita.

Fecha: 
Sábado, 23 de Mayo 2015 - 10:00
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La educación superior en Michoacán, con visión electoral

No quiero imaginar que el pensamiento y visión de futuro de la educación pública en México sea igual en todo el país, a la de los seis candidatos por el gobierno de Michoacán.

El martes pasado, a invitación de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, se reunieron ante un público hipotéticamente universitario, quienes pretenden encabezar la administración pública estatal a partir de octubre de este año.

Eran doce minutos los que se pactaron, sin posibilidad de réplica o preguntas de los asistentes, y les fueron justos para hablar de cómo ven a la universidad y lo que harían con ella, de llegar a gobernar la entidad. Potencialmente son cerca de 50 mil votos (entre estudiantes y empleados universitarios) los que puede representar esta institución y sólo se escucharon planteamientos huecos, promesas y frases espectaculares y varios de los vicios que aquejan a la que domésticamente llaman la Casa de Hidalgo, sin  propuestas claras de solución.

Desde luego el punto coincidente fue el de pleno respeto a la autonomía universitaria, pero donde se empezaron a dar las cosas de interés fue cuando se hicieron esas declaraciones lucidoras que pueden apantallar por sus generosidad aparente, pero que no encuentran asidero en la realidad.

Algunos de los candidatos identificaron como los problemas más angustiantes de la Universidad Michoacana, el déficit que se ha ido incrementando año con año y las pensiones y jubilaciones.

En efecto, las autoridades de la Universidad Michoacana reconocen el elevado déficit con que opera la institución, al que la panista Luisa María Calderón considera se debe reestructurar, de tal suerte que en el largo plazo haga viable a la casa de estudios.

Por su parte, el abanderado del PRD y de otros partidos, Silvano Aureoles, se pronunció por la gratuidad y por la cobertura al cien por ciento de la demanda, sin decir los cómos sustentar sus propuestas que de entrada demandarían infraestructura, equipamiento y maestros. La gratuidad, desde luego deseable tanto como una mayor obertura, empantanó la relación entre el gobierno del también perredista Leonel Godoy y la UMSNH (según ésta, quedó a deber el subsidio por tal concepto).

En su turno, el candidato Ascención Orihuela Bárcenas, del PRI, presentó una confusa propuesta “piramidal”, que vea por el impulso a más de cien productos y la creación, por otro lado, de un proyecto de amplio espectro, lo que sea que esto signifique. Dijo también que “propondría” una revisión de los programas educativos que la UMSNH ofrece, en la búsqueda de abatir el desempleo. Cosa rara si uno de los componentes de la autonomía universitaria es justamente la potestad de las universidades de diseñar y operar los planes de estudio.

Los aplausos fáciles se desprendieron de los asistentes ante cada promesa, más o menos nutridos dependiendo de los seguidores que cada candidato o partido logró introducir al recinto.

La guerra de declaraciones y promesas, no sólo en Michoacán sino en el territorio nacional, está librando batallas. Si la masa crítica que se encuentra en las universidades festeja, casi a rabiar, declaraciones vacuas y sin futuro, que se espera de un electorado acrítico que está más preocupado por el sustento diario, que por informarse y ver la viabilidad de las ofertas que a granel se siembran todos los días.

Las buenas intensiones no bastan. La política debe modernizarse y cambiar los paradigmas que nos han inyectado a lo largo de décadas, que se sostienen en posturas populistas y venta de esperanzas.

Las universidades del país, en su conjunto, enfrentan problemáticas comunes como la falta de esquemas viables de pensiones y jubilaciones; estructuras obesas e ineficaces, además de falta de recursos para la investigación y la inversión en un verdadero capital humano. Son, qué duda cabe, los asuntos que de entrada debe plantear un programa de gobierno bien estructurado, bajo estudios de viabilidad y, sobre todo, planteados responsablemente.

Fecha: 
Lunes, 18 de Mayo 2015 - 14:00
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