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Trump y México

Jueves, 25 de Agosto 2016 - 12:00

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Eduardo Ruíz-Healy

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A pesar de que desde hace unos días empezó a variar su posición sobre lo que haría con 11 millones de inmigrantes indocumentados que hay en Estados Unidos, diciendo ahora que no deportaría a todos de un jalón sino en primer lugar a aquellos que son criminales y que aplicaría una migratoria política humanitaria, me queda muy claro que Donald Trump no quiere a México ni a los mexicanos. Es más, no quiere a todos aquellos que no son iguales que él, es decir que no puedan presumir ser descendientes de Europeos.

Sus declaraciones así lo demuestran. Ha hablado contra los mexicanos, los chinos, los musulmanes (sin importar que sean árabes, negros, asiáticos o europeos orientales). Ante los casos de negros muertos a manos de policías de su país se ha pronunciado a favor de los uniformados sin primero averiguar si estos abusaron de su autoridad. En fin, este nieto de alemán, hijo de escocesa, ex marido de checa y esposo de eslovena es todo un racista.

Muchos creen que sus declaraciones antimexicanas empezaron el día en que anunció su candidatura a la presidencia estadunidense, el 16 de junio del año pasado, cuando dijo, entre otras cosas, las siguientes: “¿Cuándo le ganamos a México en la frontera? Se están riendo de nosotros, de nuestra estupidez. Y ahora nos están golpeando económicamente. Ellos no son nuestro amigo, créanme. Pero nos están matando económicamente” y “Cuando México envía su gente, no está enviando a sus mejores… Están enviando a personas que tienen un montón de problemas, y traen esos problemas con nosotros. Están trayendo drogas. Están trayendo crimen. Son violadores. Y algunos, supongo, son buenas personas”.

No, los comentarios antimexicanos de este germanoestadounidense neonazi empezaron antes.

Por ejemplo, en un tuit que envió a las 3:07 de la mañana del 26 de junio de 2014, a un año de lanzarse por la presidencia de su país, escribió: “Boicot a México hasta que suelte a nuestro Marine. Con todo el dinero que reciben de los EE.UU. esto debería ser una tarea fácil. ¡NO HAY RESPETO!”.

En este tuit, Trump se refería al caso del veterano de Afganistán, Andrew Tahmooressi, que fue arrestado el 31 de marzo de 2014 al tratar de entrar a nuestro país vía Tijuana transportando en su vehículo una pistola, una escopeta, un rifle de asalto AR-14 y un montón de balas, cartuchos y cargadores. El estadounidense alegó que sin fijarse entró a México y que todo fue un error, pese a que quedó documentado que ya había ingresado varias veces a Tijuana por ese mismo lugar y que se hospedaba en un hotelucho de la zona roja tijuanense en donde aparentemente mantenía una relación con una prostituta.

Las leyes mexicanas castigan severamente la introducción ilegal de armas en nuestro país y el ex Marine quedó encarcelado durante siete meses, siendo finalmente libertado y deportado en noviembre de 2014. En abril de 2016, el ex Marine de nuevo fue encarcelado, esta vez en Dearborn County, Indiana, al ser descubierto en posesión de mariguana y diversa parafernalia de drogas.

Que se sepa, Trump no ha protestado de manera alguna contra el nuevo arresto de Tahmooressi.

En lo que al tuit del germanoestadounidense se refiere, es evidente el desprecio que éste siente hacia México. Según él, debido a que nuestro país recibe dinero de Estados Unidos las leyes deben violarse para liberar a un traficante de armas que es descubierto en flagrancia. Peor aún, Trump cree que es una falta de respeto que nuestras autoridades arresten a un gringo, sea por el motivo que sea, y que ello amerite un boicot contra México y los mexicanos.

Trump no nos quiere. Si gana la elección de noviembre entrante, la relación entre México y Estados Unidos se complicará terriblemente y el primero será el gran perdedor.


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