Se encuentra usted aquí

Sigue la estrategia equivocada y catastrófica

Miércoles, 12 de Octubre 2016 - 12:00

Autor

cua_eduardorh.jpg
Eduardo Ruíz-Healy

Compartir

homicidios-drogas.jpg

El 13 de marzo de 1999 publiqué lo siguiente en un diario de la Ciudad de México y de nuevo lo publiqué en este espacio el 28 de febrero de 2014:

“Quien olvida las lecciones de la historia está condenado a repetir los errores de sus ancestros. Así reza, más o menos, alguna frase célebre. Y en ningún aspecto se está repitiendo tanto un error histórico como en el caso de las drogas.

“Recordemos que pasó en el vecino país del norte cuando se prohibió la manufactura, distribución, venta y consumo de esa otra droga, más mortal que todas las demás juntas: el alcohol.

“En 1907, cuando Georgia y Oklahoma prohibieron la fabricación, venta o transportación de licores tóxicos dentro de sus límites estatales, la tasa anual de homicidio en Estados Unidos era de una persona por cada 100,000. Antes de que terminara la primera década del siglo actual la Prohibición abarcaba 13 estados de la Unión Americana más Alaska, Puerto Rico y el Distrito de Columbia. En 1919, cuando fue aprobada la 18ª Enmienda a la constitución estadounidense, que prohibió el uso del alcohol en toda la nación, la tasa anual de homicidio había aumentado a 8 por cada 100,000. La tasa aumentó hasta llegar a 10 por cada 100,000 alrededor de 1933, año en que los estadounidenses se dieron cuenta de su error y la 18ª Enmienda fue abrogada.

“Diez años después, en 1943, la tasa de homicidio se había reducido a la mitad, 5 por cada 100,000 y se mantuvo alrededor de ese nivel hasta que en 1964 el gobierno de Estados Unidos cometió nuevamente el mismo error.

“Efectivamente, en diciembre de 1964, después de ser ratificada por 40 países, EEUU incluido, entró en efecto la Convención Única para Drogas Narcóticas de 1961 que restringió el uso de las drogas narcóticas a usos médicos y científicos exclusivamente.

“Así, la historia empezó a repetirse.

“… se disparó la tasa anual de homicidio. De 1964 a 1970 se duplicó de 5 por cada 100,000 habitantes a 10 por cada 100,000, en donde actualmente se mantiene.

“Los datos son contundentes y los números no mienten. La prohibición de las drogas tóxicas no ha resuelto el problema de la adicción a las mismas y ha violentado a las sociedades de los países en donde se sigue la estrategia de la guerra sin cuartel.

“Tarde o temprano la realidad deberá imponerse y los gobiernos de muchos países del mundo, el nuestro incluido, deberán aceptar que su estrategia contra las drogas no sólo ha sido equivocada sino catastrófica”.

Han transcurrido casi 18 años desde que escribí lo que antecede y los números demuestran que la estrategia del gobierno mexicano para combatir el tráfico de las drogas sigue siendo equivocada y catastrófica.

Por algo aumentan las tasas de homicidios y entre una mayoría de los mexicanos crece la percepción de que son más inseguros los lugares en donde viven.


Leer también


Número 32 - Agosto 2019
portada-revista-32.jpg
Descargar gratis